Me vino una
inspiración e hice este capitulo ademas de estar contento porque hice el foro de
mi pagina jejejej
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Luna violeta en
sangriento desierto
XII
capitulo
Caer en el
amor
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Shukaku lo seguía torturando con ese
terrible dolor, con esa endemoniada y fría oscuridad que todo se volvía, en que
la sangre comenzaba a ahogarlo. Pero en un segundo algo se detuvo, un extraño
calor que lo tomo. Era esa jovencita, aquel aroma a hierbas y flores que
encubría el olor metálico de la sangre, cuando sintió eso, rodeo con sus brazos
el cuerpo de la joven y se apoyo escuchando los agitados latidos de su corazón,
tratando de calmar el insoportable dolor en su cabeza, producto del demonio. Sus
pequeñas manos suaves volvieron a acariciar sus cabellos ya
desordenados.
Entonces la calma lo envolvió con rapidez,
una paz rodeo a su cuerpo por completo, cuanto más se acercaba a ese pequeño
cuerpo que le daba un misterioso bienestar a su dolor.
Si, era algo que no hubiera imaginado
nunca en su vida: un abrazo.
Un abrazo por parte de ella, en una
situación inesperada, ilógica.
Shukaku empezó a ronronear del puro placer
que le causaba algo así, ya no había experimentado algo parecido en miles de
años.
“Deberías apegarte un poco
más”
“sólo deja de molestar en mi
mente”
“Quizás si me dejas con ella, emmm como se
llamaba”
El mapache estaba demasiado concentrado en
disfrutar de aquellas caricias que a pesar de ser entregadas a su médium podía
percibirlas con plenitud
“Ah si… Hinata…que tal
Hinata-chan”
“¡¡Vete!!”
Grito mentalmente y lo encerró con todas
las fuerzas que pudo, pero ese esfuerzo fue devuelto con un dolor aun más fuerte
que lo hizo gritar y revolverse entre los brazos de la
joven.
Hinata, no tenía miedo. Al contrario
deseaba que su sufrimiento se terminara, podía sentir su dolor y tristeza. Su
alma le decía cuanto el había sufrido y ahora sufría…aunque era algo totalmente
externo lo que lo provocaba.
Callo mientras lo abrazaba con una especie
de ternura que surgió de pronto, lo apego aun más a su cuerpo mientras cerraba
los ojos y trataba de calmarlo.
Solo entonces pudo sentir de nuevo su
corazón aumentar el ritmo al mismo tiempo que sentía que el la rodeaba aun más
aun gimiendo de dolor.
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–
¿Cómo está
Sakura-chan? – preguntó por enésima vez un asustado Naruto
–
Baka, deja de
hacer escándalo…ella está bien
–
Pero,
pero…ella…grrrr Sasuke debiste haberla traído más rápido
–
Cállate… –
gruño un molesto Sasuke.
El moreno claro que lo hizo, había
aumentado la velocidad gastando la mitad de su chacra y exponiéndose a cualquier ataque sorpresivo. Pero
valía más la salud de la pelirosada en esos momentos.
–
No se si habré
hecho bien, dejándolo solo con Sakura-chan…al parecer solo pudo cargarla hasta
aquí…– pensó amargamente el rubio, respecto su plan – ¿cargarla?...¡eso es!, al
menos ya se acerco un poco a ella y mostró gran preocupación. Jejeej soy un
genio, el mejor…
Apenas hubo concluido con una rapidez
asombrosa aquello. Miro al Uchiha que portaba un gesto preocupado más que serio.
Ahora lo entendía todo.
–
¿Estas
preocupado por Sakura-chan? – pregunto en el mismo tono para que no se notara su
intención y él le siguiera el juego.
–
Claro que si –
respondió un poco enojado, y después dándose cuenta de las palabras que había
pronunciado
–
Lo
sabía…Sasuke, tu quieres a Sakura-chan…a pesar de que niegues en que no sientes
nada por nadie. – lo acuso Uzumaki apuntándolo con un dedo
–
Tu… – dijo
mirándolo seriamente, pero al parecer con nada más que decir frente al gesto
triunfal del rubio.
–
Jejejeje
Naruto sonrió confiado, cruzando sus
brazos sobre su pecho y asintiendo mientras cerraba los ojos. Ahora tenía al
portador del sharingan literalmente en sus manos.
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–
Sus
habitaciones están asignadas, si desean seguir a los ninjas…mañana se hará la
reunión con el consejo de ancianos – explico la rubia de las coletas, dando a
entender las instrucciones
Cada uno siguió el camino a las
habitaciones, excepto Kiba
–
No he visto a
Hinata
–
no te
preocupes, puede que este en su habitación durmiendo – trato de responder
Temari
–
pero
ella…
–
no le sucederá
nada, dentro de la aldea también hay guardias por si te preocupa eso…resguardan
las salidas y entradas de la aldea.
–
esta bien –
respondió un poco mas calmado
La habitación de los chicos estaban
divididas en do unidas por una puerta. En una estaba Naruto, Sasuke, Shikamaru y
Chouji. Mientras en la otra Neji, Lee, Kiba y Shino. Las chicas estaban todas en
una sola habitación.
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–
Es muy grande –
exclamo Tenten
–Tienes razón – apoyo Ino entrando
rápidamente en el baño y los armarios
Quien más entro fue Naruto y Sasuke que
traía a Sakura en su espalda. Ya que él mismo no permitió que un ninja de la
arena lo hiciera. Naruto no lo sabía así que no se armaría
escándalo.
–
Ino, apúrate en
escoger tu cama para poder dejar a Sakura-chan en la suya
–
deja de
reclamar Naruto, debería elegirla ella para que el pobre Sasuke-kun
descanse
–
cállate y
elígelo… además si te atreves a molestar a Sakura-chan que esta enferma –
amenazo el portador del Kyuubi.
–
tranquilo
Naruto – exclamo la pelirosada dando una cariñosa mirada al rubio que lo hizo
sonrojar – estaré bien, solo falta que me recupere de los medicamentos que
marean un poco
–
esta bien
Sakura-chan… si lo dices tu, no haré nada.
Después de dejar a la pelirosada en su
respectiva cama, ambos chicos salieron de la habitación de las
chicas.
–
Hinata aun no a
llegado – dijo Tenten observando la cama que aun quedaba
vacía
–
es verdad –
dijo Ino mirando también la cama y a las demás, un poco asustada por la ausencia
de la Hyuuga
–
es mejor que la
dejemos, últimamente la he visto muy extraña– acotó la enferma en su cama y n
poco más aliviada de los síntomas de enferma
–
pero Sakura –
reclamo Ino
–
si ella desea
estar sola… no podemos hacer nada Ino
Sakura tenía un sentimiento de comprensión
hacia la ojiblanco, en su corazón sentía que no estaba bien, y lo que ahora
hacía era curarse de heridas
–
Hablando de
soledad al que no ví fue a Sobaku no Gaara – exclamo Tente acostándose en la
cama y estirándose
–
Ese nombre me
da miedo…– chillo un poco Ino tapándose con la almohada de la cama
–
No
deben gustarle las reuniones sociales, creo. – Argumento la pelirosada dando una
breve explicación al comportamiento del pelirojo
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En
sol del desierto por la mañana despertó al pelirrojo de su trance, se movió del
mullido sitio en el que se encontraba.
Había
confiado en alguien para que viera por minutos su confusión y dolor. El quien no
confiaba en nadie…ahora estaba totalmente
confundido.
Levanto
la cabeza para darse cuenta que la joven estaba durmiendo, aun abrazándolo. Cosa
que lo hizo sentir una especie de nerviosismo.
Empezó
a destruir la barrera que había hecho en la noche anterior. Tubo aun el
suficiente control sobre su chacra para hacer una barrera que los protegiera a
ambos, (más a la Hyuuga) de los gélidos vientos del
desierto.
Se
enderezo de su cómoda posición cuando lo hizo los brazos de la joven rodeaban
sus hombros quedando un especie de abrazo.
Volvió
a observar su rostro, también esta era una de las pocas y extrañas situaciones
en que tenía la joven tan cerca y podía verla sin temer ser
sorprendido.
La
tomo bajo las piernas y se coloco de pie llevándola en brazos, sabía que no
despertaría con facilidad. Estaba muy cansada, lo supo porque se quedo la mayor
parte de la noche cuidándolo, aunque le extraño que ella no le preguntara porque
no podía dormir.
Lo
mejor sería llevarla donde Temari, para que la llevara a su verdadera
habitación, pensando esto desapareció en un remolino de
arena
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–
¿Gaara? –
pregunto una sorprendida Temari, viendo entrar a su hermano menor un poco
desordenado y con algunas marcas de arena en su ropa. Pero con la Hyuuga en sus
brazos.
La
rubia fue presa de una especie de shock y también de una avalancha de preguntas
que podía soltar en cualquier momento. Agradeció que su otro hermano siguiera
durmiendo plácidamente.
–
Paso la noche
en el desierto…esta bien, sólo necesita descansar un poco más – respondió con
calma ante la expectación de su hermana mayor – ¿puedo dejarla en tu
habitación?
–
ehh…creo que
no, esta muy desordenada…lo mejor será en la tuya. Al menos estará más tranquila
hasta que despierte – se justifico por su respuesta.
El pelirrojo se dio vuelta y entro hacia
su habitación donde fue seguido por la mirada de su
hermana.
Al entrar supo que tenía que desaparecer
apenas dejara a Hinata durmiendo, ya que no quería ser fastidiado tan temprano
ni menos por un interrogatorio, además aun no podía controlar esas extrañas
reacciones de su cuerpo en especial de sus mejillas al recordar la situación con
la joven ojiblanco.
Aparto las sabanas, pero ella se aferro un
poco a el buscando su calor, eso hizo que sus pupilas se contrajeran ante la
sorpresa de ese gesto. ¿Por qué ella lo confundía de esa
manera?
¿Por qué?
Se quedo quieto por unos segundos para
sentir aquella tranquilidad que ella le daba. Después de eso la tomo lentamente
y la acostó entre las sabanas, donde la tapo lentamente.
Antes de irse de la habitación, miro
detenidamente el pacifico rostro de la joven.
Luego desapareció en un remolino de
arena
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Abrió
los ojos lentamente, estaba en un lugar muy cómodo y
blando.
¿Cómodo
y blando?
Se
levanto para encontrarse en una cama, al reconocer el lugar se dio cuenta que no
era cualquier cama…era la cama de uno de los ninjas de excelencia de la aldea de
la arena.
Era
la cama de Gaara. Quizás el mismo la hubiera traído, sus mejillas se encendieron
al recordar como había pasado la noche. Como el la había abrazado de esa forma
cuando se hubo calmado
–
Que bueno que
despertaste Hinata-chan – exclamo una alegre Temari entrando en la
habitación
–
Temari-san…
eto, yo… – trato de encontrar alguna justificación
–
Ya lo se…
–
¿eh?
–
No debiste
quedarte en el desierto. Aunque no lo parezca a veces puede ser fatal…cualquier
ninja no sobrevive en el…ecxepto Gaara, el es el único que puede…que siempre lo
a hecho
–
Lo siento, pero
necesitaba estar sola
Temari observo los ojos plateados de la
kunoichi y se sorprendió al ver aquella soledad, era la misma que estaba en los
ojos de su hermano, quizás por eso él la había traído
–
Ya veo – dijo
la joven de las coletas, poniéndose las manos en la cintura – no te gustan las
reuniones, igual de antisocial que Gaara
–
jejejej
–
el chico del
perrito pregunto por ti anoche…además me paso esto
Le entrego en sus manos, el polerón
mullido que se parecía al que siempre usaba, con la diferencia que este tenia
algunas franjas oscuras.
Era su querido abrigo que volvía a sus
manos, sonrió y se lo puso
–
Espero no te
mueras de calor con eso…
–
no te
preocupes, ahora estoy bien – respondió la kunoichi de Konoha con un brillo de
seguridad en sus ojos
Temari sonrió satisfecha y se coloco de
pie hacia la salida, seguida de la joven.
Se haría una reunión donde parte del
tratado lo tenia Hinata, era tiempo de finalizar los
trámites.
La reunión se realizo con normalidad, cada
uno de los ninjas de la aldea de la hoja paso al frente entregando una parte del
documento que fue tomando forma a medida que los pergaminos se
juntaban.
Finalmente Hinata se adelantó y coloco el
último pergamino que era el más grande y termino realizando los sellos que
dejaron frente al consejo de ancianos el documento firmado por la
Hokage
–
Como ve gran
consejo de ancianos de la aldea de la Arena, La Quinta Hokage desea realizar
otro pacto de amistad con la aldea, por eso hemos sido enviados, ya que este
tratado contiene una serie de sellos que ayuda a la protección – termino de decir solemnemente
Shikamaru
–
Aceptamos el
tratado y esperamos mantener las buenas relaciones con la aldea de la
Hoja…
La reunión dio por finalizada, y aunque
algunas preguntas sobre su desaparición la rodearon de boca de las chicas y su
compañeros. Temari fue una encubridora en decir que había visitado su casa para
buscar algunas cosas y descansar, y que por casualidad se quedo a
dormir.
Por lo menos no la molestarían
aun…
Pero se extraño de que una silueta se
acercara a ella cuando finalizo la reunión y cuando todos volvían a sus
habitaciones a dormir un poco por el cansancio del viaje.
–
Hanabi me pidió
que te entregara esto – Explico el joven ojiblanco entregando un pequeño paquete
a la peliazul
–
g-gracias
neji-onisan – respondió extrañada la joven.
Para cuando abrió el paquete
desenvolviendo la tela sus ojos se abrieron de par en par, su primo pudo
percatarse del cambio, pero no hizo nada. Porque sabía que anda podía
hacer.
–
nos vemos
después…– se justifico la joven con una leve sonrisa
Se retiro lo mas rápido del lugar siendo
seguida no solo por las blancas pupilas del genio de los Hyuuga, si no por
claros y verdosos ojos del pelirrojo.
Camino, lo más rápido que le permitieron
sus piernas. No podía pensar con claridad. Neji no podía saber el significado de
ese paquete.
Todo lo recordó…todo su pasado, sus
culpas. Su hermana menor volvía a recordarle ese día a pesar de estar tan lejos.
Utilizo chacra y se encontró fuera de la ciudad…el viento nocturno del desierto
le dio la bienvenida, caminó hasta alejarse del bullicio de la aldea quedando
entre solitarias dunas, sus ojos vacíos nuevamente.
–
por que son así… yo no quiero…porque…porque… – se repetía apretando los
puños a ambos lados
Alcanzo a ver una especie de gran roca de
arena, apretó su puño derecho y golpeo con gran fuerza la
superficie
– porque…duele, solo quería tener un
sentido…un sentido para vivir nuevamente
Golpeo otra vez, una especie de fuego le
iba quemando, la rabia se apoderaba poco a poco, toda aquella rabia que había
guardado en forma de dolor resurgía
– Okasan, acaso fui tan mala…porque duele
tanto…¿que soy? – pregunto aun golpeando y cerrando los ojos con
fuerza
Una y otra vez, hasta que ya no sintió sus
manos ni nada, solo golpeaba esa roca que se iba transformando en arena que ya
estaba fusionada con la del suelo. Se arrodillo y siguió golpeando una y otra
vez la arena con más fuerza, mas rabia mas dolor.
– ¡¡¡te odio Otousan!!!! Nunca, ¿verdad?
Solo debí ser fuerte. Porque, porque….fuerte para ti…fuerte por el clan…fuerte
por todos…¡menos por MI y por ella!
Golpeó la arena una vez más quería
destruir y dejar todo. La habían matado cada día, siempre s padre lo recalco,
siempre…porque… odiaba sentirse así…rabia rencor…
– Cálmate
Alguien decía detrás de ella, alguien
hablaba. ¿parar?, cuando ya podía sacar todo… debía seguir golpeando, debía
seguir…
Pero no pudo, ese alguien lo suficiente
rápido la dio vuelta en un segundo sujetando sus muñecas, trato de liberarse.
Pero solo consiguió caer de espalda. No veía bien, estaba cegada por la
cólera…esa voz volvió a hablar fríamente
– Ya es suficiente
Fue entonces que la dura realidad la
golpeo y se encontró con aquellas orbes pertenecientes a la persona que jamás
creyó que la sacaría de ese mundo de odio… Gaara…aquellos ojos de agua
verdemarina congelada fría y silenciosa
Ambas piernas de el aprisionaban las
suyas, estando semi-sentado y sujetando sus muñecas firmemente inmovilizándola,
ella trato de soltarse moviéndose pero lo que obtenía era que el la acercaba más
a su cuerpo dejando más peso sobre ella
Lo vio y el atrapo su mirada con la de
él.
¿Qué sucedía?
Todo se calmó, Gaara sintió el calor que
escapaba de la joven, estaban muy cerca pero no podían separarse, no sabía
porque pero le era necesario estar así y aun considerando que la Hyuuga se movía
por inercia para soltarse…
– Gaara-kun…déjame, yo…yo – dijo para
tratar de soltarse
– Ya se lo que hiciste… – respondió
calmadamente
Enmudeció, el joven hablaba lo suficiente
para cortar sus palabras, pero aun sentía cólera y se movía
inconscientemente.
¿La había seguido?, entonces escucho todo lo que
grito
Su voz parecía atraerlo, pero debían
separarse… estaba cayendo, lo sabía. Cayendo donde no debía…pero no podía
evitarlo…
Se acerco, sus rostros se rozaban, hasta
cuando se sorprendía y sonrojaba le agradaba esa expresión de desconcierto.
Porque así se hallaba ella por como la tenia, en su poder. Era una sensación que
no pasaba desapercibido ni para él ni para el demonio.
Se había enredado en lo que creyó una
relación de compañerismo oportuno, era algo más, que hasta sus cuerpos
extrañamente lo reclamaban.
No quería apartar la mirada del joven, la
mantenía…también se perdía, lo sabía había caído, se había enamorado de
él.
Se había enamorado del asura del
desierto
Se había enamorado de Sobaku no
Gaara
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§The
Girl Magic and
Mystic of the anime§