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CONTEMPLACIONES
Los árboles están marchitos
De tanto
esperar tu presencia.
Los
inicuos paladares agrestes,
Recuerdan
tu triste melancolía.
¿Cómo
perfilar esos relieves de espejismos,
que
sucumben
cada vez
que los rocíos de la espera,
forman
gotas de insoportable dolor?
No deseo
que desaparezca
Tu rostro
húmedo de la mirada
De mis
orificios cansados,
Ni que el
aire inerme de los sombríos sueños,
Susurren
inconscientemente tu nombre…
No puedo
detener la prisa del olvido,
Ni puedo
controlar los ecos de mi conciencia furtiva,
Y sin
embargo,
Navegas en
mi mente como pétalo de flor desvalida.
Persigo
los instantes de la duda y
Acaricio
sutilmente el devenir cansado del tiempo marchito.
Mientras
desencadeno los episodios noctívagos
De mis
torrentes esferas pensantes,
Sucumbes
inerte,
Frente al
frío callado del atardecer…
MOCELISA
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