Maldita Timidez

VII Capitulo

 

Descendencia es prometida

 

***************************§ºº§o§ºº§*******************

 

 

Ponshi: ¿como supiste?

 

Tamao: (sonriendo levemente)

 

El zorro cada vez le estaba pasando mas su agudo sentido de la audición, sumando a esto su sexto sentido que había desarrollado más aun con la adivinación. Se estaba dando cuenta que adquiría más poderes.

Pero aun le faltaba ya que el joven de China había desaparecido su presencia y la observaba con atención apoyado en una pared escondido por las sombras de la naciente noche

 

Tamao se tambaleo un poco, aun el tobillo le faltaba un poco para sanarse, por eso apoyaba mas su peso en la otra pierna.

 

Ponshi: es suficiente Tamao

 

Tamao: no... debo darle, suéltala

 

Ponshi: estas siendo tan testaruda como ¡¡ese chiquillo del demonio!!

 

Ren sintió aumentar la punta de su cabello, ese mapache regordete le estaba diciendo ¿testarudo?, ya vería cuando le clavara su cuchilla de lado a lado.

 

Apunto de nuevo y al hacerlo la piedra brillo levemente y empezó a moverse, cerro los ojos y levanto el arco, disparo. Pero su flecha se desvió y solo hizo una peladura en la piedra..

 

Tamao: no le di

 

Ponshi: pero al menos la rozaste, piensa que antes ni siquiera pasaba tu flecha a su lado

 

Tamao: lo sé, necesito que lleven la piedra a mi habitación y que descansen

 

Conchi: yupiii, pero no te esfuerces n.ñ

 

Tamao: si

 

Vio desaparecer a sus espíritus y medito el porque aun no conseguía darle a la piedra mientras se apoyaba en la pared con ambos brazos a sus lados, pero algo la inquieto. Sentía la mirada de alguien, vio al frente pero no había presencia espiritual, esa mirada la conocía ¿pero quien?

 

¿?: debes controlar tu poder espiritual

 

La voz surgió de un pared lejana, al levantar su mirada y ver que quien había hablado, el destello de los ojos dorados le hizo saber quien era, haciendo que un escalofrío la recorriera, ignorando en esos momentos la razón.

 

Tamao: joven Ren... ¿qué quiere decir con eso?

 

Ren: debes hacer que tu poder espiritual, no se agrande, si no guardarlo dentro de la posesión...modela tu posesión, y harás que esta se haga más fuerte.

 

Tamao: guardarlo...

 

El silencio inundo el patio y a ambos jóvenes, puede que un poco incómodo.

 

Ren: deberías cuidarte

 

La mirada del chino se dirigió al tobillo lastimado

 

Tamao: no le eh dado las gracias, su ayuda a hecho que pueda caminar de lo contrario estaría en cama y con el tobillo hinchado

 

Ren: no es nada

 

Volteo rápidamente para no verla a los ojos, algo había en ellos que le causaban la misma reacción al ver a su hermana sonreírle...o en cierta forma.

 

**********************§o§*****************************

 

Manta ya tenia lista la cena, aunque le extrañaba la ausencia del siempre presente y “hambriento” Horo-Horo, ¿qué le habría pasado?, al llegar Ryu con una cara sorprendida quizás supiera la respuesta

 

Manta: ¿qué sucede Ryu, encontraste a Horo-Horo?

 

Ryu: esta durmiendo con Pilika en la sala

 

Manta: ¿eh?

 

Estubo a punto de caerse del banco en que revolvía la cena, ciertamente esos dos hermanos eran un caso: primero se querían matar y luego estaban durmiendo juntos como pequeños niños tranquilos y felices (casi angelitos). Sonrió, de verdad los apreciaba.

 

Ryu: los demás vienen en camino...doña Ana le avisara a Jun [porque no me dejo a mi ¬¬*] y bueno ya le fui a avisar a don Yoh, sin embargo no encontré a Ren

 

Manta: y Tamao?

 

Ryu: tienes razón Tamao tampoco le eh avisado ¿dónde estarán?

 

Oyamada descarto la mínima posibilidad que se encontraran juntos, no podía ser ¿o si?, bueno, nada es imposible. Pero era Ren y bueno Tamao, ella...

 

Manta: no lo creo...

 

Ryu: ¿decías algo Manta?

 

Manta: no nada ñ.ñ, ve a buscarlos, dales algunos gritos en el patio...puedes encontrar a Ren, no pierdes con intentar

 

Ryu: solo gritare...no perderé mi valioso tiempo buscando a ese

 

**********************§o§*****************************

 

Ambos prometidos se miraron entre sí y miraron extrañados a la pareja de cabellos celestes bajando las escaleras abrazados, con la felicidad en el rostro.

 

Ana: ¿nos perdimos de algo?

 

Pilka: ¡de nada! Solo recordamos viejos tiempos

 

Horo-Horo: con mi hermana estuvimos hablando y ya estamos de maravilla

 

Yoh se encogió de hombros un poco confundido, pero comprendiendo a la perfección, mirándolos mientras desaparecían por el pasillo, en un momento deseo que Hao y el, pudieran llevarse así, pero el estaba desaparecido y en cierta parte de su corazón deseaba hablar con el, habían sido los hermanos que el destino había separado. Conocerlo y estar con el, ¿era mucho?

 

La joven rubia vio cambiar la expresión en su prometido por una de tristeza, y eso paso al ver a los hermanos Usui tan felices y unidos. Un rayo ilumino sus pensamientos, el motivo: era el mayor de los Asakura en quien pensaba, y ella sabia bien. La falta de su hermano que a veces no comprendía, la soledad de pequeño. Pero ella lo conocía y compartía todo. No le gustaba verlo así, camino hacia el y tomo su mano apretándola.

 

Ana: Tendrás tiempo de hablar con Hao, Yoh... después de todo están unidos en un lazo extraño pero irrompible

 

Su frialdad fue dejada de lado en ese momento, y en los pocos que había entre ellos en la agitada casa. Pero la timidez surgió al sentir el jalón de su mano y ser parte del cálido abrazo del castaño.

 

Yoh: lo sé... a veces es difícil entenderlo, pero pronto lo haré y podremos conversar toda una noche bajo las estrellas... sin embargo Anita...gracias

 

Ana: ¿ehhh?

 

Le dio un beso suave en la mejilla a la itako, agradeciendo su preocupación, ¿qué haría sin ella?, bueno la repuesta: no tendría entrenamientos, pero mas que nada, no tendría amor en su alma tan pacifica. Sonrió aun más al ver que ella correspondía a su abrazo y le devolvía el beso en su mejilla de la misma manera.

 

**********************§o§*****************************

 

Absolutamente nadie había sostenido el silencio tanto tiempo junto a el, como ella lo hacía. Quizás 10 min o mas, apoyada en la pared con los ojos cerrados, el de igual manera pero con los brazos cruzados. Algo distinto había en ella, también disfrutaba del silencio nocturno. Sin darse cuenta compartían, la misma emoción.

 

El chino pensaba: ni siquiera Yoh con su calma aguantaba el ambiente de tranquilidad que el imponía, que decir de Horo-Horo, ni hablar..

 

La joven respiraba tranquilamente, el joven a unos pasos apoyado en la pared compartía el silencio, no era del todo incomodo. Se hizo muchas preguntas sobre el, pero ninguna con respuesta, el era misterioso y desconocido para ella, entonces, ¿por qué se sentía tan cercana a el?, ideas suyas. No se entendía.

 

Demasiado cristalina, el se dio cuenta de la inquietud. Era un libro abierto para cualquiera, debería decírselo aunque en cierta manera no quería. Era una de pocas personas que existían en este mundo: inocente.

 

¿?: Ren!! Donde demonios estas?!  A cenar!!.... Tamao!

 

Tamao: ¡la cena!

 

Se llevo las manos a la cara, se le había olvidado, olvidado por completo de la cena. ¿cómo estaba lista? Quizás el joven Manta la había hecho...a decir verdad ya era un excelente chef

 

Tamao: la señorita Ana se enojara conmigo

 

Ryu: ¡Ren! ¡Tamao! [ que no estén juntos, que no estén juntos]

 

Ren: ese es un gritón sin remedio...que fastidio

 

Tamao: puede que si, pero debe ser por que nos busca

 

A el se le había olvidado por un instante que tenía compañía, por eso hablo. Debía ser mas cuidadoso, empezó a caminar en dirección a un pasillo

 

La joven lo observo mientras caminaba al pasillo, pero se detuvo. Clara señal que la esperaría. Camino también con una leve sonrisa por la amabilidad del chino.

 

**********************§o§*****************************

 

LA mayoría estaba sentado en la mesa, algo peculiar si era el color en las mejillas de los prometidos de la familia Asakura. Solo dos personas sabían el motivo y sonreían maliciosamente de vez en cuanto.

 

Ryu: (entrando) pero si ya esta aquí!

 

Ren: vaya hasta que me encuentras...

 

Ryu: ¬¬ mmmm

 

El hombre de la espada de madera se sentó molesto por no poder encontrar al muchacho de peinado puntiagudo, al parecer el creía que era un tonto.

 

Pilika: por que ustedes están rojos (mirando a Yoh y Ana)

 

Yoh: debe ser el calor jejejje

 

La ainu no le creyó ninguna palabra al castaño, algo había entre esos dos, dando una mirada a la mesa Jun debería estar involucrada por que tenia una maliciosa mirada posada en ellos.

 

Terminando la cena, Ana se acercó a Tamao pasándole un sobre sellado en las manos. Miradas curiosas como la de los ainus se posaron en el sobre que la pelirosada guardo en su bolsillo con calma.

 

Ana: no te angusties Tamao, si necesitas algo sabes que yo estoy aquí

 

Tamao: gracias, usted siempre es tan buena conmigo

 

Otros que debóan hablar y que se retiraron silenciosamente fueron los hermanos Tao, con cierto aire de solemnidad fueron al patio, cerca de la cocina. En la cual ciertos curiosos pusieron oódos atentos.

 

Horo-Horo: Pilika, ponte bien yo también quiero oír

 

Tamao lavaba la loza mientras veía el montón de shamanes pegados a la puerta, donde a unos metros los hermanos chinos conversaban

 

Tamao: no deberían hacer eso

 

Su advertencia fue ignorada, los oídos estaban como ventosas pegados a la puerta

 

**********************§o§*****************************

 

Ren: ¿y bien?

 

Jun: bueno Ren creo que sabes de antemano, el motivo de mi visita

 

Ren: los viejos esqueléticos

 

Jun: (con una gota) no llames así a nuestros antepasados Ren, ya te lo eh dicho

 

Ren: feh! (cruzándose de brazos)

 

Jun: Papá ya ve la descendencia de la familia, y como tu eres el varón...

 

Ren: a que va esto

 

Mala espina. Ya estaba sintiéndolo. Descendencia, eso solo podría significar...

 

Jun: una prometida

 

Ren: ¡QUEEEEE!

 

Jun: Quiere que tengas una prometida

 

Ren: ¡NO!, no me impondrá una, ¿entendiste Jun? No lo harán, antes los mataré a todos... si alguien estará a MI lado y será MI mujer... deberá ser a quien ¡ YO escoja!...

 

Miro a su hermano, sus ojos destellaban una furia incontenible, su postura antes tranquila había sido cambiada por una desafiante, lo delataban sus puños apretados con fuerza, sonrió interiormente. Sabía de antemano la reacción de el.

 

Jun: y supongo que tendrás a alguien en mente para continuar la descendencia ¿no?

 

En el blanco, él se tranquilizo de inmediato.

 

Ren: eso no tiene nada que ver (empezando a sonrojarse)

 

La paciencia del chino se agotaba por cada minuto que pasaba, o mejor dicho cada segundo. Y la verdad que el no se caracterizaba de tener mucha, nunca lo había hecho.

 

Jun: ¿Éstas seguro?

 

Ren: ¡Que NO!

 

Explotó. La taoísta sonreía complacida, hacer enfadar en su hermano era muy fácil y mas en estos asuntos.

 

Jun: otra cosa...

 

Ren: mañana lo hablaremos, no quiero saber mas de la familia...

 

Empezó a caminar dejando a su hermana atras

 

Jun: Ren! Toma!

 

Al voltear levanto la mano por reflejo y recibió su chaqueta

 

Jun: no destruyas todo ñ.ñ  a tu paso ¿esta bien?

 

El joven chino la miro de reojo y esbozo una mueca...solo unos pocos cortes, nada grave

 

 

Continuará

 

**********************§o§*****************************

 

quiero agradecer de antemano a todos...ja ne!

§The Girl Magic and Mystic of the anime§

 

 

 

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1