CULTURA ORGANIZACIONAL EN VENEZUELA
Cuando hablamos de cultura
organizacional, necesariamente hablamos de valores y de niveles de conciencia.
La identificación del nivel de conciencia en el cual opera la empresa se
constituye en el elemento diferenciador con respecto al clima. Si estamos como
compañía operando con énfasis en la supervivencia, el estilo y ambiente que se
vive, las conductas que se fomentan y como se evalúa el desempeño, por
mencionar sólo algunas variables, será ciertamente muy distintas a la forma
como operan las organizaciones cuyo nivel de conciencia se encuentra en niveles
más elevados. Podemos tener aún un relativo buen clima, sin embargo,
continuamos operando en culturas que no permitirán aprovechar el verdadero
potencial de la gente.
Hoy existen las
herramientas para medir la cultura organizacional según lo expresado en el
párrafo anterior y tenemos organizaciones venezolanas, que habiendo entendido
esta dinámica, han comenzado a dirigir los procesos de transformación
organizacional en función de la gerencia de la cultura.
Haciendo el equivalente entre la gerencia y la meteorología, diría que
el clima organizacional es el equivalente a la medición de la temperatura
ambiente, mientras que la cultura, nos identifica la temperatura, la presión,
la humedad relativa y las corrientes de viento. Es decir, nos permite proyectar
cuáles serán las condiciones futuras en las cuales hemos de volar.