LA� RUTA� DEL� ESCLAVO
���������������������������� DESENCANDENANDO LA MEMORIA
��� Por Doudou Di�ne
(� antropol�go africano, Director de Proyectos Interculturales de la UNESCO )
La trata transatl�ntica de negros, que fue el motor de la econom�a mundial en el siglo XVII , fue el mayor movimiento de deportaci�n de la historia: Hay que decirlo y seguir reuniendo pruebas.
Los astrof�sicos estiman que la mayor parte del universo est� constituido por una masa invisible cuya existencia explica el movimiento de los astros y de los planetas.
Podr�amos considerar que la trata transatl�ntica de esclavos constituye ,precisamente, esa masa invisible en la historia de la humanidad; invisible por el silencio que la recubre e invisible tambi�n porque la ignorancia de esta tragedia, de sus causas profundas y de sus modalidades, explica, posiblemente, porqu� la violencia, la opresi�n, la ausencia de respeto a la dignidad humana, forman a�n parte de las calamidades que nos interpelan. Es la ocasi�n de recordar la reflexi�n del Premio Nobel de la Paz Elie Wiesel, seg�n el cual ?El verdugo mata siempre dos veces, la segunda vez por el silencio . Es precisamente para poner fin a este silencio que la UNESCO decidi� lanzar el proyecto internacional La Ruta del Esclavo.
En efecto, la realizaci�n de una paz duradera, objetivo fundamental del sistema de Naciones Unidas, hizo ver la urgente necesidad de un retorno sobre el tema de la esclavitud. El principio �tico, expresado en la carta fundacional de la UNESCO de que ?dado que las guerras nacen de las mentes de lo hombres, es en las mentes de los hombres en la que deben erigirse los baluartes de la paz , permite comprender� que existen acontecimientos mayores en la historia e la humanidad� cuya ignorancia o ausencia de an�lisis riguroso constituyen, por su huella profunda en la mente de los hombres, un obst�culo para la paz. Se trata, para la organizaci�n, de hacer posible que el tema de la esclavitud transatl�ntica sea objeto de un estudio internacional e interdisciplinario que permita  no solo a los pueblos directamente implicados sino tambi�n a la conciencia universal  asumir una memoria com�n y renovar las condiciones de la cooperaci�n internacional actual.
Lo que en principio est� en juego en este proyecto es la exigencia fundamental de la verdad hist�rica y el deber de la memoria. La UNESCO desea que se conozca y se recuerde lo que el historiador franc�s Jean-Michel Deveau calific�, en su libro� Francia en tiempo de los negreros , como la mayor tragedia de la historia de la humanidad por su amplitud y duraci�n.
El primer objetivo del proyecto La Ruta del Esclavo- es, por tanto, un retorno leg�timo sobre una tragedia oculta, de suerte que sus causas profundas, sus modalidades y consecuencias sean estudiadas con el mayor rigor hist�rico y sean presentadas en los libros de� historia de todos los pa�ses del mundo como una cuesti�n universal. Pero, por otro lado y a pesar de la violencia inicial, la trata de esclavos fue un encuentro forzado entre millones de africanos, ind�genas y europeos en la inmensa �rea geocultural de Am�rica y el Caribe. Un encuentro que dio vida y floreci� en nuevas y pujantes culturas.
La UNESCO se propone, como segundo pilar del proyecto, el estudio, an�lisis y comprensi�n de las interacciones m�ltiples y complejas generadas por el comercio de esclavos. Se trata de aprehender lo que los intelectuales de la ciudad de Nantes ( Francia ) llamaron con acierto,  los eslabones de la memoria . El eslab�n es a la vez instrumento de hierro que aprisiona al esclavo, pero tambi�n lazo f�rreo entre Europa, Africa, Am�rica y el Caribe. La UNESCO tiende aqu� y ahora a que la memoria sea asumida en todas sus dimensiones y por todos aquellos que, de una u otra forma, estuvieron asociados o implicados por la historia, la geograf�a y la cultura en la trata negrera, aunque sea cierto que, por su extrema sensibiliad humana, esta cuesti�n afecta tanto la conciencia moral como las capas profundas del inconsciente colectivo e individual de todos los pueblos y todos los seres humanos.
La cultura como fuente de vida, constituye el motor invisible y la fuerza din�mica de las interacciones que se produjeron desde el primer momento del traslado forzado y hasta nuestros d�as. La cultura ha sido m�s fuerte que la violencia. Fue ella la que permiti� al esclavo africano sobrevivir, resistir, regenerarse y, en fin, marcar de forma indeleble su medio. El esclavo desembarc� en una tierra hostil y extranjera, con el cuerpo maltrecho, pero con la cabeza llena de sus mitos, de sus dioses, de sus ritmos, de sus valores que progresivamente contribuyeron� a estructurar su entorno y a fecundar nuevas identidades.
El reconocimiento y el encuentro individual y colectivo del presente con el legado africano son un imperativo y una urgencia, para que el alma africana ?deje de ser, en palabras del poeta Luis Pal�s Matos, algo entrevisto o presentido
poco realmente vivido
y mucho de embuste y de cuento.
La especificidad del continente americano y del Caribe es el resultado de la mezcla creadora de pueblos y razas, de estirpes y culturas. Su identidad es fruto de relaciones interculturales atravesadas por procesos de resistencia y de cimarronaje; de asimilaciones, aprendizajes y apropiaciones.
Esa transculturizaci�n es la ?s�ntesis humana  que el intelectual mexicano
Alfonso Reyes so�aba coherente, armoniosa, donde cada uno de los segmentos, tri�ngulos y trapecios, encaje sin frotamiento ni violencia, en el
hueco de los dem�s . Este futuro de convivencia entre seres humanos venidos de diferentes horizontes culturales  ind�genas, africanos, europeos
-, en el que se entremezclan y entrecruzan razas, colores y acentos, es el crisol y la amalgama que anuncia el �nico futuro posible para el resto de la
humanidad. Humanidad m�ltiple, comunidad indo-afro-euroamericana de abigarrada historia que se forj� en una par�bola continua, en una b�squeda sin tregua, en un incorporar constante, en un intercambio infinito.
�������������������������������� COOPERACION TRIANGULAR.-:
El proyecto� ?LA RUTA DEL ESCLAVO ?se articula en torno a tras grandes ejes: VERDAD HISTORICA� /�� MEMORIA��� /�� DIALOGO INTERCULTURAL
Uno de los principales objetivos de La Ruta del Esclavo es redinamizar la
investigaci�n sobre la trata transatl�ntica de negros. Para afirmar la verdad hist�rica, es decir, dar a conocer las causas profundas y las modalidades de la trata, el Comit� Cient�fico Internacional de La Ruta del Esclavo ha recomendado, en sus distintas sesiones, dar prioridad al estudio de las fuentes documentales y a la elaboraci�n de material pedag�gico.
La cuesti�n de las fuentes se trat� en tres reuniones: la de Alcal� de Henares (Espa�a ) sobre Los archivos ib�ricos de la trata de negros  ( octubre de 1995 ); la de Conakry ( Guinea ) sobre el tema  Tradiciones orales y tratas de negros� ( marzo de 1997 ) y la de Copenhague ( Dinamarca ) sobre Los archivos europeos de la trata de negros( febrero de 1998 ).
Gracias a la financiaci�n de la Agencia Noruega de Desarrollo ( NORAD ), el Sector de Educaci�n, y en particular la Unidad de Coordinaci�n del Sistema de Escuelas Asociadas, ha elaborado un programa detallado de movilizaci�n de esa red de 4.250 centros establecidos en 137 pa�ses, y la elaboraci�n de material pedag�gico. Por otra parte, la UNESCO apoya las iniciativas ya emprendidas en �ste �mbito, en especial de la ciudad de La Rochelle, que fue el segundo puerto negrero franc�s despu�s de Nantes.
La importancia de la preservaci�n de la memoria de la trata de negros es la
contraparte al silencio hist�rico, cient�fico y moral sobre esta tragedia universal, siendo por ello el reto primordial del proyecto La Ruta del Esclavo .
Despu�s de todo, se trata de conseguir que la cuesti�n adquiera, a trav�s de su estudio, un car�cter universal y figure en todos los libros de historia de todos los pa�ses, igual que todas las grandes tragedias de la historia de la humanidad. En este aspecto, la UNESCO concede gran importancia a la visibilidad del proyecto, que ya ha sido objeto de una amplia cobertura informativa en la prensa escrita y de proigramas de radio y de televisi�n. ( .. y ahora tambien por Internet . Nota de www.dominicana.com ).
������������ LUGARES� DE� MEMORIA.-
Las actividades del proyecto han llevado a lanzar, junto con la Organizaci�n Mundial de Turismo ( OMT ) , un programa conjunto de turismo cultural sobre la ruta del esclavo, con el fin de ayudar a los pa�ses afectados a detectar, restaurar y promover todos los sitios, edificios,� lugares de memoria y s�mbolos f�sicos de la trata trasatl�ntica de negros.�����
La ejecuci�n de este programa ya esta avanzada y se desarrolla en estrecha
colaboraci�n con los ministerios africanos de turismo y de cultura de la Organizaci�n de la Unidad Africana (OUA). Para responder al reto de la memoria, la UNESCO, con sus propios recursos pero sobre todo con la aportaci�n de la NORAD, ha iniciado, por otra parte, un proceso de creaci�n de museos de la esclavitud en los pa�ses que lo han solicitado, como Hait� ?que fue el iniciador de la Ruta del Esclavo -, Cuba y Angola. >
La contribuci�n del proyecto al establecimiento de una cultura de paz de deriva el hecho de que se trata de estudiar y al mismo tiempo de dar a conocer� la tragedia de la trata de negros, pero tambi�n las interacciones que genero el las Am�ricas y las Antillas. Este enfoque lo ilustra de forma notable el titulo que los intelectuales de Nantes dieron a una reciente exposici�n sobre la trata: Los anillos de la memoria.
El anillo simboliza, en efecto, tanto el hierro que encadena al esclavo como el lazo profundo y complejo que la trata estableci� entre Africa, Europa, Am�rica y las Antillas.
Por esa raz�n uno de los aspectos fundamentales del proyecto es desvelar el
extraordinario proceso de multiculturalizaci�n?? que ha provocado la trata en Am�rica y las Antillas. Ya se han celebrado importantes actividades y reuniones: en Puerto Principe (Haiti), sobre la insurrecci�n de la noche de 22 de agosto de 1791 en Saint Domingue; en Pointe-a-Pitre (Guadalupe), sobre el tema Entre historia (s) y memoria (s) de ambas orillas: la Ruta del Esclavo; y en Santiago de Cuba, sobre el tema Interacciones multiculturales, identidades nacionales y sociedad.
Se ha revisto adem�s la realizaci�n de seminarios sobre la di�spora africana en Brasil, Jamaica y la Rep�blica Dominicana, que se ver�n plasmados en
publicaciones.
ELOGIO DEL MESTIZAJE. (S.B)
Arrancados de la tierra de sus antepasados, marcados con hierro candente por el extranjero, deportados a� ultramar, condenados a un universo concentracionista dominado por la ley de la rentabilidad, �de donde sacaron los esclavos la fuerza para vivir en el Nuevo Mundo? Respuesta simplista: su cultura africana les permiti� resistir: la realidad es m�s compleja, piensa el especialista haitiano de cultos vud�es y de culturas caribe�as Laennec Huubon: yo no creo que se puede decir que las culturas africanas constituyeran un instrumento de resistencia. En realidad se
transformaron para producir algo nuevo.
El brasile�o Joel Rufino dos Santos comparte esa opini�n. La cultura es din�mica por esencia y el concepto de resistencia cultural es, pues, enga�oso. En Brasil, el� complejo entramado de las culturas africanas fue mas el elemento fundador de un proceso de civilizaci�n original que un factor de resistencia. Durante la esclavitud, abolida en 1888, hubo una interacci�n permanente, compleja y maravillosa entre distintas culturas.
�������������������� OBLIGADOS A CREAR
Durante la traves�a, pasan muchas cosas por la cabeza del africano, que no sabe adonde va,� a�ade Hurbon. Lanza un grito de asombro, de sorpresa y de sufrimiento, como dec�a el escritor de Martinica Edouard Glissant, para expresar el hecho de que esta germinando una nueva cultura . Los esclavos llegaron con las manos materiales de su sistema cultural, y se vieron obligados a crear. Por distintas razones. En cuanto desembarcaban eran dispersados para que olvidaran sus or�genes.La� mezcla de etnias es una pol�tica sistem�tica de los amos. En la primera etapa, pues, los esclavos inician una relaci�n cultural entre africanos, El segundo encuentro es con los indios.
hubo, por ejemplo, un aprendizaje e su sistema ecol�gico. El tercero fue el contacto forzado con las culturas europeas y cristianas. Esa enorme mezcla y ese trabajo de creatividad se intensificaron a partir del siglo XVII. Nacieron entonces unas culturas Afroam�ricanas, caribe�as. Esos nuevos sistemas culturales y religiosos, capaces de combinar contradicciones, proporcionaron a los esclavos una especie de cohesi�n que les permiti� enfrentarse a la instituci�n esclavista.
Las religiones tuvieron una funci�n primordial como factor de supervivencia, de integraci�n y de resistencia, a�ade el benin�s Elis�e Soumonni. Firmar un acuerdo con los antepasados de fuerza para enfrentar al sufrimiento. La religi�n permite explicar lo que sucede, conseguir un ligar en el mundo, confirma Dos Santos. El vud� fue un crisol en el cual los esclavos aprendieron a expresar sus sufrimientos, su opresi�n, el arrancamiento de Africa. Les permiti� simbolizar� esa ruptura, y establecer una nueva historia y pasar despu�s de la pasividad a la ofensiva. Por ejemplo, fue durante una ceremonia vud� cuando los esclavos de Saint Domingue hicieron el juramento de mantener secreta la fecha de la insurrecci�n de 1791.
Para Hurbon, las culturas afroamericanas ocupan un lugar especial en el patrimonio com�n de la humanidad, ya que nacieron en acto de producci�n de libertad.
Los esclavos expresaron su dignidad de persona a trav�s de ellas. Pero tambi�n deben ese lugar a sus ricas prolongaciones. Por eso un proyecto como la Ruta del esclavo no debe limitarse al aspecto� hist�rico. sino analizar los desarrollos culturales derivados de la trata de negros los cuales son desconocidos. Este desconocimiento, se�ala Hurbon, fue orquestado por� los Estados modernos, que, en la prolongacion de las naciones esclavistas. Los despreciaron con el fin de minimizar la aportaci�n de las comunidades negras. Pero esta tendencia empieza a invertirse.
REDINAMIZAR
Soumonni cita como prueba la formidable redinamizacion de los estudios africanos en las universidades americanas, Se esta descubriendo que esos sistemas mestizos fueron y son importantes, a medida que se rehabilita las culturas africanas, explica Hurbon. Hoy en el Caribe se expresa un mayor pluralismo cultural. En Am�rica Latina, las iglesias cat�lica y protestante, menos hegem�nicas, aceptan movimientos religiosos de tipo afroamericano.�� Y sobre todo, se empieza a reconocer que esas culturas fueron la matriz de numerosas creaciones art�sticas, alimentadas por sus ritos, ritmos y mitos.� En un reciente articulo del semanario franc�s le nouvel observateur, el novelista de Martinica patrick chamoiseau los resume as�: M�sicas. Artes culinarias. Bailes. Literaturas. Artes pl�sticas. Pensamientos situados fuera de los sistemas.� Lengua criolla como nave de todas las lenguas del mundo.
Durante d�cadas, se lamenta Hurbon, s�lo se ha querido ver en eso un primitivismo incompatible con la modernidad.� Pero cuanto mas se practiquen esos sistemas de manera libre y tolerada, mas posibilidades habr� de que evolucionen y se racionalicen.� El individuo puede adquirir la visi�n critica que requiere la modernidad mediante la educaci�n, el trabajo pol�tico, la democratizaci�n progresiva de las sociedades.� Pero en ning�n caso es necesaria la adopci�n de un modelo cultural �nico.� La posibilidad de que 100 flores se abran no es, al contrario, la riqueza de la humanidad?.
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