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La americanización del cristianismo

 

Lo he visto pasar dos veces durante mi vida

La primera vez, quedé estupefacto y desmayado

Pero no había nada que pudiera hacer.

Tenía diecinueve años.

Lo estoy viendo ocurrir de nuevo pero ahora tengo sesenta.

Y ahora sí puedo hacer algo.

¡Y tú también!

 

Cuando la Europa del Este fue americanizada

Justo después de la peor guerra en la historia de la humanidad, la Europa Occidental le fue dada a la Cristiandad Americana. En aquel tiempo el continente europeo era un montón de ruinas, con gentes saliendo a rastras de los subterráneos y bodegas.

En la medida que los europeos hurgaban en sus despojos, alzaron la mirada para ver los Cristianos Americanos llegando por miles. Nosotros veníamos a evangelizar a Europa. Nos quedamos a americanizarla.

Nosotros, los cristianos americanos, llenamos enormes carpas y gigantescos estadios... predicando el Evangelio a millones. Y miles de miles fueron salvos.

Cuando la noticia llegó a los Estados unidos ¡muchos más americanos vinieron! Y más dinero americano fue repartido. Europa Occidental se encontró con el evangelismo americano. La forma de pensar del cristiano americano se desparramó por toda la Europa Occidental.

En aquellos días, cristianos europeos nos dieron la bienvenida. Después de todo éramos los siempre sonrientes, bien vestidos, felices y entusiásticos. Para ellos construimos escuelas bíblicas y les enseñamos nuestra manera de pensar.

Nosotros americanizamos el cristianismo evangélico en la Europa Occidental. Desde entonces, el evangelismo estilo americano, se ha ido extendiendo por la mayor parte del planeta. Y de igual manera lo ha hecho la práctica de la “iglesia”. (Corea, África y América Latina, por mencionar algunos)

¿Podría esto haber terminado en forma mejor?

Los europeos, en aquel tiempo, tenían tres caminos a seguir. (Desgraciadamente solo estaban al tanto de dos)

 

El Primer Camino

El primer camino que tenían los europeos occidentales era regresar a las ya muertas formas de sus iglesias antes de la guerra. ¡Los ministros que eligieron este camino firmaron su propia sentencia de muerte! ¡En el día de hoy, las iglesias más tradicionales de Europa son prácticamente inexistentes!

 

El Segundo Camino

El segundo camino era imitar a las versiones americanas del cristianismo. Esto era fácil de hacer. Nosotros los americanos estábamos abriendo escuelas bíblicas por doquier, fundando centros de retiro, grupos misioneros y trayendo nuestros movimientos denominacionales y no denominacionales.

(Nadie de nosotros lo sabía en aquel tiempo, pero estábamos inventado lo que más tarde se vino a conocer como las organizaciones para-eclesiásticas)

Nosotros, los americanos ¡teníamos dinero para dar a los cristianos de la Europa Occidental! Toneladas de dinero. Y lo único que tenías que hacer para obtener algo de ese dinero, no era más que unirte a una de las docenas de misiones americanas, denominaciones, organizaciones evangelísticas o escuelas bíblicas que habíamos embarcado para ustedes.

Si hacías esto, recibirías nuestra gracia y nuestro dinero. En pago, nosotros te americanizaríamos.

Las iglesias europeas que tomaron el formato americano de fe cristiana, crecieron. Nunca olviden eso. Aquellas iglesias americanas florecieron. Crecieron en tamaño. Fueron exitosas.

Repito: Las iglesias europeas al estilo americano se extendieron por toda Europa y fueron exitosas. Las tradicionales iglesias europeas comenzaron a desaparecer.

Las mejores, más grandes – y, en verdad, con mayor actividad – de las iglesias en la Europa de hoy, pertenecen a la versión americana de la iglesia.

Queridos europeos occidentales, nosotros, los americanos, americanizamos vuestras iglesias europeas. Lo hicimos. Nunca piensen lo contrario. Nosotros les americanizamos a ustedes.

Hicimos lo mismo en la América Latina y en África.

Y esto nos lleva ahora al asunto de la Europa del Este. La única razón del por qué, en aquellos días, no americanizamos las iglesias de la Europa del Este, se debió a las armas comunistas.

¡Ahora, queridos europeos del este, es vuestro turno para ser americanizados!

Vamos a ir. ¡No! ¡Ya estamos aquí! Hemos llegado. En este mismo momento ya estamos trabajando duro para americanizaros, europeos del este. Os estamos dando nuestra versión americana de la cristiandad y de la iglesia.

 

UNIVERSALISMO VS EXCLUSIVIDAD

Tal universalismo ha ocurrido anteriormente en la cristiandad. Los católicos romanos comenzaron esta práctica y con mano de hierro mantuvieron a toda la cristiandad en una sola iglesia, ¡por mil años! Más tarde, cuando surgieron otras denominaciones,  ellos practicaron la “una y solamente única expresión”.

Cada denominación en la cristiandad tiene una característica única en la forma de hacer la “iglesia”. Esta forma no cambia sin contar la nación o cultura donde el movimiento va a ser instalado. No hay cambios, ¡ninguno!

Cada organización para-eclesiástica posee su propio “manual” y este es utilizado en cada país o cultura en que tienen acceso. No existen cambios. ¡Ninguno!

Pero ya hemos pasado el pequeño universo de los caminos denominacionales. Estas prácticas se encuentran presentes en este limitado círculo de influencia. Nos enfrentamos a un, mucho más grande, círculo de influencia: La cultura cristiano-americana siendo el único modelo conocidos por todos los creyentes que volvieron a nacer... no importan donde vivan. Una iglesia americana mundial, una mundial cristiandad americana.

Que oscuro y terrible será ese día. O ¿acaso ese día ya ha llegado?

¿Qué piensa usted?

Y esto nos trae al tercer camino. Este es el camino que ustedes en la Europa del Este necesitan hacer ahora. ¡Esta es la elección que los europeos occidentales se perdieron! Para nada les haría daño a los europeos occidentales probar de nuevo. Y por la misma razón a todas las tribus, lenguas y naciones de esta tierra que ahora forman parte de la americanizada fe cristiana. De lo contrario, el universalismo volverá a ganar en este planeta. Nosotros no necesitamos de una iglesia cristiana universal más que necesitamos de una iglesia romana universal. No podemos volver a caer en una segunda época oscura de la cristiandad.

En el próximo capítulo voy a hablar muy francamente a los cristianos de la Europa del Este. (Tu que vives en otra parte del planeta, estás invitado a escuchar ya que esto nos afecta a todos). Llegamos al tercer camino. Es bastante mejor que el primero y, sí, también es mejor que el segundo.

 

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