Eh actualizado
con motivo de que ya fue mi cumpleaños, jejej el 11 y cmo pasaron algunos días
bueno…disfruten…
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Luna violeta en
sangriento desierto
XI
capitulo
Intentar
matar
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Una voz se escucho claramente detrás de un
pilar, Hinata volteo la vista lentamente al lugar de donde provino para
encontrarse con unos metálicos ojos rojizos que centellaban maliciosamente en la
penumbra, sin embargo su portador no era visible.
–
Tetsu, lo
mejor será que termines con la tarea de aniquilar a aquellos espías que te
asignamos
–
Esta
bien…aunque es una lastima no poder quedarme un poco más – respondió con
malicia, fijando su mirada en la ojiblanco
Antes de decir cualquier cosa él
desapareció
A la Hyuuga no le gustaba lo que veía en
aquellos ojos, esos sentimientos solo la hacían estremecer de
miedo.
Porque parecían leer su mente y
paralizarla completamente, aquellos ojos…
Eran ojos de sangre…
–
Los otros
grupos de la aldea están llegando, ya se me informo – exclamo un ninja entrando
a la sala donde se encontraban – si no me equivoco con el reporte que me dio el
que va a cargo de la misión, mal no recuerdo se llama
Shikamaru…
Hinata estuvo a punto de suspirar porque
ya todo estaba en orden, pero se limito a asentir y mostrarse lo más seria y
respetuosa posible.
–
Él esta a cargo
y su grupo está compuesto con Chouji e Ino
–
Bueno entonces
si no me equivoco usted debe ser Hinata Hyuuga – leyó en un informe el ninja,
fijándose en el emblema que estaba en su cuello.
–
Hai
Hinata dio una mirada a quien hubiera
insinuado que era una espía, el aludido giro su cabeza haciéndose el
desentendido
–
Muy bien, todo
esta en orden, puede esperar a que lleguen sus compañeros, se hará una cena de
recepción para atenderlos ya que el viaje es agotador…yo la llevaré,
sígame
– Arigato – agradeció siguiendo a paso
lento al ninja que se encamino por un largo pasillo.
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Terminó de dar explicaciones al más
anciano del consejo, y se retiró caminando lentamente a la salida del lugar,
donde se apoyo en un pilar alejado de la entrada y del molesto bullicio de la
aldea.
Estando solo, podía pensar con calma. Una
de las cosas era no entender la razón de que la joven kunoichi estuviera viva y
a su lado.
En primer lugar, no la había
asesinado.
Segundo, había tenido una gran lucha con
ella. Y tercero, la había traído hasta la aldea y prestado un poco de su
ropa
¿Qué demonios sucedía con
él?
Estaba bastante confundido, y eso no era
bueno. La arena dentro de su tinaja se agito en signo de su
confusión.
Recordaba perfectamente la primera vez que
la vio en el bosque, junto con eso algunas noches en que había dormido a su
lado. Inclusive él…Sobaku no Gaara, había acomodado la manta para que ella no
sintiera frío.
Estaba sintiendo emociones a su lado,
estaba aprendiendo a conocerla y lo peor de todo es que no le disgustaba, como
debería ser lo correcto.
Shukaku se lo había advertido, pero no lo
considero, lo mando en palabras irónicas: al demonio..
Ahora si lo hacía, no podía tener
emociones… no podía.
Pero aun no entendía porque ella aun no
huía de miedo, ni siquiera lo odiaba por haberla amenazado hace algunos días con
asesinarla, con estar a segundos de matarla con su arena.
Y Justamente era ese punto, algo que no
había considerado…no quería matarla. Y hasta el mapache de arena empezaba a
aceptar su deseo de no hacerlo.
No lo haría, porque…porque ella era como
él, tenía un pasado oscuro.
Su alma hablaba con la suya, y se habían
comprendido en las horas de silencio que pasaron junto a cada
uno.
Se acostumbraba a su compañía, a suave su
voz y a su silencio
“Vaya al parecer aquella niña, te tiene
confundido…”
El demonio le hablo con malicia, pero
prediciendo lo que al joven le pasaba. Sin embargo aun no podía sacar todas las
conclusiones respecto a todo.
Gaara se cruzo de brazos, abriendo los
ojos en el momento justo que uno de los ninjas guiaba a la joven a una sala
lejana donde seguro llegarían los demás de la aldea de
Konoha.
Entonces decidió volver a su casa para
verificar que todo estuviera bien. Porque no quería verla por ahora. No cuando
estaba confundido e inestable emocionalmente.
Al entrar al lugar que compartía con sus
hermanos verificó enseguida que el lugar estaba vacío, le pareció
extraño.
Sin inmutarse y guiado por un impulso se
dirigió a su habitación.
La polera que ella había usado estaba
encima de su cama, la miro con un poco de recelo pero acercándose
involuntariamente la tomó,
examinándola y acercándola a su rostro percibiendo aquel suave perfume de
hierbas y flores que sintió antes del primer encuentro con
ella.
No entendía la razón de que ese aroma lo
calmaba de sobremanera… ¿qué le estaba sucediendo?, de volvió a preguntar con
más fuerza.
No pudo continuar ya que el mapache estaba
imaginando el delicado cuerpo que estuvo entre aquellas telas. Se alejo
rápidamente de la prenda de vestir.
Camino a un lugar del comedor que indicaba
una nota de su hermana explicando su ausencia y localización en el consejo
esperando la llegada de la delegación de la aldea de la
hoja
A pesar de todo tubo que
volver.
No se aparecería, daría un vistazo de que
todo estuviera en orden y luego desaparecía, sin que nadie se diera cuenta de su
presencia. Como siempre había ocurrido durante toda su
vida
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Esperó
pacientemente la llegada de sus compañeros, sentía nervios al volverlos a ver.
Ojalá su equipo estuvieran bien, sin ninguna
herida.
Sintió
la llegada de un grupo de personas y lo primero que pudo
escuchar
–
Esto es muy
problemático, al menos al ser mi amigo Chouji deberías ayudarme…mujeres, quien
las entiende – reclamo, mientras entraba en la habitación, seguido de su amigo
quien comía de una bolsa de patatas.
–
Shikamaru-kun…
– pronunció la ojiblanco poniéndose de pie
–
Hinata –
exclamó el aludido – es bueno verte, creí que algo malo te había pasado, como te
adelantaste…pero veo que todo esta bien.
Para el Chounin ya un problema estaba
resuelto, sin embargo le pareció extraño ver a la joven con ropas extranjeras.
Aunque analizándola bien se percato de la venda en su brazo y aunque se
sorprendió, no dijo nada.
–
Hai, ya di el
reporte…– respondió un poco nerviosa – ¿y los demás? – pregunto mientras miraba
a Ino entrar y mirarla sorprendida
No pudo continuar por un estruendo se
escucho en la entrada y una silueta verde entro saltando y dando
gritos.
–
¡¡si!!, la flor
de la juventud siempre estará fresca…yujuuuu – grito Lee, entrando saltando en
un solo pie, mientras giraba. Siendo observado por los presentes con un gota de
sudor recorriéndoles la nuca
–
Lee no hagas
tonterías – exclamó un enojada Tenten, entrando atrás.
–
¡¡¡Es cierto
cejas encrespadas!!! – afirmo Naruto entrando también con los brazos cruzados
atrás de la cabeza y dando un suspiro molesto
Hinata vio entrar a Naruto y por eso no se
dio cuenta de la entrada del otro Hyuuga en el lugar. Hasta entonces sonrió
aliviada al ver a su propio grupo entrar por esa puerta.
El cachorro de Kiba corrió y salto a sus
brazos en un impulso lamiéndole cariñosamente la cara, acto que le agrado a la
ojiblanco que sonrió tiernamente ante tal demostración de afecto y
preocupación
–
Me da mucho
gusto volver a verte Akamaru – respondió a los ladridos del perro – estoy bien,
tranquilo…
–
Hinata-chan,
¿estás bien? – pregunto Kiba – nos tenias muy preocupados, desde que te perdiste
en el bosque y bueno, tu sabes…
–
Así es, al
menos se te ve en buenas condiciones – reconoció el ninja de los
insectos
–
Hmmm – asintió
alegre la Hyuuga – yo también estoy muy feliz de volver a verlos, ahora estoy
más aliviada
Por
ultimo entro Sasuke, que a reclamos y bufidos de Ino, traía en su espalda a
Sakura, que fue vista por ninjas médicos en el
acto.
Después
de unos minutos todo se veía bien. El ambiente parecía acogedor, ya que otros
ninjas jóvenes de la aldea entraron para participar del banquete, por lo que
todo se transformo en un completo bullicio.
Solo
entonces se dio cuenta que alguien la miraba fijamente, al girar a su lado
izquierdo se topo con otra mirada tan blanca como la suya…era Neji, quien la
miraba con un gesto de seriedad. Después de unos segundos pudo descifrar el
significado de esa mirada, antes que Tenten lo llamara a un lado para que
controlaran a Lee.
Con
esa mirada y al saber que tenia mucho que pensar, decidió salir de aquel
lugar…
Ame no naka Michi ni saiteru
Chiisana hana o Mite
itara
En la lluvia, mientras
miré
una pequeña flor que creció por el
camino
Espero
que nadie la mirara para desaparecer por un oscuro pasillo, encaminándose
rápidamente algún lugar para estar sola, algún lugar donde nadie pudiera ver
cuanto su corazón se agitaba de angustia y
soledad.
No
podía seguir viendo a todos y sentir sus sentimientos, no podía. Necesitaba al
menos estar sola y pensar…
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Tamaranaku Itoshiku natte
Sashi dashita kasa Oite kita
yo
Yo no lo podría parar, vencer con la emoción
yo dejé mi paraguas abrir y
venir
El desierto estaba solo, como
siempre.
La kunoichi camino, mientras pensaba en
todo lo que pasaba y en que ahora no quería ver a nadie. Al ver a su primo y
sentir aquella mirada pudo percibir que no todo estaba
bien.
El gesto de preocupación y lastima lo
decía todo.
Se sintió fuera de lugar, a diferencia de
las demás que se relacionaban con facilidad entre los ninjas, ella no
podía.
Era demasiado introvertida, sin contar en
los problemas que se acumulaban al ver a su primo que sin desearlo le recordaba
los lazos familiares.
Siguió caminando e internándose en el
desierto…eso era el desierto.
Le recordaba a Gaara…el desierto se
parecía mucho a él. A su manera tan peculiar de ser.
Se detuvo sorprendida por el asalto del
joven a sus pensamientos. Y volvió a encaminarse ahora un poco temerosa por su
osadía. Recordando que él no se encontraba en aquella recepción a diferencia de
sus hermanos.
La tarde estaba finalizando, el sol caía
entre las dunas y el horizonte, dando un todo de fuego y
oro.
Sentía que no estaba sola, camino un poco
más y se detuvo. Una voz lenta la sorprendió
–
Deberías estar
en la recepción
–
y-yo…. –
intento responder, pero sólo logro tartamudear del
nerviosismo
Gaara no la comprendía, esta chica tímida
no parecía ser la misma jovencita terca que lucho contra su propio primo a las
puertas de la muerte. Había algo en ella que se agitaba. Su aura no estaba
quieta, al contrario. Volvió su vista al sol que aun se escondía con lentitud,
tratando de sacar su atención de la Hyuuga.
–
Yo, no estoy
allá, no me gusta… pero – volvió a jugar con los dedos un tanto nerviosa –
¿Porqué no estas allá?, Temari-san estaba…
Sore na no ni rainBokura wa itsu datte KanashikuKizu tsuke atte shimauBishonure no rainHon no sukoshi de ii Omou yo
'Sunao ni naretara'
tte
E incluso así, lluviaTristemente, nosotros siempre dolemos uno al otroEmpapado en lluviaAún estaría bien un poco,
yo siempre pienso,' Si pudiera sólo ser
más honesto'
Él la miro de reojo, extrañamente sentía
que la conversación iría a rumbos inesperados, y quería terminarla lo más pronto
posible.
– No soy de estar con personas …además no
estaré cerca del consejo que lo único que desea es asesinarme – termino de
decir
Los ojos eran vacíos por parte del
pelirrojo y su voz monótona que repitió aquella frase que alguna vez el rubio,
portador del Kyuubi escuchó.
–
pero no pueden…
ellos – trato de hablar la joven, sorprendida ante aquellas palabras que le eran
familiares
–
me convertí en
una herramienta peligrosa de la aldea… – murmuro Gaara, dando alguna explicación
simple
Al pronunciar aquellas palabras , se dio
cuenta que la joven bajaba su mirada y sonreía tristemente, aquel gesto lo
desconcertó, no era posible que pudiera sonreír, debería sorprenderse o al menos
tartamudeo como lo hacia siempre.
Hashiri dasu Hito no senaka gaKyou wa yokei ni Tsumetai yoFuri muite Kureru dareka ga
Itara egao o Kaeseru no
ni
Empiezo a correr,la vuelta de las personas alrededor de mí parece hoy más frío que usual Si alguien hace sólo vuelta alrededor,
yo tendría una sonrisa para
volver
–
Tenemos mucho
más de lo que crees en común. A ti te quieren matar y a mi también. Lo escuche
sin querer… todo será por el clan, lo mejor para los Hyuuga es mi
muerte…
El pelirrojo no acepto aquellas palabras,
que debía desaparecer era algo que el no aceptaría, al menos no por
ahora.
Al hablar se sentía un poco más aliviada,
confesaba su secreto con alguien que posiblemente lo comprendía. No considero
que la silueta se levantaba lentamente de donde estaba sentado y
desaparecía
–
harán que la sucesora sea mi hermana
Hanabi, entonces seguirán siendo uno de los clanes mas fuertes de konoha yo solo
retraso los planes, yo siempre lo arruine todo, yo no debí nacer, yo…– su voz se
entristeció y se resignó, debido a que estaba aceptando de a poco que siempre
fue inútil y débil, para el clan. No servía.
No pudo seguir la mano tibia del ninja
tapo su boca lentamente, desde su espalda. Gaara había desaparecido en un
remolino de arena y aparecido detrás de ella, como cuando lucharon. Se dio
cuenta que su mano era fría y suave, estuvo a punto de gritar por la sorpresa
pero no…había algo en ese gesto que la calmaba, aunque su subconsciente le
dijera que se alejara, que corriera lo más lejos de ahí.
– Eso no lo sabia… ¿aun le temes a ellos?
– pregunto el pelirrojo ante aquella confesión por parte de la jovencita – ...
pero a mí no me temes, yo que podría matarte ahora sin que grites… y a ellos si
les temes
La arena la rodeó, pero no quiso hacer
nada, cerró sus ojos y se dejo envolver, escuchando una voz aguda y lejana,
mientras la arena comenzaba a cubrir su rostro.
“Teme a lo desconocido, ten miedo de ser
asesinada y que tu sangre alimente la arena”
Sin embargo la arena era suave y tibia a
pesar de toda la crítica situación.
Gaara tomo su cabeza entre sus manos y
soltó un gemido de dolor, no la comprendía, ella no le temía y decía esas
palabras.
Todo dolía en su mente. Hasta que sintió
un calor envolverlo y unas palabras que jamás creo oír
–
Todo estará
bien… tranquilo…no estas solo Gaara-kun
No pudo más que decirle eso y acercarse
por un impulso al cuerpo del joven que estaba encogido en el suelo, apoyo su
rojiza cabellera entre sus piernas y acariciando por primera vez aquellos
cabellos, que encontró suaves. Comprendiéndolo y sintiendo familiaridad ante su
comportamiento.
Doshaburi no rainBoku nara daijoubu SamishisaMune made shimicha inaiBishonure no rainSore yori kanjiteru 'Honto no
yasashisa ga hoshii'
tte
Verter lluviaEstaré bienLa soledad no se ha rezumado en el corazónEmpapado en la lluviaSobre todo, puedo sentirme
Yo quiero las bondades
verdaderas
Shukaku lo seguía torturando con ese
terrible dolor, con esa endemoniada y fría oscuridad que todo se volvía, en que
la sangre comenzaba a ahogarlo. Pero en un segundo algo se detuvo, un extraño
calor que lo tomo. Era esa jovencita, aquel aroma a hierbas y flores que
encubría el olor metálico de la sangre, cuando sintió eso, rodeo con sus brazos
el cuerpo de la joven y se apoyo escuchando los agitados latidos de su corazón,
tratando de calmar el insoportable dolor en su cabeza, producto del demonio. Sus
pequeñas manos suaves volvieron a acariciar sus cabellos ya
desordenados.
Entonces la calma lo envolvió con rapidez,
una paz rodeo a su cuerpo por completo, cuanto más se acercaba a ese pequeño
cuerpo que le daba un misterioso bienestar a su dolor.
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Agradezco todos los comentarios
§The
Girl Magic and
Mystic of the anime§