En mi opinión
personal, la retroalimentación es un término que describe al proceso mediante
el cual un sistema recibe información, la comunica, y a su vez obtiene respuestas que inciden en el mismo, de forma
positiva o negativa. Según Wikipedia (2007), “La retroalimentación es una
propiedad de los sistemas con tratamiento holístico,
referido a la totalidad, que se alimenta a sí mismo o recicla parte de la
energía disipada, tal como ocurre en un radioreceptor
súper regenerativo o en un motor de automóvil turbo alimentado” (p. 01).
La
retroalimentación es un mecanismo muy importante que aumenta el valor de
algunas reglas de actuación y disminuye el valor de otras. Este segundo método
no solamente se da en el caso de la escuela. Puede darse también en otros
momentos, como ser, de un amigo al jugar, del jefe en el trabajo y de otros
empleados o asociados, que actúan como “maestros”. Por medio de esta
retroalimentación aumenta o disminuye el valor de las reglas de actuación,
según el caso.
La
importancia en la vida diaria y en las relaciones laborales de la
retroalimentación, radica en que ésta permite al ser humano o a nosotros como
personas conocer las reacciones o formas de pensar de nuestros familiares o
compañeros laborales. Por ejemplo, si conversamos con un familiar sobre algún
problema o situación específica, no esperamos que solo nos escuche lo que le
estamos contando (lo cual es necesario), sino que aspiramos de él, como mínimo,
una respuesta u opinión sobre lo relatado. Dicha respuesta es la retroalimentación
y es la que nos permite conocer los puntos de vista que pueden ayudarnos a
tomar nuestras propias decisiones.
En el caso
laboral, funciona de forma parecida, los sistemas actuales de operaciones y/o
administrativos, se deben retroalimentar constantemente. Un sistema que no se
retroalimente es un sistema cerrado incapaz de adaptarse a los cambios que día
a día se generan.
Por ejemplo,
un gerente que no retroalimenta a sus subordinados o empleados nunca podrá
alcanzar niveles de excelencia laboral, por cuanto los empleados nunca sabrán
cuando lo han hecho bien o mal y en que deben mejorar o mantenerse. En
conclusión, la retroalimentación para mi, es una condición sine qua non de la
comunicación. Sin la retroalimentación no hay una verdadera comunicación, solo
sería información.