DOCUMENTACION

 

Gabriela Muñoz CI 12.504.621

 

 

 

Rol del Documentalista en la Sociedad de la Información:

 

 

En la actualidad con el advenimiento de nuevas tecnologías e información virtual el rol del documentalista tradicional a cambiado su perfil para adecuarse a las nuevas exigencias del usuario del siglo XXI; lo cual supone un gran desafió. El acceso a la información a través de grandes redes de telecomunicaciones, Internet, aplicaciones y bases de datos en el manejo de la misma, ha convertido el perfil del documentalista aun gestor de conocimiento de la información digital con nuevas exigencias:

 

 

Constituirse en experto de la búsqueda documental y de la localización de las fuentes secundarias, con la capacidad de detectar e identificar fuentes de Información potencialmente relevante para las necesidades de los usuarios.

 

Ofrecer servidores útiles y asequibles, tanto a los usuarios como a los demás profesionales, que sirvan de soporte en la ejecución de la búsqueda compleja en las bases de datos y ficheros de cualquier naturaleza.

 

– Ser«tutor» de los usuarios, orientando  a que se ayuden a sí mismos en la labor de discernir los temas y de crear guías y manuales de recursos que los lleven a las fuentes pertinentes, buscando soluciones a las necesidades puntuales de los mismos.

 

– Comprobar y verificar por el rastreo electrónico de fondos, ficheros y bases de datos, los resultados, aclarando cualquier duda en la interpretación de los lenguajes y en el uso de las técnicas documentales.

 

Diseñar y mantener el conjunto de ficheros y bases de datos necesarios para la función del centro, un inventario de todas las fuentes de información disponibles con un indicativo de localización exacta, la telemática que corresponde, su cobertura y nivel de actualización, así como una descripción pormenorizada de cada uno de los ficheros que la integran y sus contenidos.

 

Evaluar los recursos informativos, bases de datos y demás fuentes de información electrónica en Internet, porque ninguno de los ingenios automáticos, incluidos los «knowbots» o robots inteligentes, pueden decir qué fuentes son las mejores para encontrar información que se precisa, ya que “los criterios a considerar son más complejos que los aportados por los sistemas mecánicos, cuya capacidad de selección reside en una mera aparición y/o repetición de

un término más o menos impreciso en un documento electrónico”.

De esta manera podemos apreciar el desafió y las exigencias que tiene el documentalista de la actualidad en la sociedad de la información, cada día la información es mas versátil y se constituye en una base fundamental en la obtención e intercambio de conocimiento.

 

 

Evolución del Profesional del “Bibliotecario al Documentalista”:

 

 

Los orígenes del actual profesional de la información se ubican en aquellas fases de la historia de la humanidad en las que aparecieron la escritura y sus diversos soportes. Es en la civilización antigua donde surge un individuo que, entre sus funciones, estaba la salvaguarda y conservación de los depósitos documentales de los palacios y templos. Su labor se reducía esencialmente a la organización y custodia de los documentos, resguardados en las llamadas "casa de las tabletas" o "casa de los papiros".

 

En el Antiguo Oriente, fueron los sacerdotes los que se iniciaron en esta ocupación, ellos eran de los pocos que dominaban la escritura y, a su vez, ejercían buena parte del control ideológico en la sociedad; su labor consistía en reunir, transcribir, organizar y conservar los documentos.

 

En Occidente, es en Alejandría, donde con más claridad surge la figura del bibliotecario. Uno de sus bibliotecarios, Calímaco de Cirene, es una figura prominente en la historia de la bibliotecología mundial. En la Roma antigua, los primeros trabajadores de la información fueron, en unos casos, esclavos y, en otros, funcionarios públicos oficialmente reconocidos. Sin embargo, también sus funciones esenciales giraban alrededor de la organización y cuidado de los fondos. En la Edad Media, en las catedrales y monasterios, los monjes copiaban, ilustraban y restringían el uso de los volúmenes que guardaban. Con el Renacimiento, con las profundas transformaciones culturales que se produjeron, los trabajadores de la información tuvieron que enfrentarse a una demanda diferente de libros.

 

Es en 1627 cuando Gabriel Naudé, bibliotecario de Mazarino publica Advis pour dresser une bibliothèque, auténtico tratado de biblioteconomía, considerado como el primer texto sobre el particular. Los países anglosajones, pioneros en múltiples aspectos del mundo del libro fueron también los precursores de la formación profesional del bibliotecario, cuyo espíritu arranca de la concepción de esta ocupación como una profesión propia de caracteres bien definidos, y no como una serie de funciones realizadas de forma complementaria por otros profesionales (catedráticos, investigadores, maestros, etc.). La primera vez que se planteó este problema fue en el I Congreso Nacional de Bibliotecarios, Filadelfia, 1876: al año siguiente comenzaron las primeras enseñanzas en la Universidad de Columbia. En el Reino Unido, estas enseñanzas nacieron al tiempo que la Library Association, en 1885. Francia había fundado la École des Chartes en 1863, para el estudio de los documentos antiguos, pero no fue hasta 1869 cuando se creó una sección de Bibliografía. Los primeros diplomas en Biblioteconomía son de 1932 y por fin en 1963 se funda la École Superieure de Bibliothècaires de París, trasladada a Villeurbanne en 1974.

 

Pero aún seguirá evolucionando el concepto de bibliotecas, que era considerado predominantemente pedagógico en el siglo XIX y finalmente difusor de conocimientos al final  siglo XX y en el actual. Paralelamente cambiará la figura del bibliotecario, quien ahora deberá conocer las técnicas de búsqueda, recuperación y difusión de la información, las nuevas tecnologías en la información, etc. Actualmente, la profesión de bibliotecario se desdobla en documentalistas y bibliotecarios propiamente dichos, constituyéndose como pioneros del manejo de  la información virtual.

 

 

Requisitos que exige la Profesión en el contexto nacional e internacional. Nuevos Retos:

 

Sin duda el siglo XXI esta enmarcado por el avance vertiginoso de nuevas tecnologías y la globalización de los sistemas de información, en consecuencia el profesional de la información ha evolucionado a medida que se crean nuevas tecnologías y sistemas de información lo cual implica mayor manejo de conocimiento y documentación que va dirigido al mundo entero, adecuándose a los diferentes lenguajes digitales del medio y creando una documentación virtual depositada en grandes bases de datos del fácil acceso para el usuario del siglo XXI .

Todo esto exige al profesional de la información nuevos retos y aptitudes en su desempeño:

 

Si su misión siempre ha sido «ayudar al lector a moverse entre los libros», su reto actualmente es conocer qué hay en las redes, seleccionar lo pertinente separándolo de lo poco útil, analizar la calidad de lo existente, organizarlo de forma agradable para el usuario y ponerlo a disposición pública.

 

 

La sociedad de la información se abre paso, cada vez más deprisa, hacia la sociedad de la telecomunicación. Esto supone exigencias y planteamientos nuevos en el ámbito de la transferencia de la información y la documentación, para la que se hacen imprescindibles, junto a la flexibilidad y manejabilidad de los datos, la más fácil y rápida accesibilidad a los mismos. Hoy, y en adelante, la transferencia de datos e información exige planteamientos de arquitecturas transaccionales nuevas, con la flexibilidad y capacidad necesarias para soportar nuevos servicios y aplicaciones corporativas. Para ello, es necesario contar previamente con arquitecturas seguras y direcciones de localización con estructuras estándar, normativa de almacenamiento y programas de composición.

 

 

Para concluir, el profesional de la documentación juega un papel primordial en la sociedad de la información que cada día es mas rápida y podemos llegar a decir que ya se esta manejando en tiempo real lo cual implica otra etapa para el Profesional de la Información.

 

 

 

 

INFOGRAFIA:

 

 http://biblio.unap.cl/ind_noticia3.html

                  

http://www.sociedadelainformacion.com/9/profesional_de_la_informaci.htm

 

 

 

 

 

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