A veces uno espera mucho alg�n momento.

A veces uno duda de que ese momento pueda alguna vez llegar, pero igual lo espera.

A veces uno no sabe si es un pobre iluso o un sano optimista mientras espera.

Los momentos son lo que conforman nuestra vida.

Uno vive momento a momento. Uno disfruta algo en un momento, sufre en otros momentos, espera, recuerda, desea, nace, r�e, piensa, decide.

Todo sucede en alg�n momento. Claro que hay momentos que nos parecen interminables, otros que ni siquiera alcanzamos a percibir, algunos que tienen su justa medida y momentos que nunca quisi�ramos que terminen.

Los momentos tambi�n tienen forma, personalidad, estilo.

Cu�ntas veces hemos pasado un momento terrible, hemos hecho algo en el momento preciso, o dijimos algo en el peor momento.

Qui�n sabe si los momentos andan por el mundo con su forma, o si la adquieren en virtud de las circunstancias, pero lo cierto es que no es lo mismo un momento que otro.

Por suerte, algunas veces en la vida nos toca vivir un momento inolvidable. Queremos parar el mundo para que no se termine, y la realidad se vuelve mejor que cualquier sue�o.

En esos momentos quisi�ramos quedarnos a vivir, instalarnos. En esos momentos se nos vuelve el alma al cuerpo. Esa almita que andamos perdiendo por ah� en los dem�s momentos, nos recupera, nos toma y nos sonr�e.

No hay prisas en esos momentos y el mundo se vuelve un lugar grande y simp�tico. El pecho se nos sale del cuerpo, no nos cabe la dicha y los ojos se nos ponen m�s transparentes que nunca.

En esos momentos sentimos que todo realmente puede estar bien si uno lo quiere. Porque nos sentimos un poco omnipotentes.

Indudablemente nos pasamos la vida aprendiendo. Cada momento algo aprendemos.

Aprendemos de los momentos en que nos equivocamos, aprendemos de los momentos de dolor, de los de soledad, de los momentos en que nos inundan las tristezas y siempre aprendemos de los momentos dif�ciles.

Pero cu�nto tenemos para aprender de estos otros momentos, de los momentos inolvidables, de los momentos m�gicos, que vienen a decirnos que eso tambi�n es posible, que cada uno arma momento a momento su vida y que siempre se puede elegir.

Esos momentos parecen contagiarnos la risa y nos ense�an a aprehender la vida de otro modo. Pero fundamentalmente creo, que de esos momentos aprendemos que la realidad no es solo todo lo dem�s. La realidad es cada momento de nuestras vidas. Est� en nosotros atraparlos o dejarlos pasar, pero esos momentos son realidad y ah� est� la magia.

(noviembre2002)

 



...Nadie debe hacerse ilusiones

de que puede conquistar una sociedad m�s justa

sin luchar por ello.. CHE!

...Inork ez du ametsik egin behar

gizarte bidezkoagoa lor dezakeela borrokarik

egin gabe...

Cintia. BSAS

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