Características de la Cultura
Organizacional.
Las organizaciones, al igual que las huellas digitales, son siempre
singulares. Puntualiza que poseen su propia historia, comportamiento, proceso
de comunicación, relaciones interpersonales, sistema de recompensa, toma de
decisiones, filosofía y mitos que, en su totalidad, constituyen la cultura.
La cultura organizacional permite al individuo interpretar correctamente
las exigencias y comprender la interacción de los distintos individuos y de la
organización.
Ofrece una representación completa de las reglas de juego sin las cuales no
pueden obtenerse poder, posición social ni recompensas materiales.
Permite a la organización aprender. Es sólo gracias a su cultura que la
organización puede ser más que la suma de sus miembros. La cultura
organizacional desempeña el papel de una memoria colectiva en la que se guarda
el capital informático. Esta memoria le da significación a la experiencia de
los participantes y orienta los esfuerzos y las estrategias de la organización.
Ilumina y racionaliza el compromiso del individuo con respecto a la
organización.
Las organizaciones se crean continuamente con lo que sus miembros perciben
del mundo y con lo que sucede dentro de la organización.
El análisis anterior considera la cultura, como una prioridad estratégica,
a causa de su evolución particularmente lenta en el tiempo y de su impacto
crucial sobre el éxito o el fracaso de las estrategias organizacionales.
En virtud a lo señalado sobre el tema, se puede afirmar que la cultura es
el reflejo de factores profundos de la personalidad, como los valores y las
actitudes que evolucionan muy lentamente y, a menudo son inconscientes. En
consecuencia, la cultura organizacional es entendida como el conjunto de
creencias y prácticas ampliamente compartidas en la organización y, por tanto,
tiene una influencia directa sobre el proceso de decisión y sobre el
comportamiento de la organización.