Estado, Política y
Petróleo
Elaborado por: Germán Orta
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1.1) El concepto de Estado (Origen, Historia, Antecedentes) Estado. Existen muchos autores que han intentado definir al Estado, a continuación se presentan algunas de las más destacadas definiciones, hechos por hombres ilustres: 1). CICERÓN: "Es una multitud de hombres ligados por la comunidad del derecho y de la utilidad" 2). SAN AGUSTÍN: "Es una reunión de hombres dotados de razón, y enlazados en virtud de la común participación de las cosas que aman" 3). BODINO: "Es un conjunto de familias y posesiones comunes gobernadas por un poder de mando según la razón" 4). SAVIGNY: "Es la representación material de un pueblo" 5).
KANT:
"Es una variedad de hombres bajo
leyes
jurídicas" 6). OPPENHEIMER: "Es la institución social impuesta por el grupo victorioso al derrotado, con el propósito de regular su dominio y de asegurarse contra la rebelión interna y los ataques del exterior" 7). JELLINEK: "Es una asociación de hombres sedentarios dotada de un poder de mando originario" 8). BLUNTSCHLI: "Es la personificación de un pueblo" 9). DUGUIT: "Es una corporación de servicios públicos controlada y dirigida por los gobernantes" 10). SPENGLER: "El Estado es la historia considerada sin movimiento. La historia es el Estado pensado en el movimiento de fluencia" 11). KELSEN: "El Estado es el ámbito de aplicación del derecho. El Estado es el derecho como actividad normativa. El Derecho es el Estado como actividad normal. En el Estado alcanza el pueblo su personalidad jurídica" 12). HELLER: "El Estado es la conexión de los quehaceres sociales. El poder del Estado es la unidad de acción organizada en el interior y el exterior. La soberanía es el poder de ordenación territorial exclusiva y suprema" 13). CARRE de MALBERG: "Es la comunidad política como territorio propio y que dispone de una organización" 14). ADOLFO POSADA: "Son los grupos sociales territoriales con poder suficiente para mantenerse independientes" 15). GROPPALI: "Es la agrupación de un pueblo que vive permanentemente en un territorio con un poder de mando supremo, representado éste en el gobierno" Estas definiciones dadas con anterioridad tienen la intención de servir como introducción al tema tan profundo y complicado que representa el Estado, sin embargo, existen infinidad de definiciones más, de entre las cuales Arnaiz, elige tres, las cuales se citan a continuación: 1). Definición ahistórica: "El Estado como Institución Política es la forma política de un Pueblo o la organización política suprema de un pueblo". 2). Definición moderna (Jellinek): "El Estado es la agrupación humana sedentaria con un poder de mando originario" 3). Definición del Estado Moderno (Duguit): "El Estado existe y existió allí donde hubo una relación entre gobernantes y gobernados en orden a la solidaridad social" Además de todas estas brillantes definiciones, podemos encontrar también conceptos en los cuales se observa al Estado desde diferentes puntos de vista como son: Concepto social del Estado.- En la base del Estado se encuentra una serie de hechos sociales, una serie de relaciones humanas; estas relaciones son actos del hombre, condicionados por el contenido psíquico propio de la naturaleza anímica de los seres humanos. Concepto jurídico del Estado.- La corporación formada por un pueblo dotada de un poder de mando originario y asentada en un determinado territorio da como resultado un Estado. Sin embargo resulta más práctico definir al Estado partiendo de los elementos que componen este, y por ello se hace necesario el estudio de estos, no obstante, existen algunos autores que diferencian entre elementos previos y elementos constitutivos o elementos naturales y elementos jurídicos. Fuente: http://www.monografias.com/trabajos17/teoria-del-estado/teoria-del-estado.shtml
El territorio: El territorio es el espacio o porción geográfica en la que se realiza la actividad estatal. Comprende el suelo con todos sus accidentes estructurales, el subsuelo y el espacio aéreo. Se extiende en tres dimensiones: superficie, altura y profundidad. Como superficie se entiende la parte terrestre, los ríos, lagos y mares interiores, el mar territorial o patrimonial que rodea la superficie terrestre y se extiende, por una ficción, a los lugares amparados por el principio de extraterritorial conforme al Derecho Internacional. Se le llaman fronteras o lindes de la superficie territorial de un Estado, a las líneas naturales o ideales de separación que delimitan su esfera de actividad jurídico-política. Las fronteras se reducen a demarcaciones políticas de carácter nacional, en tanto la estructura del poder tiende a conformar organizaciones supranacionales. El territorio constituye la base física del Estado, y por lo tanto, existen relaciones entre la geografía y la política. El territorio determina la acción del Estado en el espacio y el ámbito de vigencia de suborden jurídico, lo individualiza, resultando una unidad geográfica llamada corrientemente "país"; además las condiciones geofísicas influyen en la economía, en organización social y el estructura política del Estado; el grado de centralización, los métodos de gobierno y la forma de Estado. La soberanía: La soberanía es un elemento modal de la estructura dinámica de la forma política moderna; es un elemento o atributo del Estado y una cualidad del poder, convierte un determinado poder político en supremo, adicionando a su capacidad de dirección la de obrar como instancia final de decisión, acción y sanción; el poder determinado como soberano no se encuentra subordinado ningún otro; tiene superioridad, siendo, en su especie, el poder más alto; la soberanía se encuentra relacionada con el imperio de la ley, ya que una hace posible la existencia de la otra, el orden jurídico impera en función de la soberanía. La palabra Estado en términos jurídico – político se le debe a Maquiavelo, cuando introdujo esta palabra en su obra "El Príncipe" al decir: "Los Estados y soberanías que han tenido y tiene autoridad sobre los hombres, fueron y son, o repúblicas o principados. Los principados son, o hereditarios con larga dinastía de príncipes, o nuevos; o completamente nuevos, cual lo fue Milán para Francisco Sforza o miembros reunidos al Estado hereditario del príncipe que los adquiere, como el reino de Nápoles respecto a la revolución de España. Los Estados así adquiridos, o los gobernaba antes un príncipe, o gozaban de libertad, y se adquieren, o con ajenas armas, o con las propias, por caso afortunado o por valor y genio". Sin embargo, en términos generales se entiende por Estado a la organización política y jurídica de un pueblo en un determinado territorio y bajo un poder de mando según la razón. Platón estima que la estructura del Estado y del individuo son iguales, y con ello, analiza las partes y funciones del Estado y posteriormente, las del ser humano, con lo cual establece el principio de Estado anterior al hombre, porque, además, la estructura de aquél, aún siendo igual a la de éste, es más objetiva o evidente. Aristóteles, por su parte, es más enfático y declara que el Estado existe por naturaleza, y por tanto, es anterior al hombre, no por ser éste autosuficiente y solo podrá serlo respecto al todo, en cuando a su relación con las demás partes, complementando su expresión al decir, en base a su Zoon Politikón, que quien no convive con los demás en una comunidad, "o es una bestia, o es un dios". Por su parte, Luis XIV rey de Francia, en la época del absolutismo se atreve a decir la ya conocida frase "El Estado soy yo", que esto no implica más que la falta de raciocinio en la que se vivía en ese tiempo, indica solo la más pura esencia del absolutismo en sí, se tomaba al Estado como un régimen político en el que una sola persona, el soberano, ejercía el poder con carácter absoluto, sin límites jurídicos ni de ninguna otra manera. El Estado no era sino una prolongación de las características absolutas del rey en ese tiempo. Por otro lado, a la revolución Francesa se le considera como la pauta principal del cambio de la evolución del significado de la palabra Estado, pero eso lo veremos en otro apartado de este escrito. Por el momento, daré un breve recorrido por los Estados Antiguos.
ESTADOS ANTIGUOS. Tenemos en primer lugar al Estado egipcio y trataré de conceptuar a Egipto, como una primera formación estatal. Más o menos hace más de 5 mil años, aparece la autoridad centralizada en el antiguo Egipto. Se carece de los datos exactos para reconstruir aquél proceso de centralización, sin embargo sabemos que era necesaria la presencia de un gobierno de esta índole. Tenían un Estado personalizado, en el sentido de que la concepción de la autoridad se identifica plenamente con su depositario. Después en Grecia empezaré por especificar que su unidad política básica fue la polis. Su geografía determina el aislamiento territorial, tenían una tecnología poco desarrollada en lo agrario y una población en expansión. Los griegos tenían costumbres organizacionales, en las cuales se permitía la participación en los asuntos públicos por medio de asambleas y no presentan un alto sentido de centralización y personalización de la autoridad. Su autoridad no estaba basada en una sola persona, sino que se dividía en varios jefes y aún se reconocía el "consejo de ancianos". Los teóricos políticos de esa época consideraban al Estado por una parte como la ciudad o el sitio donde debe desarrollarse la plenitud de la vida humana. En Roma, el Estado aparece condicionado por las fuertes interacciones de distintos grupos humanos. Surge por la necesidad de imponer la autoridad central al pueblo. La formación de Roma como Ciudad – Estado, parece determinada por la existencia de un Estado anterior, el etrusco, cuyos orígenes se han perdido, pero que es posible conjeturar como similar al desarrollo que se dio en Grecia. ¿CÓMO LLEGAMOS AL CONCEPTO DE ESTADO? Aún no conocemos con exactitud el origen de la palabra Estado, desde el punto de vista jurídico – político, pero si podemos afirmar que equivale a la Polis o ciudad – Estado de los griegos. No es sino hasta la Edad Media, cuando por primera vez surge el nombre statí, estado, término tomado y sostenido por Maquiavelo, anteriormente citado. Los elementos del Estado son:
Ahora podemos decir que el Estado es una sociedad humana, asentada de manera permanente en el territorio que le corresponde, sujeta a un poder soberano que crea, define y aplica un orden jurídico que estructura la sociedad estatal para obtener el bien público temporal de sus componentes. Muchos autores aseguran que el poder y el gobierno son sinónimos, sin embargo nos damos cuenta que no es así, para muchos, el poder significa ser ley, ser total, y el gobierno no lo es así, el gobierno es regido por el pueblo y para el pueblo, pero tomaremos al poder como un elemento del Estado. ELEMENTOS DEL ESTADO. Como Pueblo entendemos al compuesto social de los procesos de asociación en el emplazamiento cultural y superficial, o el factor básico de la sociedad, o una constante universal en el mundo que se caracteriza por las variables históricas. El principal valor del pueblo está en su universalidad. No habrá Estado si no existe el pueblo y viceversa. Al Poder lo entendemos como la capacidad o autoridad de dominio, freno y control a los seres humanos, con objeto de limitar su libertad y reglamentar su actividad. Este poder puede ser por uso de la fuerza, la coerción, voluntaria, o por diversas causas, pero en toda relación social, el poder presupone la existencia de una subordinación de orden jerárquico de competencias o cooperación reglamentadas. El Territorio es el último elemento constitutivo del Estado. Francisco Pérez Porrúa lo considera como el elemento físico de primer orden para que surja y se conserve el Estado, pero agrega "La formación estatal misma supone un territorio. Sin la existencia de éste no podrá haber Estado". Por otro lado, Ignacio Burgoa afirma "Como elemento del Estado, el territorio es el espacio dentro del cual se ejerce el poder estatal o ‘imperium’. Como esfera de competencia el Estado delimita espacialmente la independencia de éste frente a otros Estados, es el suelo dentro del que los gobernantes ejercen sus funciones." LA REVOLUCIÓN FRANCESA, EL ORIGEN DEL ESTADO MODERNO. Desde el atropello del "El estado soy yo" manifestado como el más nocivo absolutismo, el pueblo sintió la negación total de sus derechos y rotos todos sus principios e ideales, es ahí donde empieza a crecer el resentimiento y surge poco a poco la semilla de la rebelión, y ésta había de manifestarse con toda su violencia y hacer explosión, para culminar el 14 de Julio de 1789. La revolución dio paso a nuevas formas, con todas sus naturales e impropias acciones excesivas cometidas. La mayor aportación que este levantamiento dio, fue la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, que se fundamentó en la teoría de Jean Jacob Rosseau, que escribió en su obra "El Contrato Social." El año de 1789 es de primordial importancia en sus manifestaciones, por que los rumbos señalados cambiaran al mando en sus procedimientos y formas gubernamentales, y también en la nueva concepción del hombre, que se convirtió en ciudadano para ayudar a los fines del Estado, los fines de un nuevo Estado nacido de la sangre de muchas personas, de un Estado que surge de las cenizas del despotismo y la crueldad: El Estado Moderno de Derecho. CARACTERÍSTICAS DEL ESTADO MODERNO. Las características del Estado Moderno son las siguientes:
1.2) El Concepto de Nación.
Nación, en sentido estricto, tiene dos acepciones: la nación política, en el ámbito jurídico-político, es el sujeto político en el que reside la soberanía constituyente de un Estado; la nación cultural, concepto socio-ideológico más subjetivo y ambiguo que el anterior, se puede definir a grandes rasgos como una comunidad humana con ciertas características culturales comunes a las que dota de un sentido ético-político. En sentido lato nación se emplea con variados significados: Estado, país, territorio o habitantes de ellos, etnia y otros. Nación políticaEn el campo del Derecho político, la nación política es el sujeto cuyo ejercicio de la soberanía afecta a las normas fundamentales que rigen el funcionamiento del Estado. Es decir, a aquellas que están en la cúspide del ordenamiento jurídico y de la cuales emanan todas las demás. Han sido objeto de debate desde la Revolución Francesa hasta nuestros días las diferencias y semejanzas entre los conceptos de nación política y pueblo, y por consiguiente entre soberanía nacional y soberanía popular. Para los primeros teóricos la primera residía en un parlamento elegido por sufragio censitario (visión conservadora), y la segunda en el pueblo entendido como conjunto de individuos, lo que conduciría a la democracia directa o el sufragio universal (visión revolucionaria). Sin embargo, estos significados se han ido difuminando a lo largo del tiempo. Nación culturalEl concepto de nación cultural es uno de los que mayores problemas ha planteado y plantea a las ciencias sociales, pues no hay unanimidad a la hora de definirlo. Un punto básico de acuerdo sería que los miembros de la nación cultural tienen conciencia de constituir un cuerpo ético-político diferenciado debido a que comparten unas determinadas características culturales. Estas pueden ser la etnia, lengua, religión, tradición o historia común, todo lo cual puede estar asumido como una cultura distintiva, formada históricamente. El concepto de nación cultural suele estar acoplado a una doctrina histórica que parte de que todos los humanos se dividen en grupos llamados naciones. En este sentido, se trata de una doctrina ética y filosófica que sirve como punto de partida para la ideología del nacionalismo. Los (co)nacionales (miembros de la nación) se distinguen por una identidad común y generalmente por un mismo origen en el sentido de ancestros comunes y parentesco. Básicamente se recurre a dos autores para explicar el concepto nación: Stalin y Renan. El primero hizo una definición que sirvió de referencia al marxismo a la hora de enfrentarse al problema nacional entendiendo como "nacionalidad" a un grupo humano con características objetivables de lengua, cultura, etnicidad, historia, radicado en un lugar geográfico. Este modelo no reconoce el protagonismo político de los pueblos. El motor de la historia revolucionaria no está en las naciones o en los colectivos sino en la lucha del proletariado. Éste tendrá en el hecho nacional un mero accidente de forma. Los problemas del trabajador checo, ucraniano o georgiano vienen dados por su naturaleza de proletario y no por su factum nacional. A lo largo de este siglo el marxismo se ha topado con el problema nacional de diferentes modos. La extinta URSS otorgó a los diferentes pueblos que la formaban "pseudoestados" que partiendo de los criterios objetivos "stalinianos" dividió el imperio soviético en infinidad de repúblicas y subrepúblicas de nacionalidades. La evidencia del fracaso es de plena vigencia hoy. A lo largo de este siglo otros ejemplos de la dualidad marxismo-cuestión nacional reflejan esa filosofía que entiende lo nacional como algo objetivable que se debe tener en cuenta a la hora de dividir o regionalizar las administraciones y que rechina y salta por los aires cuando se deja hablar a la voluntad colectiva. Los ejemplo son de todos conocidos. En otros casos la cuestión nacional aparecía como un conflicto coincidente en tiempo y espacio con la "revolución"; el pueblo trabajador de una nación oprimida por un estado capitalista podía aprovechar la lucha de liberación nacional como catalizador que acelerase la revolución liberadora del proletariado. Nación y proletariado tienen en el estado capitalista un enemigo común. De esta relación son ejemplo los movimientos de liberación nacional tras la segunda guerra mundial. Renan introduce en la definición de nación el factor voluntad. A lo largo del siglo XIX se desarrollaron movimientos nacionalistas (germanismo, irredentismo italiano, paneslavismo) que desde la concepción "objetiva" de pueblo, parecida a la de Stalin, pretendían un estado soberano. 1.3) Gobierno su evolución y diferencias. Gobierno: (Ciencias Políticas) Organización política que abarca a los individuos y a las instituciones autorizadas para formular la política pública y dirigir los asuntos del Estado. El gobierno es un grupo de organismos que ejercen la actividad estatal. Entre los órganos del Estado hay dos grupos, los superiores, llamados gobernantes y los inferiores llamados agentes. Los agentes o funcionarios, están sometidos a las órdenes de los gobernantes, controlados por ellos y responsables ante ellos. Les falta la libre iniciativa, dependen de los organismos directores. Estos, en cambio dirigen la actividad estatal, tomado decisiones por su propia iniciativa y no se encuentran sometidos a ninguna autoridad superior. El gobierno no es lo mismo que el Estado, está vinculado a éste por el elemento poder. El gobierno pasa, cambia y se transforma, mientras que el Estado permanece idéntico. El Gobierno es el conjunto de los órganos directores de un Estado a través del cual se expresa el poder estatal por medio del orden jurídico. Una forma de gobierno es un sistema por el cual un estado se gobierna, un amplio rango de diferentes formas de gobierno se han sugerido y usado. Algunas de las formas de clasificar a los gobiernos es: según la época, el número de gobernantes, según la forma de ejercer el poder o la estructuración de un órgano. Monarquía, Aristocracia y Democraciafue Aristóteles quien realizo una de las primeras clasificaciones. pues tomo en cuenta, el número de gobernantes. Gobierno de uno: monarquía. de varios: aristocracia. de todos: República.otro punto fue que como era la manera en que se ejercia el gobierno; estableciendo diferencias entre las formas puras e impuras. ya que era pura cuando el gobierno se ejercia en beneficio e interés de todos y se practica la justicia e impura cuando se busca el interés de los gobernantes. Aristóteles enlaza las formas puras con las impuras. Dice que el gobierno de uno basado en el interés general se llama Monarquía. El de algunos sea cual fuere el número, se llama Aristocracia, o sea el gobierno de los mejores; y el de todos: República. Monarquías y RepúblicasLa clasificación bipartita se remonta a Machiavelo que dividía los gobiernos en Principados y Repúblicas, según que el gobernante estuviera sometido a las leyes que él mismo dictaba o que estuviera por encima de la ley. Montesquieu distingue las siguientes clasificaciones de gobierno: republicano, que es aquel en el cual el pueblo ejerce el poder soberano; el monárquico, gobierno de uno, pero de acuerdo a reglas fijas y establecidas; y el despótico también gobierno de uno, pero que actúa sin ley ni regla y dirige a voluntad y capricho. Pero la clasificación que mencionan los autores como fundamental, entre las bipartitas, es la de Jellinek ya que se basa exclusivamente en el elemento jurídico. Señala que la cuestión de las diferentes formas políticas, es la misma que las diferencias jurídicas que presentan las constituciones, o sea la forma por la cual se establece el modo de formación de la voluntad estatal. En los casos en que el Estado se forme de manera natural, habrá Monarquía; pero si se forma de manera jurídica, es decir, por un procedimiento mediante el cual se logre la conjunción de varias voluntades individuales, habrá República. En la Monarquía todo depende de la voluntad del Monarca, la expresión de la voluntad del Estado es la manifestación de la voluntad del Rey. De esta manera se abarca la clasificación de las formas políticas existente en todas la épocas, porque lo que caracteriza el gobierno monárquico es siempre que la voluntad etática es la voluntad psicológica de una persona y lo que caracteriza a la República es que lo que se llama voluntad del Estado es el resultado de un proceso jurídico. Democracia y totalitarismoLos criterios de clasificación actuales se atienen más al contenido que a la forma, se trata de separar los gobiernos no por el número de gobernantes, sino por la forma cómo se ejerce el poder o según la distribución de las competencias entre el individuo y el Estado, según el modo como se toman en consideración los gobernantes los derechos individuales (libertad de opinión, de prensa, de reunión, de pensamiento, de creación, de partidos políticos, de enseñanza). TotalitarismoLa base de está concepción es el transpersonalismo; todo lo abarca el Estado y por eso puede imponer sus ideas, su enseñanza, etc. En esta forma de gobierno todas las competencias residen en el Estado; éste orienta los individuos de tal manera que se hace necesario que sean suprimidos los derechos individuales. El Estado totalitario no se caracteriza porque en él no se votó o porque no se cuente con el apoyo de la mayoría; se caracteriza porque en él no hay auténtica libertad de opinión. Las libertades individuales son absorbidas por el estado y se ejercitan según el interés y el fin estatal. Exteriormente la organización gubernativa es muy similar a la democrática, pero es sólo aparente. La vida política y la económica no tendrán la posibilidad de florecer fuera de las doctrinas y directivas que dominan en el gobierno. El poder judicial estará sometido a una misma concepción y el Juez tendrá un campo de acción mucho más amplio que en la Democracia, puesto que no hay derechos individuales que salvaguardar y la justicia debe ejercerse imponiendo concepciones vagas, en función de los fines del Estado, interpretada por el Gobierno o el partido gubernativo.
1.4) Condiciones para el establecimiento del Estado en la República Bolivariana de Venezuela.
Lo primero que salta a la vista al lector de la Constitución es el cambio de nombre, de ahora en adelante República Bolivariana de Venezuela. Nuestra nación nació como República independiente el 5 de julio de 1811, con el ampuloso nombre de "Confederación Americana de Venezuela en el Continente Meridional", y sancionó su primera Constitución, la "Constitución Federal para los Estados de Venezuela de 1811 ", el 21 de diciembre de 1811. La Constitución de 1819, denominada "Constitución Política de Venezuela de 1819", define sin adjetivos a la República como República de Venezuela. Su duración fue corta, pues sancionada el 15 de agosto de 1819, en pocos meses, el 17 de diciembre del mismo año, en cumplimiento del sueño bolivariano, el Congreso de Venezuela soberanamente decide constituirse con la Nueva Granada en una nueva República, la República de Colombia, lo cual se concreta con la reunión del Congreso General de los pueblos de la Nueva Granada y Venezuela, celebrada en Cúcuta el 12 de julio de 1821. Pasamos entonces a ser "colombianos", vida efímera de la entelequia bolivariana, que fenece con la separación de Venezuela y la definitiva adopción del nombre de República de Venezuela el año 1830. El año 1864, como una de las consecuencias de la larga y cruenta Guerra Federal, pasamos a llamarnos Estados Unidos de Venezuela, nombre que permaneció vigente por cerca de una centuria, hasta el año 1953 cuando las Constitución de la dictadura de Pérez Jiménez regresa a la primigenia denominación de República de Venezuela. El constituyente de 1999, cierto que luego de un controvertido debate, aprobó denominar la nueva República como Bolivariana de Venezuela en honor al Libertador Simón Bolívar. No se contentó la ANC con el cambio del nombre, sino que reafirmó el espíritu bolivariano al invocar en el Preámbulo el ejemplo histórico de Bolívar, así como fundamentar (Artículo 1 CB) su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional, en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador. Asimismo dispuso (Artículo 107 CB), la enseñanza obligatoria hasta el ciclo diversificado de los principios del ideario bolivariano. Surge entonces la pregunta sobre que sobrevive y mantiene vigencia de la doctrina bolivariana. No resulta fácil para mí dar una respuesta concluyente sobre el particular. Así, si bien es cierto que el constituyente se inspiró en las ideas bolivarianas cuando diseño las dos nuevas ramas del Poder Público, el Poder Ciudadano y el Poder Electoral, no es menos cierto que su definitiva concreción institucional es muy diferente a la original propuesta bolivariana. Seguramente, aparte de su ejemplo como estadista creador de repúblicas, lo cual no podemos separarlo ni menos abstraerlo de su singular historicidad, en tanto hijo de su tiempo, Bolívar cobra palpitante actualidad en su visión de la educación ciudadana, en el cultivo de las virtudes cívicas y en el relevante papel que concedió a la moral pública. Asimismo, el ideario bolivariano en torno a la creación de una nación de Repúblicas, una unión confederada, sea latinoamericana, sea iberoamericana, recogida como idea central por la Constitución (Artículo 153 CB) constituye un desiderátum de destino y afirmación supranacional.
1.5) Evolución de las políticas económicas y consecuencias sociales de las mismas. La reorientación de la política petrolera nacional se convirtió en una condición indispensable para compensar el desplome de los precios petroleros, como consecuencia de la aplicación de una equivocada política basada en la expansión de la oferta de los crudos y productos en detrimento de sus valores unitarios, con efectos perversos para el fisco y la balanza de pagos. Para ello el Gobierno propició la adopción de importantes medidas en el seno de la OPEP conjuntamente con México, Noruega y Rusia, para reducir la producción, lográndose un impacto positivo inmediato en los precios y por ende en los niveles de ingresos de divisas y fiscales para el país. Al mismo tiempo se comenzó la instrumentación del Programa Económico de Transición 1.999-2.000 con el propósito de restablecer los equilibrios macroeconómicos requeridos para el desarrollo de políticas sectoriales dirigidas a propiciar la reactivación económica sobre bases sólidas y permanentes. Según las recientes estimaciones del Banco Central de Venezuela, el sector petrolero, como consecuencia del cambio de política antes explicado, mostró una declinación del 6,8 %. Esta caída de las actividades petroleras redundó en una importante reducción de su programa de inversiones, que conjuntamente con la contracción del resto de la inversión pública y de la demanda de bienes de consumo, afectó el comportamiento de las actividades no petroleras cuyo decrecimiento ha sido estimado en 6,9%. Sin embargo, la reducción del producto interno bruto en el período se ha venido atenuando durante el año. En efecto, al analizar su evolución trimestral se observa una progresiva y sostenida reducción del ritmo de decrecimiento. Así, en el primer trimestre las actividades económicas se contrajeron en 9,5%; en el segundo trimestre en 8,9%; en el tercero 5,9%; y en el cuarto 4,5%, que representa la mitad de la reducción registrada en el primer trimestre. En consecuencia, es de esperarse que vencida la inercia recesiva que arrastraba la economía venezolana desde el segundo trimestre de 1.998, el próximo año se produzca un progresivo y gradual repunte de las actividades productivas. En tal sentido, vale insistir en el carácter favorable de prácticamente todas las estimaciones publicadas respecto a las posibilidades de recuperación económica en el año 2.000, por las que se sitúa el ritmo de crecimiento del PIB en un rango que oscila entre 1,7% y 5,1%. Igual comportamiento se observó en los principales sectores productivos de bienes y servicios que tienen una mayor importancia dentro del PIB. El índice de precios al consumidor (IPC) registró un incremento acumulado para el mes de noviembre del 18.1%, el más bajo en los últimos trece años, lo cual podría estar por debajo del objetivo que se propuso el Gobierno de 20-24% para el año. Es de destacar, que en el comportamiento decreciente de los precios para el período, se observa una fuerte desaceleración de los correspondientes a los grupos de alimentos y bebidas y vestidos y calzados, los que alcanzaron ritmos de 10.7% y 12.3% respectivamente. Al respecto debe mencionarse la interrelación positiva entre la política cambiaria y los objetivos de contención inflacionaria del Gobierno Nacional, a través de la administración del sistema de bandas establecido. En efecto, para el año que recién termina se estima una depreciación cercana al 15% que permitió una operación fluida del mercado de divisas en el que estuvo ajeno cualquier movimiento especulativo con efectos internos nocivos. Otro factor de política económica que contribuyó a la reducción de la inflación fue el resultado de la gestión financiera del Gobierno Central. En ese sentido, el déficit fiscal (estimado a principios de 1999 en 7.4% del PIB.) sólo alcanzó un 3.1% del PIB, en lo que fue determinante tanto los efectos favorables del incremento de los precios petroleros que posibilitó la reducción de las necesidades de financiamiento interno y la suspensión de las emisiones de deuda externa, como la propia austeridad y control del gasto ejercido por las autoridades fiscales. Una medida fundamental para la preservación de la estabilidad macroeconómica fue la reforma de la Ley por la que se crea el Fondo de Inversión para la Estabilización Macroeconómica, con el claro y firme propósito de poner fin a la volatilidad externa y sus efectos internos en la economía. Finalmente, no puede obviarse la correspondencia de la política monetaria con las restantes políticas económicas señaladas, en términos de la paulatina eliminación de Títulos de Estabilización Monetaria y la reducción de las tasas de interés, lo cual también contribuyó de manera positiva al logro de los equilibrios macroeconómicos durante el año transcurrido. El riesgo-país mide el grado de estabilidad política y económica de una nación. Su estudio permite mejorar la toma de decisiones de inversión a largo plazo y prevenir crisis financieras en los mercados internacionales. El objetivo general de este trabajo era identificar los determinantes del riesgo-país de Venezuela entre 1998- 2000. Se consideró que este tema era importante porque conocer los factores que determinan la percepción de riesgo facilita la toma de decisiones. De esta manera, sería posible reducir el costo del financiamiento externo para la nación. La metodología utilizada para alcanzar el objetivo general del trabajo fue la realización de entrevistas personales a especialistas en la materia. Esta actividad permitió identificar que el factor individual más importante que explicó la evolución del riesgo- país en Venezuela entre 1998-2000 fue el comportamiento de los precios del petróleo. La evolución histórica de la inflación en Venezuela hace pensar que desde mediados de los años ochenta, la dinámica inflacionaria presenta problemas de persistencia. En este trabajo, a partir de diferentes técnicas de series de tiempo, se estima el coeficiente de persistencia inflacionaria y se destaca su evolución durante los últimos años. Una vez obtenida una serie para el coeficiente, se indaga, mediante una especificación no lineal, cómo los factores de credibilidad en la política económica, de indización y de volatilidad de la misma inflación contribuyen a explicar cambios en la evolución de este coeficiente. Finalmente, se presenta las implicaciones de política más importantes. La inestabilidad política y la inestabilidad macroeconómica son unas de las principales barreras para el desarrollo sostenible de las empresas. La inestabilidad política daña la credibilidad del país en su conjunto y limita las posibilidades de expansión interna así como la inversión extranjera. La inestabilidad macroeconómica genera incertidumbre sobre el retorno de la inversión, eleva el riesgo-país, encarece el costo del crédito y puede destruir sistemas financieros completos, provocando crisis traumáticas con graves consecuencias económicas y sociales, tal como lo demuestra la experiencia de América Latina y otras regiones. Un manejo responsable de la política fiscal, presupuestaria, monetaria, crediticia y cambiaria es condición sine qua non para el desarrollo de la iniciativa privada y la creación de empleo. Una de las mas notables consecuencias de las políticas económicas recientes son: Arbitrariedad en los proyectos y trabajos que se desarrollan; pugnacidad política (si tu recibes más yo recibo menos); irrespeto a la propiedad (se supone mal habida); despilfarro, el país no quiebra aunque la política económica sea arbitraria e ineficiente; corrupción generalizada, inevitable en los sistemas de reparto; productividad baja pues se recibe mucho dando poco; centralización política, que facilita la apropiación al repartir y dificulta el control por los de la base de la pirámide. No todo es negativo. Han habido progresos notables en educación, salud, obras públicas, instituciones, investigación y hasta 1992 en la producción privada. Han habido también intentos de descentralización (1992-1998). Todas estos progresos han estado subordinados a proyectos de reparto que los distorsionan. Lo más grave es que todo ese progreso en instrucción y desarrollo empresarial no ha logrado una economía independiente. Cuando el desarrollo producido ha sido suficiente (la llamada siembra de petróleo) ni los receptores de la renta ni sus distribuidores han sido capaces de pasar a la etapa de cosechar lo producido mediante un proceso de selección y exigencia que acompañe, cada vez más rigurosamente, al reparto y la protección. Sembrar sobre lo sembrado arruina las posibilidades de una economía independiente. Fuente: http://webdelprofesor.ula.ve/economia/carlosd/LaEconomiadeVenezuela.html
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