la canción en la que me inspire para hacer este capitulo es de Kalimba - No me quiero enamorar. Para Gaara jjeje inspirado desde su punto de vista. Y recomiendo no comer dulce antes de escribir…

 

 

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Luna violeta en sangriento desierto

XIII capitulo

 

No me quiero enamorar

 

 

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¿La había seguido?,  entonces escucho todo lo que grito

 

Su voz parecía atraerlo, pero debían separarse… estaba cayendo, lo sabía. Cayendo donde no debía…pero no podía evitarlo…

 

Se acerco, sus rostros se rozaban, hasta cuando se sorprendía y sonrojaba le agradaba esa expresión de desconcierto. Porque así se hallaba ella por como la tenia, en su poder. Era una sensación que no pasaba desapercibido ni para él ni para el demonio.

 

Se había enredado en lo que creyó una relación de compañerismo oportuno, era algo más, que hasta sus cuerpos extrañamente lo reclamaban.

 

No quería apartar la mirada del joven, la mantenía…también se perdía, lo sabía había caído, se había enamorado de él.

 

Se había enamorado del asura del desierto

 

Se había enamorado de Sobaku no Gaara

 

¿Cómo podía pasar?

 

Simplemente porque el corazón no elegía de quien debía enamorarse. Se dio cuenta que su corazón fue guiado por su alma, la cual estaba comunicada con la del ninja de la arena. Sus almas habían hablado, se habían entendido y se hicieron una.

 

El Jinchuuriki de Shukaku miro detenidamente los ojos nieve-violáceos de la joven, estos estaban quietos.

Su respiración aunque no tan agitada como antes, seguía rápida.

 

El demonio por extraño que parezca no quiso intervenir, dejaría a su médium que actuara, después de todo percibió que sus instintos estaban bastantes revolucionados y confundidos y si el metía sus hábiles garras las consecuencias podían ser desastrosas. Y aunque deseaba eso, algo le decía que era mejor dejar las cosas así.

Además si consideraba que la jovencita parecía igual de confundida, sería un buen espectáculo y él estaría en la primera fila…si señor y sin censura.

 

 

Yo no quería quererte
Y no lo pude evitar
Creí poder defenderme
Pero a mi corazón
No lo puedes atar

Se pregunto una y otra vez, el porque la había seguido después que desapareció de la reunión. Y de que su primo le hubiera entregado ese misterioso paquete

 

Simplemente un impulso. El porque la había detenido de esa extraña manera en la que se estaba comportando y el porque la tenía aprisionada en el suelo era desconocido para el.

Ella perfectamente podía liberarse de su prisión, era bastante fuerte, pero esto tenía otro significado. Al parecer los dos estaban hipnotizados y paralizados de realizar cualquiera acción a excepción de mirarse a los ojos.

 

Ahora que se daba cuenta la joven se había dejado de mover, estaba muy quieta.

Al ver su rostro se dio cuenta que estaba sonrojado.

 

¿Por qué esa importancia de que no le pasara nada a Hinata?

 

¿Por qué se había vuelto tan importante?

 

Amor… se expresa cuidando y protegiendo a esa persona

 

Su tío lo había dicho, entonces el…un asura del desierto como lo habían dicho. Un asura que era un demonio que solo se ama a si mismo y solo lucha por si mismo

 

¿Podía ser que amaba a alguien?

 

¿Acaso había empezado a amar a la joven acorralada bajo su cuerpo?

 

Miro su expresión tratando de analizar la situación, pero le resultaba imposible, su atención era llamada por aquellos ojos de nieve que parecían brillar bajo la tenue luz de la luna.

Lo extraño era que la joven no estaba asustada, al contrario su jadeo aunque no desaparecido completamente había disminuido, su cuerpo tranquilo totalmente. Y su boca entreabierta y expectante a cualquier palabra.

 

Por su parte Hinata esta en la misma situación que el pelirrojo. Nerviosa y expectante porque no entendía la extraña manera en que se comportaba el ninja. También porque no sabia lo que el ahora estaba pensando. Parecía muy concentrado en ella pero también en sus pensamientos. Lo más normal es que ella estuviera ahí en ese suelo pero en un charco de sangre.

 

Pero no...

 

El la había acorralado y detenido

 

Y ahora solo la observaba detenidamente, muy cerca. Y ante tal cercanía que era voluntaria su corazón latía rápido.

Era desquiciante que el la mirara de esa forma tan misteriosa y serena, parecía desnudarla, parecía descubrir cada uno de sus secretos. Y lo peor de todo es que no podía apartar su vista de el.

 

Y todo pareció empeorar para su nerviosismo y timidez cuando se dio cuenta que el se acercaba más a su rostro. Y se había dado cuenta por que su aliento la rozo justo en los labios...

 

¿Acaso el?

 

No podía ser

 

El sonrojo subió aun mas cubriendo sus mejillas.


Yo no sé mi amor qué hago buscándote
Si te gano pierdo libertad
Yo no sé mi amor qué hago besándote
Si yo no me quiero enamorar

Observó los ojos de la joven que brillaban intensamente y se acerco aun más a su rostro, escuchando que su corazón también empezaba a angustiarse ante tal cercanía que para su gusto era muy lenta.

 

-         Gaara… susurró levemente

 

 

Poso sus labios sobre los de la kunoichi, los encontró suaves y húmedos. Callo cualquier ruido que hubiera provenido de la garganta de la joven.

 

Supuso que era correcto lo que estaba haciendo, porque así lo deseaba y cuando quería algo. Simplemente lo hacia, no iba a preguntar a nadie si estaba bien o mal.

 

Había querido probar aquellos delgados labios

 

Y los tomó...

 

Desde ahí paso la lengua lentamente hasta que sintió que aquellos labios se abrieron en un suspiro, se introdujo besando lentamente pero con profundidad aquella boca que sin darse cuenta había deseado. No sabia como hacia esto, era guiado por su propio cuerpo, por la respiración, por aquel extraño sabor que provenía de la boca de Hinata

 

El agarre de las muñecas lo soltó, dándole libertad para huir si así lo deseaba. Y comprobando con aquello si aquella niña que había llamado su atención no lo quería y estaba aterrorizada

 

Pero fue todo lo contrario, la jovencita subió sus brazos rodeando su cuello suavemente a medida que respondía.

 

El beso era inexperto pero no dejaba de ser agradable y placentero. una lucha de movimientos sensuales que adquirían el camino a la perfección.

 

Una perfección, y un calor que jamás creyó experimentar. La paz que antes había sentido a su lado era cambiado por un extraño calor que se estaba anidando en el pecho.

 

Se apoyo en sus codos, sintiendo con plenitud el contacto de sus labios. Aun tenía entrecerrado los ojos y ella también, pero cuando el beso fue profundizado sintió la necesidad de seguir el acto de la joven que los cerraba suavemente.

 

Entonces se dejo llevar por aquel vacío tan placentero. Y a la vez el contacto de sus cuerpos.

Sintió las caricias en la parte baja de su cuello, eran las mismas que cuando estaba en aquella crisis, pero mucho más sensuales.

 

Sonrió internamente...

 

Por lo que se daba cuenta, era la primera vez que alguien besaba a la joven, y se daba cuenta en la sorpresa y torpeza cuando el se aventuro...

 

Pero sinceramente se alegro, había sido el primero y si de él dependiera también seria el único y último.

 


Guardo en silencio mis besos
Despídete sin voltear
Porque al besarte me pierdo
Pero a mi corazón
Quién le puede explicar

 

Pero había algo que lo estaba molestando, ella no podía sentir lo mismo por él.

 

Pero debía considerar que si fuera así, lo hubiera rechazado, lanzándolo lejos. Lo que decía su alma era que la de ella, su espíritu lo había aceptado y quería acompañarlo.

 

Aquellos ojos de nieve también le habían explicado sinceramente que el beso no lo rechazaba al contrario, lo deseaba.

 

Esta vez los brazos de ella lo acercaron más a su cuerpo, y el guió una mano hasta su cintura donde la introdujo debajo de la espalda tomándola por el costado. La levanto de la arena del suelo, para seguir inundando su cuerpo de aquellos choques eléctricos, provocados por el profundo contacto y por un leve gemido proveniente de ka garganta de la joven.

 

Pero algo le advirtió que si seguía así perdería muy pronto el control, comenzó a separarse lentamente de aquella fuente de dulzura.

 

-         veo que ahora estas mejor

 

Hinata lo observo mientras asentía débilmente todavía cubierta por un sonrojo, que aumentó una vez más y esta vez debido al tono en que el ninja le había hablado… más ronco de lo usual

Pero el también estaba levemente sonrojado, y no pudo hacer otra cosa que sonreírle

 

El joven se levanto levemente pero sin soltarla, su expresión de tranquilidad seguía en su rostro

 

-         Te llevare donde debes descansar, esta vez no sería bueno que lo hicieras en el desierto.

 

-         esta bien... – respondió, sujetándose mejor ante lo que iba a hacer el ninja

 

El remolino de arena los rodeo, desapareciendo ambos de aquel lugar que había presenciado lo que nunca nadie hubiera imaginado.

 

Solamente el demonio y el desierto, este ultimo compañero de aquel ninja solitario había sido testigo de una pequeña pero sincera demostración de amor

 

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Cuando abrió los ojos el lugar estaba vacío, en el pasillo no había ni una persona. La puerta de la habitación que compartía con las demás estaba a unos pasos.

 

Volteo su rostro al frente para encontrarse nuevamente con el brillo de aquellos ojos metálicos de agua verde esmeralda.

Sintió el apretón del brazo que aun la tenía en la misma posición en la antes en el desierto, acostada y él sobre ella.

Sus brazos aun rodeaban su cuello, y con esto hacia que sus labios nuevamente se rozaran provocadoramente.

La clara diferencia era que ahora ambos estaban de pie.

 

El la fue soltando lentamente pero aun manteniendo aquel suave y sugestivo roce.

La Hyuuga también separo sus brazos de el, bajándolos tomando levemente los hombros y deslizándolos hacía abajo, manteniendo una tímida  y leve sonrisa

 

Camino unos pocos pasos hacia atrás llegando a la puerta, dando media vuelta su cuerpo para abrir, no sin antes decirle algo ante todo lo que había pasado entre ellos

 

-         eto…tartamudeo la ojiblanca

 

-         Buenas noches…Hinata

 

Volteo a mirar al pelirrojo justo cuando las palabras escapaban de sus labios, ella alcanzo a esbozar otra tranquila sonrisa y responderle mientras este desaparecía en su familiar remolino, fijando sus ojos en los suyos.

 

Cerró los ojos y levanto su mano hacia la perilla de la puerta, pero estaba inmóvil. Ya que aun sentía aquel roce sobre sus labios y aquella estremecedora mirada.

 

Pero un pequeño salto y el ruido de alguien abriendo la puerta la saco de sus pensamientos

 

-         Hinata-chan…por fin llegas! – exclamo la castaña

 

-hai – respondió tímidamente Hinata

 

-         les dije que había sentido presencias – exclamo la pelirosada de brazos cruzados bajo las sabanas

 

La peliazul trago un poco de saliva ante aquella declaración, pero feliz de llegar. Viendo que todas ya estaban en sus camas y con sus pijamas…

 

-         ¿que hora es? – pregunto la ojiblanco avanzando lentamente seguida de Tenten

 

-         pues son las 2 de la mañana – informo atentamente Haruno

 

-         ¿Que? – exclamo más ante sorpresa que volviendo a preguntar

 

-         Al parecer estabas muy distraída paseando o viendo…porque estábamos empezando a preocuparnos – dijo Ino recostándose nuevamente en la cama

 

-         Lo siento no quise preocuparlas – se excusó haciendo una pequeña reverencia

 

Ella no quiso recordar que hace dos horas había entrado en las dunas del desierto. Debió ser mucho tiempo en el cual paso junto al pelirrojo…y no se dio cuenta…y como no si ellos estaban muy ocupados…

 

Camino rápidamente hacia su cama un tanto nerviosa.

 

-         Entonces fuiste a ver a alguien – pregunto Ino con mucha picardía ante la incredulidad de las demás.

 

-         eto…n-no yo solo fui a pasear y se me p-paso el tiempo… – tartamudeo levemente pero respondiendo

 

-         pero tienes arena en su chaquetón…mira pareces que te hubieras revolcado…– volvió a sonreír Ino, pero con horror ante aquel atentado a la ropa.

 

La pelirosada miraba la escena un tanto extrañada ya que a pesar de conocer a la joven de cabellos azulados, su actitud le parecía extraña.

 

-         no…es que me c-caí

 

Sin razón aparente para las demás kunoichis. Empezó a ponerse colorada, recordando que alguien la había acorralado en la arena, tranquilizándola de ese estado semisalvaje y de odio en el que había caído por su oscuro pasado..

 

-Denle aire parece que se va a desmayar – dijo Sakura un tanto preocupada ante el color que iba tomando el rostro de la Hyuuga.

 

- ¿Hinata, estas bien? – pregunto Tenten echándole un poco de brisa con sus manos

 

- Si creo es solo el c-clima…e-eso debe ser – respondió nerviosa mientras se sentaba en la cama

 

Claro que era el clima, aquel calor que se había producido en su cuerpo por que el pelirrojo la tuvo debajo de él durante aquel beso...y la había acercado…era algo sofocante. Y recordarlo solo aumentaba su sonrojo, porque la posición en la que habían quedado no era la más apropiada que digamos…

 

 

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Apareció en la entrada del lugar que compartía con sus hermanos. Esperaba que nadie estuviera de pie porque no quería volver a desaparecer en medio de su arena. Ya que estaba muy desconcentrado para volver a hacerlo.

 

Pero para su mala suerte había alguien en la cocina ya que la luz de ese lugar estaba encendida.

 

-         veo que volviste tarde Gaara

 

-         Hola…– contesto el portador de Shukaku a modo de saludo

 

La silueta de su hermana mayor con un vaso de leche le indico que ella tomaba un refrigerio antes de seguir con su sueño…pero al parecer el que estaba también más durmiendo que comiendo era el marionetista

 

Siguió su camino en silencio hacia la pieza, saliendo de la luz que le daba en el rostro.

 

La rubia observo y dejo de un golpe seco el vaso sobre la mesa en que su hermano dormitaba. Provocando que despertara

 

-         no es posible…no puedo creerlo – murmuró la rubia paseándose por la cocina

 

-         que diablos pasa ahora – murmuro molesto

 

-         Kankouro es que no entiendes

 

-         Entender que Temari

 

-         Gaara estaba sonrojado… – sentencio Temari con un cierto brillo en sus ojos

 

El marionetista miro a su hermana que observaba la habitación donde había entrado el menor.

 

De seguro estaría en el techo mirando la luna creciente, pensando.

 

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Sus ojos se cerraron brevemente y volvió a ver la luna. Pero esta solo le recordaba aun más a la Hyuuga. El color plateado de sus rayos era el vivo reflejo de sus ojos.

 

Ojos que temblaron a su cercanía y contacto.

 

¿Qué había hecho?

 

Si decía la verdad, se había dejado llevar estrepitosamente por sus deseos.

 

“vaya al parecer estar en primera fila tiene sus beneficios”

 

El mapache comenzó a hablar de forma seductora, pero con un claro tinte de malicia

 

“Déjame en paz”

 

No necesitaba ahora al vivo recordatorio de la malicia, cuando desesperaba por tranquilidad y paz.

 

“Querrás decir para recordar tu primer beso”

 

Hizo una mueca de fastidio, al escuchar los ronroneos del bendito animal que lo estaba torturando en su mente

 

“solo deja de molestar”

 

“creo que te haré caso porque hace milenios que no sentía aquella sensación de suavidad de una pequeña niña…y al parecer quedo complacida”

 

No le gustaba aquellas suaves palabras, y aunque algo le decía que debía parar la conversación porque acabaría perdiendo, decidió seguir.

 

“que quieres decir”

 

“Se que escuchaste perfectamente algunos gemidos…¿no?...claro que falto poco para que tu gruñeras”

 

Cerró los ojos mientras volvía sentir aquel calor molesto en su rostro. Dejo que la arena saliera y cubriera todo el techo moviéndose como las ondulaciones de un maremoto en su clímax, estaba sumamente desconcertado y aquellos recuerdos no mejoraban las cosas.

 

Paso una mano entre sus cabellos tratando de calmar sus emociones, inútilmente

 

El no quería enamorarse…

 

Pero la había besado…

 

La había acercado a su cuerpo de una forma posesiva…

 

Había conocido su alma, hasta llegar a tocarla…

 

La arena se calmo al recordar su sincera sonrisa, las ondulaciones eran tan suaves como las de un lago.

 

Había caído…

 

Aunque no quería enamorarse…lo había hecho de una tímida kunoichi: Y él no quería enamorarse.


Yo no sé mi amor qué hago buscándote
Si te gano o pierdo libertad
Yo no sé mi amor qué hago besándote
Si yo no me quiero enamorar

Yo no sé mi amor qué hago buscándote
Si te gano o pierdo libertad
Yo no sé mi amor qué hago besándote
Si yo no me quiero enamorar
Si yo no me quiero enamorar...

 

 

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Agradezco los comentarios de todos en Fanfiction.net

y agregar que en próximo capitulo sabrán sobre el misterioso paquete, espero les guste este capitulo, ¿se lo esperaban?.

 

§The Girl Magic and Mystic of the anime§

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