Grupo de Trabajo sobre Pueblos Ind�genas

15� per�odo de sesiones: 28 de julio - 2 de agosto de 1997 Documento: E/CN.4/Sub.2/1997/14

Declaraci�n de apertura del Jefe Oren Lyons de la Naci�n Onondaga Haudenosaunee, en nombre de los Pueblos Ind�genas de Norteam�rica:

"No veo una delegaci�n para los cuadr�pedos. No veo ning�n asiento para el �guila. Olvidamos y nos consideramos superiores, pero despu�s de todo somos una mera parte de la creaci�n. Y debemos seguir entendiendo qui�nes somos. Estamos entre la monta�a y la hormiga, en alguna parte y s�lo ah�, como parte y pedazo de la creaci�n."

Naciones Unidas, Ginebra, Septiembre de 1977, Oren Lyons

Hoy d�a es mi responsabilidad hablar en nombre de los Pueblos Ind�genas del hemisferio occidental, m�s espec�ficamente de Norteam�rica, llamado Isla de la Tortuga.

En 1977 tuve un cargo similar como uno de los delegados originales de este acontecimiento hist�rico, la Invitaci�n de las Organizaciones No Gubernamentales para hablar sobre Prevenci�n de la Discriminaci�n y Protecci�n a las Minor�as en el foro de la Comisi�n de Derechos Humanos, justo aqu� en esta misma sala.

En ese entonces, se sugirieron grandes esfuerzos para que los delegados ind�genas vinieran a Ginebra para presentar sus testimonios sobre las condiciones de nuestros pueblos. Esto se cumpli� y 160 delegados participaron en ese evento. Vinimos a buscar justicia en nuestras tierras. Vinimos aqu� a apelar al mundo entero para que apoye nuestros esfuerzos en la b�squeda de soluciones equitativas a la discriminaci�n, la explotaci�n, el racismo, el etnocidio y el genocidio de las Naciones y los Pueblos Ind�genas.

Vinimos aqu� a hablar en nombre del mundo natural que est� siendo saqueado por los gobiernos y las empresas. Hablamos en nombre de los �rboles arraigados que no pudieron huir del le�ador. Hablamos en nombre del salm�n, el arenque, el at�n y el bacalao dados muerte en sus lechos de desove. Tuvimos noticias alarmantes de las Cuatro Direcciones acerca de los peces, los animales y los p�jaros que son contaminados, enfermos y que est�n desapareciendo. Y hoy d�a seguimos hablando en su nombre. Hoy d�a est�n m�s en peligro que nunca y viven en peores condiciones.

�Qu� podemos reportarles a ustedes acerca de los Pueblos Ind�genas hoy d�a? La buena noticia es que seguimos aqu� y tenemos la intenci�n de seguir aqu� dentro de 20 a�os. Esperamos que el informe de nuestra pr�xima generaci�n ser� mejor que este para todos los interesados.

En 1982 se estableci� el Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Ind�genas. Discutimos el t�rmino "poblaciones"; insistimos en que "pueblos" era el t�rmino apropiado, por la sencilla raz�n de que reconocer�an nuestras Naciones como seres humanos que tienen derecho a los derechos humanos. Hoy d�a, reportamos progresos limitados. Notamos que una gran parte de la comunidad internacional a�n sigue designando los Pueblos y las Poblaciones Ind�genas como minor�as, lo que impide la extensi�n de los derechos humanos a nuestros pueblos. Esto no excluye el hecho de que somos seres humanos y de que se trata de una cuesti�n moral que somete a prueba la integridad de los estados-naciones.

La modificaci�n del principio lleva a la desintegraci�n del gobierno. En este momento, los dirigentes del mundo deben responder al desaf�o del desarrollo del capitalismo desenfrenado y desordenado. Tenemos que recordar que el capitalismo no es la democracia. Los gobiernos necesitan gente; las empresas necesitan recursos humanos. Un reciente estudio publicado por World Watch Institute, una publicaci�n internacional, not� que, y cito, "de las cien unidades econ�micas m�s ricas del mundo hoy d�a, 49 son pa�ses y 51 son empresas".

El equilibrio del poder econ�mico ha cambiado a favor de las empresas cuyas decisiones se basan en los beneficios econ�micos a corto plazo. Hay poca visi�n a largo plazo. Esto se deja a los gobiernos. Sin embargo, vemos poca visi�n a largo plazo de parte de los dirigentes del mundo y decimos que obtienen los beneficios hoy d�a a expensas de nuestros nietos y el mundo natural.

La fundaci�n de los Haudenosaunee (las Seis Naciones, Confederaci�n Iroquois, alrededor de 1000 ANE) se basa en los principios de paz, equidad y justicia; poder y salud de las "Mentes Buenas". La Autoridad Fundadora es conocida como el Gran Hacedor de la Paz. Entre las numerosas instrucciones que dio, una es especialmente relevante para la situaci�n actual del mundo.

Dijo: "Cuando se sienten y debatan por el bienestar de la gente, no piensen en ustedes, su familia, ni siquiera en su generaci�n. Piensen en la futura generaci�n, as� podr� disfrutar lo que disfrutan hoy d�a. Esto asegurar� la paz y la salud para su generaci�n." (Guyanashanagonah, La Gran Ley de la Paz, alrededor de 1000 ANE).

Los dirigentes actuales deben tener el valor y la convicci�n de hacer lo que beneficia a todos los pueblos y de trabajar para el bien com�n. Si la democracia debe prevalecer, entonces Ustedes, como dirigentes del mundo, deben desafiar la consolidaci�n de la riqueza (y el poder que brinda) que se encuentra en menos manos cada vez. Tengan cuidado de que los "estados" corporativos no se coman a las Naciones.

Apenas se empieza a reconocer a los Pueblos Ind�genas como pueblos con un conocimiento fundamental e importante del mundo en que vivimos. Este conocimiento ha dado a nuestros dirigentes una visi�n y perspectivas a largo plazo que se coordinan con los ritmos naturales de la Tierra. Esta comprensi�n de la ley natural dirigi� las actividades de nuestros pueblos. El respeto es una ley entre nuestras Naciones y pueblos. Dicha ley garantiza la comunidad y la paz. En estos tiempos, la humanidad debe trabajar junta, no s�lo para la supervivencia, sino tambi�n para la calidad de vida basada en el valor universal que protege la delicada red interrelacionada de la vida que nos sostiene a todos.

La ley natural no tiene en cuenta los colores y es sumamente democr�tica en las retribuciones. La biodiversidad es un t�rmino cl�nico, t�cnico, usado para este complejo inter-tejido de vida que nos sostiene. Nosotros los Pueblos Ind�genas decimos que estamos relacionados con esta vida; as�, vuestros "recursos" son nuestras relaciones. Todo depende del punto de vista. En la Cumbre de la Tierra +5 en junio de 1997 se acaban de evaluar los grandes esfuerzos propuestos en la Cumbre de la Tierra en 1992 para obtener consenso y apoyo mutuo para la protecci�n del medio ambiente. Los resultados fueron desalentadores. Sin embargo, no podemos abandonar nuestras responsabilidades con las futuras generaciones.

Lo dijimos en 1977, lo decimos otra vez en 1997. Los Pueblos Ind�genas tienen algo que ofrecer en esta ecuaci�n para la supervivencia. Tenemos la perspectiva del tiempo. Vivir en un lugar durante miles de a�os nos ha dado una comprensi�n de las complejidades de las fuerzas de la vida. Nuestros idiomas son bibliotecas de conocimientos que pueden contener soluciones para la supervivencia, y uso esta palabra con sabidur�a. Uno de nuestros Ancianos dijo hace mucho tiempo que "el tiempo en que dejaremos de vivir y empezaremos a existir vendr�".

En consideraci�n a la vida y nuestros nietos, no podemos dejar que esto suceda a nuestra generaci�n. Tenemos metas y responsabilidades comunes, y digo que Ustedes, los dirigentes de esta gran esperanza de los pueblos del mundo, las Naciones Unidas, deber�an trabajar con nosotros y no contra nosotros para la paz. Les afirmamos a Ustedes que en tanto hagan la guerra contra Etenoha (Tierra Madre), no podr� haber nunca la paz.


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