La Verdadera Dimensión del Tai Chi Chuan
Algunas Disciplinas Auxiliares
Existe un error tan extendido como habitual entre los no-practicantes y muchos de los practicantes occidentales de Tai Chi Chuan consistente en identificar -en la práctica como si fueran valores sinónimos- Tai Chi y Forma (de manos vacías). Aunque todas las escuelas considerarán como cierto que la realización correcta de la Forma de manos vacías podría resultar, como hemos avanzado con anterioridad, el ejercicio nuclear de la disciplina; reducir la riqueza y versatilidad del Tai Chi Chuan al simple aprendizaje y repetición –por correcta que esta fuese- de una secuencia de movimientos, resulta una limitación, no solo de las posibilidades que el Tai Chi puede ofrecer, sino incluso, de su naturaleza misma.
Por tanto, lo que nosotros hemos mal nombrado Disciplinas Auxiliares –a falta de un denominativo más apropiado- no son sino realidades connaturales, esenciales e indisolublemente ligadas al amplio concepto del Tai Chi Chuan y no contextos ajenos o complementarios a él. Esto resulta evidente dentro de la mentalidad oriental pero no suele quedar tan explícito ante nuestra necesidad occidental de fraccionar, compartimentar y etiquetar nuestra realidad.
-El Tai Chi Chi Kung (Taiji Qi Gong)
Para muchos el Chi Kung (Qi Gong) es en sí mismo una disciplina aparte incluso más antigua que el propio Tai Chi Chuan. En muchos lugares del mundo se aprende, enseña y practica como tal, aunque para nosotros resulte tan lesivo prescindir del Chi Kung en la práctica habitual de la Forma como su viceversa.
Literalmente significa
El Trabajo de (con) la Energía. No existe un patrón predefinido para la
práctica del Taiji Qi Gong, y distintas escuelas pueden emplear distintas tablas
de ejercicios, muy diferentes entre sí. Sí comparten, no obstante, sus elementos
esenciales. Suele dividirse en bloques de ejercicios regulados según su
intensidad. Son ejercicios suaves, sin movimientos bruscos que prestan especial
atención al enraizamiento, la respiración y pacificación mental. Comparten todos
los elementos que definen la
práctica correcta de la Forma del Tai Chi Chuan; como las ideas de movimiento
calmado y movimiento fluido en el que se implica a todo el cuerpo o la
idea de relajación (Shong); y
participa también de sus beneficios terapéuticos. Practicado al amanecer y al
aire libre –como igualmente sucede con la Forma- resulta especialmente saludable
y beneficioso.
No obstante, la finalidad de estos ejercicios es la percepción y toma de contacto con la energía interior y exterior que nos rodea, en primera instancia; la absorción y almacenaje del Qi (energía vital) en el cuerpo en un segundo nivel y su posterior transformación en energías más sutiles en un nivel superior. Si se dan cuenta son los mismos objetivos que desde un plano energético persigue la práctica correcta de la Forma de Tai Chi Chuan.

-Tui Shou (Trabajo de empuje de manos).
La práctica de Tui Shou (lit. empuje de manos) engloba a una serie de ejercicios de sensibilización con compañero. A través de movimientos encadenados basados en el esquema de las Trece Bases y con diferentes niveles de dificultad y complejidad, los practicantes deben trabajar en la sensibilización a través de la percepción del movimiento del contrario, acoplarse, fluir con él, percibir su energía. Resulta un trabajo especialmente útil aplicado al aspecto marcial de la forma.
-Mapu. Chi kung estático (Mabu).
Aunque en realidad el Mapu es una meditación contemplativa, sus ejercicios apenas se diferencian en la práctica del Chi Kung de no ser por la ausencia de movimiento. El Mapu es un Chi Kung que refuerza la idea de enraizamiento en la tierra, de fortalecimiento de la base corporal, al tiempo que responde a los mismos principios y participa de la misma naturaleza que el Chi Kung en movimiento.