MURFI

Autora: Germana Fernandez


�Hola Murfi! Te tengo que contar una cosa; hoy he ido a pasear con mi abuelo, nos lo hemos pasado muy bien, por lo menos yo. En el parque compramos barquillos, palomitas y un gran helado de chocolate. Nos acercamos al estanque de los patos y les dimos parte de las palomitas; cuando est�bamos a punto de irnos, vi a una mam� pata con sus patitos; eran doce, unos amarillos y otros, grises y blancos, todos preciosos, te hubiese gustado verlos �Seguro que s�!
Despu�s mi abuelito alquilo dos bicicletas; una grande para �l y otra peque�a para m�. Hicimos una apuesta, ten�amos que dar una vuelta al parque y el que antes regresase al punto de partida ganar�a dicha apuesta; si llegaba �l primero, nos ven�amos a casa, si la que venc�a era yo, nos qued�bamos una hora m�s y me dejar�a hacer tortitas con la tierra; gan� yo.
Ten�a dos tortitas hechas, cuando vi a un gusanito solo y triste, le pregunte que era lo que le pasaba, �l me dijo, que un pajarito se hab�a comido a su mama y que su papa estaba muy lejos, que hac�a mucho tiempo que no le ve�a, pero que le escrib�a unas cartas preciosas, en las que le dec�a que le quer�a mucho y que muy pronto estar�an juntos para siempre.
�T� crees que ser� cierto? �Crees que los mayores nos cuentan la verdad o que nos mienten siempre? �Y nosotros? �C�mo seremos cuando seamos mayores? �Nos pareceremos a nuestros padres? �Tambi�n nosotros nos iremos lejos y dejaremos solos a nuestros hijos? Murfi, �El abuelo no nos va a dejar verdad? Si nos deja no comer� y me morir� de pena y de hambre.
-�Marina, cari�o ven a cenar! Hay tallarines como a ti te gustan � dijo el abuelo desde la cocina
Yayo, �puede cenar Murfi con nosotros?
S�, mi amor, que venga Murfi tambi�n.
-Esto est� muy bueno abue �Podemos comer un poquito m�s?
-Si, hijita, todo lo que tu quieras.
Riiin, riiin , suena el timbre de la puerta.
EL hombre se levanta y abre.
-�Buenas noches, Nicanor!
-�Buenas noches, Teresa! �Qu� de bueno la trae por aqu�?
-Ven�a a ver c�mo est� la ni�a.
-Pues ya ve, triste, todav�a no ha superado la p�rdida de sus padres.
-No se preocupe, es muy peque�a a�n para comprender ciertas cosas; pero con su cari�o y la ayuda de la psic�loga lo lograr�.
-�Dios la oiga, Teresa! �Quiere una taza de caf�?
-No, muchas gracias, Nicanor, me esta esperando mi marido para cenar. S�lo quer�a saber de la ni�a y decirle que ma�ana, si quiere, la puedo llevar yo al colegio.
-Se lo agradezco mucho, ma�ana tengo un d�a muy atareado.
-�Adi�s hasta ma�ana!
-�Hasta ma�ana, Teresa! y gracias.
-Abuelito � se oye la voz de Marina ��nos cuentas un cuento?
-Si mi amor �Hala coge a tu osito Murfi y metete en la cama, que yo te arropo y te cuento el cuento de la Bella Durmiente.



ATR�S
Hosted by www.Geocities.ws

1