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RENAULT FUEGO
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Aunque su nombre en español es Fuego, en
francés significa uno de los grandes avan-
ces teonológicos que se han alcanzado en
el automovilismo.
Pero podría traducirse como multas por excesos
de velocidad para los que quieren compro-
bar el potencial máximo que encierra el
Fuego. Sabemos esto, debido a que tuvi-
mos la oportunidad de conducir modelos
Fuego en calles y autopistas de
alta velocidad en la región norte de Francia.
Fue en un recorrido entre Paris y Caen -entusiasmados
por manejar este auto por primera vez-
Aún en el modelo básico, el Fuego tiene excelen-
tes asientos de cubo, un manubrio de dirección
bien acojinado y un gran numero de instrumentos
Desarroliamos una velocidad promedio de un
poco más de 80 mph (128.7 km/h), lo que
significa que el motor pasó la mayor parte
del tiempo cerca de la zona roja en quinta
velocidad. El kilometraje fue realmente sor-
prendente --de 20,78 mpg (8.84 km/I) du-
rante ese viaje. A velocidades más conser-
vadoras, fácilmente hubiera aumentado a
más de 30 mpg (12.77 km/I).
Todo ese tiempo y dinero que invirtió la
Renault desarrollando las caracteristicas
aerodin micas del Fuego, comienzan a pa-
gar dividendos a estas elevadas velocida-
des. Los ruidos del viento no se notan mu-
cho más a una velocidad de 100 mph (161
km/h) que a 60 mph (96.5 km/h). Otro divi-
dendo que ofrece la forma de este nuevo
vehículo es la cantidad de fuerza descen-
dente que se produce a altas velocidades.
Los autos que tienen características aerodi-
námicas desfavorables tienden a alzar sus
_ extremos delanteros al aumentar de velocidad.
Esto reduce la sensación del camino y
le da a uno la impresión de que las ruedas
delanteras carecen de un control preciso.
Los únicos problemas relacionados con la
estabilidad direccional que encontramos en
el Fuego se notaron al soplar fuertes vientos
cruzados al llegar a la cresta de un puente
con forma de arco. Aparentemente se metió
aire debajo del automóvil, tratando de for-
zarlo a que se desplazara de su trayectoria
en línea recta. En los zigzagueantes cami-
nos vecinales de Normandia, el auto dio esa
misma excelente sensación que al manejar-
lo por una recta autopista sin autos por
delante.
Adaptación a caminos
de tipos diferentes
El sistema de carreteras en Francia es muy
bueno, en la mayoría de los casos, pero no
puede decirse lo mismo de los caminos
rurales. Puede uno estar movi‚ndose en un
camino de superficie alquitranada de dos
vías, avanzar con rapidez por una curva y
súbitamente encontrar que las ruedas de-
lanteras del auto están levantando nubes de
tierra roja. A una distancia de unos 100
metros, el camino podría estar cubierto de
baldosas o tierra, o su superficie podría
consistir en una combinación de diferentes
materiales.
Esto podría poner muy nervioso a un neó-
fito. Pero, como el Fuego es un nativo del
lugar, los cambios súbitos de la superficie
del camino no parecieron afectario.
El Fuego puede obtenerse con un motor
decuatro cilindros de aspiración normal y un
desplazamiento de 1,6 litros o en una ver-
sión con turboalimentador del mismo motor.
En ambos casos, el sistema de suministro
de combustible es el de inyección Bosch L-
Jetronic. El motor sin turboalimentador de-
sarrolla una potencia de 81,5 caballos,
mientras que el motor con turboalimentador
alcanza una potencia de 107 caballos, a
5500 rpm.
Al igual que el Audi Quattro, el motor con
turboalimentador del Fuego tiene un dispo-
sitivo que reduce la temperatura del aire
comprimido después de salir del compresor
y antes de ser suministrado al motor.
Como en el Quattro, este dispositivo per-
mite una dosificación más cuidadosa del
combustible y también que el turboalimenta-
dor ofrezca una potencia óptima al motor.
En su transformación de un motor de aspira-
ción normal a una versión con turboalimen-
tador, la relación de compresión se reduce
de 8,6:1 a 8,0:1.
En el Fuego no se nota ese retardo de la
aceleración de que adolecian muchos de
los primeros autos con motores turboali-
mentados, El aumento de potencia se pro-
duce con suavidad de 1500 rpm y permane-
ce estable hasta llegar a la linea roja. Afortu-
nadamente el motor no lleva ningún limita-
dor de velocidad pero si tiene una compuer-
ta especial para dejar salir el exceso de
potencia. El turboalimentador en si es una
unidad Garrett T3.
Los dos motores ofrecen un excelente
rendimiento, aunque la versión con turboali-
mentador resulta mucho más divertida de
manejar y desarrolla un buen kilometraje,
aún a velocidades muy altas.
En la Renault insinuaron que es posible
que a la larga se introduzca en los Estados
Unidos una versión de ese motor, dotada de
un turboalimentador y de un desplazamien-
to de 2 litros. Si ocurre esto, esos 400 cc
adicionales bien podrían transformar al Fue-
go en un superauto. El Turbo podr obtener-
se sólo con la transmisión manual de cinco
velocidades. Como es natural, se limitar la
transmisión autom tica a la versión de aspi-
ración normal.
Los automóviles franceses siempre han
ofrecido una buena marcha y el Fuego no
constituye ninguna excepción. La calidad de
la marcha es firme, pero cómoda, y el ve-
hículo avanza con suavidad sobre las irre-
gularidades del camino. Pero se trataba de
caminos europeos y falta someter el auto a
la más dificil de todas las pruebas: manejar-
lo por las calles llenas de baches en la
ciudad de New York.
El estilo del Fuego sin duda ser aclama-
do por todos. Muchos comentaron que no
sólo era "impresionante" sino que también
superaba el estilo de todos los autos actua-
les. Me gustó mucho ver su versión de di-
se¤o europeo y, con ciertas reservas, me
gusta también la versión norteamericana.
De todos modos, se trata de un cambio
grande en relación al dise¤o de los autos
japoneses y al estilo tradicional de tipo de
caja del automóvil norteamericano, que
afortunadamente se relega al pasado.
En cuanto a la utilización del espacio inte-
rior, el fuego es sin duda un verdadero ‚xito.
Aunque su distancia entre ejes es apenas 2"
(5.08 cm) mayor que la del R5 que es 96" vs.
94" (243.8 vs. 238.7 cm) la Renault ha logra-
do proporcionarle al vehiculo una enorme
cantidad de espacio interior.
La única reserva que tengo con respecto
a la versiàn norteamericana se relaciona
con esos faros delanteros cromados con
forma de "cubos". Por la ley, no se permite a
los fabricantes utilizar cubiertas al ras para
los faros delanteros, como en Europa, cosa
que me parece verdaderamente absurda.
Pero el usar cromo para los engastes agra-
va aún más la situación. Sugeríría que los
pintaran de negro.
Lo que falta averiguar es si el Fuego
puede tener éxito en los Estados Unidos. A
juzgar por la forma como corrió por las ca-
rreteras de alta velocidad de Europa, diría
que desarrolla demasiada velocidad para el
conductor norteamericano acostumbrado a
correr menos. Pero no hay duda de que
entusiasmar a los verdaderos fanáticos del
automovilismo. Y el precio es verdadera-
mente atractivo: US$8,400 para la versión
convencional y US$10,700 para la versión
Turbo. Con todas estas ventajas, el Fuego,
que ahora se est exhibiendo en las salas
de las agencias de la AMC, sin duda parece
estar encaminado al éxito.
RENAULT FUEGO
Motor Normal/turbo
Desplazamiento 1.6 litros Cilindrada 79 mm
Carrera 84 mm
Relación de compresión 8.6:1 / 8.0:1
Potencia m x a 5500 rpm 81.53 /107
Torsión m x (Ib-pie a 2500 rpm) 86.29/120
Suministro comb. aire Inyec Bosch L-Jetronic
Refuerzo m x ND. 9.5 lb plgs
Dimensiones
Dist. entre ejes 96.r' (2.44 m)
Largo total 1768' (4.5 m)
Alto 50 5"1,~,, m)
Trocha -- del tras 56"'~F53.0
Capac. combust 14 8 gls. (56 It.)
Capacidad baúl 1376 pies cub (39 m3)
Dim. Neumático mod básico 185 70 x 13
Peso vacio - mod básico 2379 Ib. f1079 kg)