2

El Tercer Camino

Europeos del este, escúchenme con mucho cuidado.  Nunca lo olviden, justo después del holocausto de la II Guerra Mundial, las iglesias de la Europa del Este todavía tenían la elección del tercer camino. De hecho, ¡todos los que leen este libro aún tienen opción al tercer camino!  En el caso de las iglesias de la Europa del Este: (1) Ustedes podían haber abandonado de sus 400 años de actividad ya muerta de hacer las cosas. (2) Podían haber rechazado la americanización de la iglesia europea occidental. (3) Se podían haber lanzado al agua con objeto de haber surgido con una completa y nueva – única – local e indígena, expresión de la iglesia de acuerdo a sus culturas.

¡Pero no hiciste nada de eso, Europa Occidental!

¿Qué es lo que harás tú ahora, Europa Oriental?

Ahora mismo, aquellos de vosotros que  sois nativos de la Europa del Este, os estáis dirigiendo exactamente en la misma dirección que la Europa Occidental marchó después de la guerra. Pero no os olvidéis, hay una tercera elección. Ustedes y solamente ustedes tienen que tomarla.

Tengo miedo de que algunos de vosotros os quedaréis con al primera. Enfadados contra la americanización de las iglesias en la Europa del Este podrán rechazar el tercer camino, de esta manera quedándoos donde ahora estáis.

 

TIENEN QUE CAMBIAR

  Queridos cristianos de la Europa del Este, vuestras iglesias están muertas – enfréntenlo. Vuestro primer paso es reconocer y admitir la muerte absoluta de vuestros servicios de iglesia.

En la forma que se reúne los domingos en la mañana es aburrido y terrible. ¡Admítanlo! ¡Enfréntenlo! Este es el primer paso. Vuestras iglesias carecen de atractivo a vuestros conciudadanos. Quédense donde están y su gente pasará por encima de ustedes. ¡Para siempre!

Continúen con sus horribles servicios de los domingos por la mañana y morirán lentamente, sin ser notados, sin que nadie se dé cuenta. A nadie le importará. Entonces ¿dónde irán los creyentes? Calle abajo, ¡a la iglesia americanizada! Esta es una nueva era en la historia del cristianismo en la Europa del Este. Cambiar o morir. Vuestra gente, vuestros compatriotas, están cambiando. Tienen que cambiar con ellos o ser sobrepasados.

Esta época no pertenece a aquellos de vosotros que ministráis – ni de aquellos que asisten – a las iglesias del pasado. La forma que se reúnen hace mucho tiempo que perdió su atractivo. No pertenecéis a esta época. Ustedes son un anacronismo. ¡Quédense reuniendo en la misma forma que ahora lo hacen y morirán!

Vuestra elección del primer camino no es válida. ¡Tienen que cambiar!

Esto nos trae a la elección del segundo camino – ser americanizados. Miren a su alrededor. Está sucediendo por toda la Europa del Este. ¿Acaso ya ha empezado en tu vida? ¡Probablemente! ¿Acaso el dinero americano y los métodos americanos ya han entrado en vuestras vidas y en la vida de vuestra iglesia? ¿Y vuestros amigos? ¿Vuestra ciudad? ¡Vuestra gente!

Hasta si rehúsas ser americanizado, serás americanizado. Cuando las organizaciones americanas para-eclesiásticas estén en toda Europa, cuando estés rodeadas de ellas, cuando todas las iglesias de tu área estén americanizadas... la gente de tu iglesia simplemente se irán y te abandonarán. Ellos se irán allí. Se irán donde las cosas son nuevas, frescas y excitantes.

Nunca lo olvides, la versión americana del cristianismo es excitante. (A pesar de que a alguno de nosotros que somos americanos, la iglesia americana nos avergüenza mundialmente. Hay millones de nosotros aquí en América que vemos a la iglesia americana como muerta. El que estemos exportando la versión americana del cristianismo, es chocante para nosotros)

Para la gente joven, más que cualquier otra cosa les gusta ser americanos. Ser americano es probablemente la cosa más atractiva que existe para la gente joven de este mundo. ¡Vuestra gente joven será americanizada!

Nunca pongas en baja estima el poder de americanización de los cristianos. Ya lo hemos logrado americanizando a la iglesia protestante en América Latina, África y Asia. Tú te unirás o serás pasado por alto. O también te podrás llegar a sentir derribado. Quizá nosotros los americanos lleguemos hasta atacarte si rehuyes unirte a la americanización de la fe cristiana en tu tierra.

 

La Otra Alternativa

¡Tienes una tercera elección! Este camino te lleva a: (1) Abandona tus heredadas y muertas formas, es decir, deja de hacer las cosas en la forma que las haces. (2) Rehúsa ser americanizado. (3) Finalmente, llega a una mejor expresión de la ekklesia que cualquier otra que los americanos e ingleses tienen... mejor que cualquier cosa que los americanos puedan haber soñado o imaginado.

¿Y cuál puede ser esa forma?

La ekklesia, al estilo del siglo primero.

Regresa a la excitante, gloriosa, libre,  participatoria y funcional iglesia del primer siglo.

Ella, la ekklesia, es más atractiva a tu gente que ninguna otra cosa pueda ser en esta tierra. Incluyendo a la iglesia americanizada.

Permíteme presentarte algunos términos nuevos: “orgánica” – “nativa” – “una expresión de la iglesia que es una expresión de tu propia cultura” – “la espontánea iglesia indígena”.

¡Una expresión espontánea, indígena, orgánica de la iglesia! Miren a esas palabras detenidamente. Orgánica. Hablo de una expresión de la iglesia que es nativa de tu país.  Una expresión de la iglesia que se empareja a tu cultura y que llega a ser descubierta. Descubierta, no importada.

Esto es de lo que se trata en este libro.

Y no solamente este libro. Ahora ya tienes varios libros a los que puedes ir en busca de ayuda si te atreves a tomar este tercer camino.

Estos libros te pueden ayudar a no ser americanizado. Y lo que es más, están diseñados para ayudarte a que descubras por ti mismo una experiencia indígena de la ekklesia en tu país.

(Los libros a los que me refiero son: La forma en que la iglesia debe ser, El hombre más necesitado y Revolución)

En el análisis final lo que vamos a tener que hacer es comenzar de nuevo. Vamos a tener que más o menos, ignorar la situación presente – ¡o tratar de imaginar que no existe! Vamos a tener que mirar sobre todo el planeta como necesitando iglesia – como si este mundo tuviera muchos creyentes pero no ekklesia.

Lo que tenemos entonces que seguir es a una nueva casta de obreros. Los plantadores de iglesias que levantan iglesias que son localmente únicas. Iglesias en las que el pueblo mismo descubre cómo expresar la “iglesia” y “la vida de la iglesia” en su localidad. Tenemos que ver una nueva casta de plantadores de iglesias que plantan iglesias indígenas y orgánicas. Hombres que viven y mueren con ese fin.

Ahora me gustaría contar una historia. Sucedió en Hungría.

 

Hosted by www.Geocities.ws

1