| Antolog�a Po�tica Epoca: El Reino (2001) |
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| El Reino | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Valeria Valoska | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Guayaquil, Febrero 13 del 2001 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Va por ah� dejando poes�a Al torrente de seres deleitados La princesa que dulce pretend�a El cielo alcanzar con sus dos manos Re�a de la vida, ella re�a Indiferente a sospechar en algo Aquello en m� que hab�a provocado. Valeria armaba versos que viv�an A travez de un marino palpitar La amaba en mi silencio cada d�a O al leer sus fantas�as de noche Sin saber qu� podr�an ocasionar: Kafires de ansiedad me juzgar�an A vivir cautivado de tu nombre |
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| Guayaquil, Febrero 13 del 2001 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Se cuenta la historia en un tiempo fatal que se perdi� la m�sica en un reino virtual y no hab�an colores que pudieran pintar unos traviesos duendes que o�an susurrar. Hab�a una princesa que dejaba pasar a un gato indefenso de afligido mirar y un trovador lloraba sin guitarra tocar y Ori�n se confundpia reflejado en el mar. Pero un buen d�a el sol de repente brill� los colores pintaron de alegr�a el amor levantaron sus copas y al final se escuch� a la princesa, el gato y el feliz trovador Que sus versos dec�an y hasta el viento llev� hacia todo su reino una alegre canci�n y unos duendes contaban con gran admiraci�n de que Ori�n sonrojado su sonrisa brind�. |
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| Soy culpable | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| El Poeta | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Guayaquil, Abril 25 del 2001 | Guayaquil, Febrero 13 del 2001 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En el mundo no hab�a el sentimiento que provoca una flor en la mirada pero un d�a surgi� cual llamarada que nac�a del Mar del sufrimiento. Y la tinta en su sangre era el tormento, y su piel por la luna era blanqueada, y los versos en su alma enamorada lo impuls� a la vida aquel momento. La pasi�n que bes� sus labios finos puso luz en sus ojos peregrinos y le dio a su cuerpo movimiento, y mir� a la flor con tanto amor que escribi� un poema a aquella flor y en el mundo existi� el sentimiento... |
Soy culpable, confieso, da�� sus ilusiones. Se acerc� cual conejita inocente, me arrullaba entonando sus canciones, con su paz serenaba ella mi mente. Lleg� hasta m�, talvez por accidente, su presencia apur� mis emociones y como loco actuando incoherente cesar produje sus palpitaciones... Soy culpable, fue m�a y la dej� vulnerable en la fr�a soledad sabiendo que era mi felicidad. Soy culpable y por siempre lo ser� porque he perdido a Adriana, a mi amada... que soy culpable acusa su mirada |
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| La Mujer que Amo | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Guayaquil, Mayo 26 del 2001 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| I La mujer a quien amo me sonr�e, su mirada cautiva y me acaricia; hace que su presencia me extas�e y provoca en mis labios su delicia. S� que me ama aunque calla al pasar, piensa que no conozco su ilusi�n y prefiere en su habitaci�n so�ar que a su o�do susurro una canci�n y mi voz la transporta hacia los cielos cual gaviota que vuela hasta mi boca y as� encuentra en mis brazos el consuelo tan fugaz de su fantas�a loca. Cuando baila conmigo su cintura, en mis manos, inquieta se deshace cual luci�rnaga en una noche oscura, como flor que en la primavera nace. Mas no sabe que al verla caminar a mis penas consigue ahuyentar. S� que me ama, no sabe que lo s� pero alg�n d�a yo se lo dir�. |
II La mujer a quien amo ya lo sabe su alegr�a es ya parte de mi vida y son m�os los mimos de su suave mano cuando se siente desvalida. Esa noche crey� que confesaba su secreto a su indiferente almohada y su boca de su ilusi�n contaba a la luna que vaga enamorada. Sus ojitos cerr� entusiasmada al sentir que la brisa la bes� y crey� que por m� era adorada; no pens� que ese viento s� era yo. Y viv�mos los dos en el secreto que la gente desea conocer, yo la miro de lejos muy inquieto y ella nerviosa no sabe qu� hacer. Desde entonces pasea frente a m� y me mira, se sonr�e y se va; cuando no nos observa nadie aqu� se me acerca y un beso ella me da. |
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| El Rosal | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| Guayaquil, Junio 3 del 2001 | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Un rosal que era cuidado por un viejo jardinero una vez fue descuidado a su suerte por entero. A una nube que pasaba que su sombra lo tapaba el rosal rogaba as�: - �Nube buena, nube blanca que mis p�talos arranca, lanza lluvia sobre mi! Mas la nube indiferente de reojo lo mir�; se burl� de su simiente, con el viento se march�. - �Nube mala, nube negra que a mis penas se me agrega, no te vayas de mi lado! Se qued� aquel rosal esperando lo fatal, a su suerte abandonado. Una ni�a que lloraba se acerc� por el jard�n y el rosal que observaba esa tristeza sin fin le dijo: - �Ni�a preciosa que pareces mariposa, tus l�grimas deja en m� para as� secarlas yo! Y la ni�a respondi� - �No me acercar�a a ti! Un rosal con su perfume hace un rato me hechiz� pero algo hizo que se esfume esa magia que mostr�, �una espina me clav�!... Y su dedo le mostr� con la herida a�n sangrante y el rosal le dijo as�: - �Ni�a buena de alel� que me miras tan distante mis p�talos curar�n aquella melancol�a y esos temores se ir�n ,jam�s te lastimar�a!... Y la ni�a contest� - �No te creo!... pero yo pasar� para mirarte porque eres majestuoso y porque eres tan hermoso que me encanta contemplarte... Y la ni�a se acercaba cada tarde... a mirarlo pero no se percataba que al tener que rechazarlo lentamente se mor�a hasta que un sombr�o d�a en su lugar encontr� a un arbusto peque�ito recogido y ya marchito que alguna ocasi�n la am�. |
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