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Mi Larga Historia
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Crecí complaciendo algunas de las expectativas de mi padre en cuanto al desempeño de un rol que me imponía una sociedad y una cultura; era una buena estudiante; cursé mi preparatoria en varios establecimientos educativos del país, creo que pase por más colegios , que años cursados. Llegada mi adolescencia, debía ayudar a mi Padre en las labores de una finca que habíamos rentado en las afueras de la capital, para la siembra de cebada, este tiempo fue sin duda, un verdadero martirio para mí, fue una permanente lucha entre lo que mi Padre separaba de mí, frente a lo que realmente era yo. Veía con preocupación, como esas labores iban desarrollando mi cuerpo muy al contrario de lo que yo esperaba, quería o imaginaba; esto menoscababa cada día más mi autoestima y arruinaba los sueños que tenía como mujer. Fue entonces, cuando empecé a experimentar sensaciones de interesarme por chicos de la escuela, esto me agradaba, pero generaba sufrimiento y angustia, pero ante todo confundía mi esencia, mi esencia de Mujer. Dada la dificultad para compartirlo con alguien, mucho menos con mi familia !me sentía metida en una verdadera encrucijada ¡
Fue entonces donde empecé a explorar, porque esos sentimientos de inadecuación corporal, porque esos anhelos tan fuertes de ser, sentirme, verme y realizarme como una verdadera mujer; pues a pesar que por un momento pensé que se trataba de una caso de homosexualidad, nunca llegué a aceptarme como tal, lo único que podía entender y percibir, era una marcada diferencia con todos aquellos miembros de mi mismo sexo biológico, esta diferencia, no era física, quizás eso me confundía un poco; pero sentía que ellos hablaban, pensaban, anhelaban, se comportaban y tenían expectativas muy diferentes a la mías.
Ahora, identificaba claramente que mi género, era un género femenino, discordante, con mi cuerpo masculino y eso requería urgentemente una solución. Pareciera, entonces, que aquí se resolvería todo, ya tenía un verdadero diagnóstico de mi situación; pero es aquí donde comienza en realidad, un verdadero calvario. Se iniciaba una lucha, por darle congruencia a mi mente con mi cuerpo, pero a la vez una batalla, para no sufrir el rechazo y el repudio que esto genera; en contra de una sociedad, sesgada culturalmente, por una serie de paradigmas y preceptos, que siempre te están diciendo lo que tú " DEBES SER ", pero nunca se detiene para ver lo que en verdad " TU ERES”
Resolverlo, ciertamente no ha sido nada fácil, he intentado una y otra vez, adaptarme a esos esquemas de los que hablaba anteriormente, es decir, vivir y tratar de sentirme conforme a ese " DEBES SER " que te han impuesto, pero todo ello resulta infructuoso. Fue entonces cuando me radiqué en la antigua República Federal de Alemania, para culminar mis estudios de Economía, en la Universidad de Siegen, esto sin duda aportó a mi vida, muchas cosas positivas, un acerbo de conocimientos muy interesantes, y la experiencia de desenvolverse en un marco cultural mas evolucionado; donde creemos que todo es diferente. Pero eso tampoco resolvía la situación. A finales de la década de los ochenta, inicie tratamiento médico-psiquiátrico, inicialmente con la intención de obtener la "CURA " a esto que tanto me atormentaba y no me dejaba vivir en paz, entonces supe, que el único camino viable para solucionar un trastorno de identidad de género, era acceder a una cirugía de reasignación de género, CRS, por sus siglas en inglés. Esto, creó en mi, muchas expectativas por lo que empecé a luchar incansablemente en hacerlo realidad; era esto, justo lo que yo deseaba con todas mis fuerzas; lograr una apariencia femenina en mi cuerpo, que fuera congruente, con ese sentir, con esa esencia que siempre había vivido en mí. Me sometí entonces a una hormonoterapia feminizante, a base de estrógenos y antiandrógenos, con el fin de adaptar mi cuerpo a esa nueva realidad y reunir los requisitos exigidos por el protocolo médico-psiquiátrico de vivir en el rol femenino, al menos dos años. Las dificultades, no tardaron, tanto en el ámbito social y laboral, así como en el familiar y económico, pues todos los gastos médico-quirúrgicos, pre y post operatorios, debían ser asumidos por mi misma.
Surge entonces un hito de esperanza, que parecía abrirse a mi favor; aceptando la posibilidad de un milagro en mi vida, una manera más sencilla, menos tormentosa, menos traumática, con mucha más aceptación socio-cultural, que me hiciera sentir bien. En un rol masculino, ingresé a una comunidad Cristiana _ evangélica, donde cursé el instituto Bíblico, para ser Pastor. Simultáneamente, contraje nupcias con la madre de mis hijos, a quien amé entrañablemente, y así viví por cerca de una década. Fue un hogar hermoso, ejemplar en muchas cosas, Ella, conocía la situación perfectamente, nunca le fue oculta, pero el tiempo demostró, que ella no estaba conviviendo con un hombre, un ser que hizo todos los esfuerzos por adaptarse y desempeñarse como tal, en un rol de Padre, y líder; sino que tenía a su lado, un ser, con su misma naturaleza, con sus mismas expectativas, realmente estaba casada con una mujer, estaba casada con !GABRIELA!
El esperado milagro; nunca se produjo, no culpo a nadie de ello, amo a mi Señor con todo mi corazón, sencillamente no pasó. Y "GABRIELA" estaba intacta.
Bueno, esta historia se complica ahora un poco, han transcurrido cerca de tres años desde que nos separamos, el proceso de resignación en la fase pre-quirúrgica, ha tomado nuevas dimensiones, se han acelerado los efectos feminizantes de la terapia hormonal, los cuales se hacen más evidentes cada día. Y se esta viviendo ya, un rol más acorde con mi género; esto me hace sentir muy bien. Pero es en este punto, donde se empiezan a sentir con mas fuerza, la presión, las voces de protesta, el rechazo, la ignorancia, la soledad, la hipocresía, las permanentes condenas de personas que creen tener la verdad absoluta de todas las cosas; la presión laboral por ejercer un rol, al cual, no pertenezco, y quizás lo más duro de todo, el abandono y rechazo de mis hijos amados, quienes a causa de las imprudencias de la Madre, no tuvieron la oportunidad de enterarse de una manera metódica y dirigida, como lo había planeado con mi psiquiatra y mi psicóloga; de lo que pasaba con su Padre. Tampoco de intercambiar conmigo conceptos y aspectos de lo que vendría mas adelante; sino que con un sesgo cultural fuerte y con un fanatismo religioso, ella, satanizando en los niños mi comportamiento, plasmó en ellos una idea bastante alejada de la realidad, de lo que conmigo sucedía; dándole una connotación de inmoralidad y pecado, ignorando los conceptos clínicos y médicos en referencia; a pesar, que un equipo médico-psiquiátrico, del Instituto de Bienestar Familiar, y otro de la Secretaria de Salud de Bogotá; así como la división de trabajo social del mismo Instituto; conceptualizaron, luego de varias pruebas y valoraciones, que no existía ningún impedimento de tipo físico ni psicológico; y que la integridad física, moral y psicológica de los menores no corría peligro alguno. Pues lo que había iniciado desde el 10 de Noviembre del 2003, traicionando mi amistad y mi confianza, pues lo hizo a escondidas, fue nada más ni nada menos que un proceso administrativo, solicitando al Ministerio de protección social, la terminación de derechos de Patria Potestad sobre mis hijos; argumentando incapacidad moral, para ejercer los derechos de progenitura, a causa de mi trastorno de identidad de género. " QUIZAS PARA ELLA; SENTIR, PENSAR, VIVIR, SOÑAR Y SER MUJER, ES INMORAL" ¡QUE IRONIA!
Bueno, cuando reinicié este proceso de reasignación, presupuesté que muchas cosas se iban a complicar, sabía que en los ámbitos social, familiar, legal, laboral, financiero, sentimental, habitacional, etc. (queda alguno?) iba a tener inconvenientes, rechazos, dificultades, etc. como el Chavo del ocho me dije: "Todos mis movimientos, están fríamente calculados" y sí, en realidad creo que se contemplaron todas las posibilidades de éxito y fracaso del proceso mismo y del desarrollo de mi verdadera personalidad y créame, así ha sido; lo que nunca pensé, era que todos ellos, se dieran en forma simultanea, y que llegaran como una tempestad, una tormenta, alterando todos mis esquemas de vida, agradezco en verdad a todas aquellas personas, que han incidido y ayudado, fortaleciéndome, dándome valor para afrontarlas, siendo un bastón de apoyo en momentos, que si no hubiera estado preparada y no hubiera contado con estos seres maravillosos; estoy segura, me habría derrumbado; quisiera mencionar a todas y cada una de ellas, pero la lista sería inmensa. Pero aquí vamos. A pesar que perdí mi empleo, a causa de los cambios que se estaban dando, por los efectos feminizantes del proceso; los cuales no eran ni son negociables en ningún momento. Con todo, acudí a las directivas de la empresa y logré demostrarles que la productividad mía era una de las más altas de la compañía y que lo que ellos consideraban que afectaba la imagen de la empresa, desde el punto de vista estético-cultural, no tenía ninguna incidencia en la productividad aportada por mí; es entonces cuando me dan la oportunidad, de seguir trabajando con ellos, como una agencia externa, no con un vínculo laboral, pero si desempeñando la misma labor que hacía, bajo un contrato de corretaje; aunque las condiciones de salario y estabilidad se han perdido, ya que ahora dependo solo de mi misma; considero que lo más importante es haber logrado un reconocimiento de mujer, en dicha actividad y hoy puedo laborar con esta empresa en mi condición de mujer. Dejo esto. como un importante logro, en el ámbito laboral y de los derechos humanos; pero más allá de discursos prosaicos y protagonismos personales, quiero que toda las personas que viven con una diferencia, entiendan que solo con el empoderamiento individual y las propias convicciones; siendo generadoras de resultados reales y consecuentes con su propio discurso; se puede llegar a logros y reconocimientos colectivos de esta índole. Comprenda, que muchas veces la famosa discriminación, empieza por la auto-discriminación la cual lacera, aísla y crea barreras que no me dejan ver más allá, pero estas barreras no son más que aquellas que yo pongo cuando me siento derrotada, cuando asumo papeles de víctima y me pongo a la espera de que los demás hagan y logren las cosas que yo misma debo hacer. Impidiendo así el desarrollo, éxito y plenitud de la esencia de un ser.
Tal vez lo mas difícil ha sido acostumbrarme a la ausencia de mis hijos, el problema se agravó, en tanto que Bienestar Familiar, no encontró ninguna causa para apartarme de mis hijos, la madre biológica, no aceptó la conciliación propuesta y se perdió con los niños, tuve entonces que iniciar una acción legal esta vez ya ante un juzgado de familia a fin de regular las visitas, dados los antecedentes del proceso administrativo anterior. He perdido todo contacto con ellos, incluso el telefónico, solo en las navidades y las fechas de su cumpleaños he logrado hacerles llegar un obsequio y una manifestación de mi inmenso e incondicional amor. Este proceso es demorado, pero estoy segura de lograr un fallo favorable al respecto, cuando lo tenga, les prometo que lo voy a mencionar.
De Niña a Mujer
A La Una, a las Dos y a las ..................
Hasta el Último Intento
Desafortunadamente, la manera como ella decidió enfrentarlo, no fue la mejor, nunca acudió al diálogo ni a ningún tipo de ayuda, mucho menos a enfrentar el conocido tema, que se tornaba, como un pasado nada más, sino que optó por sustituirme por un amante, bueno, a la verdad fueron tres, una persona que terminó destruyendo un hermoso hogar. Un hogar fundado, en cimientos espirituales y por mi parte, fundado en un genuino amor. No la culpo en verdad, aunque nunca estuve de acuerdo, con la forma en que manejó las cosas, estoy segura, que nunca, me amó de verdad, quizás nunca me deseó, pero si, se refugió en una religión, en una posición pastoral, que le hacía gozar de un alto grado de confianza de mi parte y de parte de su familia y los líderes de la Iglesia, Comprendo, que ella debía buscar su felicidad y realización como mujer. Hubiera sido más fácil, decírmelo.
Ahora, estamos separadas, desde hace cinco años, lo manejamos hasta hace unos dos años, de manera muy amistosa y cordial, impidiendo así hacernos daño y hacerlo a nuestros hijos. Cuando Sandra abandonó el hogar; me enfrentaba de nuevo a la misma encrucijada, al mismo laberinto sin salida, a la misma prisión, de la cuál he decidido liberarme ahora y para siempre.
En la actualidad, también yo, estoy buscando mi felicidad y mi realización como mujer, quiero encontrarla sin importar cuanto me cueste, social, familiar, cultural y económicamente, en esfuerzos, en luchas, en derrotas y en tristezas, en barreras, en obstáculos, en logros, en metas, y en objetivos. Ahora tengo dos muy claros: La realización plena de Gabriela, en su verdadera esencia; y la aceptación, comprensión y recuperación de mis hijos, los cuales están unidos a mí, no por un vínculo de sangre, ni un vínculo civil o legal, sino por un poder más fuerte, por "LA FUERZA DEL AMOR". Todo esto en conclusión, es, ha sido y será mi gran sueño, porque quien no tiene un Sueño en la vida, está muerto en vida.
Hacia Los Tribunales Judiciales
La ausencia de ellos me ha afectado muchísimo, me ha generado estados depresivos frecuentes, pero creo que eso es normal; sueño con recuperarlos, al menos legalmente, ya lo logre, espero hacerlo en la parte emocional y afectiva, se que me aman, y yo les amo en gran manera y un día podrán comprender y aceptar al ser que le dio la vida, sin importar como sea, estas palabras no las digo yo, me las dijo mi hija Sarita, la primera vez que nos comunicamos por el Messenger. Hace casi ocho meses. Yo creí en ese momento en esa promesa, y aún la sigo creyendo, se que ella, es una mujer maravillosa y muy sensible, así como mi hijo Erick, ¡Se que un día, estarán a mi lado!. Todo esto paradójicamente, en vez de derrumbarme, me ha dado fuerzas para seguir adelante, luchar por ellos, luchar por una estabilidad, por recuperar su amor y su compañía, por hacer de GABRIELA, la mujer que siempre debí ser. Ahora, estoy concentrada en el proceso de reasignación, en los grupos de apoyo y de derechos humanos. las cosas negativas, quiero hacerlas positivas, convertir los obstáculos en oportunidades, y los próximos seis meses, los dedicaré a terminar de adecuar todas las cosas, finanzas, salud, estabilidad, y desarrollo del rol, para comenzar el 2005, cumpliendo el sueño más grande de mi vida, mi CRS.
Una pequeña Evaluación.
Ahora, estoy muy contenta, después de muchos esfuerzos, he logrado por fin tener una identidad, desde el aspecto legal, mi nombre, dejó ya de ser un pseudónimo, un simple alias, para convertirse en mi nombre legal: "GABRIELA" con el cual soy reconocida ya por el estado Colombiano, un documento de identidad que ya lleva mi nombre y mi foto, realmente, esto cambia mucho las cosas, y me refuerza en todo este proceso. Esto sin duda ha contribuido mucho en el desarrollo de mi personalidad y ahora si puedo decir que estoy viviendo y trabajando en el rol femenino el cien por ciento de mi tiempo; cuanto tiempo hubo de pasar para esto? imagínese; pero por fin me siento realizada, ahora, no solo soy y me siento una mujer, sino que soy reconocida y me desempeño como tal. Podría afirmar, que este gran sueño, se hace cada día más real.
LO BUENO, LO MALO Y LO FEO.
Bueno, para ubicarte en tiempo y espacio, estoy escribiendo desde Bogotá Colombia, estamos en el mes de Agosto de 2006; han transcurrido ya más de dos años desde que escribí por última vez, sucedieron muchas cosas, ha sido un tiempo maravilloso, difícil también y muy, pero muy lleno de emociones de todo tipo. Ha habido aspectos negativos pero también algunos muy positivos, creo que la balanza se inclina hacia los segundos, de lo contrario, no estaría escribiendo este párrafo; por cual grupo empezamos?............., Bueno para dar gusto a esa curiosidad, un tanto morbosa, que caracteriza a los seres humanos, espesemos por lo malos vale?
Los Malos Ratos.
Por otro lado, el aspecto laboral se hizo muy crítico, aunque en ese momento estaba trabajando en la empresa donde inicié este proceso, ganaron ellos, finalmente, aunque no me despidieron abiertamente por la transgresión cultural al género (no podían hacerlo); me dieron un contrato de corretaje, en unas condiciones irrisibles, en cuanto a ingresos, la expectativa era mas alta, pero ellos dijeron que solo empezaría a devengar comisiones desde la renovación de cada contrato, y no desde el mismo momento del cambio de contrato, esto cambiaba sustancialmente las cosas y pasó de un ingreso esperado de US$150 al mes, que de hecho es ridículo, a solo US$ 20 por mes. Conclusión, me era más costoso ir a trabajar que quedarme en casa. A partir de allí, duré casi dos años sin empleo, nadie quería contratar a una mujer que dejaba ver algunos rasgos de su pasado, pase muchas entrevistas y nadie me llamaba, déjeme aclararle, que a la sazón, no tenía a nadie de quién depender parcial ni totalmente, ni económica ni afectivamente, todo el mundo me había abandonado, familia, amigos, examores, etc., hasta llegar a un punto crítico de soledad y desesperación, incluso, personas que habían pasado por este mismo proceso, me abandonaron, creo que temían ser delatadas, al estar en mi compañía. El cuadro: una mujer sola, en un aparta estudio retirado, con el teléfono suspendido,(adivina porque?) incomunicada totalmente, sin posibilidades de desplazamiento, y sin un centavo en su cartera. llegó el día en que a la hora de almorzar, no había nada, absolutamente nada que comer en mi alacena, no te digo mi nevera, sino mi alacena, por que la nevera la había empeñado, cuando te digo nada es que ni siquiera, sal tenía; pero estaba feliz, créeme, feliz; me estaba realizando, aún en esas circunstancias. Pero mi Señor, nunca me ha abandonado, su fidelidad ha estado siempre para conmigo. En ese momento llegó sin anunciarse, mi mejor amiga, la flaca, todos saben quien es, llegó con la hermana, llevaba un mercado y una carne para que hiciéramos almuerzo, quede totalmente conmovida y estupefacta con ese gesto y además con lo oportuno de su visita, me maraville, de como una persona con una buena actitud mental, y con personas como ella y algunas otras que más adelante me dieron su mano, de manera muy espontánea y desinteresada, puede seguir adelante, con solo las ganas de echar a andar, lo que un día se propuso, gracias le doy, a la vida, a Dios y a mis amigas mas especiales, que siempre estuvieron allí, no fueron muchas, pero le aseguro que si fueron suficientes, a mi hermana, que se unió más adelante a esta causa al principio, con muchas, dificultades y llena de temores y rechazos, pero quien se ha convertido hoy, junto con sus hijas, en mi familia, y mis mejores amigas.
Otro aspecto, muy duro fue evidenciar que una cosa es sentirse, pensar, verse y hasta vestirse como mujer; es decir reconocerte a ti misma, ante tu mente y ante tu espejo, como tal, eso no es difícil , siempre lo vi. y lo creí así. Pero otra muy diferente es que la gente en la calle, te de ese reconocimiento, no como una dádiva, ni como un beneficio ni un favor; sino como el resultado de lo que su mente interpreta, a través de lo que sus ojos y su cultura le muestran, y ser reconocida ahí, como mujer. Me refiero a que puedes ir arreglada, maquillada, en zapatos altos etc. es decir, con todos los elementos culturales de la feminidad, pero cuando interactuar, saludas o pides algo, te digan: "Buenas tardes Sr.", eso me derrumbaba, me hacía sentir muy mal, eso, junto con la violencia visual, de que se puede ser víctima en un caso de estos, me llevaba a pensar si realmente algún día, podría ser, por lo que los demás ven; reconocida en pleno como una mujer común y corriente, pasar totalmente desapercibida, sin ser cuestionada, parecía por momentos inalcanzable e imposible.
Los Buenos Momentos.
Por fortuna, la constancia en el proceso, la terapia de reemplazo hormonal, y el aprendizaje derivado de lo que he llamado "ensayo y error" en todo, en el comportamiento, el vestido, el maquillaje, la voz etc., han cobrado su cuota, hoy las cosas son diferentes, mi aspecto, es de una apariencia agradable, elegante, atractiva, desenvuelta, acorde con mi edad y condición, sin excesos; los temores, muchos quedaron atrás, empecé a trabajar en Mayo de este año, en una fábrica de ropa de Medellín, soy la directora de recursos humanos, ha sido una experiencia inmejorable, no me alcanzaría esta página para describirte los muchos buenos momentos y cosas nuevas que he vivido, el cúmulo de experiencias que desde esta perspectiva estoy viviendo. Obviamente, los planos comparativos, del antes y el hoy, llegan por oleadas, por instantes y aunque muchas veces me ponen en aprietos, también me deparan momentos muy divertidos y hasta en ocasiones me causan mucha risa; estar parada al otro lado de la orilla, observar desde la otra cara de la moneda, el cúmulo de pequeñas-grandes cosas que encierra la cotidianeidad, cosas que a veces pasarían inadvertidas como por ejemplo: esquivar los coquetos de la empresa, rechazar las invitaciones que no te gustan y aceptar las gentilezas y caballerosidades de algunos hombres, que aún conservan esas costumbres. escuchar tu nombre cuando te llaman, etc. podría enumerarte muchas más que a diario ocurren, pero voy a mencionar las más significativas, para las cuales no me había preparado: Una de ellas, fue en un almuerzo de la empresa, me correspondió el puesto, junto a la contadora de la empresa; una mujer relativamente joven, inteligente y perspicaz, nada hermosa, pero atractiva; intercambiábamos matices de la vida personal, lo de siempre, "Donde estudiaste? tienes novio? eres casada? tienes hijos etc." hasta ahí, todo iba bien. Cuando me preguntó por el padre de mis hijos, si el me ayudaba, y porque me había separado, me pasó lo de Condorcito, quedé ¡REPLOP!. En verdad nunca he mentido, y esté sitio, es prueba de ello, pero en esta ocasión me resultaba muy difícil, decir la verdad; así que aunque por algunos segundos me compungí, salí finalmente airosa y sin tener que mentir; le dije " Hay Nena, de eso mejor ni hablemos, porque se me daña el almuerzo". No imagino, la clase de monstruo, con quien ella imaginó, que yo me había casado.
La Recta Final.
La he llamado así, porque como cualquier carrera, se ve la recta final, la meta, el objetivo final que se quiere siempre alcanzar. En efecto me refiero nada más ni nada menos que al proceso quirúrgico de reasignación de sexo, o mejor llamado ahora, reafirmación de sexo y es que ese término, me gusta más, pues a la larga, lo único que se hace en realidad, es reafirmar una identidad que por muchos años, estaba ahí reprimida y represada. Todo ocurrió, el pasado 26 de Julio del año pasado. Logré finalmente, que el sistema de seguridad social en salud, sin acciones judiciales, ni tutelas, ni derechos de petición de ninguna clase. Cubriera por medio de la EPS, a la cual me encuentro afilada, todos los costos, pre-quirúrgicos, quirúrgicos y hospitalarios de dicho procedimiento, Lo que parecía imposible, por muchos momentos, se plasmó en una interpretación holística de los derechos fundamentales en salud, que debe tener cualquier ciudadana o ciudadano Colombiano y que están consagrados en nuestra carta política. Y extendieron una autorización quirúrgica, para el Hospital San José, donde fui intervenida por un excelente equipo médico, que dentro de un marco, de gran profesionalismo, ética y respeto, realizaron todo el procedimiento, haciendo un trabajo de gran calidad estética, médica, plástica y funcional.
El resultado, no pudo ser mejor, describirlo con simples palabras, no resulta fácil, pero de una manera jocosa y para que Usted, pueda entender mejor, lo que quiero decir, lo voy a decir así: "Quedó, para portada de Play Boy"
Fue un trabajo extraordinario, tengo profundos sentimientos de gratitud, primero que todo, con el Departamento de Psiquiatría de la Universidad Nacional de Colombia, más exactamente con la Dra. Elena Martín Cardinal, con la EPS que autorizó el procedimiento, con el Hospital San José, con el equipo médico que participó, con el cuerpo de enfermeras y enfermeros y con un artista, un escultor, un gran cirujano que es el Dr.Marco Aurelio Nossa.
El aporte, sin duda, es inmenso, ha contribuido enormemente a la reafirmación de mi identidad y a un adecuado auto aceptación.
Aún así, afrontaba muchas dificultades a causa de los rasgos faciales masculinizados, que producto del influjo hormonal androgénico, por más de cuarenta años, se había enmarcado, Adicionalmente, el vello facial constituye un gran problema en las características secundarias del sexo biológico femenino. Solucionar eso, implicaba una alta inversión de dinero, en tratamientos estéticos que debían efectuarse en la estructura de los ángulos mandibulares y del mentón, además de practicar una depilación facial láser, que lograra solucionar de fondo ese problema.
Acudí a varias ONGS, a juristas expertos en derechos humanos y finalmente a la misma entidad, que había cubierto la cirugía de genito plastia feminizante. con el objetivo de que cubrieran estos procedimientos. El resultado, como era de esperarse, fue una negación por parte de dicha entidad.
Para entonces, dada la imperiosa necesidad que había tenido de luchar por todos y cada uno de mis derechos y ante la imposibilidad de sufragar los gastos que expertos juristas demandanban, me fue necesario, hacer una preparación empírica y autodidacta en el tema de derechos humanos y derecho constitucional. Eso me abrió los ojos sobre las posibilidades que tendría de solicitarle al estado Colombiano, que como parte de mis derechos en salud, así como de mis derechos económicos sociales y culturales, este, corriera con dichos gastos y amparara mi derecho al libre desarrollo de la personalidad y mi derecho a la salud.
Cuando la respectiva entidad negó los procedimientos solicitados, estaba ya preparada para instaurar una acción de tutela a mis derechos conculcados, de tal manera que poniendo manos cuidadosas y dedicadas a esa labor y plasmando allí la mas sentida necesidad que puede tener una persona como yo de acceder a dichos procedimientos. Logré entonces, que en un fallo de primera instancia, se cubrieran todos estos procedimientos, incluyendo la depilación facial láser y los tratamientos quirúrgicos feminizantes.
Puedo decir sin temor a equivocarme que hasta ahora, ningún estado en Latinoamérica, ha cubierto en un 100% cada uno de los procedimientos que se requieren para una reasignación quirúrgica del sexo, si bien, se han cubierto cirugías de cambio de sexo, han sido únicamente lo inherente a las genito plastias correspondientes a cada caso. Pero nunca se habían cubierto estos procedimientos faciales como: Ritidoplastia total de cara, osteotomía mandibular para feminización del rostro, mentoplastia y depilación láser. Considerados siempre como estéticos, pero indispensables, en un complejo proceso como el que requiere quien se enfrenta a una reafirmación sexual quirúrgica. Creo que esto es un gran precedente, para que en adelante otras personas podrán acceder a este tipo de procedimientos y gozar a plenitud del disfrute de sus derechos, hasta que logremos que todo esto, no deba hacerse por la vía constitucional, sino que se establezcan políticas públicas y protocolos de atención para personas con identidades de género no normativas que requieran modificar su cuerpo, para hacerlo congruente con su género y su mente, sin que esto constituya un derecho exótico o extraordinario. En la casilla de varios, al hacer clic, encontrarás una copia del fallo de tutela del Juzgado 56 civil municipal, quien no solo ordena llevar a cabo los procedimientos mencionados, sino que además, manda INAPLICAR, el decreto de exclusiones del plan obligatorio de salud, para todo aquello, que sea parte integral del proceso denominado “REASIGNACIÓN QUIRÚRGICA DE SEXO” y a que sean reconocidos mis derechos como “Mujer” en igualdad de condiciones a todas las demás mujeres. Este aspecto, es el resultado de una adecuada y holística interpretación de la “Esencia de Gabriela”, de la mujer que ha sido, es y seguirá siendo.
Todo esto, hace que ya este proceso haya terminado, que se hayan agotado todos los pasos, exigidos por el protocolo de la organización Mundial de la Salud y el Harry benjamin Institute y que finalizado este proceso, Gabriela, sea vista, asumida, tratada, reconocida, e identificada legalmente, como una Ciudadana Colombiana, en ejercicio de todas sus facultades y sujeta de todos sus derechos.
Si, era ahí donde quería llegar y ya llegué, ahora, solo resta hacer de ella, una mujer exitosa. que solo pretende al contar esta historia, aportar en la vida de las personas algo muy sencillo, que describe Héctor Abad Faciolince, en su libro "El Olvido Que Seremos"
"No hay nada mas devastador para un ser humano, que no poder ser, quien quiere ser, sino tener que ser, lo que los demás quieren que sea" gracias a todos y todas ustedes, quienes se han tomado el trabajo de leer esta historia, sus mensajes, sus palabras, me ayudaron, me soportaron y hubo muchas y muchos quienes me dieron ánimos. Para todos y todas un beso y un abrazo, que logre expresar mi inmensa gratitud, Cordialmente:
Gabriela Romero C.