UNA TARDETRANQUILA

Autora: Germana Fernandez


-�Seguro que no quieres venir al partido? - insistio� Antonio en la certeza de que ella dir�a que no- me preocupa que te quedes sola �por qu� no llamasa alguna de tus amigasy sal�s a dar una vuelta?
-Mis amigas tienen otros planes y yo no necesito a nadie que me entretenga - contesto un poco molesta Mar�a.
-Si quieres no vuy al f�tbol, total solo es una final.
-�ya te estas marchando de una vez! - grito ella -estare bien no te preocupes.
-�por fin! - exclamo Mar�a cuando �l hubo cerrado la puerta - odio que me traten con condescendencia, son mis piernas las que est�n atrofiadas no mi cerebro. Y ahora a disfrutar de una tarde tranquila - se dijo.
Maria era morena de ojos verdes y aspecto juvenil, pese a sus 45 a�os y estar sujeta a una silla de ruedas conservaba toda la vitalidad, el optimismo y la ilusi�n de la adolescencia.
Tras el accidente, cuando supo que no volveria a andar, su marido decidi� gastarse los ahorros en remodelar el piso de forma que ella pudiese disfrutar de la mayor autonom�a posible. mand� hacer una silla especial,seg�n su propio dise�o, entre otras cosas tenia los brazos abatibles y el asiento hidr�ulico que le permit�a subirlo y bajarlo a su antojo, as� pod�a ella sola acostarse en la cama o sentarse en el sof�, por ejemplo.
De lunes a viernes ten�a una asistenta que realizaba todas las tareas de la casa menos cocinar,Carolina era un desastre enla cocina.
Con dos hijos adolescentes pr�simos a entrar en la universidad y el gasto que supon�a la interina, no pod�an prescindir del sueldo de Mar�a. A s� que decidieron transformar el comedor, que por otra parte casi nunca usaban, en un despacho para ella.
Hasta el accidenteMar�a trabajaba, como traductora, para una multinacional, pero al quedar invalida sus jefes consideraron que daba mala imagen a la firma. Consintieron en mantenerla en plantilla trabajando desde su casa por medio del ordenador, pero con una considerable merma en sus honorarios. Esto la oblig� a poner anuncios, en los que ofrec�a sus servicios como traductora de toda clase de textos, tanto en ingles, como enfranc�s o alem�n.
Al principio cuando sali� del hospital, tuvo que asistir a sesiones de psicoterapia para superar una incipiente depresi�n, una parte de la terapia consist�a en decir en voz alta todo lo que pensaba o sent�a en torno a su situaci�n, as� fue como cogi� la costumbre de hablar sola, mejor dicho,hablar con todo tanto animado como inanimado, en especial con el ordenador, con el que manten�a verdaderas conversaciones llegando incluso a discutir.
Al quedarse solo, mar�a se prepar� una taza de caf� y con ella en una mano se dirigi� a su despacho dis puesta a concluir la tira humoristica con la que colaboraba en una revista semanal, puso la taza al lado del ordenador, conect� el aparato y tom� un sorbo de caf�, le gustaba paladearlo despacio, deleit�ndose con su sabor.
-�Ala! mariano - dijo mar�a dirig�endose al ordenador - vamos a ver si tenemos alg�n mensaje.
Sabe que odio que me llame Mariano �Creen que ese es un nombre adecuado para una maquina tan sofisticada como yo? Ese es un nombre para un chapuzas , un tira ladrillos �Digo yo? An da mona introduce la clve �no pensaras que lo haga yo por t� �o s�?
-Veamos si hay algo interesante.
-�Desde cu�ndo los humanos ten�is algo interesante que decir? rica.
-Hoy como que tenemos el d�a movidito �Eh. mariano? pues, anda, ponte las pilas y aj�state los chips que tenemos que terminar la tira para ma�ana.
En esto suena el telefono.
-Diga.
- mar�a - contesto una voz impaciente desde el otro extremo - �Estas en casa?
-No es mi fantasma, no te fastidia, penso. Pero en voz alta dijo- Si soy yo, dime Piedad �qu� quieres?
-Tengo un problema terrible,necesito verte - dijo con voz demasiado afactada, - �Estas sola? �Puedo ir a tu casa?
-S� estoy sola y s�, puedes venir a mi casa - dijo Mar�a no sin cierto rintintin.
-�Que diablos querra esta, aprte de estropearme la tarde? A lo mejor se le ha roto una de sus u�as de porcelana, aunque m�s bien creo que ha vuelto a perder en el bingo el dinero que no tiene.
Unos minutos m�s tarde.
-�Mar�a por favor! no te pedir�a estosi no estuviera verdaderamente desesperada. Si mi marido se entera de que debo tanto de visa y que no he pagado los recibos me mata.
-Menos lobos, Piedad, que aqui� nos conocemos todos.
-mar�a,por favor, t� puedes conseguir el dinero, te prometo que te lo devover� todo con intereses - suplicaba Piedad.
- mira la unica soluci�n es la que te he dicho. Despides a una de tus chicas, aceptas el puesto de profesora de matem�ticas en el colegio ingl�s, yo puedo hacer que te cojan, con eso vas pagando tus deudas.
-�Estas loca!- grito Piedad - ponerme yo a trabajar�qu� dirian mis amistades? no me volverian a admitir en su circulo, incluso se podr�a venir abajo el compromiso de mi hija con el mayor de los Rin...rin...sono el timbre.
-�Qui�n es? - pregunto Mar�a desde el sal�n.
-Soy Felipe,venia a hablar con Antonio
-Bueno, yo me marcho - dijoPiedad - pero esto no quedar� as�, ya vendras t� a pedirme algo y entonces veremos - y sali� con aires de reina ofendida.
-�Y a esta qu� le pasa? - pregunt� Felipe al tiempo que entraba.
-Nada ya sabes como es, y a t� �qu� te trae por aqu�? Tu primo no est� ha ido al f�tbol.
-En realidad no ven�a a verle a �l sino a ti, necesito que meeches una mano, tengo un asunto muy lucrativo en ciernes pero necesito la ayuda de Antonio, no es nada, solo un simple tr�mite burocratico, pero ya sabes como es, a lo mejor si t� le hablas...yo sabr�a recompensaros muy bien.
-Mira Felipe, yo nunca me meto en los asuntos de mi marido, pero si no recuerdo malel ultimo de tus tr�mites casi le cuesta el puesto. As� es que creo que no tienes nada que hacer.
-Bien ya veo que no puedo contar con la familia para nada, despu�s de todo lo que yo he hecho por vosotros - dicho esto salio dando un portazo.
Estaba a punto de reemprender su tarea cuandosono el timbre de nuevo.
-�Buenas tardes do�a Mar�a! - saludo el portero - perdone que la moleste, pero la Sra. de Benito me ha comunicado que se le est� inundando el piso a consecuencia del agua procedente del suyo.
-�Ho,no! exclamo mar�a - dirigi�ndose a la cocina la cual parec�a una piscina.
El tobo de entrada del agua al lavaplatos estaba roto y dejabaescapar el agua libremente.
Cerraron la llave de paso y secaron el suelo con lo primero que encontraron.
-Digale que lo siento mucho; ma�ana, a primera hora, llamare al segura para solucionar el problema, muchas gracias por avisarme -No hay de que do�a Mar�a, para eso estamos, ahora si no me necesita para nada m�s me regreso a la porter�a �Buenas tardes!
-�Buenas tardes Juli�n ! y muchas gracias.
-Creo que en lugar de caf� me tomare una tila - se dijo para s� Mar�a.
-�Hola cari�o! - saludo Antonio al entrar encasa - �Qu� tal as pasado la tarde? amor.
-Bien, muy bien - respondio ella - ha sido una tarde tranquila.



ATR�S
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