| PENSAMIENTO DIARIO 5 de Junio CRISIS Constantemente nos preocupamos por mantener el orden y la belleza en todos los lugares en donde habitamos o trabajamos. As�, no es extra�o que un jefe exija a todos los empleados la correcta disposici�n de todos los elementos de trabajo; no es raro que un ama de casa exija a todos los miembros de la familia que todas las cosas est�n en orden, en su lugar. Pero, rara vez nos preocupamos por mantener el orden de los pensamientos y sentimientos, en muy pocas ocasiones nos empe�amos en mantener la belleza interna que es la que nos da la paz interior y llama a Dios a habitar en nuestro coraz�n. RESPUESTA �Si quieres entrar con gusto en el interior de tu alma, purif�cala. Dichosos los limpios de coraz�n, porque ellos ver�n a Dios.� �Arroja de tu alma las inmundicias de la codicia, lava las manchas de la avaricia y de las supersticiones; arrepi�ntete de los sacrilegios y de los malos pensamientos; perdona a tus enemigos, y, hecho esto, entra en tu coraz�n y g�zate all�. Apenas empieces a deleitarte con este gozo, la misma pureza te alegrar� y te dispondr� para la oraci�n. Si has entrado alguna vez en un lugar retirado y silencioso, seguramente que, encantado del recogimiento, habr�s dicho: <�Qu� bien se ora aqu�!>, porque te agrada lo retirado del lugar y hasta juzgas que Dios te escucha m�s ben�volamente. Pues bien; si te agrada la belleza del lugar material, �porqu� no te disgusta la inmundicia de tu coraz�n? Ea, entra en tu interior, purif�calo, levanta tus ojos al Se�or y al punto te escuchar�.� San Agust�n. (In Ps. 93, 25; 33, 2.8) ORACI�N. Se�or, conc�deme la sabidur�a necesaria para ordenar mis pensamientos y sentimientos, conc�deme cultivar la belleza de esp�ritu donde puedas estar presente y yo pueda disfrutar de tu paz. |