7
La Ironía
Tenía 19 años cuando me enteré de esto. Era un estudiante de seminario en Europa. (A los 19 años era un estudiante de teología en Europa con jóvenes de Alemania, Holanda, España, Bélgica, Suecia, Noruega, Dinamarca, Francia, Polonia, Suiza, Rusia, Rumania, Hungría, Egipto y Líbano).
Un misionero confió en mí este secreto. Desde entonces, lo he vuelto a escuchar cientos de veces.
En tanto que los misioneros y miembros de las organizaciones para-eclesiásticas inundan Europa, enlistando pastores y obreros en nuestras organizaciones eclesiásticas con nuestras superabundancia de dólares americanos, indoctrinándoles en nuestras misiones, nuestros métodos y nuestro estilo americano, trayéndolos dentro de nuestra mentalidad americana – en el fondo de nuestros corazones, nosotros los americanos, ¡no estamos orgullosos de nuestra fe cristiana en América! Como tampoco lo estamos de nuestras iglesias. Muchos misioneros en su país están avergonzados de las iglesias americanas. Sí, en efecto, nosotros somos la fe cristiana americana. Y la cristiandad americana que dejamos en América no es nada de la que podemos enorgullecernos. ¿Por qué, entonces, estamos exportándola?
Muchos misioneros americanos van a las misiones, porque creen que el cristianismo, en América, ha sido un completo fracaso. Tanto como los misioneros como los empleados que trabajan en las misiones, se han dado por vencidos. En sus ojos, la iglesia en América es un completo fracaso. En consecuencia, ellos vienen a ti – el campo misionero – en la esperanza de lograr hacer un mejor trabajo en tu país. Un enorme número de misioneros y obreros se encuentran en otros países porque se han dado cuenta que la iglesia americana ha fallado, y desean probar de nuevo en tu país para ver, si esta vez, pueden deshacer el entuerto.
Pregúntales.
Esta es la ironía. Te estamos dando un cristianismo fallado. Te estamos dando, en tu tierra, exactamente la misma cristiandad que ha fallado en América.
Si preguntas por qué estamos haciendo esto, podrás recibir repuestas de los obreros cristianos americanos que laboran en tu país, tales como:
“El cristianismo en América no funciona por los americanos. Tenemos mucha riqueza. Pero el cristianismo americano puede funcionar en Rumania o Albania porque el pueblo es pobre”.
Bien, la versión americana del cristianismo y la iglesia es patética. Sus formas y rituales, su poco profundo evangelismo, poca profunda visión, su poca profunda iglesia, no va a funcionar mejor en un país pobre que en un país rico.
Queridos hermanos americanos, si esa es la única razón que tienen como motivo para marchar a otros países, y si el cristianismo americano aliñado con unas lindas innovaciones de carácter personal... es todo lo que tienen que ofrecer, por favor, no pierdan su tiempo, regresen a casa. Todo el tiempo que estén fuera, serán una amenaza.
Haga un alto y, por un momento, mire lo que está haciendo. Encontrará a un obrero cristiano local y, usando el dinero americano, lo traes a tu organización. Le conviertes en una copia exacta de tu obra, de tu ministerio, tu organización, hasta de ti mismo y de América. Sea del Este o del Oeste, salvaje o estudiante de universidad, viviendo en la jungla o en la ciudad, utilizas el mismo manual, escrito en América, lleno de métodos americanos y de formas de pensar americanas. Utilizas el mismo manual en cada nación, en cada tribu, en cada cultura, en cada lengua, no importa dónde te encuentres. ¿No te das cuenta que tu obra es americana? Y no importa cuán poco parecida esta cultura sea a la americana, continúas marchando con los métodos en el manual desde el que fuiste enseñado. (El primer paso sería arrojar este manual. El segundo sería regresar a casa y tratar un nuevo y radical método de vida de la iglesia y evangelismo, aquí mismo en América... aquí en tu propia tierra.)
Tu estás obligado a hacer la popular cultura americana tu método principal de evangelismo... inclusive si esto significa destruir otra cultura y lo que es peor, hasta si esto significa el sacar a los conversos de su cultura para ponerlos en la americana, el estilo de la iglesia americana, un estilo que tú mismo consideras muerto.
Si importar el sistema de un país o su cultura, no te desvías un ápice de tu manual. La fórmula es precisa. Sabes exactamente lo que vas a crear. Y escribes a casa con impresionantes cartas que describen las grandes obras que estás llevando a cabo.
En una forma parecida a lo que hacen las organizaciones para-eclesiásticas, los misioneros americanos crean copias exactas de las iglesias americanas. No obstante, estás en conocimiento de que este estilo de iglesia es aburrida, muriéndose o muerta. No es relevante para la vida. Señor ¡no fuiste llamado para esparcir la cultura americana!! Y eso es lo que estás haciendo. Veinticuatro horas al día.
A escala mundial, estás destruyendo las culturas de este planeta acabando con toda esperanza de tener una ekklesia que sea experimentada orgánicamente.
¡Estás
aniquilando el último vestigio que albergaba la esperanza de una pura y
verdadera expresión de la vida de la iglesia en este planeta!
Todo lo que sea cristiano pronto parecerá igual por todo el planeta. Esto es lo que los católicos hicieron por un tiempo... una expresión universal de la iglesia. Esto fue lo que los Católicos hicieron durante el oscurantismo... una expresión universal de la iglesia, sin importar la lengua, raza, cultura, tribu o situación. Cualquier desviación era considerada herejía. El castigo por ser diferente era la persecución. Bien, señores, estamos regresando a esa misma época.
La ekklesia se está rápidamente convirtiendo en un solo sabor, un color, una nota, una dimensión. Los cristianos de todo el planeta se parecen como copias de cartón salidas de la imprenta, exactamente iguales haciendo exactamente igual a lo que el resto de los cristianos hacen. Totalmente predecibles, encapsulados. Totalmente... aburridos. Totalmente americanos.
Las posibilidades de la expresión de Cristo, con todas sus diferencias y variedades, han casi desaparecido de esta tierra.
La Novia de Cristo es pasada por alto, olvidada y desconocida. El obrero indígena, la iglesia indígena y la expresión orgánica de la vida de la iglesia nunca pasó por tu mente. No dejarás un pié cuadrado de este planeta donde la iglesia indígena haya llegado antes que el cristianismo americano. En tu presencia, las probabilidades de supervivencia de la expresión orgánica de la iglesia, son prácticamente ninguna.
Estás próximo a crear una versión, corregida y aumentada, de la iglesia católica. Hace quinientos años esta era la expresión universal del cristianismo. Solamente que esta vez va a ser la forma universal del cristianismo americano. Será tan omnipresente y tan rígido como lo fue el catolicismo en la época más intransigente de su historia.
Dentro de mil años, los historiadores escribirán acerca de la iglesia americana, una iglesia protestante por todo el mundo con una expresión totalmente americana. Pero ¿escribirán que la iglesia americana perseguirá a todos aquellos que trataron de mantener una expresión orgánica de la iglesia, de la misma forma que en cierta ocasión la iglesia católica persiguió a todos aquellos que trataron de llevar una vida que no era la católica?
Lo que ha ocurrido en Nepal, lo que está ocurriendo en la Europa del Este y lo que se está llevando a cabo en Albania son una prueba viviente de que estamos llegando a esa era.
El escenario puro para la manifestación de la orgánica vida de la iglesia, está siendo sistemáticamente aniquilado.
Les suplico, en el nombre de Cristo, ¡deténganse! Cambien radicalmente y váyanse a sus casas.
Si acaso creen que el cristianismo americano está mal, dejen de exportarlo, regresen y establezcan una expresión orgánica y americana de la iglesia.
Y a ti, es estas siendo invadido, colonizado, imperializado y americanizado... ¡ya sabes lo que tienes que hacer! Y si no crees que puedes hacerlo mucho mejor que los americanos, te invito ahora a conocer algunos hombres que levantaron obras mucho más superiores a las llevadas a cabo por los americanos.
Ninguno americano, ¡por supuesto!