Aunque
está muy contento con sus papeles de bueno, a Gabriel le gustaría cambiar de
registro, pero reconoce que, con su físico, le va a ser muy difícil
conseguirlo.
Es simpático, sensible y muy amable; en pocas palabras y para
entendernos, Gabriel Anselmi es el marido que
cualquier madre desearía para su hija. De hecho, a pesar de haberle
despertado con nuestra llamada, el actor accedió encantado a contestar a
todas y cada una de nuestras preguntas:
–Una vez
más, interpretas a un muchacho bueno, tierno e ingenuo...
Sí y la verdad es que me
encantaría interpretar otro tipo de papeles, pero parece que la cara no me
ayuda mucho.
–Gabriel, ¿eres
tan sufrido como los personajes que interpretas?
No; evidentemente, los personajes de una telenovela son un poco el extremo,
pero tengo cosas de todos los papeles que he interpretado, al igual que ellos
se han quedado con algo mío.
–Con
Pichón, por ejemplo, ¿qué tienes en común?
Para empezar, el amor por Sandra; pero también el hecho de que yo me he
criado solo con mi madre, ya que ella se divorció muy joven. Siempre he
tenido esa relación especial que se establece entre madre e hijo, cuando no
está papá por medio; en esas situaciones hay más confianza, más cercanía, y
eso es lo que he querido plasmar en mi personaje.
–Pichón
parece dispuesto a perdonar todo por amor, ¿y tú?
Cuando uno ama, siempre perdona. Ésa es la base de todo.
–En los
últimos episodios de Pobre Diabla, hemos podido saber que Pichón es adoptado,
¿quién crees que es más madre, la que da a luz o la que educa?
Parir un hijo es una cosa biológica innegable e inevitable, pero es más madre
la que le cría. La persona que forma al niño es la que actúa como imagen
materna o paterna.
–Si fueses
adoptado, ¿preferirías que te lo dijesen cuanto antes o sería mejor no
enterarse?
Depende de las circunstancias; si mis padres no me lo dijeron de niño, por
existir circunstancias que pudiesen dañarme, no me importaría que tardasen el
tiempo que considerasen oportuno en decírmelo. También es cierto que a nadie
le gusta vivir engañado.
–Parece ser que interpretas un tema de la banda
sonora de Pobre Diabla...
Originalmente, iba a hacer la balada central de la telenovela para los
momentos más románticos, pero al final los responsables decidieron que este
tema, que lleva por título Llevarte en Mí, iba a escucharse básicamente para
la historia de Pichón y Sandra.
–¿Qué harás estas Navidades? ¿Las
pasarás con Rossana? Espero que sí. La Nochebuena la
pasaremos en familia y en Nochevieja, si mi familia no tiene nada planeado,
puede que me vaya con Sandra y algunos amigos a la playa o a algún lugar
apartado.
Texto: Belén Picado; Fotos: Noticia 11/12/00 Nº401