La mayoría sabrá lo que paso, pero aun así le vuelvo dedicar todo lo que escriba a mi mamá…que ya no esta conmigo hace 2 meses. Me inspire en al canción Rosas de la Oreja.

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Maldita Timidez

XVI capitulo

 

Rosas

 

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Su mirada se perdió nuevamente en la ventana mientras secaba los platos y arreglaba todo para el desayuno, era otra mañana normal al parecer, pero dentro del mundo de la pelirosada no todo estaba bien y eso se debía a la ya conocida presencia de otro shaman de procedencia oriental

 

Por una extraña razón el no le dirigía la mirada, ¿por qué?

 

Lo sucedido ayer lo dejo confundida,?, quizás ya no quisiera su compañía…

Pero la abrazo, la trajo de vuelta en su espalda a la pensión.

 

Un sonido en la cocina le indico que alguien estaba entrando, provocando que soltara el plato que casi cae al suelo quebrándose en mil pedazos si no es por que alcanzo a tomarlo

 

Ana: estas muy distraída

 

Tamao: l-lo siento señorita Ana

 

La rubia le dio una mirada de soslayo siguiendo sus movimientos, después de dejar el plato en su lugar volvió a secar a otro mientras lanzaba un pequeño suspiro

 

Ana: ¿Sucede algo?

 

Tamao: no…nada

 

Ana: me parece que ví a Ren entrenando

 

Tamao: ¿y se encuentra bien?

 

Ana. estás preocupada por el…

 

Tamamura se sonrojo levemente mientras volvía  a secar el plato, había caído inocentemente en la trampa de Ana.

 

Tamao: no es eso, solo que…

 

Ana: Tamao…

 

Suspiro, era lo que esperaba. Si Ren e Yoh sufrían lo mismo entonces ella podría saber.

 

Tamao: lo que usted diga señorita

 

Ana: no es bueno que te preocupes así, no va contigo… además, no me gusta verte en ese estado.

 

Tamao: pero, es que el joven Ren…

 

Ana: ¿Qué sucede con el?

 

Tamao: ya no habla conmigo como antes desde que…

 

Ana: Es natural que no lo haga desde que Ryu hecho el afrodisíaco en su vaso

 

La respuesta de la sacerdotisa no solo dejo fría a la aprendiza de adivinadora sino que la paralizo.

 

Tamao: QUE!!!

 

Tamao volvió a saltar en su puesto esta vez tomando firmemente el plato para no botarlo. Ana merecía la categoría máxima de espionaje.

 

Ana: no soy tonta Tamao…

 

Y claro que no lo era, jamás había pensado en eso al contrario. Ahora hubiera jurado ver un leve rubor en la pálidas mejillas de su amiga de infancia.

 

Tamao: no creo eso…

 

La rubia dejo de apoyarse en la mesa y se acerco a la puerta mientras murmuraba algo del desayuno.

 

Ana: pero si el no se acerco a ti, fue para protegerte…creo que no se perdonaría si te sucede algo “malo”

 

Tamao: pero yo…

 

Ana: recuerda que un afrodisíaco actúa como un gatillante de deseos suprimidos y no solo eso, dependiendo de la persona afectada si esta cerca de otra a la cual esta ligada de alguna forma puede acercarse de un modo no esperado deseando más que un toque…

 

Terminando de decir eso, la silueta de la prometida del menor Asakura desapareció. Dejando no solo a una Tamao sonrojada sino silenciosa..

 

 

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La pieza estaba en completo orden, había entrado solo hace unos minutos para darse una leve ducha y cambiarse de ropa para el desayuno.

 

Una toalla pequeña reposaba sobre sus bronceados y curtidos hombros, aun gotas del baño bajaban por sus púrpuras cabellos.

 

Ren Tao ya había comenzado su día con su itinerario de entrenamiento.

 

Dio una mirada a sus ropas de ayer, y se acerco sacando la polera de corte chino. Esta parecía envolverlo con el olor de la jovencita que ayer trajo a la pensión.

Recordó brevemente esos momentos y su cara se torno roja, cuando la fue a dejar a su habitación ella había encontrado muy cómodo tomarse de su cuello como si de un muñeco se tratase.

Sin embargo el que lo hubiera arrastrado a la cama había sido peligroso, peor cuando lo hizo a su cuerpo abrazándolo por el cuello suavemente dando un largo suspiro. Tubo que usar toda la fuerza de voluntad que le quedaba para sacar sus brazos de el y dejarla ahí tapada en su cama, durmiendo como un ángel.

 

Ren: demonios…

 

No se hubiera negado a acompañarla en su sueño…pero no, no estaba bien, menos si el tenia cierta cantidad de afrodisíaco que hacía estragos con sus hormonas.

 

Se paso por ultima vez la toalla por el cabello húmedo y la tiro en la cama, con un poco de aburrimiento y rabia

 

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Con los estómagos llenos y satisfechos de los presentes termino otro de los desayunos preparados por la pelirosada

 

Después de lo cual la menor de los Usui arrastro al mayor al inició del no tan deseado entrenamiento.

En todo eso había intervenido ana quien paseaba u oscura mirada por Ryu, Yoh y Ren. La joven adivinadora termino de retirar los platos y se retiro a la cocina con una pequeña reverencia.

 

El mayor de la dinastía Tao sentado en su asiento de brazos y piernas cruzados mantenía los ojos cerrados. No había que ser mago para darse cuenta que Ana lo sabia todo, con lujo de detalles incluido.

 

El silencio frío se instalo frente a los shamanes, por suerte el pequeño Oyamada estaba en un curso intenso de estudio lo que facilitaba las cosas.

 

Ana: ya saben porque están aquí

 

Yoh: pues no lo se Anita…

 

Ana. Yoh deja de decir eso y quédate quieto

 

El castaño comprendió a la perfección la mirada de la rubia que era dirigida a su manos que se acercaba peligrosamente a la silueta de esta.

 

Yoh: jijijijiji

 

Ryu: Doña Ana…

 

Ana: no es necesario que hables, ya lo se.

 

Ryu: pero, pero

 

Una mirada fría le indicó el silencio absoluto y también que comenzara a rezar.

 

Yoh: pero Anita no seas tan dura con el pobre amigo Ryu

 

Ren: ¿Qué?

 

POBRE, que pobre y que demonios pensó enfurecido el chino a punto de sacar su cuchilla y mirando con fuego en los ojos al hombre de la espada de madera. Por su maldita culpa estuvo a punto de hacer cosas que no eran muy inocentes que digamos…¡todo por su culpa!

 

Ana: contrólate Ren…

 

Ren: diablos…

 

El ojos dorados volvió a acomodarse mientras entre sus ropas resonaba la cuchilla, produciendo que Ryu tragara saliva estrepitosamente

 

Ana: ahora quiero que me digas que tipo de afrodisíaco es, para al menos ver alguna cura

 

Ryu: pues creo que era…emmm Ginseng

 

Ren: ¿que demonios?

 

Se coloco de pie de un salto como si eso lo hubiera herido, bueno en cierta parte… no podía ser, el tenia esa cosa…

 

Yoh: ¿es algo malo?

 

La rubia comprendió la reacción del chino perfectamente, lo siguió con su mirada mientras salía a la calle con el ceño fruncido.

 

Ryu: no lo se…

 

Ana: pues en verdad, El ginseng es considerado el mejor y más potente de los afrodisíacos en todo el mundo. y aun no se saben bien sus efectos secundarios

 

Yoh: ya veo…pero todo se solucionara, ya lo veras

 

Ana: eso espero…y por el bien de Ryu, más vale que así sea

 

 

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La silueta por las calles casi solitarias del joven chino, caminaba rápidamente y con las manos en los bolsillos, pero se detuvo un instante en vitrina, en la cual habían cristales, tratando de asimilar todo. Si no se sacaba eso del cuerpo no podía pensar con claridad y no podía decirle a ella lo que sentía.

Lo peor de todo que se sentía un completo pervertido, y no era su culpa, solo sus hormonas revueltas.

Pero si solo reaccionaba así ante la cercanía de la pelirosada podía significar que sentía algo fuerte por ella como para que su cuerpo reaccionara así inconscientemente.

 

Era… lo más probable

 

¿?: joven espere!

 

Ren. ¿eh?...

 

Anciano: veo que anda muy preocupado...

 

Ren: eso no es de tu incumbencia

 

Lo que le faltaba, alguien que le dijera como estaba su humor, lo miro no con enojo... cerro los ojos por unos momentos, para cuando los abrió delante de el habían dos rosas

 

Anciano: supongo que andará pensando en algún problema, pero si ese es alguien especial...

 

Ren:...

 

Miro las flores y luego al anciano totalmente confundido, ¿Por qué se las regalaba?, sin siquiera saber lo que hacía, las tomo con suavidad, extrañamente no tenían espinas en el tallo, las miro fijamente.

 

Anciano: no hay nada como unas rosas regaladas para calmar el alma...

 

Ren: espere

 

Para cuando subió la vista el anciano estaba muy lejos y de la esquina levanto una mano, con sus extraños ojos grises clavados en el.

 

Anciano: suerte muchacho, es mejor entregarlas lo antes posible, las rosas si pasan mucho tiempo se marchitan… recuérdelo

 

Diciendo esto desapareció, sacudió la cabeza. Ese anciano era muy misterioso. ¿cómo sabía?, ¿acaso le había leído la mente o algo?, miro las rosas en su mano y alguien paso por su mente... siguió su camino, ya menos enojado con el shaman de la espada de madera y consigo mismo.

 

Era verdad una rosa si pasa mucho tiempo se marchita, y el no debía perder la oportunidad para decirle lo que sentía, aunque tuviera que destruir su orgullo y las malditas reglas impuestas toda una vida para no expresar los sentimientos, para esconder todo lo que alguna vez inundo su corazón para ocultarlo con una gruesa e impenetrable cortina de odio

 

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Se paseo un poco inquieta mientras en sus manos sostenía un sobre con el sello de la dinastía Tao marcado.

Esto no era muy buena señal.

No sabía como entregárselo a su hermano menor, de seguro se enfurecería si no lo hacía.

 

Liu: si quieres puedo hacerlo yo…

 

Seria una fantástica oportunidad para dar una querida visita a su bien querido primo, sin contar que terminaría de averiguar su punto débil.

 

Jun: pero tu también debes…

 

Liu: no es necesario, ya se lo que debo hacer, pero Ren no…no será problema, te lo aseguro querida Jun

 

El pelirrojo sonrió tranquilamente, mientras Jun le entregaba el sobre ya más calmada, aunque aun tenia sus dudas si la noticia llegaba de manos de Liu a Ren… en fin, no debía ser tan grave, después de todo eran primos

 

Jun: esta bien…

 

Pero primos enfrentados por la dinastía más antigua de shamanes, pensó la mayor de los Tao…así sería, se había firmado el inicio de lo que tanto temió, pero confiaba plenamente en su pequeño hermano

 

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Suspiró cansada, no sabia porque había estado triste mas confundida. Corrió la puerta de la cocina y se sentó en el pasillo de madera que daba al patio, también estaba preocupada. Hace algunos minutos había llegado una carta del templo de los Asakura. Quizás querrían algo de ella, no podía equivocarse. Su corazón lo decía. Pero si era así… ¿que haría?.

Abrazo sus piernas mientras daba una mirada, ya era tarde y todos debían estar durmiendo en sus camas, solo ella tenía esta incertidumbre, porque la rubia le dijo que debía abrirlo mañana.

 

Tamao: me pregunto que querrá el templo…yo…

 

Apoyo su cabeza entre las rodillas, a pesar de las horas de la noche no hacia frío. Pero por eso se extraño al sentir una suave brisa, que la hizo levantar la cabeza.

A su lado en la columna de madera estaba apoyado y de brazos cruzados una silueta

 

Ren: no deberías estar afuera a estas horas…

 

Ciertamente el tampoco debía estar acá, pero como tubo que despejar su mente fue preciso ir a cortar nuevamente algunos árboles, y en el camino se encontró a la jovencita.

 

Tamao: lo siento…

 

Le extraño la actitud de la joven, estaba un tanto triste. Y su mirada volvió a concentrarse al suelo, mientras soltaba u pequeño suspiro

 

Ren: ¿sucedió algo?

 

Tamao: no, pero…

 

Ren: mmm…

 

Tamao: ese es el problema, que no se…yo…

 

Volvió a bajar la mirada mientras estiraba sus piernas y estas quedaban apoyadas en el suelo, estaba poniéndose nerviosa al lado del joven, como siempre.

 

Tamao: Ren…

 

Ren: si?

 

Tamao: ¿alguien puede hacerse fuerte si es débil?

 

Ren: creo que si…

 

Un claro ejemplo había sido el castaño, quien nadie daba un centavo por él. Y resulto ser uno de los más fuertes en la gran pelea de los shamanes, una verdadera ironía del destino.

 

Tamao: en realidad…puedo dudar un poco de eso

 

Ren: no se mucho de eso…

 

Tamao: pero…alguien me dijo una vez que se puede hacerse realmente fuerte si se desea proteger a alguien preciado.

 

 

Volvió a bajar la mirada pero un pequeño ruido hizo que sus ojos se abrieran al ver frente a sus ojos un par de rosas, subió su rostro mientras sus labios se entreabrían. Tao mirada hacia otro lado con las rosas extendidas frente a ella.

 

Sonrió… y las tomo delicadamente

 

Tamao: son hermosas...

 

Ren: mmm

 

Tamao sabia que el a veces demostraba frialdad, pero tenia un corazón tan calido que a pesar de esconderlo podía sentirlo. Lo miro un poco divertida mientras el seguía mirando hacia otro lado al parecer con el gesto un poco molesto y levemente sonrojado.

Se coloco de pie cuidadosamente, y se acerco dando un paso, con todo el sigilo y la suavidad que pudo deposito un suave beso en la mejilla derecha del joven. El abrió sus ojos mientras la miraba un poco confundido

 

Tamao: l-lo siento yo no debí…es decir…muchas gracias por las rosas. Creo que y-ya es hora de que vaya a dormir…bu-buenas noches

 

Diciendo esto bajando la cabeza roja por la vergüenza de aquel atrevimiento, se retiro rápidamente perdiéndose entre las sombras del interior de la pensión

 

Tao la vio desaparecer mientras agitaba su cabeza y se sonrojaba profundamente

 

“deberías pedirle otro, una repetición”

 

lo que le faltaba que su conciencia renaciera con ese inocente gesto de la jovencita

 

Ren: por los grandes espíritus, ¿quieres cerrar tu bocota insecto, y desaparecer?

 

“Eh, que solo digo la verdad, señor gruñón… es una lastima que quien diera el beso fuera ella…porque si eso esta en nuestras manos no hubiera sido así, no señor”

 

Ren: eso no ocurrirá

 

“no seas idiota, sabemos perfectamente que no podrás controlarte…no eres especialista en eso”

 

Ren: callare insecto

 

“no te insultes a ti mismo Ren Tao, es difícil ser tu conciencia en especial cuando en vez de ocupar tu boca para hacerme callar deberías hacerlo en reconocer algo ya obvio”

 

se cruzo de brazos mientras entraba a la pensión arrugando el ceño.

 

Ren: y que es lo tan obvio si se puede saber

 

“Que te enamoraste de ella, porque si no hubiera sido así…no le hubieras regalado esas rosas…”

 

Ren: cierra esa boca

 

Se detuvo antes de subir las escaleras, involuntariamente se llevo la mano a su mejilla derecha donde aquellos labios habían depositado un beso. Pero ella…¿sentiría algo por el?, no podía negar que las miradas de preocupación por parte de Tamao lo consternaban, es decir que ella le pusiera tanta atención…quizás significara algo…pero.

 

Pero aun no podía saber nada, solo quedaba afirmar lo que su molesta conciencia ya reclamaba

 

Que se había enamorado de ella, como un completo idiota…

 

“Y un idiota que le regalo un par de rosas”…le recalco su ya alegre conciencia

 

Sonrió con ironía mientras subía a su habitación para tener un sueño reparador, por que mañana sería otro día…un largo día.

 

 

En un día de estos en que suelo pensar
"hoy va a ser el día menos pensado",
nos hemos cruzado, has decidido mirar,
a los ojitos azules que ahora van a tu lado

Desde el momento en que te conocí
resumiendo con prisas Tiempo de Silencio
te juro que a nadie le he vuelto a decir
que tenemos el récord del mundo en querernos

Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelvas a pasarte por aquí,
donde los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice "quieta, hoy quizá sí..."

Escapando una noche de un bostezo de sol
me pediste que te diera un beso.
Con lo baratos que salen mi amor,
qué te cuesta callarme con uno de esos.

Pasaron seis meses y me dijiste adiós,
un placer coincidir en esta vida.
Allí me quedé, en una mano el corazón
y en la otra excusas que ni tú entendías.

Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelvas a pasarte por aquí,
donde los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice "quieta, hoy quizá sí..."

Y es que empiezo a pensar
que el amor verdadero es tan sólo el primero.
Y es que empiezo a sospechar
que los demás son solo para olvidar...

Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelvas a pasarte por aquí,
donde los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice "quieta, hoy quizá sí..."

 

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Agradezco los comentarios de: DARK ANGEL (querida amiga!, ya se viene), Akia_Fallen, chini-chan =P, Pantera, ire yamichii (una de mis mejores amigas), Serena, Asuka Ichida, kiddo..., carolina, Dark Angel Tamao (me encantaría que fueramos amigas!, )

 

 

§The Girl Magic and Mystic of the anime§

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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