Este poema, damas y caballeros, contiene muchos instrumentos que analizaremos a continuaci�n: El poema est� compuesto de versos Alejandrinos, a los cuales ya estamos familiarizados. Las estrofas se denominan SIXTINAS, para darle gusto a nuestro estimado amigo Frayle: cada sixtina est� dividida en dos mitades equivalentes, integradas, cada una por tres versos, dos de los cuales forman un pareado con acento grave, y el tercero, con acentuaci�n aguda, rima con su cong�nere, el tercero de la segunda mitad. He aqu� el esquema de la estrofa, seg�n los elementos ya estudiados: hemistiquios 1 hemistiquios 2 ------------------------ ------------------------ A a) ------------------------ ------------------------ A ------------------------ ------------------------ B ------------------------ ------------------------ C b) ------------------------ ------------------------ C ------------------------ ------------------------ B I II Pero, �ste, amigos es s�lo uno de los instrumentos, veremos c�mo este poema esconde muchos secretos. SIMETRIA BILATERAL es la divisi�n de un verso en dos miembros, entre los cuales hay una correspondencia conceptual, morfol�gica o sint�ctica. Este instrumento lo han utilizado por G�ngora, Garcilaso, Lope, Quevedo. Analicemos un ejemplo de Lope: "Las glorias nuestras y las penas m�as" El esquema de esta simetr�a es: Sustantivo - adjetivo // sustantivo - adjetivo (glorias) (nuestras) (penas) (m�as) La conjunci�n y hace de eje de simetr�a. G�ngora escribe: "Del pobre albergue a la barquilla pobre" Adjetivo - sustantivo // sustantivo - adjetivo (pobre) (albergue) (barquilla) (pobre) Quevedo: "No he de callar, por m�s que con el dedo ya mostrando la boca o ya la frente silencio avises o amenaces miedo" No es verificar un descubrimiento afirmar que Dar�o se embebi� de esta t�cnica renacentista: Analicemos el poemas que tenemos en el Rinc�n Po�tico: Primer elemento sim�trico: Los hemistiquios de siete s�labas cada uno. Segundo elemento sim�trico: la epanadiplosis del verso inicial. La princesa est� triste... �Qu� tendr� la princesa? El tercer verso de esta estrofa es ya un ejemplo de perfecta simetr�a bilateral: Su estructura morfol�gica es la siguiente: que ha perdido la risa que ha perdido el color relativo - verbo - sustantivo - cesura - relativo - verbo - sustantivo Para que puedan entender m�s f�cilmente sobre lo que se trata la simetr�a podemos dar algunos ejemplos: El ser humano es un ejemplo de simetr�a, si lo dividimos en dos verticalmente observaremos que su parte izquierda es igual que la derecha. As� otro ejemplo es la imagen reflejada en el espejo, una tercera persona podr�a observar la simetr�a que producen. En el quinto verso hay un artilugio de simetr�a mediante la repetici�n de un elemento fon�tico: la s�laba cla de teclado y clave, en uno y otro hemistiquio. est� mudo el teclado de su clave sonoro Adem�s de coincidir en el acento la s�laba en los dos hemistiquios, con este recurso r�tmico, el verso se vuelve a�n m�s musical. As� podemos apreciar la relaci�n que existe cuando en su significado se denota que el teclado del clave antes sonoro, est� mudo. Busquen en el poemas otros elementos sim�tricos, les aseguro que se asombrar�n de la cantidad.... pero, �c�mo interpretar esta persistente repetici�n de la simetr�a bilateral en la poes�a rubendariana? �Casualidad? �Rebuscado artificio? �Engolamiento intrascendente? Bien, ahora les transcribir� una an�lisis al estilo de Dar�o por D�maso Alonso: " �Es el poeta un registrador virginal de sensaciones? �Un instrumento de una extraordinaria sensibilidad, en el que a cada solicitaci�n exterior se produce una alteraci�n espiritual, reflejada en seguida en un verso? �Cu�nto hay en un bello verso de diliberado?, �cu�nto de un autom�tico aflorar de profund�simas sensaciones?. Nada hay de absoluta casualidad en la creaci�n literaria. Quiz� haya hallazgos y, en efecto, los hay, en medio del trance creador, cuando las palabras polarizadas en su vibrar magn�tico se a�nan en virtud de misteriosas selecciones. Pero, dieciocho versos sim�tricos (ya les dije la cantidad, chispas, jajajaja) en un solo poema, �pueden ser hallazgos casuales?. Decididamente NOOOOOOOOOOOOOO. No hay duda que Dar�o los utiliz� en forma consciente y deliberada y, a�n m�s, como resultado de tenaz estudio, hasta lograr este virtusismo t�cnico. Ahora analicemos este otro poema de Rub�n Dar�o titulado PALIMPSESTO: Amplias caderas, pie fino y breve; los dos colinas de rosa y nieve..... .................................................... Cabellos rubios, mejillas tiernas, marm�reos cuellos, rosadas piernas.... Cuatro versos con perfecta simetr�a bilateral en perfecta descrpci�n de la l�brica euritmia del desnudo femenino: primero: la curvil�nea amplitud que en las exigencias de las venusinas proporciones contrasta con la finura y levedad del pie. Luego la sensual arquitectura de "marm�reos cuellos, rosadas piernas". Ahora leamos los siguietes versos del poema "Cantos de Vida y Esperanza" estrofa X El verso sutil que pasa o se posa sobre la mujer o sobre la rosa, beso puede ser, o ser mariposa Los preceptistas han utilizado esta estrofa como un ejemplo, muy hermoso por supuesto, de paronomasia: "El verso sutil que pasa o se posa" Dos elementos que se desarrollan en el pensamiento: mujer y rosa Dos paralelelismos: mujer y beso, rosa y mariposa. El verbo pasa tiene como sujeto el verso sutil y, como circunstancial, la palabra mujer. As� mismo, el verbo posa, cuyo sujeto es el mismo verso sutil, tiene como circunstancial el vocablo mariposa. Por tanto, podr�a escindirse en estos dos conjuntos paralelos: El verso sutil que pasa El verso sutil que se posa sobre la mujer sobre la rosa beso puede ser puede ser mariposa TECNICAS LITERARIAS. Iniciaremos con conceptos b�sicos como la rima, la m�trica, el verso, etc. que son componentes de un arte que durante siglos ha enternecido sentimientos y ha encendido corazones en afanes por conquistar ideales: la poes�a. El verso, es una l�nea de la poes�a. Hay de diferentes clases: endecas�labos, octas�labos, alejandrinos, etc. todos ellos clasificados por la cantidad de s�labas m�tricas que posean. Pero tambi�n existen los a pesar de tener una medida, no coinciden con los dem�s versos de la misma poes�a y son denominados de verso o poes�a libre. La manera de contar las s�labas en la poes�a, no es igual que uno acostumbra a aprender en la escuela con la gram�tica, est� m�s bien alineada hacia el sonido, a c�mo se escucha cuando se declama la poes�a. Por ejemplo, como podemos apreciar en un poema de Pablo Neruda: Puedo escribir los versos m�s tristes esta noche, escribir por ejemplo: "La noche est� estrellada y tiritan azules los astros a lo lejos..." Vamos a separar las s�labas gramaticalmente: Pue-do-es-cri-bir-los-ver-sos-m�s-tris-tes-es-ta-no-che, = 15 s�labas Pero con la m�trica se analiza de otra manera: Pue/do es/cri/bir / los / ver/sos | m�s / tris/tes / es/ta / no/che, 1 2 3 4 5 6 7 1 2 3 4 5 6 7 Entonces, con la m�trica este verso tiene 14 s�labas m�tricas. Este verso se denomina Alejandrino y tiene una particularidad, es sim�trico, o sea que est� formado por dos partes, cada una de 7 s�labas llamados hemisquitios. Observen la uni�n de las s�labas do y es que se encuentran resaltadas. Est�n unidas. Esto se debe a que cuando uno pronuncia el verso, estas s�labas suenan como un diptongo gramatical como un solo sonido. Lo mismo ocurr� con noche - est� y con est� - estrellada del segundo verso y en el tercero no ocurre. Bien, ya nos hemos dado cuenta c�mo se cuentan las s�labas en la poes�a. La reducci�n en un solo sonido o s�laba mediante dos vocales que por lo general se encuentran separadas en dos se denomina SIN�RESIS y es considerada una licencia po�tica por la preceptiva tradicional. Es gracias a ella que se pueden crear canciones que contengan ritmo aunque no tengan el mismo n�mero de s�labas gramaticales. Por ejemplo: el bolero LA BARCA que ha interpretado Luis Miguel: Dicen que la distancia es el olvido pero yo no concibo esa raz�n porque yo seguir� siendo el cautivo de los caprichos de tu coraz�n contemos las s�labas m�tricas: Di/cen / que / la / dis/tan/cia es / el / ol/vi/do 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 pe/ro / yo / no / con/ci/bo e/sa ra/z�n 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 +1 = 11 por/que / yo / se/gui/r� / sien/do el / cau/ti/vo 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 de / los / ca/pri/chos / de / tu / co/ra/z�n 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 +1 = 11 Como pueden apreciar todas tienen once s�labas m�tricas y su ritmo coincide en la sexta y la d�cima s�laba. Estos versos se denominan endecas�labos por 11 s�labas. Se preguntar�n por qu� aumento una s�laba en los versos segundo y cuarto. es porque son palabras agudas y estas aumentan una s�laba m�trica al verso, mientras que las esdr�julas disminuyen una. Las graves ni aumentan ni disminuyen, de esta manera siempre el acento cincidir� en la d�cima s�laba. |
| ESTUDIOS ESTILISTICOS |
| Como primer material de an�lisis tomaremos el ejemplo de un poema de Rub�n Dar�o: |
| SONATINA La princesa est� triste...�Qu� tendr� la princesa? Los suspiros se escapan de su boca de fresa que ha perdido la risa, que ha perdido el color. La princesa est� p�lida en su silla de oro; est� mudo el teclado de su clave sonoro, y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor. El jard�n puebla el triunfo de los pavos reales. Parlanchina, la due�a, dice cosas banales, y vestido de rojo pituetea el buf�n. La princesa no r�e, la princesa no siente; la princesa persigue por el cielo de Oriente la lib�lula vaga de una vaga ilusi�n. �Piensa acaso en el pr�ncipe de Golconda o de China, o en el que ha detenido su carroza argentina para ver de sus ojos la dulzura de luz? �O en el rey de las islas de las rosas fragantes, o en el que es soberano de los claros diamantes, o en el due�o orgulloso de las perlas de Ormuz? �Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa quiere ser golondrina, quiere ser mariposa, tener alas ligeras, bajo el cielo volar; ir al sol por la escala luminosa de un rayo, saludar a los lirios con los versos de Mayo, o perderse en el viento sobre el trueno de mar. Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata, ni el halc�n encantado, ni el buf�n escarlata, ni los cisnes un�nimesen el lago de azur. Y est�n trsites las flores por la flor de la corte, los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte, de Occidente las dalias y las rosas del Sur. �Pobrecita princesa de los ojos azules! Est� presa en sus oros, est� presa en sus tules, en la jaula de m�rmol del palacio real, el palacio sobervio que vigilan los guardas, que custodian cien negros con sus cien alabardas, un debrel que no duerme y un drag�n colosal. �Oh, quien fuera hipsipila que dej� la cris�lida! (La princesa est� triste, la princesa est� p�lida) �Oh visi�n adorada de oro, rosa y marfil! �Quien volara a la tierradonde un principe existe (La princesaest� p�lida, la princesa est� triste) m�s brillante que el alba, m�s hermoso que Abril! "Calla, calla, princesa - dice el hada madrina - , en caballo con alas, hacia ac� se encamina, en el cinto la espada y en la mano el azor, el feliz caballero que te adora sin verte, y que llega de lejos, vencedor de la Muerte, a encenderte en los labios con un beso de amor" |