La adicci�n al tabaco

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"Nadie mejor que un esclavo...para hablar de esclavitud

Nadie mejor que un hombre libre....para hablar de libertad"

 

El tabaco

 

Cultivo de Tabaco

La planta de tabaco es originaria de Am�rica. Los indios acostumbraban a fumar sus hojas enroll�ndolas como puros. Seg�n la creencia ind�gena era una planta m�gica porque hacia �visible� el aliento.

Los espa�oles llevaron esta planta a Europa donde comenz� a usarse alrededor del siglo XVII.

 

La adicci�n de fumar

 

 

Fumar no es un habito, es una adicci�n  a una droga, la Nicotina. Los fumadores son drogadictos.

 

Normalmente de define como adicci�n, a la dependencia manifestada hacia alguna droga.

 

Las drogas se pueden especificar como;  �Cualquier sustancia que introducida en un organismo vivo, puede modificar una o varias de sus funciones, creando normalmente dependencia en el�

 

Una adicci�n o la condici�n de drogadicto, podr�a definirse entonces como una dependencia org�nica y sicol�gica  a un cierto tipo de droga, lo que se manifiesta como un deseo compulsivo y constante de  ingerir ese tipo de sustancia.

 

Las drogas crean un cierto grado de dependencia en el organismo al ser ingeridas con cierta frecuencia, esto es que poseen una mayor o menor capacidad de adicci�n. y  en su ausencia se produce una reacci�n  fisiol�gica y mental que podr�a compararse a los mecanismos naturales que regulan la necesidad de alimentarse o beber. En otras palabras, se siente  �hambre� o  �sed� por ingerir dicha droga. Esto es lo que vulgarmente se denomina �Mono�.

 

Por un mecanismo de protecci�n natural, el organismo genera una tolerancia creciente a las drogas, haci�ndose cada vez mas inmune y mas efectivo en su eliminaci�n, por lo que el adicto tiene que consumir mas cantidad de droga para sentir los mismos efectos o para evitar el s�ndrome de abstinencia.

 

En el caso de la adicci�n a la nicotina, se siente una gran ansiedad f�sica  por fumar que es activada por el cerebro.

 

Al fumarse un cigarrillo, la nicotina a trav�s de los pulmones pasa a la sangre y de all� al cerebro y sistema nervioso central en tan solo unos 7 segundos.

La concentraci�n de nicotina baja r�pidamente en la sangre y aproximadamente a los 20 o 30 minutos de haberse fumado un cigarrillo, comienzan a producirse los s�ntomas de abstinencia o mono.

Por ello los fumadores suelen fumar en promedio, un cigarro cada media hora o veinte minutos.

 

La nicotina es considerada una de las drogas de mayor y mas r�pida capacidad adictiva

Por fortuna, es tambi�n una droga cuya dependencia f�sica, es de corta duraci�n en el organismo, aproximadamente, hasta un m�x. de  30 d�as despu�s de haber abandonado el  tabaco.

 

Esta demostrado que es la nicotina del tabaco lo que produce la adicci�n de fumar y la que le da el �sabor�, que experimentan los fumadores a los cigarrillos.. Nadie fumar�a si los cigarrillos no tuviesen nicotina.

 

Hace algunas d�cadas, las tabacaleras intentaron  fabricar cigarrillos sin nicotina. Sin embargo esta prueba no dio resultado y  todos los fumadores que probaron los cigarrillos, dijeron que era; hierba seca, lechuga asada, repollo tostado, cualquier cosa menos tabaco y que sab�an horribles.

Por la misma raz�n, el intento de hacer cigarrillos sin nicotina o con muy bajo contenido de nicotina como un m�todo alternativo en el tratamiento para dejar de fumar, es un rotundo fracaso.

 

Las tabacaleras ocultaron  las propiedades adictivas de la nicotina, as� como los da�os que ocasi�n el tabaco, poniendo �nfasis en todos los dem�s detalles que implica fumar relacion�ndolo con deportes, vida social, el placer de fumar, etc. 

 

Con el tiempo y por la presi�n del colegio medico, los paquetes de cigarrillos incluyeron la simplona leyenda de;  �Puede producir c�ncer� o  � Fumar puede ser nocivo para la salud�

Nunca dijeron que era altamente adictivo, que no �puede producir c�ncer� si no que �Produce c�ncer al pulm�n�,  as� como otras diversas enfermedades.

Varias investigaciones sobre el tabaco son financiadas por las propias tabacaleras y con sus propios cient�ficos. Eso explica algunos resultados de estudios sobre el tabaco que dicen cosas como; �No esta demostrado cient�ficamente que el tabaco sea el causante de ciertas enfermedades���.. ���..(Sin comentarios)

 

�Estamos en el negocio de vender nicotina, una droga adictiva� (P�rrafo de un memorando interno, de  un alto ejecutivo de la compa��a tabacalera Brown and Williamson,1963)

 

 

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Los da�os que ocasiona fumar

 

El problema de la adicci�n al tabaco, no es solo la nicotina y toda su amplia gama de patolog�as  asociadas como droga en si, adem�s de los efectos nocivos que ocasiona en el organismo. (Adicci�n, arritmias cardiacas, hipertensi�n arterial, estrechamiento de los vasos capilares finos, mutaci�n de receptores cerebrales y cambios al nivel de neuronas y  comportamientos, etc.)

 

El humo del cigarrillo afecta directamente el funcionamiento del pulm�n, v�as respiratorias y digestivas y a trav�s de la sangre, a todo el organismo provocando m�ltiples enfermedades.

 

Entre otras; derrames cerebrales, impotencia, enfisema pulmonar, cansancio o letargo permanente, bronquitis cr�nica, hipertensi�n arterial, envejecimiento prematuro, marcaci�n profunda de las arrugas de la piel, c�ncer pulmonar, digestivo y urinario, infartos cardiacos, enfermedades a las enc�as y con ello perdida de dientes, gastritis, ulceras,  etc.  por nombrar solo algunas

 

Entre los muchos componentes nocivos del tabaco se encuentran;

 

Alquitr�n: sus mol�culas inducen cambios celulares en las mucosas respiratorias y  en los pulmones, perjudicando el funcionamiento del sistema respiratorio e  induciendo el desarrollo de c�ncer  en todos los �rganos y peg�ndose como costra aceitosa a las paredes bronquiales irritando e impidiendo el normal flujo de mucosa y limpieza de los mismos. Un fumador de edad promedio  que hubiese comenzado a fumar en su adolescencia, habr� ingerido aprox. la cantidad de 25 litros de alquitr�n en toda su vida de fumador.

Mon�xido de carbono:  gas venenoso. Saca el ox�geno de los gl�bulos rojos, formando un veneno. Reduce la cantidad de ox�geno  que el coraz�n necesita  y  permite la acumulaci�n de colesterol en las arterias.
Cianuro: tan venenoso que  se usa para matar ratas.
El Amon�aco: que se agrega al cigarrillo para facilitar la r�pida absorci�n de la nicotina.

Nicotina: un veneno tan poderoso que si se inyectara la mitad de lo que contiene un cigarrillo en las venas, ocasionar�a la muerte. Es la droga responsable de la adicci�n al tabaco.
Los Radiois�topos; como el polonio, capaces de producir mutaciones

Isocianato met�lico: que fue la causa de la muerte de 2.000 personas cuando se liber� en el aire en Bhopal, India, en 1984.

Acetona: removedor de pintura.

Ars�nico: veneno.

Benceno: que forz� la remoci�n del agua Perrier del mercado.  

Butano: l�quido de encendedores.

DDT: insecticida prohibido.

Formaldeh�do: que se emplea para preservar los cad�veres.

Plomo.

Metanol: combustible de aviones.

Naftaleno: ingrediente de las bolitas de naftalina.

Etc.

 

 

El tabaco tambi�n posee una intensa radiactividad producida por las radiaciones alfa emitidas por los is�topos Polonio-210 y Plomo-210, que se encuentran en las hojas y en el humo. El Polonio-210 viene de los fertilizantes fosfatados que se utilizan en las plantaciones de tabaco y que es absorbido por las ra�ces y acumulado en las hojas; persiste en el proceso de secado e industrializaci�n y al fumar queda atrapado en la mucosa bronquial. Un fumador de paquete y medio de cigarrillos por d�a recibe en los bronquios 400 rads de radiaciones alfa por a�o Esto equivale a 300 radiograf�as de t�rax, es decir, casi una por d�a.

 

 

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En realidad, el tabaco contiene mas de 4 mil componentes qu�micos nocivos para la salud, muchos de  los cuales son cancerigenos y mutag�nicos Y puede producir unas 52 enfermedades.

 

El cigarrillo tambi�n potencia las capacidades cancerigenas de algunas substancias industriales del medio ambiente como el asbesto y rad�n, induce errores de replicaci�n celular  y mutaciones gen�ticas  e  inhibe las defensas del organismo contra los agentes infecciosos.

 

Por otro lado, el organismo al estar continuamente expuesto a los t�xicos del tabaco, usa la mayor parte de sus funciones de limpieza y neutralizaci�n de venenos, en deshacerse de ellos. Esto ocasiona a la larga, que los sistemas de neutralizaci�n como el h�gado, sean saturados al presentarse otras toxinas e infecciones propias de la alimentaci�n o medio ambiente.

El resultado de todo esto, es que la persona que fuma, tiene mayor probabilidad de contraer alguna enfermedad infecciosa y adem�s presenta una intoxicaci�n permanente, tanto por los t�xicos del tabaco como por otros t�xicos presentes en el organismo.

 

Igualmente los sistemas digestivo y respiratorio, usan sus mecanismos de limpieza en eliminar los hollines, aceites del alquitr�n y combusti�n del tabaco, de sus mucosas, quedando con ello, propensos a irritaciones e infecciones diversas.

Tambi�n estas substancias toxicas en dichos sistemas org�nicos, anulan dr�sticamente los sentidos del gusto y del olfato

 

La capacidad asesina del tabaco queda ampliamente demostrada en el informe medico que lo responsabiliza de ser el causante de unas 4 millones de muertes anuales en el mundo.

Esto es una cifra mayor a la que producen  el SIDA, accidentes de tr�nsito, incendios, homicidios, suicidios, alcoholismo y drogas il�citas

 

 

 

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El tabaco no solo produce enfermedades, tambi�n es antiest�tico.

 

Los componentes del alquitr�n del tabaco, que solo han sufrido una combusti�n parcial,  se depositan como residuos a manera de hollines y aceites en todo el sistema respiratorio y digestivo, produciendo manchas en los dientes, dedos y el cl�sico hedor a tabaco a�ejo que expelen todos los fumadores por su respiraci�n.

 

Adem�s el organismo se libera de los t�xicos venenosos del tabaco a trav�s de el sudor, orina, mucosidades y respiraci�n de los poros. Por lo que todo el cuerpo de un fumador, huele a tabaco exudado. Agregu�mosle a eso, el vestuario y todo lo que toca.

Esto la mayor�a de los fumadores no pueden notarlo, pero todas las dem�s personas que no fuman si. Un fumador se reconoce a tres metros de distancia por el hedor que expele.

 

El cigarrillo no solo causa enfermedades y es antiest�tico, tambi�n es antisocial.

 

Hace mucho que esa absurda creencia de que fumar era un habito social que daba status, elegancia y era signo de hombr�a, valent�a, modernidad y toda esa amplia gama de estupideces, paso de moda.

Desde que se tom� conciencia que el habito de fumar era una adicci�n, una enfermedad y que el humo del cigarrillo era altamente toxico incluso para las personas que no fumaban, se ha  prohibido su practica en muchos lugares p�blicos, oficinas, edificios y medios de transporte. Del mismo modo los fumadores lejos de ser vistos como personas atractivas, elegantes o  valerosas, actualmente son vistos como personas desagradables, d�biles, sucios y  adictos.

 

Es evidente que alguien que anda por la vida desparramando humo toxico y  cenizas a los dem�s y que demuestra con su actitud que no puede prescindir de su desagradable adicci�n ni siquiera en un lugar publico , no puede ser visto por el resto de la gente que no fuma, como una persona atractiva y mucho menos educada.

 

Para sumar desventajas, el fumar tambi�n es una adicci�n esclavizante .

 

La nicotina es una droga que crea una dependencia f�sica constante y que debe ser calmada cada ciertos intervalos muy cortos de tiempo.

Por ello, todos los fumadores est�n obligados a fumar en todas las ocasiones y momentos de esta vida. Un fumador no puede  hacer ni  proyectar absolutamente nada sin que el fumar tenga en ello un lugar predominante, si no, lo mas importante de todo.

 

Un fumador no puede disfrutar de nada en esta vida si no fuma, no puede viajar, comer, hacer algo, pensar, relajarse, re�r, llorar, absolutamente nada sin fumar.

El cigarrillo es su amo y el su esclavo, a cada instante a cada momento

Es una esclavitud absoluta, humillante, degradante. El cigarrillo condiciona todas las funciones, actitudes y labores de su victima y de paso, le va arrebatando lenta pero progresivamente; la dignidad, el valor y la vida.

 

 

Por ultimo..fumar es un gasto de dinero in�til.

Mejor dicho es un gasto de dinero absurdo y sin el mas m�nimo sentido com�n. No puede tener sentido gastar una fortuna para hacerse da�o y denigrarse, f�sica, sicol�gica y socialmente a lo largo de la vida.

 

 

A todo esto, fumar �Tiene alguna ventaja?...

 

Aparentemente�.

Fumar quita las ganas de comer

En personas normalmente con tendencia a engordar, puede hacer que coman menos y con ello no subir de peso .El cigarrillo adormece la sensaci�n del hambre y  por ello las personas que fuman, siente menos necesidad de alimentarse que los no fumadores. El cigarrillo produce una gastritis frecuente (calor al estomago) que inhibe el apetito, adem�s de mutilar notablemente los sentidos del gusto y el olfato. Los fumadores no solo suelen no tener hambre, si no que tampoco disfrutan realmente de las comidas.

El fumar para no sentir hambre y con ello no subir de peso, es por cierto una barbaridad. Nadie con dos dedos de frente querr�a envenenarse para no engordar. Por lo dem�s hay mil m�todos sanos para mantener un peso normal y hay millones de fumadores que son tan o mas obesos, que aquellos que no fuman.

 

El dejar de fumar no engorda, las personas que tienen tendencia a engordar lo hacen, no por dejar de fumar sino porque son naturalmente as�.

Por otro lado muchas personas compensan la ansiedad de no fumar comiendo y eso no tiene nada que ver con haber dejado de fumar. Es una conducta personal de cada uno.

 

El tabaco  reduce el riesgo de contraer el mal de Parkinson.

Esto es una teor�a. Algunos estudios, como el del Laboratorio Nacional de Brookhaven de Nueva York, han concluido que al parecer las personas que fuman, tienen niveles muy bajos de la enzima Monoamina oxidada MAO B. Los f�rmacos usados para tratar el mal de Parkinson, inhiben precisamente esta enzima. Esto explicar�a en teor�a el hecho de que en algunas comparaciones tentativas de un peque�o grupo de personas, esta enfermedad tiene un relativo porcentaje menor en las personas que fuman de dicho grupo.

Es decir no es que todas las personas no fuman se enfermen de dicho mal ni que todas las que fuman se libren de el. No hay nada concluyente y ning�n estudio cient�fico avala esta teor�a.

 

Los investigadores mas bien est�n centradas en que es probable que

este efecto biol�gico pueda ser empleado para eliminar la adicci�n al tabaco

mediante la utilizaci�n de inhibidores de la MAO y otras sustancias usadas para manejar el mal de Parkinson, paralelamente se podr�an administrar parches o gomas de marcar de nicotina, de esta forma su acci�n sin�rgica mantendr�a niveles elevados de dopamina para eliminar el h�bito del tabaco.

 

La limitaci�n de esta hip�tesis, es que fue analizado en una muestra reducida -20

sujetos de los que 8 fueron fumadores activos.

 

 

Por ultimo, si consideramos todos los peligros que involucra fumar, hacerlo para te�ricamente evitar una posible y remota enfermedad, seria equivalente a caminar por la calle transitada de veh�culos, para evitar que algo pueda caernos desde un edificio si lo hacemos por la acera

 

 

El fumar relaja, aumenta la concentraci�n y da placer o sensaci�n de bienestar.

Este es el caballito de batalla de todos los fumadores, es su mejor coartada y su mejor defensa para justificar su adicci�n.

Si se le pregunta a un grupo de fumadores porque fuman, un  90%  esgrimir� algunas o todas estas causas como motivo de su adicci�n y el porque no pueden dejar de fumar.

 

Nadie puede o quiere vivir si no puede concentrarse, relajarse o sentirse pleno. Mas aun si dicha persona es alguien que trabaja con su intelecto o en un ambiente estresante o rutinario. Y entonces el cigarrillo es para ellos su mejor aliado del cual no pueden prescindir.

 

Sin embargo, analizando estas aparentes funciones m�gicas de la nicotina, se a encontrado que;

 

La nicotina en realidad no relaja, si no mas bien todo lo contrario. Es un estimulante del sistema nervioso, comprime los vasos sangu�neos reduciendo la circulaci�n de los miembros perif�ricos e irrigaci�n cerebral, aumenta la presi�n arterial, produce taquicardia, arritmias cardiacas y produce un aumento de adrenalina. La nicotina mas bien produce una sensaci�n de relajaci�n, al actuar al nivel del cerebro y sistema nervioso central calmando la ansiedad o mono.

 

Algunos estudios indican que la aparente sensaci�n de relajaci�n que siente una persona al fumar, tiene que ver mayoritariamente con el hecho de calmar la ansiedad producida por la nicotina y tambi�n en parte, con el efecto mec�nico de aspirar y exhalar el humo, adem�s del la acci�n de hacer �algo�

Estos factores son los que enga�an al fumador creyendo que fumar les relaja.

Esto explica porque los fumadores cuando se ven enfrentados a una situaci�n de estr�s o presi�n sicol�gica, fuman mas y mas frecuentemente, intentando lograr un estado de calma que jam�s conseguir�n realmente, pues a mayor cantidad de nicotina en el cuerpo, mayor ser�  la excitaci�n nerviosa y cardiaca producida.

 

 

 

Algunos estudios determinan que la nicotina parece aumentar en algo la capacidad de concentraci�n. No hay acuerdo en ello. Algunos estudios le dan un cierto valor a este efecto y otros un porcentaje  muy escaso. En realidad no existe ninguna conclusi�n s�lida de que las personas que dejan de fumar pierden capacidad de concentraci�n, si no, todo lo contrario. Las personas que dejan de fumar, descubren que tienen una mejor y  mayor claridad mental. Y esto tiene una simple conclusi�n l�gica.

 

Cuando una persona fuma, el mon�xido de carbono presente en la sangre que irriga el cerebro normalmente produce un letargo y lentitud de las capacidades intelectuales. Por otro lado la nicotina comprime los vasos sangu�neos entre ellos los del cerebro haciendo que la irrigaci�n sangu�nea sea mas deficiente en esa �rea. En esas condiciones es muy poco probable que se pueda tener siquiera una normal capacidad de concentraci�n propia de una persona que no fuma.

 

Si la nicotina produce alguna mejora en la capacidad de concentraci�n en un individuo, esta es dr�sticamente aplastada por las razones antes expuestas. Mas bien la aparente sensaci�n de poder concentrarse al igual que el efecto �relajador� de un cigarrillo, viene del  efecto mayoritariamente de calmar la ansiedad.

Nadie puede concentrarse si tiene hambre, sed o sue�o. Es algo de simple sentido com�n, pero los fumadores creen que fumar les ayuda a mejorar su capacidad de concentraci�n y creatividad, por ello fuman much�simo cuando tienen que realizar alg�n trabajo intelectual y con ello mas mon�xido de carbono tiene su cerebro, menos irrigaci�n sangu�nea y con ello, mas anulan su capacidad intelectual.

 

Tambi�n en cierta medida se cree que el efecto concentrador de la nicotina, viene en parte, al igual que el efecto relajador, del simple hecho de hacer �algo� mientras intentan concentrarse.

La mayor�a de las personas cuando intentan concentrarse, tienen alg�n tipo de tic o man�a con las manos o partes del cuerpo, como morder o jugar con un l�piz, llevarse las manos a la boca, fruncir el ce�o, etc. Sucede que el fumador fuma en toda circunstancia, tambi�n lo hace cuando tiene que realizar alg�n trabajo intelectual, entonces su man�a para ello, es fumar.

 

 

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Esta ampliamente demostrado que la nicotina ni ayuda a relajarse ni aumenta la capacidad intelectual en ninguna forma.

 

En realidad  la nicotina lo que hace en el cerebro es producir una cierta sensaci�n de placer o bienestar  y por lo mismo tiene algunos efectos antidepresivos y suele calmar estados neur�ticos o de ira.

 

La nicotina es una droga y al igual que otras drogas como la coca�na, hero�na, alcohol , etc. interact�a en los procesos neurol�gicos a nivel cerebral, mutando algunas de sus funciones.

La Nicotina act�a estimulando  el sistema nervioso central del cuerpo humano. Y modificando gran parte del funcionamiento del cerebro, haciendo que este libere ciertas substancias ( como la dopamina) que act�an a nivel del sistema limbico centro del placer, generando sensaciones de agrado o bienestar.

Tambi�n produce una activaci�n a nivel cerebral de los mecanismos de recompensa o de refuerzo de conductas. Estos mecanismos son los que se activan, por ejemplo, cuando alguien tiene hambre y se alimenta o cuando tiene fr�o y se abriga.

El fumar activa el circuito de recompensa dici�ndole a nuestra mente que vuelva a repetir ese proceso. Esto es la creaci�n de  la dependencia a la droga y  generaci�n de  los s�ntomas de abstinencia o mono respectivamente.

 

 

El cerebro se habit�a r�pidamente a esta sensaci�n de bienestar producida por la nicotina y pide mas, generando la ansiedad por fumar frecuentemente.

 

Es decir que se ha adquirido una nueva necesidad, en este caso no fisiol�gica, si no artificial. Y peor aun, esa nueva necesidad es constante de cortos intervalos de tiempo. Es como tener hambre o sed cada media hora.

 

Por ello los fumadores no pueden disfrutar de algo ni hacer algo, si no est�n fumando. La ansiedad no los deja en paz ni les permite hacer, proyectar ni pensar en nada si no la calman. Tienen que fumar para sentirse bien y cuando lo hacen sienten una sensaci�n de bienestar o agrado. Una porque calman la ansiedad y dos porque sienten una sensaci�n de recompensa o placer.

 

Sin embargo ocurre que todas las personas que abandonan la adicci�n al tabaco, sienten mayor y mejor placer y bienestar que cuando fumaban. Esto parece algo contradictorio.

En realidad ni siquiera el placer de fumar existe realmente. Y la razones de ello son simples.

 

Una, porque el organismo tiende a habituarse en mayor o menor medida ( seg�n el grado de adicci�n que tenga dicha droga y lo extenso y repetido en el tiempo que se realice su aplicaci�n) a la acci�n de las drogas,  haciendo vagos (leves o ausentes) los mecanismos naturales de las funciones que son activadas por ellas.

 

Por ejemplo;  si una persona se habit�a tomar pastillas para dormir, ocurrir� que  al cabo de un tiempo el cerebro relega esa funci�n a la droga de modo tal que sin ella es imposible conciliar el sue�o. Claro, el cerebro se a habituado a que dicha funci�n sea producida por una droga y no por los mecanismos naturales del sue�o.

 

Esto es lo que se denomina  �Adicci�n f�sica.� Es decir que el organismo se ha vuelto f�sicamente dependiente de alguna droga para algunas de sus funciones, relegando o disminuyendo los mecanismos naturales que las accionaban.

 

Lo mismo ocurre con la nicotina, el cerebro se habit�a a la sensaci�n de placer, que produce la nicotina.

Entonces  estas funciones de bienestar, no est�n presentes si no hay nicotina en el cuerpo.

Los receptores cerebrales se han �insensibilizado� a sus est�mulos naturales y solo responden a la nicotina.

 

 

Y en segundo lugar, debido a que el organismo por una reacci�n natural de conservaci�n, genera una creciente tolerancia al toxico, ( Se hace cada vez mas inmune al veneno  y mas eficaz en su expulsi�n) el fumador tiene que aumentar su dosis de nicotina progresivamente con el tiempo para lograr sentir los mismos efectos placenteros.

 

Muy pronto se llega a la condici�n cr�nica en que ya la nicotina ingerida no alcanza a producir un placer efectivo, y el estado de bienestar se va haciendo cada vez mas denigrante, hasta el punto en que el fumador tiene que fumar solo para aliviar el mono y sentirse medianamente bien, sin alcanzar siquiera  el estado normal de una persona que no fuma. Esta condici�n de paulatina disminuci�n del estado placentero, obviamente no es detectada por el fumador, quien sigue creyendo que fumar lo hace sentir bien, debido a que si no fuma, aparte de la ansiedad por fumar, se sienten desgraciados, deprimidos como si algo les faltara para sentirse bien y tienen la sensaci�n de abandono y de vaci�. Y si fuma,   calma su ansiedad y logra alg�n estado de agrado o bienestar, lo que en su condici�n, es mejor sentir algo a sentirse peor.

 

Esta cr�nica condici�n de tener que ingerir la droga solo para sentirse medianamente bien o normales, se puede apreciar en la mayor�a de las drogas, como por ejemplo el alcohol, coca�na, etc.

 

Lo triste de todo esto, es que el fumador ya no solo es privado del placer de fumar, porque al mismo tiempo su adicci�n le priva de todos los dem�s placeres de esta vida.

No tiene placer de disfrutar de las comidas porque tiene atrofiado el olfato y el sentido del gusto, No puede disfrutar de los deportes porque su organismo intoxicado, su taquicardia, arritmias, hipertensi�n  y sus pulmones asfixiados se lo impiden

No puede en realidad concentrarse ni estar lucido ( por mucho que se diga que el cigarrillo ayuda a concentrarse) pues su cerebro embotado de mon�xido de carbono y su vasos capilares comprimidos le impiden una buena y sana irrigaci�n sangu�nea al cerebro

No puede disfrutar de muchos eventos, reuniones, citas, etc. de esta vida pues se le impide fumar y eso lo pone ansioso, en realidad no puede disfrutar de nada pues tiene que estar pendiente de su adicci�n todo el tiempo y si es hombre, muy probablemente tampoco podr� disfrutar del sexo porque tarde o temprano tendr� impotencia.

 

Un fumador es un condenado a sentir un �nico placer, fumar. Un placer que ni siquiera es perfecto, natural, ni mucho menos autentico. Si nos basamos en el  ejemplo anterior,  nadie duerme mejor tomando una pastilla para dormir que aquel que lo hace por los mecanismos naturales del sue�o.

 

Y por ese �nico placer, se hace da�o, se denigra y se esclaviza a una droga sin la cual pierde su capacidad de funcionar y su capacidad de sentirse bien. Un fumador es una persona que tiene sus funciones de bienestar mutiladas por la acci�n del tabaco y que paradojalmente ingiere tabaco para sentirse bien

 

Las personas que abandonan la adicci�n al tabaco, aparte de la ansiedad por fumar, los primeros d�as de abstinencia, suelen sentirse deprimidas, vac�as, como si algo les faltara para sentirse bien. Esto es as�, porque el cigarrillo les proporcionaba el escaso bienestar que sent�an,  ya que sus funciones cerebrales  del bienestar,  fueron dr�sticamente mutiladas por la droga.

 

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Todo esto lleva a un razonamiento l�gico;

� Fumar no conlleva beneficio alguno, si no todo lo contrario�

 

�Entonces porque se fuma?..

�nica y exclusivamente por las razones expuestas anteriormente.

Principalmente para calmar la necesidad producida por la nicotina y para lograr sentirse medianamente normales.

En un fumador adicto a la nicotina, no existe un estado de placer cuando fuma, solo obtiene un estado de bienestar mediocre, que es un poco mejor al estado que tiene cuando es privado de fumar. Pero un fumador no reconoce este estado como tal, si no, como un estado de placer total Ello porque ya perdi� su capacidad natural de sentirse bien sin fumar y ya "olvid�" como es el estado de bienestar normal.

 

Por lo mismo, en un fumador adicto  a la nicotina, no existe ning�n estado especial cuando fuma,  ni placer, ni relajaci�n, ni mayor concentraci�n. Solo est calmando una necesidad, como el hambre o la sed. Todo lo que se diga sobre la relajaci�n, la concentraci�n, el sentirse maravilloso o  el sabor �rico� de un cigarrillo es algo que solo cree el fumador en su mente, sencillamente porque no se ha percatado de la denigrante situaci�n a que lo ha llevado el cigarrillo.

 

 

Los fumadores insisten en que no  pueden relajarse ni concentrarse si no fuman.

Sucede simplemente que nadie puede sentirse bien, estar tranquilo, ni relajado ni concentrarse en algo si tiene una necesidad fisiol�gica como tener hambre, sed o sue�o. Y eso es simple de comprobar, si se intenta hacer algo teniendo sed, y tomando una cucharadita de agua cada 20 minutos para calmarla.

Al momento de apagar un cigarrillo el nivel de nicotina comienza  a descender en la sangre y el fumador empieza a sentir el mono. Llega un momento en la vida de un fumador en que el organismo llega a un nivel tal de tolerancia que se siente la necesidad de fumar, aun mientras se esta fumando.

 

En estas condiciones, es muy dif�cil realizar con  tranquilidad y en forma normal, cualquier actividad  ya sea reposar una comida, descansar, cambiar una bombilla, mirar una pel�cula, etc.

Fumar es una necesidad creada por la nicotina  que impide al fumador, al igual que las necesidades b�sicas y fisiol�gicas como el hambre la sed o el sue�o, realizar cualquier tipo de actividad ya sea de trabajo, descanso, recreaci�n, o actividades diarias normales.

Entonces el fumador enciende un cigarrillo, la nicotina llega al cerebro, se calma esa necesidad y vuelve el bienestar y la sensaci�n de relax y  plenitud. Igual que cuando alguien tiene sed y bebe, o tiene hambre y come o tiene sue�o y duerme.

No se ha ocurrido  nada especial,  el fumador no se ha transformado en un ser con poderes sobre humanos,  solo se a calmado una necesidad. Eso es todo.

Pero claro, el fumador no razona jam�s sobre esto. El cuando no fuma, cree que se encuentra en un estado normal del com�n de la gente, y cuando fuma cree que se siente mejor, superior, elevado sobre el resto de los mortales que no tienen ese placer.

En realidad ni siquiera alcanza el estado normal de una persona que no fuma, pero eso el obviamente no lo sabe. Entonces llega a la extraordinaria y parad�jica conclusi�n de que el cigarrillo le ayuda.

Esta absurda conclusi�n de graba en la mente del fumador y crea lo que se denomina el habito mental de fumar o adicci�n sicol�gica

Luego ocurrir� que cuando la persona deja de fumar,  cada vez que se vea bajo alguna presi�n sicol�gica o alg�n problema, recordara que el cigarrillo  �le ayudaba� y  tendr� deseos de fumarse un cigarrillo. El resultado de todo esto, es que adem�s de la adicci�n f�sica a la droga, el fumador a agregado tambi�n, �su intelecto� al servicio del cigarrillo. Es decir se ha vuelto prisionero en cuerpo y mente del tabaco.


Esta cita del Dr. Salvador E. lo resume todo;

Para los fumadores el cigarrillo parece servir para todo
La explicaci�n es sencilla y sorprendente, parece servir para todo por que, en realidad, no sirve para nada.�

 

 

Ventajas de fumar, no existe ninguna. Lo �nico que existe, en el mal llamado �habito de fumar�, es un serie de absurdos e il�gicos fundamentos, creados por la mente del fumador,  para sustentar su adicci�n.

Si alguna vez hubo alg�n placer de fumar, se perdi� en los primeros meses de adicci�n.

Lo �nico verdadero que queda, es que se fuma para calmar la ansiedad producida por un veneno��.con ese mismo veneno.

 

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Muchos fumadores desconocen estas cosas, en realidad muchos fumadores ni siquiera saben una m�sera parte de todo lo que implica fumar.

 

Sin embargo otros muchos si lo saben y  aun sabiendo que pueden librarse de una adicci�n absurda y nociva en unos cuantos d�as de abstinencia, siguen fumando igual.

Las razones podr�an ser fundamentalmente tres;

 

1- Me da lo mismo que me haga da�o y que sea una estupidez fumar.

2- Estoy pensando en dejarlo pero no se cuando.

3- No puedo dejarlo, lo he intentado pero es mas fuerte que yo.

 

 

Dejando fuera al que quiere morir fumando, y al indeciso que probablemente intentara dejar de fumar cuando ya sea demasiado tarde, consideremos a la persona que quiere dejar de fumar y lo intenta.

 

�Qu� s�ntomas se tienen cuando una persona deja de fumar?...

 

B�sicamente existen tres sintomatolog�as cuando se deja de fumar.

 

Los s�ntomas f�sicos; (Trastornos f�sicos, ocasionados por la ausencia de t�xicos y nicotina en el organismo)

La ausencia de nicotina en el organismo y su actividad en el cerebro y sistema nervioso, pueden ocasionar  los s�ntomas de;  irritabilidad, insomnio o somnolencia, incomodidad o estados depresivos, vaci�, sensaci�n de sentirse extra�o, angustia, confusi�n mental.

 

Por otro lado, al dejar de fumar, el organismo comienza una labor de limpieza de los venenos y t�xicos de los �rganos, fundamentalmente digestivos y respiratorios, as� como una labor de recuperaci�n de los da�os ocasionados por la brutal practica de fumar. Esto  puede ocasionar, tos y algunos trastornos g�stricos y f�sicos  leves. Tambi�n debido al mayor ingreso de oxigeno es probable que se sientan  algunos mareos, cefalalgias y algunos otros s�ntomas diversos.

 

Los s�ntomas f�sicos son leves y muchas personas solo sienten algunos o estos son tan leves que no se dan cuenta de ninguno de ellos. Duran pocos d�as y no representan para el fumador ninguna dificultad. La mayor�a de los ex fumadores los toman con alegr�a pues sienten que su organismo se esta limpiando de todas las substancias nocivas del cigarrillo y adem�s esta reparando los da�os que le ocasiono la brutal practica de fumar. Y por otro lado, el volver a los estados naturales de  relajaci�n y bienestar, es en parte como volver a recuperar lo perdido, como volver a vivir de verdad y representa un reto agradable para la mayor�a de los ex fumadores.

 

 

 

 

Los s�ntomas de la  adicci�n; (Sintomatolog�a  f�sica y mental ocasionada por la abstinencia de nicotina)

Ansiedad por fumar, mas com�nmente llamado �Mono�

Sin duda es el mayor obst�culo que debe vencer quien desea dejar de fumar. Los s�ntomas de la adicci�n son los responsables del 100% de los fracasos al dejar de fumar. Es decir, los fumadores fuman por la adicci�n a la nicotina, y recaen por su causa. No existe ning�n otro factor que impida a una persona dejar de fumar.

Todos los f�rmacos y sistemas alternativos de ayuda medica  (chicles de nicotina, parches, medicamentos, etc.) est�n destinados a amortiguar esta sensaci�n.

 

Esta adicci�n puede ser mas o menos fuerte seg�n la cantidad de nicotina a que esta habituado a ingerir diariamente cada fumador y el tiempo que lleva fumando..

No influye aqu� el factor de cuantos cigarrillos se fuma una persona diariamente.

 

Esta comprobado que las personas que fuman cigarrillos de bajo contenido de nicotina o que fuman pocos cigarrillos al d�a, inhalan mas profundamente, en mayor cantidad y mas acabadamente los cigarrillos, que las personas que fuman mucho. Una persona que solo se fume cinco cigarrillos al d�a puede estar ingiriendo la misma cantidad de nicotina que uno que se fuma veinte.

 

 

La nicotina es considerada una droga de fuerte dependencia, tanto o mas que la coca�na o la hero�na,  por lo que su ausencia  en el organismo genera una gran ansiedad por fumar.

 

Se manifiesta como una deseo intenso por fumar con algunas sensaciones f�sicas y org�nicas que pueden desesperar al ex fumador. Al mismo tiempo, existe una predisposici�n a pensar en el cigarrillo constantemente.

 

Esta dependencia se manifiesta con ataques de duraci�n e intensidad variables, por lo com�n de segundos hasta unos dos minutos, que pueden ser mas fuertes a ciertas horas del d�a. Se presentan muy frecuentemente los tres primeros d�as de abstinencia, con intervalos que pueden ser de 10 a 30  o mas minutos

A partir del cuarto o quinto d�a, los ataques de ansiedad por fumar se hacen mas espaciados pudiendo mantener su duraci�n e intensidad o ser mas leves y de menor duraci�n disminuyendo en los d�as siguientes.

 

 

Por fortuna la nicotina si bien es una droga de adicci�n muy r�pida y de alta dependencia, es tambi�n una droga cuyos s�ntomas de adicci�n no son muy perdurables en el tiempo  y  al cabo de un par de semanas, se elimina por completo, aun cuando las personas adictas, conservaran por muchos a�os o de por vida el �recuerdo� latente de la adicci�n en su registro org�nico.

 

Esto podr�a compararse al registro que dejan algunas enfermedades infecciosas en el organismo. Vencida la enfermedad, el cuerpo conserva un registro de ella para enfrentarla a futuro con mayor eficacia y capacidad de reacci�n. Esto es lo que se denomina inmunidad.

Lo mismo ocurre con la adicci�n a la nicotina. Esta es eliminada del organismo pero queda un registro latente de ella. Esto explica porque personas que han dejado de fumar,  pueden recaer en el vicio muchos a�os despu�s, con solo fumarse un cigarrillo.

 

Los s�ntomas sicol�gicos, (Sintomatolog�a consciente y subconsciente  asociada al habito de fumar)

El fumador desarrolla a lo largo de su vida, todo un habito mental consciente de fumar para todo. Los fumadores fuman para todo, para comer, para beber, para disfrutar de una pel�cula, para ir de paseo, para presenciar un evento deportivo, juegos, descanso, etc. Simplemente  porque la ansiedad no los deja tranquilos y tienen que fumar para sentirse relajados  y c�modos.

 

Esto genera con el tiempo una fuerte lazo entre el habito de fumar  y la mente del fumador. Haciendo que el cigarrillo sea visto por este, como un amigo, un aliado, un compa�ero de vida, y como un acto casi imprescindible para vivir.

 

Otro tipo de adicci�n sicol�gica, es la subconsciente. El fumador esta sometido al bombardeo constante de la publicidad que hacen las empresas tabacaleras relacionando el tabaco con deportes, acci�n, riesgo, aventura, fortuna, moda, etc. y para colmo hasta en el cine, televisi�n y medios escritos, aparecen m�ltiples escenas de personas que fuman en determinadas circunstancias. Todo lo cual queda  grabado en el subconsciente del fumador, lo quiera o no, e inconscientemente relacionara dichas situaciones con fumar.

 

 

La adicci�n sicol�gica, es la dependencia mental al cigarrillo y es la que dispara el deseo de fumar en determinadas situaciones del la vida cotidiana. Cada cosa o situaci�n, el fumador inconscientemente la relaciona con fumar, y cree que fumar le ayudara.

 

 

Cuando la persona deja de fumar, se vera enfrentado diariamente a situaciones en las cuales normalmente fumaba. Al sentirse vaci�, desgraciado en un mundo extra�o para el,  sentir� inconscientemente o conscientemente el deseo de fumar.  Si esto lo unimos a la adicci�n f�sica , se tendr�n dos frentes de ataque bastantes fuertes. Por un lado la propia adicci�n f�sica  que se presentara constantemente como s�ntoma de abstinencia y por otro lado el factor psicol�gico que disparara constantemente dicha ansiedad ante cualquier circunstancia subconsciente o consciente de los h�bitos cotidianos del fumador.

 

La adicci�n sicol�gica, seg�n el tipo de persona y el grado de complemento que halla desarrollado en su vida de fumador con la practica de fumar, puede tambi�n ser mucho mas duradera en el tiempo, pudiendo permanecer por a�os en la mente de un ex fumador. Y ocurre que ante alg�n acontecimiento posterior subconsciente, puede �recrear� la adicci�n f�sica, aun cuando de esta ya no queden rastros f�sicos en el organismo y la persona puede sentir los mismos s�ntomas de abstinencia de los primeros d�as de que dej� de fumar.

 

Sin duda la adicci�n sicol�gica puede ser tanto o mas responsable que la adicci�n f�sica en los fracasos por dejar de fumar y es tambi�n la responsable directa de las reca�das mucho tiempo despu�s de haber abandonado el tabaco.

Y si esta no es destruida, ocurrir� muy probablemente que ante alguna situaci�n eventual futura, mas o menos fuerte para el fumador, como tener alguna presi�n  sicol�gica severa, alguna desgracia, o el simple hecho de encontrarse con alguna amistad con la cual fumaban en tertulias,  la  persona sentir� ganas de fumar creyendo que el cigarrillo le ayudar� a sobrellevar o a hacer mas placentera esa situaci�n.

 

 

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Como dejar de fumar;

 

Para dejar de fumar, se necesita de un solo requisito fundamental.  

�Querer dejar de fumar�.

 

Esto suena como algo demasiado obvio. Nadie va a dejar de fumar, si no quiere dejar de fumar.

Sin embargo  no es algo tan simple como se lee.

 

El �nico modo cierto para dejar de fumar, es ser capaz de superar el periodo de abstinencia de la adicci�n f�sica. Y para ello se requiere de una s�lida decisi�n mental capaz de soportar dicho periodo y capaz tambi�n, de destruir la adicci�n sicol�gica al cigarrillo.

 

Existe una relaci�n �mente cuerpo� que en el caso de la abstinencia, cobra vital importancia. Es com�n que el fumador que no esta del todo convencido de su decisi�n, se seduzca a si mismo para volver a fumar cuando tiene un ataque de ansiedad. Se autoinventa mil y una excusas o las busca creando situaciones conflictivas o adecuadas para abandonar el intento y volver a fumar. Hasta que su d�bil fortaleza mental finalmente cede y  vuelve a fumar desesperadamente sinti�ndose mas d�bil y desgraciado que antes.

 

 

Sin una decisi�n y convencimiento mental absoluto, s�lido y tenaz, ser� bastante tormentoso el camino para abandonar definitivamente la adicci�n al tabaco y muy probablemente no se tenga �xito en ello, as� se usen todos los m�todos y ayudas posibles para lograrlo.

 

La adicci�n f�sica por la nicotina no dura mas de dos o tres semanas y los s�ntomas de abstinencia solo son fuertes los tres o cuatro primeros d�as.

Ocasionalmente y espor�dicamente, se pueden sentir algunas ganas de fumar leves o de corta duraci�n, despu�s del per�odo f�sico

Sin embargo las personas que deja de fumar sin un convencimiento mental absoluto, pueden sentir la ansiedad f�sica en forma frecuente, por meses, incluso a�os.

 

�Y como se logra esa actitud mental?

Simplemente �Queriendo dejar de fumar.�

 

Un fumador no podr� dejar de fumar con facilidad si lo hace solo porque se le pide su pareja, su familia, su entorno, o porque se lo dijo su medico, o porque tiene miedo de morirse de alguna enfermedad provocada por el tabaco.

 

Si es as�, el fumador abandonara la adicci�n con much�sima dificultad y muy probablemente volver� a reincidir semanas, meses o a�os mas tarde.

Esto porque en el fondo de si mismo sabe  que le gustaba fumar, que se sent�a bien haci�ndolo y que no quer�a dejar de fumar, pero que tiene que hacerlo obligado por las circunstancias. En otras palabras esta dejando de fumar, sin querer dejar de fumar realmente, por mucho que intente auto convencerse de lo contrario.

 

La persona que fuma, debe comenzar por cuestionarse su adicci�n, seria y profundamente. Razonar, darse cuenta y tomar conciencia del porqu� fuma. Entender que es un enfermo adicto a una droga in�til y absurda que lo esta matando lentamente y mas encima esta pagando por ello.

 

 

 

Pocas personas, si no nadie, terminan por comprender algo tan evidente.

Algo que ha estado frente a sus ojos todo el tiempo y no lo ve�an. Simplemente porque nunca se lo cuestionaron, jam�s razonaron sobre ello.

Todos los fumadores, son adictos mecanizados del cigarrillo. Ninguno de ellos tiene conciencia cierta de cuantos cigarros se fuman, en que momento y porque.

Menos aun saben en realidad porque fuman.

 

Recuerdo una cita del Dr. Salvador, que dec�a;

" Me preguntaba a veces porque fumaba, y una vocecita proveniente sin duda de una parte no contaminada de mi cerebro me dec�a... �� Porque eres un imb�cil !! "

 

Un fumador no debe saber que el cigarrillo hace da�o y que es una adicci�n absurda y negativa en todos los aspectos. Debe comprenderlo, asimilarlo entenderlo, y eso va mucho mas all� de solo �saber� que es algo nocivo

Muchos fumadores saben que el cigarrillo hace da�o, pero siguen fumando igual.

 

Para lograr una decisi�n absoluta, firme y s�lida, es necesario mentalizarse, cambiar el registro del subconsciente que nos incita a fumar..

Todos los fumadores tienen condicionado su subconsciente para fumar. Y el subconsciente es nuestro patr�n de conductas.

Para ello hay que razonar, leer experiencias de otros, informarse sobre los da�os que ocasiona el tabaco y asumirlos.

 

Una buena practica es visitar, grupos de apoyo o comunidades de personas que quieren dejar de fumar o ya lo han conseguido. Ya sea en forma personal o foros y comunidades de la red, chat mail, etc.

 

El conocimiento, las vivencias,  los consejos, mas el apoyo y la compa��a de personas en similar situaci�n y con las mismas alegr�as y problemas por abandonar el tabaco, representa sin duda un ayuda muy valiosa para la persona que quiere abandonar el cigarrillo o que  quiere mantenerse en su prop�sito.

Suele ser mas f�cil abandonar la adicci�n si se tiene el apoyo moral y sicol�gico de otras personas en situaci�n similar. En nuestro entorno , no es frecuente tener personas que est�n en la misma situaci�n y hablarle a alguien que no ha fumado nunca de nuestros problemas con el cigarrillo, es como hablarle del desierto a un esquimal.

 

Teniendo la conciencia plena de la adicci�n, el fumador logra un paso important�simo para abandonar el tabaco, pues no solo tiene la mejor arma para superar los d�as de abstinencia con una decisi�n firme y s�lida, si no que tambi�n este razonamiento destruye la adicci�n sicol�gica alojada en su subconsciente.

 

Sin un fumador �Quiere realmente dejar de fumar�, su subconsciente estar� programado para hacerlo, entonces no habr� nada que pueda impedirlo y mejor aun, descubrir� que dejar de fumar es mas f�cil de lo que el pensaba.

Hay muchas personas que han fumado por mas de 35 a�os, dos o mas paquetes diarios, y dejaron de fumar con una facilidad asombrosa pr�cticamente sin sentir ninguna molestia por la ansiedad. Ello, porque ten�an una decisi�n a toda prueba y un subconsciente programado para vencer.

 

El �nico inconveniente, ser� el remordimiento posterior de todo el dinero gastado en cigarrillos y el  porque no hab�a abandonado esa absurda adicci�n hace mucho tiempo atr�s.

 

Los intentos fallidos.

Pocas personas dejan de fumar la primera vez que lo intentan. La mayor�a lo hace luego de unos cuantos intentos fallidos.

Los intentos fallidos por dejar de fumar, lejos de debilitar al fumador que quiere dejar de fumar definitivamente, lo hacen mas fuerte y mas preparado para dejar de fumar.

Por lo com�n se habla de siete intentos antes de dejar de fumar definitivamente.

 

Con los intentos fallidos se tendr� un mejor conocimiento de los s�ntomas de abstinencia y de que hacer para superarlas, como por ejemplo; tomar agua, mascar algo, hacer deporte, dormir, ba�arse, gritar, lo que sea para superar la ansiedad, porque la ansiedad  no tendr� misericordia ni escatimara recursos, har� lo imposible para que volvamos a fumar.

 

Por otro lado los intentos fallidos le dan �experiencia� al fumador ya sabe a lo que se enfrenta, sabr� c�mo y cuando atacan las ganas de fumar, que es lo que mejor le resulta para superarlas  y con ello, se podr�n enfrentar mejor cuando se abandone definitivamente la adicci�n. Al mismo tiempo se habituara al organismo las ausencias de nicotina.

 

Nuestro organismo es una cosa de h�bitos, y las reiteradas abstinencias de la droga por los intentos de dejar de fumar, lo pondr�n en alerta y lo prepararan mejor para cuando sea liberado por fin de esa asquerosa dependencia.

Muchos fumadores se han dado cuenta que el primer intento por dejar de fumar es generalmente una experiencia horrible y que los posteriores intentos se hacen mucho mas f�cil, porque el organismo se habit�a r�pidamente a la ausencia de tanta sustancia toxica  y sabe que funciona mejor sin ellas. Esto es un descubrimiento  incre�ble �Verdad?

 

Definitivamente el organismo no quiere fumar, la adicci�n es algo netamente cerebral. Es el cerebro el que crea la adicci�n a la nicotina y abandona las funciones naturales que esta produce artificialmente y es el cerebro el que segrega la sustancia que produce el mono.

 

El organismo por una cuesti�n de protecci�n natural, rechaza los venenos, intenta expulsarlos y hacerse inmune a ellos. Por esta raz�n la mayor�a de las personas que dejan de fumar, desarrollan una cierta aversi�n al olor a tabaco.

 

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Cuando una persona abandona la adicci�n al cigarrillo, al cabo de unos d�as el organismo y espec�ficamente el cerebro volver�n a funcionar normalmente y ya no necesitaran de la nicotina para ello. Todo es cuesti�n de cambio y de habituarse al nuevo modo de funcionar, que es por lo dem�s, el modo normal de funcionar. Nuestro cuerpo es sin duda una maquina maravillosa, viva, capaz de regenerarse y recuperar sus funciones naturales.

 

Cuando se deja de fumar, hay que aprender a vivir sin fumar. Es un reacondicionamiento l�gico y  natural de vuelta a los inicios.  Dejar de fumar es volver a vivir normalmente y el organismo y la mente tardan un tiempo en retomar sus funciones normales que fueron abandonadas, cuando el fumador se convirti� en adicto.

 

Cuando un fumador pasa el periodo de retirada de la nicotina, vuelve a recuperar su salud, su dignidad, su autoestima como persona y su calidad de vida.

Se recupera la energ�a perdida, el sentido del gusto y el olfato.

Se recupera la serenidad, la claridad mental, la capacidad de concentraci�n y sentir� un bienestar y un agrado que jam�s  hab�a tenido antes.

Descubrir� con asombro que existe estos estados sin fumar y que son infinitamente mejores a los que el cre�a lograr con el cigarrillo.

Se recupera la capacidad pulmonar, se tiene el oxigeno adecuado en la sangre y el coraz�n funciona a su ritmo normal, la presi�n sangu�nea baja y  todas las funciones del organismo mutiladas por el cigarrillo vuelen a normalizarse.

Dejar de fumar, es la mejor decisi�n que puede tomar un ser humano

 

Cuando se deja de fumar, hay un periodo de incomodidad inicial, es el peque�o precio que hay que pagar por nuestra estupidez mental

Es un corto  tiempo de cambio, que hay que pasar, es un camino que hay que recorrer, pero que  tiene���.  un destino maravilloso.

 

 

 

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Links de foros y webs sobre el tabaco;

http://www.vivirsintabaco.com


 

 

 

Esta pagina fue construida con una recopilaci�n de textos y citas de la red, libros, gu�as y enciclopedias medicas, tratados sobre adicci�n y tabaquismo, mas la colaboraci�n de algunas personas del �mbito medico y psicol�gico. A todos los cuales les doy mis mas sinceros agradecimientos  y pido las disculpas pertinentes a los due�os de algunas citas, im�genes y textos  que inclu� en esta pagina.

Autor; Juan Fernandez

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