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La Americanización de Nepal
Hoy, en este mismo momento que está leyendo estas líneas, las organizaciones americanas inter – denominacionales en Nepal están contratando a los líderes de esas iglesias indígenas, sacándolos de la ekklesia, haciendo a esos hombres parte de sus empleados.
En una época obreros orgánicos cristianos, ahora empleados de las organizaciones americanas.
En este mismo momento, los misioneros americanos, con sus empleados están introduciendo nuestra música americana, nuestros bancos bien alineados, nuestro formato de servicio americano, nuestro sermón americano y nuestro ritual del domingo en la mañana a los cristianos que una vez formaron parte de una expresión orgánica del cuerpo de Cristo en Nepal. Hace algún tiempo, esos cristianos de Nepal, se reunían en la casas, cantaban canciones nepalesas, funcionaban y participaban, ahora se sientan en silencio en edificios estilo americano.
¡Que Dios nos ayude, estamos dando nuestro servicio americano del domingo por la mañana a Nepal! ¡Alguien al frente dirigiendo las canciones! ¡Alguien predicando el sermón! (Esto ocurre en capitales y ciudades. En este momento en la mayor parte de las escondidas aldeas aún se siguen llevando a cabo las reuniones nativas. ¿Por cuánto tiempo? Solo el tiempo que le tome al dinero americano encontrar a sus líderes).
Una iglesia laica está desapareciendo de la faz de la tierra, ahogado bajo el papel verde del dólar americano. ¡Una expresión de Cristo que es natural de Nepal, se está extinguiendo!
¡Nosotros, los americanos, de nuevo lo logramos!
Rolan Allen hizo esta misma observación hace años, cuando se dio cuenta que este había sido nuestra forma de obrar desde el principio de nuestras misiones. Hemos sido expertos en hacer lo que hicimos en Nepal por más de 200 años.
Nosotros los americanos nos lanzamos a evangelizar el mundo por el año 1890 cuando lanzamos nuestra primera organización bajo el lema “la evangelización del mundo en una generación”. No logramos hacerlo en una generación. Pero tomen nota de esto: “Estamos al borde de un gran éxito. ¡¡Estamos a punto de completar nuestro empeño de americanizar todo el cristianismo evangélico, por todo el mundo!! Nos hemos lanzado a llevar a cabo algo en lo que creemos es bueno. Estamos a punto de producir un desastre de gigantescas proporciones, tan grave, que se necesitarán miles de años para recobrarse de él.
Nosotros nunca evangelizamos al mundo fuera de la iglesia indígena y orgánica. Pero hemos salidos victoriosos al americanizar la fe cristiana.
Donde quiera que hemos ido los americanos, nunca tratamos de preservar o hacer surgir una expresión cultural de la iglesia; ni en el caso de Nepal nunca se nos ocurrió el detenernos a aprender de una de los más maravillosos obreros cristianos de toda la historia de la iglesia. No podemos concebir que un creyente de piel obscura pueda saber más de los caminos de Dios que todos nosotros juntos. ¿Qué acaso puede enseñarnos un hombre de Nepal? El amado plantador de iglesias de Nepal, un gigante, bajo cualquier punto de vista, fue pisoteado, sus iglesias saqueadas y – hasta ahora – su trabajo es criticado y mofado.
Tengan claro este punto. Aquellos misioneros americanos y sus empleados han arruinado el nombre de ese querido obrero de Nepal. Se abocaron a arruinar su nombre a los ojos tanto de los nepaleses como de los occidentales. ¡Que ignominiosa farsa! ¡Que crucifixión!
¡No podríamos haber hecho peor desacato!
Y de esta manera, la miseria de sentarse en un servicio eclesiástico los domingos en la mañana, es exportada a otro país. La ekklesia y el liderazgo de Cristo en la asamblea queda atrapado bajo el zapato. La vida del cuerpo y su funcionamiento, desaparecen. La cultura no se toma en cuenta. La dignidad del nativo, ni siquiera es considerada o, aunque lo sea, su voz nunca será escuchada.
Yo considero, lo ocurrido en Nepal, uno de los mayores escándalos en la historia de las misiones, no obstante, dudo que vosotros lo hayáis anteriormente escuchado, o lo vuelvan a oír de nuevo, excepto en la forma en que aquí es descrito. Debería ser un escándalo a nivel mundial. Lo que allí ocurrió debería ser la causa para iniciar una revuelta. Causa de arrepentimiento, debería ser al menos, la causa para hacer cambiar nuestros métodos, actitudes y forma de pensar.
En Nepal, nosotros los occidentales cometimos un equivalente cultural a un genocidio... ¡estilo americano!
De nuevo, Rollan Allen, apuntó al hecho de lo que sistemáticamente hemos estado haciendo a los obreros nativos por generaciones. ¡Y lo escribió en el año 1912! Nosotros no cambiaremos nuestra forma dañina. ¿Qué es lo que tendrá que hacer el nativo? ¿Qué hay sobre tomar un camino radicalmente opuesto de los métodos presentes? Algo nuevo.
A la vez que continúa la americanización de Nepal, nos ayuda a darnos cuenta que el cristianismo occidental no entiende la ekklesia y lo que nosotros, los americanos, estamos ciegamente dedicados es a nada más que evangelizar.
(Yo sinceramente creo que si los empleados de las organizaciones para – eclesiásticas, pudieran ser transportados al siglo primero, censurarían las iglesias de Galacia en el Asia Menor ¡por no evangelizar lo suficiente! ¡Allí mismo las evangelizarían al estilo americano! Con bancos y púlpito incluidos. Y quizá susurrarían acerca del fracaso de otros cristianos. Quizá, pienso yo, hasta criticarían a Pablo por no evangelizar tan productivamente como lo hacen ellos.)
Europa del Este y Rusia no dejan de ser las victimas de esta forma de pensar americana. La única diferencia es que no se muestra tan dramáticamente, porque el estilo de la iglesia occidental estaba ya presente en Europa como resultado de un trabajo que llegó hace más de 100 años.
Albania, nunca fue alcanzada por las misiones occidentales. Es la única excepción. Solamente desde 1991 Albania ha estado abierta al evangelio. Así todos podemos observar lo que pasa en Albania. Observen y verán a los americanos hacer lo mismo.
Albania, ¡tú vienes después! Nosotros te americanizaremos. Lo que haremos en Albania será mucho peor de lo que hicimos en Nepal puesto que Albania es más accesible.
Las palabras de Roland Allen fueron repudiadas por casi todas las oficinas de misiones y sociedades evangelísticas mundiales. Cien años más tarde, lo que él dijo, lo que él escribió, lo que él suplicó, no se ha hecho. Los libros de Allen, un misionero inglés, no se imprimen más, sus palabras están olvidadas. Esa voz que una vez se levantó en contra de las misiones imperiales, se han desvanecido totalmente ignoradas.
Han pasado 100 años. Esa voz tiene que surgir de nuevo. Pero esta vez no ha de salir de la pluma de un misionero inglés; esta vez tiene que venir de los corazones y las vidas de miles de creyentes de toda la tierra. Tiene que venir de Europa, de Nepal, del Sudeste asiático, de Latino América y de África. Tiene que venir de ti: la victima.
¡Esa voz de protesta nunca surgirá de nosotros! ¡Tiene que venir de vosotros!
Entretanto, tened la seguridad, nosotros los americanos seguiremos colonizando y americanizándoles.
¡Y Albania es la siguiente!
Puesto es forma sucinta: Nosotros los americanos apuntamos a las Escrituras y vemos a los hombres siendo salvados del infierno. No obstante, no podemos leer el Nuevo Testamento en su totalidad y no ver el centralismo de la iglesia de Jesús por doquier.
¡En nuestra Biblia no existe! Ni cuando leemos el Nuevo Testamento, veremos a una iglesia que es nativa y culturalmente expresada. Lo que nosotros los americanos vemos cuando leemos el Nuevo Testamento, es el Cristianismo Americano.
Cristianismo Americano es todo lo que vemos en el Nuevo Testamento. Por tanto, exportamos nuestro estilo de cristianismo ¡con un celo como solamente tienen los americanos!
Entonces, ¿qué hacemos con esos conversos que pueden sobrevivir nuestro poco profundo evangelismo? ¡los americanizamos!
¿Están contentos con nuestros procedimientos?
A juicio mío, lo último que necesitamos en este planeta es enviar a individuos de habla inglesa a presentar nuestra práctica de ekklesia, a nadie. No obstante, es lo que hacemos arrasando con Rusia y Europa del Este.
¡Y Albania es la próxima en línea!
Entre tanto, unos pocos europeos del Este (observando a los americanos, que parecemos un híbrido entre un turista y una estrella de Hollywood) se preguntan si existirán células cerebrales en las cabezas de los americanos.
Ahora te voy a dejar saber uno de los mas increíbles secretos que jamás han escuchado. Y si no quieren creer lo que van a leer, pregúntenle a un misionero americano si es, o no, verdad.