Todas las claves para entender el mayor escándalo financiero de Europa A comienzos de noviembre Parmalat era un grupo rentable que había ganado 251 millones en 2002. Hoy, es una empresa en suspensión de pagos cuya supervivencia está en juego. http://www.belt.es/noticias/2003/diciembre/30/parmalat.htm Collecchi (Italia), 1961. Un joven empresario, Calisto Tanzi, funda con tan sólo 22 años de edad una pequeña empresa para el abastecimiento de leche de la ciudad de Parma. La compañía desembarca en cuestión de meses en tres de las grandes ciudades del país: Roma, Milán y Genova. Había nacido Parmalat, convertida hoy en el mayor imperio de la alimentación italiano. Con presencia en los cinco continentes, una plantilla de 36.000 trabajadores, una facturación el año pasado de 7.590 millones de euros y un beneficio neto de 251 millones, nadie podía imaginar que, en apenas un mes, la empresa iba entrar en un colapso financiero, que amenaza incluso su continuidad. Pero, ¿qué es lo que ha pasado realmente?, ¿cómo es posible que la Consob, la autoridad bursátil italiana, no haya pasado de ser un mero espectador de la crisis?. Tan sólo Tonzi lo sabe. Y de momento, sigue en paradero desconocido. –¿Cuándo y por qué estalla la crisis de Parmalat? –Todo comenzó a finales de noviembre, aunque se sospecha que los gestores de la compañía han estado falseando, las cuentas desde hace, por lo menos, quince años. El pasado 11 de noviembre, Parmalat se desplomó en bolsa más de un ocho por ciento, hasta 2,37 euros, después de que su auditor, Deloitte & Touche, se negara a aprobar las cuentas del primer semestre. Deloitte expresó serias dudas sobre la transparencia y la corrección de las cuentas de su cliente. –¿De qué se acusa al grupo? –Parmalat ha utilizado durante años la colocación de acciones y bonos convertibles en paraísos fiscales para financiar docenas de adquisiciones en todo el mundo. Entre 1993 y 2002 sus ventas se incrementaron un 410% y sus beneficios alcanzaron una cifra récord. El escándalo estalló cuando a finales de noviembre, la empresa reconoció que no podía garantizar la liquidez de una inversión de 496,5 millones de euros en un fondo de inversión de las Islas Caimán. Esta hecho provocó la dimisión del director financiero de la compañía, Fausto Tonna. –¿En qué punto está actualmente la investigación? ¿A cuánto asciende el agujero financiero? –A mediados de diciembre, los fiscales de Milán y Parma, encargados de investigar las irregularidades descubrieron que responsables de la empresa habían destruido documentos comprometedores que demuestran la falsa existencia de 3.950 millones de euros. Parmalat había contabilizado esta cantidad en un depósito de una de sus filiales caribeñas bajo el sello, falsificado, de Bank of América, que ha presentado una querella contra la compañía. Hace una semana, el ordenador que sirvió para crear la falsa documentación fue destruido literalmente a martillazos. La Fiscalía de Milán considera, sin embargo, que la documentación incautada servirá para dilucidar un agujero financiero de, al menos, diez mil millones de euros. –¿Qué similitudes hay entre este caso y lo que sucedió en Estados Unidos con Enron? Aunque los casos no son idénticos, sí que existen bastantes paralelismos entre ellos. Los responsables de las dos empresas utilizaron la ingeniería financiera, con un uso intensivo de derivados y de sociedades fantasmas, para falsear su contabilidad. En uno y otro caso, existían, además, complejas estructuras que cumplían formalmente la regulación del mercado, lo que ha impedido que saltaran antes las señales de alarma. Además, en la construcción de esas estructuras han colaborado, entre otros, bancos de inversión, bufetes de abogados y expertos contables y financieros. –¿Cuál es la responsabilidad del auditor? Todavía está por definir. En el caso Enron se acusó a Andersen de no haber advertido sobre las irregularidades hasta que fue demasiado tarde. En el de Parmalat, Deloitte lo hizo hace sólo un mes y la empresa lleva quince años cometiendo irregularidades. El problema está en saber hasta que punto fueron engañados los auditores. –¿Qué es lo que ha hecho el Gobierno italiano al respecto? El pasado martes el Ejecutivo aprobó un decreto de urgencia para ayudar a la empresa. La nueva ley permite intervenir en compañías con más de mil trabajadores y una deuda superior a los mil millones de euros que se encuentren en estado de insolvencia. Distintos analistas han criticado que el primer ministro, Silvio Berlusconi, se ha preocupado de proteger al infractor, pero no ha hecho todavía nada por el inversor. –¿Y qué ha dicho la Comisión Europea? –Bruselas aseguró a comienzos de semana que iba a esperar a la decisión que tomara el Gobierno italiano. Sin embargo, y tras la reforma legislativa emprendida por éste, todavía no se ha pronunciado. Parmalat pone a prueba, en cualquier caso, la dura doctrina comunitaria contra las ayudas de Estado. Bruselas se opone, habitualmente, a las subvenciones, que considera una ventaja para ciertas compañías que compiten así de forma desleal. Es lo que ha ocurrido, por ejemplo, con los grupos franceses Edf y Alstom. –¿Cuál ha sido la reacción de los mercados antes la crisis? –Hace un año, Parmalat valía en bolsa más de 1.800 millones de euros. En un mes, las acciones de la compañía han caído casi un 100%, hasta apenas un céntimo. La capitalización de Parmalat se eleva ahora a sólo 89 millones. Este desplome ha provocado su salida del índice italiano Mib-30, que agrupa a las treinta empresas con mayor capitalización. La cotización de la compañía está suspendida desde el pasado martes. –¿Qué puede pasar a partir de ahora? –Parmalat ha suspendido pagos acogiéndose al nuevo decreto aprobado por el Gobierno. En teoría, la decisión del Ejecutivo de participar en el salvamento supone un alivio para los inversores y para el sistema financiero, debido a los riesgos contraídos por los principales bancos del país en Parmalat. Aun así, los inversores tendrán que esperar aún un largo tiempo para comprobar si la cotización consigue remontar. Uno de los principales riesgos para el grupo es que se multipliquen las demandas contra él. Al margen de la querella de Bank of America, seis aseguradoras estadounidenses acreedoras de Parmalat han solicitado poner bajo control las operaciones de dos sociedades del grupo en Islas Caimán, después de que ése incumplese dos pagos en bonos. El grupo centrará sus esfuerzos en cumplir las líneas de crédito abiertas con los bancos, y que ascienden a más de 2.000 millones. La deuda con los tenedores de bonos alcanza los 4.000 millones. –¿A qué se enfrenta Clesa? –Parmalat es propietario en España del cien por cien de Clesa. En este momento hay dos opciones posibles para la láctea madrileña. La primera es que se venda la totalidad del grupo y Clesa pase a estar controlada por otra multinacional. La segunda y, más probable, es que el grupo se desprenda de la filial. Clesa insiste, mientras tanto, en que tiene plena autonomía financiera y puede acometer los pagos pendientes. Fuente: Expansión 27/12/2003 Consob - newsletter http://www.civile.it/societario/visual.asp?num=761 ARTHUR ANDERSEN: MODIFICA DENOMINAZIONE SOCIALE Confermata l’iscrizione nell’Albo Speciale delle società di revisione, di cui all’art. 161 del d.lgs. n. 58/98, dell’Arthur Andersen spa, con sede a Milano, nella nuova denominazione “Deloitte & Touche Italia spa” (DTI). La variazione di denominazione sociale conclude la prima fase del processo di integrazione della società Arthur Andersen con la Deloitte & Touche spa (D&T). In particolare, le entità legate al network Andersen in Italia hanno rivolto il proprio interesse nei confronti del network Deloitte Touche Tohmatsu ed hanno sottoscritto, al termine di una complessa trattativa, un accordo di carattere generale finalizzato all’integrazione delle società ex Andersen e Deloitte presenti sul territorio nazionale. In attesa della conclusione del processo di integrazione, che presumibilmente avverrà entro il 2003, la Deloitte & Touche Italia spa, pur continuando ad essere un soggetto giuridicamente distinto dalla Deloitte & Touche spa, ha assunto l’impegno ad operare con quest’ultima come “unico soggetto giuridico”, al fine di evitare qualsiasi potenziale effetto di confusione nei riguardi della clientela e del mercato della revisione in generale. Le società DTI e D&T, in considerazione della contemporanea presenza nell’Albo Speciale di due società di revisione contraddistinte dall’affinità della denominazione sociale e dall’adesione al medesimo network internazionale, hanno altresì assunto, su richiesta della Consob, una serie di impegni volti ad assicurare l’osservanza delle norme contenute nel d.lgs. n. 58/98, nonché la trasparenza dell’operazione di integrazione societaria nei confronti del mercato della revisione contabile. Arthur Andersen castoffs stay close to home Other Milwaukee firms grab bulk of local staff Pete Millard Arthur Andersen may be gone, but the overwhelming majority of the accounting and consulting giant's professionals have found gainful employment in the Milwaukee area. http://www.bizjournals.com/milwaukee/stories/2003/04/07/focus1.html While most Andersen employees are still reeling from the rapid demise of their former firm, the partners at companies where the Andersen professionals ended up say they have been able to hire capable people. "We've added the talent to go after larger companies," said Dan Gorecki, managing partner at the Milwaukee office of Virchow Krause & Co. L.L.P., which hired five former Andersen partners for its consulting practice. Four Milwaukee accounting firms ended up with the majority of former Andersen employees. Deloitte & Touche L.L.P. added 225 Andersen employees. Grant Thornton welcomed more than 50 people and Virchow Krause added 34. KPMG Consulting Inc. recruited 65 former Andersen employees. The Milwaukee offices of PricewaterhouseCoopers and Ernst & Young picked up a handful of new certified public accountants and consultants. Other Andersen professionals ended at more than half a dozen regional firms, said a former Andersen employee who asked not to be identified. When Andersen's Milwaukee office at 100 E. Wisconsin Ave. finally closed its doors in spring 2002, there were more than 500 people on staff. Andersen met its corporate demise after its involvement in a series of corporate securities scandals, most notably its Houston office being convicted of obstructing justice in a federal investigation into Enron Corp. While the Milwaukee office and many around the country were never implicated in the scandals, it closed like the others, leaving competitors to scoop up market share -- and skilled staff. In June 2002, Grant Thornton opened a Milwaukee office with three former Andersen partners -- Mike Altschaefl, Scott Harmsen and Melissa Koeppel. The former Andersen partners brought nearly 100 clients with them to Grant Thornton, a Chicago-based company that's the fifth-largest accounting firm in the nation. The office focuses on privately held companies with $10 million to $1 billion in sales. Grant Thornton's Wisconsin headquarters is in Fond du Lac. The firm also has a Madison office. "From an acceptance standpoint, previous Andersen clients have reacted favorably to Grant Thornton," said Altschaefl, who worked at Andersen for 21 years. Grant Thornton's Milwaukee office leases 11,000 square feet at the 100 East building downtown that had housed Andersen. Deloitte & Touche more doubled the size of its local office, going from 160 employees to 385 by hiring almost all of the Andersen tax and audit accountants. Deloitte now is the largest accounting firm in Milwaukee and is expected to reach 415 people by the end of 2003. "The transition has been remarkably smooth in light of the bad circumstances," said Lee Riordan, a former Andersen partner who now oversees the Deloitte tax practice. The only real difficult aspect of integrating more than 200 Andersen staffers into Deloitte was housing and equipping the employees, said Riordan. Deloitte leased two additional floors at the 411 East Wisconsin building in downtown Milwaukee. Deloitte now audits about 45 percent of the 50 largest public companies in the state and 40 percent of the largest privately held firms. Previously, Deloitte audited only a couple of public companies in Wisconsin. Deloitte's tax practice absorbed more than 90 percent of Andersen's tax staff and ended up with about 95 percent of the tax clients. "We couldn't be happier with the resources Deloitte & Touche now has in Milwaukee to serve a full breadth of clients," said Tom Spero, managing partner of Deloitte's Milwaukee office. At Deloitte & Touche, the former Andersen partners brought many of its largest Wisconsin clients. Major publicly held companies such as Marshall & Ilsley Corp., Briggs & Stratton Corp., Oshkosh Truck Corp. and Wisconsin Energy Corp. switched from Andersen to Deloitte. By the same token, Andersen's former partners lost Racine's S.C. Johnson & Son Inc. and Freeport, Ill.-based Newell Rubbermaid Inc. to the Milwaukee office of Ernst & Young. Newell Rubbermaid was Andersen's largest client in 2001 with audit fees of $8.4 million. The bittersweet collapse of Andersen, which was considered by former employees and clients as one of Milwaukee's finest professional services firm, had severe financial consequences for the partners who ended up at other firms, said an accounting firm consultant in Chicago. As with all former Andersen partners, those in the Milwaukee office took significant personal financial hits. In exchange for being released from their contracts with Andersen, the partners were forced to leave behind their ownership stakes in the firm. Allan Koltin, president of Practice Development Institute, Chicago, said most of the former Andersen partners in the United States had between $250,000 and $500,000 of invested capital. Long-term Andersen partners may have had investments of more than $1 million.