
CIENCIA
TECNOLOGÍA Y COMUNICACIÓN
Elaborado por:
Gabriela Muñoz
Los beneficios que los avances en los campo de la ciencia y
tecnología han aportado la profesión de información y documentación. Determinar
el rol que deben asumir estos profesionales frente a los impactos
socio-culturales causados por la globalización, haciendo énfasis en las
posibles contribuciones y aportes.
La revolución de la tecnología a finales del siglo XX y XXI ha provocado grandes cambios en la humanidad, en su forma de vivir, de trabajar y la forma de adquirir conocimiento e información, transcendiendo las fronteras y buscando la globalización, integrando al mundo a través de las redes de comunicación y nuevas tecnologías.
Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación impusieron también cambios en el perfil del profesional de Información y documentación. Por tal motivo este nuevo profesional se replantea desde el nombre propio de su profesión hasta los conocimientos, competencia, habilidades y aptitudes que necesita adquirir para continuar ejerciendo su rol de manera óptima. Ante todos estos cambios las instituciones de enseñanza superior revén de manera constante y dinámica los planes de estudio de estos futuros profesionales, así como inducen a los profesionales a actualizarse permanentemente.
La labor principal del
profesional de la información en este espacio, es servir de apoyo y facilitador
a las comunidades virtuales en las organizaciones, servir de consultores y
adiestradores, así como proporcionar asesoría y asistencia en la selección y
uso de los recursos de conocimiento.
Existen otras competencias
que estos profesionales deben dominar para ejercer su labor adecuadamente en
ambientes virtuales de colaboración en red, por lo que deben capacitarse en
cursos de gerencia del conocimiento.
Es indudable que las actividades que desarrolla el
profesional de la información han cambiado conforme el entorno y que
seguirán experimentado transformaciones con el correr de los años, debido a la
adopción de nuevas tecnologías y a la demanda de nuevos modelos de servicios.
El quehacer del profesional se ha sofisticado, se ha
ampliado su ámbito laboral y la temática de sus investigaciones; se ha
enriquecido y fortalecido la manera de asistir a los usuarios en las tareas de
distribución y circulación del conocimiento, como un eslabón importante dentro
del proceso de producción del conocimiento científico, humanístico y tecnológico.
Resulta imprescindible que el
profesional de la información se mantenga constantemente actualizado, a fin de
hacer propias nuevas aptitudes y habilidades, y pueda además orientar al
usuario y ayudarlo a desenvolverse en el ciberespacio.
Para la formación profesional
del profesional de información y documentación, se deben considerar los modelos
educativos de esta época, constituidos por las relaciones entre conocimientos,
habilidades, prácticas y aptitudes con el fin de lograr profesionales
emprendedores que asuman su responsabilidad, que sean creativos y también
flexibles en su desempeño laboral.
Se considera que el
bibliotecario, documentalista o gestor de información ante este reto debe
centrar su trabajo en organizar y generar información, crear servicios acordes
a las necesidades de cada tipo de usuario y adiestrarle en el uso de las nuevas
herramientas y recursos disponibles de manera que supere las barreras
tecnológicas en el uso de la información.
El profesional de la
información se verá precisado, cada vez más, a desarrollarse en un ambiente
relacionado con las tecnologías propias de la información y la comunicación,
manejar sistemas de búsqueda y recuperación de información, tener un amplio
conocimiento de los lenguajes de búsqueda informativa y naturales, por lo que
deberá disponer de conocimientos lingüísticos.
La biblioteca del futuro
exige un profesional muy calificado, de alto nivel de especialización, para
quien la actualización es una obligación de rutina. Este profesional está
obligado a ser un líder en el uso de las TIC y deberá tener vocación para
impulsar su desarrollo.
El Nuevo
Profesional:
v Este nuevo
profesional adquiere el papel de mediador entre las fuentes documentales y los usuarios, que necesitan acceder a
la información, tarea tradicional del profesional, pero que actualmente se
ve revitalizada por el empleo del
entorno electrónico.
v El quiebre del
espacio físico de la biblioteca tradicional, requiere que estos trabajadores
estén dispuestos a desempeñarse en cooperación con sistemas digitales de
información que les permiten desarrollar y ofrecer nuevos servicios y
productos.
v Estos nuevos
profesionales se desempeñan como consultores, imparten cursos de formación e
intervienen en el diseño de sistemas informáticos; además con la aparición de
Internet se han convertidos en expertos en búsquedas en la red, webmasters y
hasta diseñadores de pagina Web e intranets
v Se encargan de
recopilar, administrar, difundir y diseminar la información necesaria para el
progreso científico y técnico de la sociedad en soportes electrónicos,
impresos, audiovisuales, sonoros etc; y actúan como nexo entre el mundo de la
información y los usuarios reales y potenciales, tanto presénciales como
virtuales
v Entre otras tareas
se ocupan de descubrir y diagnosticar
las necesidades de información de la
comunidad para que trabajan, creando servicios y productos de alta calidad
acorde al mercado de información actual.
Podemos señalar entonces que el nuevo profesional reúne las siguientes
características:
v Tiene una actitud
versátil y creativa frente a un problema nuevo.
v Es capaz de
adquirir naturalmente y por si mismo un nuevo conocimiento, método o técnica
frente a la exigencia que le plantean los problemas de sus clientes.
v Cuenta con las
aptitudes adecuadas para enfrentar problemas no académicos de ámbito tales como
los de desarrollo tecnológicos, industriales o empresariales, aun habiendo sido
formado en la dinámica académica de la creación y transmisión de conocimientos.
INFOGRAFIA:
http://www.bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_6_05/aci070605.htm
http://eprints.rclis.org/archive/00002242/01/2004_005.pdf