Lluvia en la calle y yo tras el cristal seco.
Mir� y vi a las madres hablar en los soportales, a las gotas de lluvia resbalar entre las hojas, cayendo al vacio formamndo charcos que los ni�os pisaban salpicando, riendo, cantando, gritando. Y yo tras el cristal, mudo,seco.
El dia avanzaba. Las nubes se disiparon y en los charcos reluc�a, rojizo, el sol. Los p�jaros volaban frente a mi ventana cantando, contentos, buscando las sonrisas de un hombre que caminando entre la hierba mojada jugaba a ser un ni�o. Y yo tras el cristal quieto, mudo seco.
Con el sol poniendose, las farolas de la calle fueron tomando poder mientras las campanadas del monasterio rasgaban la intimidad de dos amates protegidos por la oscura noche. Y yo tras el cristal, frio, quieto, mudo, seco...y dej� de ver.