Konishiwa, soy §Girl Magic del Anime§, esta es una de mis
parejas favoritas y no pude evitarlo, kawaii. Un SakunoxRyoma para que lo
disfruten, la cancion se llama “Rain” de la serie Marmalade
Boy
Empapados en la
lluvia
(capitulo
único)
Ame no naka Michi ni saiteru
Chiisana hana o Mite
itara
En la lluvia, mientras miré una pequeña
flor que creció por el camino
Tomo la raqueta con fuerza y golpeó con
dureza.
No le importo que miles de gotas cayeran
sobre su cuerpo, no le importo que su ropa estuviera empapada, no le importo que
su vista estuviera nublada.
Sakuno Ryusaki corría con habilidad
sobrenatural para su rutinaria torpeza.
Otro golpe seguido de una
carrera.
La lluvia empezó a golpear aun más fuerte,
haciendo peso sobre sus hombros. Y empapando sus piernas de
barro.
Devolvió la pelota a su enemigo invisible
que era una pared en la chancha de tenis. Sus ojos brillaban con una extraña
emoción, desconocida para su timidez.
Determinación, pasión,
fuerza.
La lluvia que ahora era un torrente se
confundía con las lagrimas que estaban en sus ojos
escarlatas.
Su enemigo era si
misma.
Tenía un partido contra si misma, porque
estaba harta de todo.
Estaba harta de ser tan tímida, de ser
siempre la sombra de las demás, de no poder hacer nada por si
misma.
De amar el deporte porque el joven del que
se enamoro también lo jugaba.
Se había dado cuenta que jugaba porque el
también lo hacia. Y eso no era así, ella quiso este deporte desde que era una
niña, aunque no jugara bien, aunque a veces fuera torpe y
desconcentrada.
Tubo ilusiones de que él la amara, claro
que si, y no lo había compartido con nadie guardándolo en lo más profundo de su
dulce corazón.
¿La vida más fácil que un partido de
tenis?
Viendo como su mejor amiga trataba de
conquistar al príncipe Ryoma. Ella dando la espalda y alejándose, descargando
sus ganas de ser libre en la más alejada de las canchas, cada
tarde.
Sonrió mientras un revés era dado a la
empapada pelota, y el efecto hacia que la bola diera una semi
circunferencia.
Esa era la ironía del destino, el destino
jugaba con ella. Con su sencillo corazón de mujer.
La pelota rozo pasando al lado de su
rostro.
-
oh no la
pierna… - dijo un tanto preocupada
Su pierna tenía un corte, en el muslo.
Donde la falda se apegaba más, empapándose levemente de
sangre.
Río con sarcasmo mientras de sacada el
cintillo en su frente empapado y lo tiraba hacia un lado
desquitándose.
Retiro los flequillos que molestaban en su
frente y tomo una pelota a su lado. Sin darse cuenta que era atentamente
observaba desde atrás.
Su respiración era rápida pero a pesar de
eso su cuerpo estaba frío, y no era solo por la lluvia, sino porque ya nada
podría hacerlo revivir nuevamente.
Nada, ni las esperanzas que una vez siendo
niña se aferró.
Lanzo la pelota hacia arriba y la golpeo
mientras sus trenzas comenzaban a desarmarse debido a que los cordones que la
mantenían de habían caído
Tamaranaku Itoshiku natte
Sashi dashita kasa Oite kita
yo
Yo no podría parar, vencer con la emoción
yo dejé mi paraguas abierto y
vine
Echizen era quien dejaba que sus ojos se
deleitaran ante aquella pasión que demostraba la joven en la
cancha.
¿Por qué ella lo
atraía?
Siempre había observado a aquella
jovencita, considerándola extraña por su extraña forma de ser. Tan distinta a la
de su excéntrica amiga Tomoka. Que últimamente lo seguía como mosca a la
miel.
Pero a la vez tan delicada y
fuerte.
Esta eran las pocas veces en que ella
dejaba de ser dulce y se revelaba ante todo. Sí, cada tarde se había dedicado
meticulosamente a espiarla.
¿Contra que
lucharía?
Por que ahora su cuerpo le exigía estar
cerca de la joven, era casi como domar su espíritu que estaba furioso, ante la
ternura.
Cuando él estaba en la cancha de tenis
todo lo controlaba, en cambia si Ryusaki estaba en la cancha, el estaba en
cierta parte limitado e indeciso
Solo ahora se daba cuenta de
eso.
La imperceptible muchacha de largas
trenzas había calado hondo en su vida, con solo una sonrisa y un gesto de
preocupación desinteresado en la niñez. Y ahora en plena juventud, con su
alejamiento.
Subió el cuello de la chaqueta de Seigaku
para tratar de refugiarse del frío solo como un reflejo.
Ya que todo su cuerpo expulsaba un extraño
calor.
Hashiri dasu Hito no senaka gaKyou wa yokei ni Tsumetai yoFuri muite Kureru dareka ga
Itara egao o Kaeseru no
ni
Empiezo a correr,la vuelta de las personas alrededor mío parece hoy más frío que usualSi alguien podría sólo voltear alrededor,
yo tendría una sonrisa para
volver
Estaba más calmada, ya no sentía rabia ni
nada. Todo lo contrario una extraña debilidad se presentaba en su cuerpo,
distinto a las anteriores veces.
Pero como último refugio dio un golpe con
un jadeo, la pelota volvió a pasar cerca de su rostro, pero no reboto como seria
lo correcto. El silencio fue mudo, unos segundos más y
nada.
Después de eso sintió una presencia atrás,
no quiso voltear algo le decía que no lo hiciera.
-
Deberías jugar
así, en los entrenamientos Ryusaki
El cuerpo de la castaña reacciono antes
que su mente, sus mejillas se sonrojaron levemente ante el tono monótono de la
voz masculina.
Pero se obligo a no tartamudear, no quería
más.
Su mano apretó el mango de la
raqueta
-
aja… -
respondió, mirando la pared.
Sore na no ni rainBokura wa itsu datte KanashikuKizu tsuke atte shimauBishonure no rainHon no sukoshi de ii Omou yo
'Sunao ni naretara'
tte
E incluso así, lluviaTristemente, nosotros siempre dolemos uno al otroEmpapado en lluviaAún estaría bien un poco,yo siempre pienso,
'Si pudiera sólo ser más honesto
La ceja de Ryoma se alzo incrédula, ante
la inusual respuesta de la joven. Esperaba un tartamudeo o algo por el
estilo.
Sin darse cuenta sus ojos recorrieron el
contorno de la figura deteniéndose en sus suaves curvas.
Su impasible rostro mostró rubor ante su
atrevimiento.
-
No deberías
estar aquí
-
Necesitaba…
-
¿Necesitabas
buscar una pulmonía? – preguntó en ironía el joven
-
N-no… es
eso
La joven volteo enfrentando al chico del
que estaba enamorada y el que a veces quería olvidar.
Se dio cuenta de lo penetrante de su
mirada en la semioscuridad y de cómo su cuerpo se encogía ante
ella.
-
entonces... –
dijo tratando de que la joven continuara, mientras dejaba la pelota caer de su
mano
-
déjame
La voz de la joven bajo y su mirada
también, su rabia había disminuido. Y ahora quería adoptar una actitud de
cansancio.
-
No…
Antes de que pudiera hacer algo, El
llamado príncipe del tenis tomo a la joven de la espalda y bajo las piernas y
camino, hacia los vestidores.
- ¡Ryoma! – exclamo Sakuno, ante la
actitud del joven que hizo que dejara olvidada la raqueta en la
cancha
Aunque Sakuno hubiera querido resistirse,
nada hubiera hecho ya que el era mas fuerte que ella en relación a
físico.
Los vestidores estaban como siempre, pero
para la castaña le pareció agradable el lugar cálido y sobretodo
seco.
-
ya no dices mi
nombre con honorífico, por lo que veo…
La burla estaba presente en la frase dicha
por el ojos gatunos y casi dorados.
Ella se sonrojo ante el momento en que le
hablo de igual.
-
Supongo que no
trajiste ropa, toma…
No pudo decir nada ya que el le pasaba su
uniforme de escuela.
Decidió aceptar aquello mientras se secaba
el largo cabello con una toalla, y miraba como el desaparecía hacia la salida
para que se cambiara sin problemas,
Otra vez el destino jugaba con su vida,
trayendo al motivo de su rabia hacia ella. Permitiendo incluso que la
salvara.
Se despojo de toda la ropa excepto de su
ropa interior que increíblemente no estaba mojada.
Cuando se coloco la parte de arriba de la
chaqueta tirito, pensó que era tibia pero no… al contrario. Fría, igual a la
actitud del joven de cabellos verdes.
Pero su cuerpo, más fuerte y grande que el
de ella, cabía a la perfección dentro de la tela y de seguro estaría
tibio.
Otra vez aparto algunos húmedos flequillos
de su frente calmando aquellos pensamientos. Y mirando el pantalón del
joven.
Fue entonces cuando la punzada de su
muslo, le indico que aquel corte aun sangraba. No podría ponerse aquella ropa
porque la mancharía.
Necesitaba pedir ayuda, y sólo había una
persona a metros a la redonda que estaba con ella.
Ryoma Echizen, conocido como un prodigio y
además por su mal carácter.
-
Ryoma-kun… -
llamo suavemente, tratando de no disfrutar al pronunciar su
nombre.
El joven sintió aquella suave voz que lo
saco de sus pensamientos, desde la puerta cerrada donde observaba como la lluvia
aun caía abundantemente. Abrió la puerta y entro rápidamente, acostumbrándose a
la semi-oscuridad ya que para la mala suerte algunos focos se habían echado a
perder.
Camino y llego a la banca donde estaba la
joven, notando que solo tenía puesta su camisa.
-
¿Si? –
preguntó
-
este…yo…
Observo su posición y le pareció no estar
viendo a la misma Ryuzaki, sus trenzas habían desaparecido y en lugar su largo
cabello húmedo caía sobre sus hombros y espalda en ondas. No estaba tan nerviosa
como siempre, su mirada se encontraba con la el, queriendo decir
algo.
-
ya veo…
Se acerco al lugar donde estaba sentada la
joven y se arrodilló, sacándose la chaqueta para que no estorbara en sus
movimientos.
Tocó la pierna herida, viendo la sangre
que aun corría, comenzó a palpar por si había alguna lesión en un
tendón.
-
ahh… - gimió
suavemente
Sus ojos se cerraron al sentir dolor por
la presión ejercida por los dedos cerca de la herida.
Sin embargo algo muy distinto a esa
sensación comenzaba a generarse, cuando los dedos del joven que eran tibios
palpaban con destreza el lugar. Verificando si existía alguna otra
lesión.
Echizen supo que no era nada grave, sin
embargo lo que era critico era que el se sintió muy bien acariciando la suave y
fría piel.
-
supongo que
ahora dirás el porque estabas entrenando con esta lluvia
-
lo
necesitaba
-
si claro… sin
embargo hay algo que ocultas, no sabes mentir…
La mirada subió para encontrarse con los
chocolates ojos que lo miraba con nerviosismo, si bien había logrado controlarse
no estaba bien que el la mirara así y tuviera sus tibios dedos sobre su
muslo.
-
No…no oculto
nada
-
Vamos Sakuno,
creo que tenemos todo lo queda de tarde e incluso la noche por delante para que
me lo digas…
-
¿Qué? –
pregunto sorprendida
Su sorpresa no solo surgía porque el había
dicho eso con una implicación sino que además había dicho su
nombre.
-
no dejará de
llover.
Ella callo, mirando hacía un costado y
luego hacia donde estaba el joven. No le gustaba el ambiente. ¿Porqué el querría
saberlo?
Al ver que la castaña no hacia nada, lo
impaciento, el quería saberlo y nada se lo impediría. Sonrió maliciosamente,
mientras se acercaba a ella apoyando ambas manos dejándola
atrapada.
Ella era impotente, preciosamente
impotente. Y eso le gustaba.
-
¿Q-que haces? –
tartamudeo la joven sonrojándose
-
Nada…
Su conciente le decía que se alejara de
el, pero su cuerpo quería su calor, el expedía un calor tan desquiciante que no
podía evitar acercarse.
Y a cualquiera lógica lo abrazó de la
cintura, escondiendo su rostro en su hombro aspirando su fresco aroma
masculino.
El se sorprendió, sus ojos antes audaces
mostraron sorpresa. Esperaba todo, menos que ella lo abrazara de esa forma, así
que se coloco de pie. La joven no tenía intenciones de soltarle y el tampoco,
había rodeado su espalda.
Doshaburi no rainBoku nara daijoubu SamishisaMune made shimicha inaiBishonure no rainSore yori kanjiteru 'Honto no
yasashisa ga hoshii'
tte
Verter lluviaestaré bienLa soledad no se ha rezumado en mi corazónEmpapado en la lluviasobre todo, puedo sentir
Yo quiero las bondades
verdaderas
-
Eres cálido, al
contrario de lo que todos creen. - murmuro
No sabía que decir a las palabras de
aquella joven, ahora el se sentía acorralado.
-
¿eso
crees?
El sonido lo hizo al acercarse
provocadoramente al oído de la joven.
-
si…siempre lo
pensé así – dijo mientras desabrochaba cada botón de la camisa que portaba el
joven.
El aire hizo contacto con la piel del
pecho y no solo eso otra piel, aun más suave y fría
también.
Sus mejillas se encendieron al sentir las
formas de la joven presionadas a totalidad sobre su pecho descubierto, y de cómo
aquel calor que desprendía era apagado por ella.
-
Sakuno… tu no
deberías
-
no debí haberme
enamorado de ti..lo sé
-
no debiste
complicar las cosas
Aquellas palabras fueron un dardo cuando
sintió que los brazos del joven la rodeaban de la cintura y la apegaban contra
su cuerpo, elevándola levemente del piso.
-
¿com-complicar?
– dejó escapar en un suspiro
El joven se arrodillo y beso la herida aun
sangrante en su muslo con delicadeza, para luego ponerse de pie y posar sus
labios en el lado izquierdo de la joven donde latía su
corazón.
-
Ryoma… -
murmuro sorprendida ante la acción del muchacho.
Sore na no ni rainBokura wa itsu datte KanashikuKizu tsuke atte shimauBishonure no rainHon no sukoshi de ii Omou yo
'Sunao ni naretara'
tte
E incluso así, lluviaTristemente, nosotros siempre dolemos uno al otroEmpapado en lluviaAún estaría bien un poco,yo siempre pienso,
Si pudiera sólo ser más honesto
Besaba una herida superficial y luego
besaba el lugar de su corazón. No sabía lo que hacia simplemente que la quería,
que a pesar de todo ella si se había alojado dentro de su indiferencia con el
mundo, y era hora que abriera su propio corazón.
¿Acaso él sabía que ella había sufrido?,
sus ojos se abrieron de par en par cuando el estuvo a su altura y la miro a los
ojos. El aliento libio depositado sobre sus húmedos y fríos
labios
-
te necesito –
dijo sin reparos
Fue entonces cuando el contacto termino, y
sintió que el la besaba no dulcemente si no con angustia, con fuerza. Como si se
estuviera ahogando y ella fuera el aire necesario para
vivir.
No evito que un gemido se arrancara en
aquel beso, y que el la rodeara más fuerte, solo que ella también lo quería. Y
no deseaba separarse de él.
Esta vez ambos estaban empapados, no de
lluvia sino se algo más profundo que los unía y no los
separaría.
Una lluvia de pasión que no se terminaría
hasta que ambos, quedaran totalmente empapados.
También decir que me encanta esta
pareja…
Gracias a todos de
antemano
§The Girl Magic
and Mystic of the anime§