Los Estilos universales del Tai Chi Chuan

y su Evolución en Escuelas.

 

 

El segundo de los errores más frecuente entre los no practicantes suele ser el pensar que solamente existe una manera de practicar Tai Chi o lo que es lo mismo; imaginar que existe una única Forma y que todos los practicantes del mundo comparten la misma secuencia de movimientos en el mismo orden, sin variación alguna. Este punto es del todo incorrecto.

Como el largo proceso de siglos que ha sido, el proceso de evolución del Tai Chi Chuan ha conducido a la disgregación y evolución por separado de varias tendencias que en un momento compartieron un tronco común. Seis son los estilos internacionalmente reconocidos como universales. Tales estilos son en realidad reinterpretaciones y nuevas lecturas de aquel primer tronco común. El Tai Chi Chuan es en realidad una disciplina abierta, siempre en constante evolución, receptiva y en continua mejoría. Los cambios en la Forma, tanto en su ejecución como en sus basamentos no sólo no son perniciosos sino, muy al contrario, buscados y potenciados... aunque esta tarea de reciclaje del los estilos no debe estar en manos de cualquiera sino de los maestros verdaderamente autorizados después de una vida de entrega a la práctica.

Estos estilos universales son Chen, Xiao Pao, Yang, Wu, Hao y Sun.

Las motivaciones y bases experimentales que llevaron en su momento a algunos de los viejos Maestros a desviarse de la considerada ortodoxia no se cuestionan. Tal proceso evolutivo ha hecho que incluso dentro de algunos de estos estilos hayan surgido diferentes variaciones, formas largas y cortas, en ocasiones basándose en criterios exclusivamente docentes, que desde luego no tocaremos en este escueto dossier.

 

 

-Linaje y Estilo Chen. El origen de la forma.

 

            La cuestión del origen del Tai Chi Chuan es aún hoy día una cuestión demasiado abierta como para establecer un punto concreto o unas causas definidas. En cualquier caso, es tradicional pensar que la Familia Chen fue la primera en sintetizar el concepto fundamental del Tai Chi Chuan con sus características lo bastante bien delimitadas como para ser reconocidas hoy día.

Parte de la tradición localiza el origen mítico del Tai Chi Chuan en el s. XIII en las montañas Wutan (budang) de la mano de un legendario personaje, maestro budista shaolín, de nombre  Zhang Sanfeng, No obstante, parece probado por las fuentes de las que se dispone que, la primera persona en sintetizar por vez primera una rutina de movimientos encadenados (lo que hoy conocemos por Forma de Manos Vacías) con los principios y fórmulas reconocibles del actual concepto de Tai Chi Chuan, fue el general Chen Wangting -1600-1680- (9ª Generación) perteneciente a la familia guerrera Chen en la provincia de Henan, en China.

Suele ser habitual en las tradiciones orales personificar en individuos concretos procesos que se corresponden con causas generales, en los que quedan implicados diferentes sustratos culturales y de población. Que nuestro mítico Zhang Sanfeng, al que se le atribuye la invención del Tai chi, fuese un monje budista, no es casual y probablemente nos alerta que fuese en el entorno de los monasterios budista donde con mayor probabilidad se mezclaron las artes de defensa populares (Wu-Shu, Kung Fu) con la teoría alquímica taoista; basamento imprescindible para la germinación del Tai Chi Chuan. Sin embargo, ese paso no se operó en el entorno monacal sino que con probabilidad trascendió sus muros y se originó en plena sociedad civil, en concreto, en el ámbito del ejército y las familias guerreras del conflictivo inicio de la dinastía Ming. Se establecía así hacia mediados del siglo XVII el nacimiento de la más antigua de las Formas de Tai Chi Chuan. El resto de los estilos surgirán después y a partir del estilo Chen.

 

            La Familia Chen trasmitiría con escrupuloso celo los secretos de la práctica del Tai Chi Chuan dentro de su cerrado linaje y sólo a los más aventajados discípulos, a fin de que sus tesoros no se perdiesen o cayesen en manos inapropiadas. Es por esto que existe una rigurosa e ininterrumpida sucesión lineal de transmisión Maestro-discípulo desde Chen Wangting hasta casi nuestros días. Esta rígida línea de transmisión directa conservada hasta la actualidad ha propiciado que la Forma Chen no haya perdido ninguno de sus valores tradicionales y esenciales –a pesar de la necesaria evolución interna-. Paradójicamente, una de sus últimas leyendas, el Gran maestro Chen Fake (Chen Fa-Ko, 17º generación del estilo Chen) en 1929 comenzó a divulgar abiertamente las enseñanzas del Estilo Chen en Beijin (Pekin) creando un gran asombro y gran expectación por lo que parecía una novedosa concepción de la práctica del Tai Chi Chuan. Para entonces el estilo Yang (con apenas 80 años de vigencia) era ya reconocido como el más popular y extendido de los estilos de Tai Chi y para muchos la única referencia en la práctica del Tai Chi Chuan. Con todo, en la actualidad, el estilo Chen es el segundo estilo más practicado y difundido del mundo.

 

Los elementos que definen el estilo Chen son principalmente su marcado carácter guerrero: El aspecto marcial resulta extraordinariamente evidente, tanto más, si se comparan con las formas más suaves del estilo Yang o sus sucedáneos. Su Forma está llena de luxaciones, golpes, patadas y saltos; con algunas posiciones de alta dificultad. Especialmente característicos son los Fajing (explosiones internas de Qi), movimientos explosivos que detonan la energía interna. También lo son los cambios de ritmo, la búsqueda de la redondez de movimiento, el gusto por marcar las posiciones de las figuras y la sensación de espíritu interior en la Forma; esto es, los movimientos han de ejecutarse no solo con la apariencia de ataques o defensas, sino con verdadero espíritu de ataque y defensa.

 

El estilo Chen es por tanto el más antiguo y ortodoxo de los estilos de Tai Chi Chuan; en el que su legado de transmisión directa ha resultado más celoso y riguroso, sin pérdidas o desviaciones. Probablemente sigue siendo el estilo universal de mayor dificultad de realización, pero sin duda uno de los de mayor plasticidad, belleza y fuerza.

 

-La forma Chen no ortodoxa. Estilo Xiao Pao.

 

              A finales del s. XVIII la vieja forma Chen (Lao Chia) sufrirá una variante cuando los gemelos Chen Yu Hen y Chen Yu Pen sintetizaron el Hsing Chia o nueva forma. Siendo una variante del estilo Chen, tiene las mismas características generales, pero se diferencia porque los movimientos circulares son más pequeños, cerrados y retorcidos. Las aplicaciones defensivas son aún mucho menos evidentes. La estructura no conserva los arcos sino que en muchas ocasiones lo que se hace es trabajar las articulaciones casi al límite para lograr fuertes estiramientos en tendones y ligamentos. Las torsiones y ondulaciones pronunciadas de miembros y tronco, estimulan intensamente los meridianos y movilizan los órganos internos. El estallido de Fa Ching, no suele ser tan definido como en el estilo de Circulo Grande sino que se expresa como una vibración que recorre todo el cuerpo hasta llegar al sitio deseado.

 

-El Estilo Yang.

 

Hacia 1840 Yang Lu-Chan (1799-1872), siervo de la familia Chen recibía las trasmisiones secretas del arte del Tai Chi familiar de manos del maestro Chen Chang-xing (1771-1853; 14º Generación estilo Chen) poco más tarde, hacia mitad de siglo, Yang Lu-Chan popularizaba su singular práctica en Pekín. Había nacido, sin duda, el estilo de Tai Chi Chuan más conocido y practicado del mundo, el Estilo Yang.

 Dos habían sido los grandes pilares que llevarían a Lu-Chan hasta su nuevo estilo. El primero, romper el tradicional hermetismo en la transmisión de los secretos que de este arte guardaba la familia Chen. Enseñarlo abiertamente y sin tapujos contribuyó a extender su práctica, primero en Pekín, más tarde al resto de China y finalmente traspasando todas las fronteras del mundo. El 80% de los actuales practicantes de Tai Chi, lo hacen a través del estilo Yang.

Tal éxito no se debió únicamente al empeño ecuménico de Yang Lu-Chan, mucho tuvieron que ver las modificaciones que la vieja y ortodoxa forma Chen sufrió a manos del maestro Lu-Chan y sobre todo de su hijo. los sintetizadores del estilo Yang privaron al estilo enseñado y practicado por los Chen de sus tradicionales enseñas: Se eliminaron muchos de los movimientos de la vieja Forma Chen, sobre todo las posiciones complicadas, los saltos y figuras de mayor dificultad; También se descartaron las descargas explosivas de Chi (Fajing) que requieren una alta dosis de preparación y sobre todo un potente cultivo de Chi interno, que no todo el mundo es capaz de almacenar. Sus movimientos se volvieron largos en el recorrido y más lineales, de ritmo pausado y permanente, sin los habituales cambios rítmicos que caracterizaban al estilo Chen. En síntesis, adaptó la estricta y guerrera forma de los Chen suavizándola para todos los públicos, lo que se tradujo, junto a la amplia y franca libertad de sus enseñanzas, en una adhesión popular masiva.

 

Es cierto y de recibo considerar que la actual popularidad y extensión entre los diversos grupos sociales que ha alcanzado la práctica del Tai Chi Chuan se debe, principalmente, a la labor divulgativa emprendida por el maestro Lu-Chan y continuada por su hijo primero y luego por los innumerables discípulos de éste desde hace casi dos siglos. Sin embargo, es justo reconocer que precisamente este punto se convierte asimismo en el emblema y el talón de Aquiles de este popular estilo:

 La simplificación de la Forma Chen, sin duda contribuyó a facilitar la práctica y extendió sus beneficios a grupos sociales que difícilmente podrían haber asumido la marcialidad Chen, no obstante; con ella se perdió parte de su fuerza y carácter suprimiéndose con ellos muchos y muy interesantes aspectos energéticos quizá más exigentes.   Por otro lado, la libertad de cátedra que el Maestro Lu-Chan alentó abriendo los secretos de la dinastía Chen al gran público, es obvio que ha contribuido a la notable expansión y difusión de la práctica del Tai Chi Chuan, pero mientras el linaje Chen sigue manteniendo una única línea central de transmisión de enseñanzas, el árbol genealógico del estilo Yang se abre en una multiplicidad asombrosa de discípulos de discípulos, lo que se hace difícil de controlar su calidad a escala planetaria. Aunque muy extendido y popular, el estilo Yang no siempre puede garantizar la pureza de las enseñanzas desde el maestro Lu-Chan hasta hoy.  Prueba de ello es que prácticamente todos los estilos restantes de Tai Chi derivan ya directamente del estilo Yang (si no lo hacen de estilos que ya se separan de él), por lo que la relación de tales Formas con el tronco ortodoxo de la Familia Chen es poco menos que nominal.

 

Subdivisiones de Yang; El Estilo  Wu y Divisiones de Wu.

            El Estilo Wu, se le conocía como estructura mediana y fue popularizado por Wu Jian quan (1870-1942), uno de los discípulos del creador del estilo Yang, Yang Lu Chan.   El Estilo Hao fue desarrollado por un paisano de Yang Lu Chan, llamado Wu Yuxiang (1812-1880), pero, que fue popularizado por Hao Weizhen su discípulo.       A su vez el discípulo de Hao Weizhen, Sun Lutang (1861-1932) desarrolló el estilo Sun, caracterizado por sus movimientos muy ágiles y con mucha utilización de los pies con pasos muy vivos, se le conoció como estructura de los pasos vivos o Huobu Jia.

 

                                                                                                         

 

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