Capítulo 21

 

El libro de Santiago

 

N

adie sabe quién escribió el libro de Santiago, o por qué, ni dónde fue escrito.  

 

Santiago hace una referencia a los ancianos. Al así hacerlo nos da una de los más claros indicios de la práctica de los ancianos.

Cuando estén enfermos, llamar a los ancianos para orar y ungir.

Para aquellos de ustedes que son muy fuertes en que los ancianos jueguen un papel directivo en la vida del Pueblo de Dios, por favor, observen cómo el escritor de esta carta pone las palabras en esta frase. Esta es una clase de inconsciente intención que uno hace y que puede, no obstante, revelarnos los elementos que conforman el escenario en el que vive, la forma en que piensa y conceptualiza.

Cuando uno está enfermo, déjenle que llame a los ancianos.

El anciano no viene a no ser que sea invitado. La cantidad de influencia que el anciano tiene en la vida de otra persona es, hasta cierto punto, limitada, principalmente, por esa persona, no los ancianos. (Hay excepciones, tal como inmoralidad y cosas similares). Los ancianos oran por el enfermo en la iglesia.

Llegamos ahora a un libro que hace innumerables referencias a los ancianos, pero en realidad no hace referencia ninguna. Llegamos a...

 

El libro de Apocalipsis

 

En el libro de Apocalipsis encontrarán la palabra anciano repetirse una y otra vez. Tengan mucho cuidado cuando citen esos versos. Todas las referencias a ancianos en este libro se refieren a ancianos en los cielos. Ninguno se refiere a los ancianos de la tierra.

Por último, solamente como recordatorio, este libro fue escrito por Juan, quien vivió su vida como un plantador de iglesias itinerante. Él, no los ancianos, está lidiando con problemas en las iglesias locales. Hay aquí un diseño, una secuencia, querido lector, que desconocemos.

 

*               *               *

 

Ahora nos tenemos que preguntar: A la vista de todo lo que hemos visto, ¿cómo ha de ser un anciano y qué debemos esperar de su oficio?

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1