HABLANDO DIRECTAMENTE CON LOS ANCIANOS

Por Frank Viola

Después de su lectura, por favor, déjenos saber lo que piensa. (EspañolInglés)


El día 24 de julio de 2001, Frank Viola fue invitado a hablar con un grupo de unos 30 ancianos que supervisaban más de 10 congregaciones en Santiago, Chile. La reunión del primer día comenzó a las 10:30 de la mañana y terminó a las 18:30.

Por muchas razones, lo que ocurrió fue muy parecido a un histórico concilio de iglesia. Se le pidió a Frank que presentase sus puntos de vista acerca del liderazgo y compartir lo que llevara en el corazón con los hombres presentes. Rudi Lopez, un hermano en una de las iglesias plantadas por Frank (en Brandon, Florida, Estados Unidos), tradujo el mensaje al español.  (Rudi ha llevado por escrito un diario con todo lo acontecido en el viaje de Frank a Chile y también los detalles de esta reunión)

Los ancianos permitieron asistir a la conferencia solamente a cinco personas que no eran líderes de la iglesia. Al final del día, esas cinco personas estaban de acuerdo al decir: “Nunca, en todas sus vidas, esas personas, habían sido hablados como fueron habladas en el día de hoy. Por 12 años, nosotros y muchos otros, en las iglesias que supervisan, hemos sido controlados y oprimidos. Hoy hemos sentido como si nos hubieran dejado en libertad”. Un hombre que escuchó el mensaje comentó que había sido como lanzar dos bombas en el terreno de los ancianos: ¡Nagasaki y Hiroshima!

Solamente con un Nuevo Testamento en las manos y sin usar notas, Frank dio el siguiente mensaje.  Con muy poca edición, lo que sigue es la trascripción completa, 95% del texto es trascrito del mensaje. Por tanto, se lee tal como fue dicho.


PALABRAS DE APERTURA

Bien, hermanos, estoy emocionado y contento de estar aquí y quiero darles las gracias por recibirme. Lo primero que quiero decirles es que estoy muy impresionado de tantos hombres, líderes, sentados juntos en una habitación.  Conociendo que ustedes tienen una historia de hermandad juntos tratando de trabajar de algún modo juntos, esto solamente me dice que es obra de Dios. Impresionante. Por esto, hermanos les doy las gracias por lo que están haciendo. Estoy bendecido, si yo abandonara la habitación en estos momentos me sentiría bendecido.

Este joven a mi derecha, es el hermano que está tratando de traducirme (risas) . Permítanme que les diga como llegó aquí. Y esta es mi presentación de este hermano. La iglesia que me envió aquí, tiene un libro de teléfonos. Contiene los nombres de todos los traductores de español en los Estados Unidos. Comienza con los mejores traductores. Comenzamos a llamar a esos señores, pero ninguno de ellos podía venir. Así pues, continuamos por las demás páginas de este libro de traductores hacia los que no eran tan buenos. Los llamamos. Les pedimos que vinieran con nosotros, pero tampoco podía venir. De esta manera llegamos al final del libro. Allí encontramos una nota que decía, “Si todos los demás traductores fallan, llévate a Rudi Lopez

¡Este es Rudi Lopez! Si hermanos, ustedes no entienden algo, levanten la mano y usaremos a Eloy para que traduzca (risas)

Yo soy un estudioso de la historia. He pasado muchos años leyéndola. Y ahora estoy pensando históricamente. Aquí presentes tenemos muchos líderes religiosos. También tenemos presente a un hombre que tiene unos puntos de vista muy radicales acerca del liderazgo de la iglesia. Este hombre va a estar desafiando a estos líderes religiosos. De acuerdo a la historia, lo que deberá ocurrir aquí hoy, al final del día es que ustedes me van a sacar de aquí y me quemarán atado a un palo. A favor de mi esposa e hijos, les suplico no lo hagan. Rudi, sin embargo, es otra cosa (risas).

Tienen que entender, hermanos, que yo no se lo que Rudi les está diciendo. Por esto mismo, él  puede estar dando su propio mensaje (risas). Por tanto, si yo digo algo que les enfurece, tengan toda la seguridad que procede de la cosecha de Rudi y no de la mía. En consecuencia, deben dirigir todas sus piedras hacia él (risas)

PRESENTACIÓN PERSONAL

No se como comenzar. Creo que comenzaré diciéndoles que algunos de nuestros puntos de vista sobre la iglesia son similares. Nuestra preocupación por la unidad del pueblo de Dios es la misma. Pero nuestros puntos de vista acerca del liderazgo en la iglesia son polos opuestos.

También quiero que sepan desde el principio que no quiero que piensen que he venido aquí a llevarme a algunos de los suyos. Yo no me voy a llevar a nadie. Quizá terminemos el día en desacuerdo, pero seguirán siendo mis hermanos y yo soy su hermano. Yo no voy a tomar a nadie de ustedes. He venido a Chile porque he sido invitado. Estoy convencido de que es la voluntad del Señor que yo esté aquí.

Les voy a decir que acerca mi la práctica de la iglesia en los Estados Unidos, es diferente a la de ustedes.  Les voy a pedir permiso para que me permitan retarles. ¿Puedo hacerlo? (Sí)  ¿Puedo indagar acerca de algo de su entendimiento? (Sí) ¿Serán todavía amables conmigo después de esto? (Risas).

Les voy a hablar un poco de mí. Cuando tenía 23 años abandoné la iglesia institucionalizada y comencé a reunirme con un grupo de hermanos y hermanas. Todos estábamos en la búsqueda. Comenzamos a reunirnos en una casa, no teníamos clero, no teníamos ancianos. De esta manera nos reunimos por espacio de ocho años. Nuestra intención era aprender cómo reunirnos bajo el liderazgo de Cristo. Ahora, hermanos, tuvimos muchos problemas y experimentamos muchas cosas. Pero llegamos dentro de una experiencia  de la iglesia de Jesucristo que fue fenomenal. Experimentamos a Cristo de tal forma como yo solamente lo había leído en los libros.

En la mitad de la experiencia, me encontré con un hermano que era un colaborador de un discípulo de Watchman Nee. Su nombre es Stephen Kaung.  Stephen había venido a los Estados Unidos en los años 50. Hoy día tiene unos 80 años. Desde 1993, he mantenido una muy estrecha relación con el hermano Kaung. Me ha enseñado bastante. Nos ayudó cuando nos reuníamos. Me podía pasar todo el día contándoles historias acerca de mi experiencia en aquella iglesia. Pero no lo voy a hacer.

En los últimos cuatro años, he estado trabajando con un hermano mayor de nombre Gene Edwards. Gene tiene unos 70 años. Él está dirigiendo un programa de entrenamiento para obreros, del que yo formo parte.

Lo que Gene hace, lo que yo hago y lo que otros hermanos con lo que trabajo hacemos, es esto: plantamos iglesias de la misma manera que Pablo de Tarso lo hacía. Vamos a una ciudad y predicamos a Jesucristo y nada más que a Jesucristo. Enseñamos al pueblo de Dios como experimentarle en forma corporativa. Les entrenamos a funcionar juntos. Quizá no me creerán lo que les voy a decir, hermanos, pero es verdad. Nosotros abandonamos las iglesias solas, sin ningún tipo de liderazgo. Pero antes de hacerlo, les enseñamos cómo reunirse bajo la soberanía de Cristo, sin nadie sobre ellos. Y funciona... y es glorioso.

REUNIONES DE IGLESIA SIGUIENDO EL MODELO DEL SIGLO PRIMERO

Existen alrededor de unas 13 iglesias en los Estados Unidos, del tipo que les he descrito. Las reuniones son increíbles. El hermano Rudi está en una de esas iglesias. Se han estado reuniendo por unos tres años. Hermanos, no hay líderes controlando la iglesia, facilitadores de las reuniones, o haciéndose cargo de los problemas. Todos los hermanos comparten la responsabilidad del ministerio y la supervisión. Y ellos, los hermanos y las hermanas se ocupan los unos de los otros.

Los hermanos se reúnen una vez a la semana. Ellos toman decisiones acerca de la iglesia. No toman ningún curso de acción hasta que todos están de acuerdo. Esas reuniones son maravillosas, los hermanos las adoran. Duran largo tiempo.  Pueden imaginárselo, sin nadie liderando. El liderazgo proviene de todos los hermanos. Cuando esa iglesia tenga diez años, emergerán de ella, naturalmente, orgánicamente, espontáneamente, hermanos mayores con gran sabiduría.

Lo que les voy a decir es muy importante. Esos hermanos – aquellos con más sabiduría – no controlarán la iglesia. Esos hermanos no harán todo el ministerio. Esos hermanos simplemente estarán allí como lo que son: hermanos. Cuando hay una crisis, en la iglesia, los santos, naturalmente, ni que nadie les diga nada, cuidarán de esos hermanos. Y cuando lo hagan, esos hermanos seriamente considerarán lo que los otros tengan que decir. No por que tengan una posición, sino porque ya han probado en sus vidas que son más sabios y porque tienen un excelente don de servicio.

Si ustedes visitaran una de las reuniones de la iglesias con las que yo trabajo o con las iglesias que Gene trabaja, esto es lo que verían. (Cada reunión es diferente, pero le voy a describir una típica)

Verían una reunión sin líder, no existe ningún ser humano a la cabeza. Lo primero que notarían es que lo primero de todo, se reunirían en el centro de la habitación. Harían algo que ustedes probablemente nunca habrán visto. Todos los hermanos y hermanas estarían muy próximos unos a otros. Podrían sus brazos sobre los que tienen al lado (Frank se levanta haciendo una demostración con Rudi) haciendo un círculo muy cerrado. Y de esta manera, los hermanos comenzarían a entonar una canción.

Al término de esta, espontáneamente, sin que nadie les diga nada, otra hermana ofrecería una oración. Otro, quizá cantaría otra canción. Otro haría una oración. Otro también cantaría. Luego un grupo se uniría en oración. Alguien daría una declaración sobre Jesucristo. Otro alabaría al Señor. Otro comenzaría otra canción. En la reunión no hay un director de coro. Las canciones parten todas del cuerpo.

En algún momento, los santos se sentarán. Quizá el hermano Rudi se pondrá de pié y compartirá Jesucristo. ¿Qué compartirá? Él compartirá su experiencia con el Señor durante la semana. Los hermanos y las hermanas en la iglesia, se levantan de a dos, en tres y se acercan al Señor para encontrarse con Él, para tocarle a El.

Rudi compartirá de qué manera experimentó y tocó a Cristo durante la semana. Compartirá por espacio de dos minutos. Quizá diez minutos. Quizá cinco minutos. Quizá quince minutos. Se sentará y una hermana se levantará. Agregará algo a lo que Rudi dijo.  Se sentará y otra hermana se pondrá de pié. Compartirá a Jesucristo. Un hermano, entonces se levantará y compartirá Jesucristo. Otra hermana, etc.

Otros tienen para compartir un poema. Otros tienen una corta enseñanza. Algún otro exhorta a alguien. Todo esto está hecho en armonía. Lo que está compartido es vivo. Inyectará vida. No hay caos. No hay desorden. Si usted se sienta a observar, comenzará a buscar por la persona que está dirigiendo esta actividad, se pondrá a buscar por el líder. Pero, hermanos, ¡no van a encontrar ninguno! ¡Esta reunión no tiene liderazgo humano!

Pero hay un líder, El es invisible. ¡Jesucristo está liderando esta reunión a través de los hermanos y las hermanas! Y esta es nuestra experiencia. Hermanos , no les estoy mintiendo, esta es nuestra experiencia.

En aquella reunión habría hermanos mayores (a no ser que sea una iglesia joven.) Ellos observan la reunión. Si alguien viniera a la reunión y tratara de tomar las riendas, esos hermanos, probablemente, serían los primeros en dar un paso adelante. Pero esos hermanos mayores se encuentran bastante escondidos. Usted no distinguiría que son respetados debido a que cada uno está compartiendo todo lo que puede y más.  Ahora bien, les acabo de describir lo que es un anciano del siglo primero.

PREPARANDO EL ESCENARIO

Al llegar a este punto, lo que me gustaría hacer, con su permiso, con lo anterior como telón de fondo, es algo que por lo que yo sé, probablemente nunca ha sido hecho en esta ciudad. Me gustaría llevarles por un viaje a través de toda la historia de la iglesia del primer siglo. No le voy a arrojar ningún versículo. En su lugar vamos a mirar a la totalidad de la historia de la iglesia del primer siglo, de principio a fin. Les daría lo que yo creo es el soporte de la Escritura. Apoyo que, a juicio personal, no se puede negar. Será el apoyo de las Escrituras sobre lo que he dicho. Una vez terminado, si está bien con ustedes, pueden arrojarme sus preguntas.

Hermanos, quiero decirles esto: Cuando terminemos, si ustedes no están de acuerdo conmigo, aún sigo siendo su hermano. Y no pienso sacar ni tomar a nadie de ustedes. Solamente seremos hermanos que no está de acuerdo.

Si ustedes se abren a eso y tenemos tiempo después del almuerzo, me gustaría contarles la historia del lugar donde surgió la oficina moderna del pastor. Me gustaría contarles la historia de cómo las cosas se pusieron en el estado que hoy se encuentran. ¿De dónde vino el pastor protestante? No vino de la historia de la primera iglesia. ¿De dónde proceden los puntos de vista actuales sobre la autoridad? ¿De dónde viene la iglesia institucionalizada? Hermanos, yo les contaré la historia de la historia. Todo construido sobre la tradición humana.

En estos momentos, estoy trabajando en un libro. Este es una discusión acerca el origen de nuestras tradiciones de la iglesia Protestante. ¿Cuándo los cristianos comenzaron a reunirse en edificios? ¿Por qué es que cuando el clero ministra en el edificio de la iglesia, lo hacen a un nivel superior o físicamente por encima del pueblo? ¿Por qué la gente se viste con sus mejores ropas para ir a la iglesia? ¿Cuándo comenzó todo eso? ¿De dónde proviene la iglesia dominical? ¿Y el seminario? – esta probablemente me va a llevar a ser lapidado – ¿de dónde surge un clero profesional pagado!?

Hermanos, yo soy radical, tengo puntos de vista revolucionarios. Pero no hay nada más radical ni nada más revolucionario que la iglesia del siglo primero. Yo creo que hemos heredado, a través de nuestra cultura y 1700 años de tradición eclesiástica, nuestra forma presente de pensar.

¿Qué significa esto? Esto significa, hermanos, que si ustedes están haciendo algo que no está de acuerdo al principio espiritual, significa que si al final del día, ustedes concluyen que la mayor parte de lo que les ha sido enseñado, no proviene de Dios, ni fue originado por Jesucristo, ni puede ser apoyado por medio de las Escrituras, hermanos, no es su culpa. No es su culpa porque ustedes lo heredaron. Ustedes nunca tuvieron la oportunidad de otra alternativa.

Sin embargo, al final del día, ustedes habrán escuchado y sabrán. Ustedes serán responsables. Entonces, la decisión será de ustedes.

Al llegar a este punto ¿hay alguien que quiera decir algo?

¿Hay alguien que haya leído algún libro de Frank? Quiero saber si alguien ha leído algo de Frank (La mayor parte levantan sus manos.)

Uno de mis libros, titulado REHACIENDO EL ODRE, que es una muy elegante de decir, Rehaciendo la Iglesia, ahora se encuentra impreso en español. Justo acabo de recibir los libros esta semana así solamente traje unas pocas copias. Pero, si desean más copias, al final del día, les diré como obtener más. Solamente les pido una cosa, prométanme que no los van a quemar. (risas)

Desde tu punto de vista, ¿ustedes plantan iglesias sin liderazgo humano? Porque nuestra realidad es que hay ya una iglesia en Santiago de donde, por años, ya han salido ancianos. ¿Qué opinas de eso?

Voy a contestar eso diciendo: Yo no estoy aquí para sacarles a nadie de su gente. Hágame la misma pregunta al final del día y le repetiré lo que acabo de decir. Pero también la contestaré más específicamente. Gracias por la pregunta.

Me da la impresión que la mayoría de los hombres en esta habitación, han dejado algo. Estoy seguro que algunos de ustedes han tenido que pagar un precio. Estoy enterado de la situación en Chile. Si no lo estuviera, no creo que hubiera venido. No creo que debería estar en esta habitación si no hubiera sido informado acerca de su situación.

Les quiero pedir que tengan esta pregunta presente, y ustedes, señores, tendrán que contestarla. La pregunta es esta, ¿Al abandonar lo que hemos dejado, estamos aún trayendo al pueblo de Dios las mismas cosas que les trajimos en el sistema que acabamos de abandonar? Dicho en otras palabras, ¿han acaso ustedes abandonado el sistema, tanto como a ustedes les gustaría pensar que lo han hecho?

Al final del día, podrán decir: Sí, lo hemos hecho. Esta es una grandiosa confirmación.

O por otro lado, pueden llegar a una conclusión un tanto diferente. No obstante yo les quiero decir de nuevo, que estoy muy impresionado de que todos ustedes hayan venido aquí en la manera que lo han hecho. Esto es memorable.

LA DIRECCIÓN EN LA IGLESIA

Si no hay una cabeza humana dirigiendo en la reunión, ¿Cuál es tu posición de liderazgo en la iglesia?

Permítanme clarificar las palabras. En la reunión, una reunión de iglesia, donde el pueblo de Dios se reúne, no hay cabeza humana dirigiendo. Nadie dirige la reunión. No hay facilitadores. Pero cuando llegamos al punto en que hay que tomar decisiones por la iglesia, haciéndose cargo de los asuntos de la iglesia, una vez más, esto puede ser difícil de entender para ustedes, pero toda la iglesia lo hace a la vez. La iglesia toma decisiones ante el Señor.

Los hermanos se reúnen una vez a la semana y ponen su mente en la del Señor. Una semana, probablemente Rudi tomará un papel prominente en la reunió. En la siguiente reunión, Carlos será el que más hable. La siguiente semana David y Pablo serán los protagonistas. Pero todos participan en obtener la mente del Señor. Como verán en la medida que avance en la historia del Nuevo Testamento, yo no creo que ancianos-pastores-supervisores eran los que tomaban las decisiones por la iglesia. Nosotros creemos en liderazgo, pero nuestra experiencia es que el liderazgo parte de la iglesia en pleno.

En las iglesias donde trabajamos, los hermanos, cuando toman decisiones, se las pasan a las hermanas. Las hermanas también tienen bastante que decir en las iglesias. Si no les gusta algo que los hermanos han decidido, se lo dirán a los hermanos. Y nuestra experiencia ha sido que cuando a las hermanas no les gusta algo, generalmente están reflejando la mente del Señor. Los hermanos se equivocaron. Eso es lo que hemos encontrado, lo crean o no.

Mi papel, el papel de Gene, los otros hombres con quien trabajo, es el de enseñar al pueblo de Dios cómo reunirse de esta manera. Les equipamos. Les enseñamos a tomar decisiones juntos. Cómo lograr la mente del Señor juntos. Les enseñamos cómo experimentar a Jesucristo. Les enseñamos cómo compartirle a El unos con otros. Enseñamos como seguirle a El en una reunión. Enseñamos a los hermanos que les gusta hablar mucho, cómo aprender a contenerse para que otros puedan compartir. Enseñamos a los tímidos a tener coraje para  hablar sin miedo. Tenemos muchas formas de hacerlo. Nuestro trabajo es el de levantar un sacerdocio funcional que exprese a Jesucristo corporativamente sin que nosotros estemos presentes.

Ahora, hermanos, algunos de ustedes en esta habitación, van a escuchar lo que voy a decir, van a regresar a su grupo y van a decir, ¡Ah! Eso es maravilloso, voy a tratar de implementarlo. Le van a decir a su gente, vamos a tener reuniones en las que ustedes fan a funcionar. Y se van a dar cuenta más tarde que eso no va a funcionar.

Hermanos, lo que hacemos es muy difícil. Pero tenemos experiencia. Y no les está hablando alguien con un montón de teorías. Todo lo que voy a compartir con ustedes es nuestra experiencia.

¿Cómo toman decisiones como iglesia, por consenso? 

Nosotros creemos que la iglesia primitiva tomaba sus decisiones en forma unánime y que esta es la mejor manera de asegurarse que la mente de Jesús ha sido alcanzada. La forma en que lo hacemos es la siguiente: los hermanos se reúnen para discutir un asunto sobre el que actuar. Ellos toman la decisión en conjunto.  Algunas veces, cuando se encuentran ante una situación muy delicada, podrán estar discutiéndola unos con otros por cinco o siete horas y aún no llegar a la mente del Señor. Al llegar a ese punto dirán, dejémosle esto al Señor y continuemos la próxima semana. Después de mucha discusión, escucharse unos a otros y oración, eventualmente la iglesia llega a un acuerdo total. Todos logran la mente del Señor. Nunca lo he visto de otra manera. Pero toma tiempo.

ALGUNAS NOTAS PERSONALES

Continuará...

 

 

 

 

 

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