Articulo

 
  Cristo Light” es la historia de un Jesús de barrio que sueña con ser escuchado por multitudes. Junto a su madre, María, representan con gran fervor la Pasión de Cristo cada año durante la Semana Santa. Un medio de comunicación hace un reportaje sobre ellos y, tal es el impacto en el público, que le ofrecen un programa de televisión. La relación con la prensa, con sus seguidores y con su familia harán que Jesús se cuestione sobre su verdadera naturaleza y decida enfrentar la verdad. La suya y la de su comunidad.

 
 
 
ESTRENO 10 DE MARZO 2005
TEATRO DE LA AAA


Oscar López Arias (Jesús)
Sandra Bernasconi (María)
Franklin Dávalos (Juan)
Daniela Sarfati (Andrea)
Pold Gastello (Jean Paul)
Yanina Ugarte (Silvana)
Gabriel Anselmi (Panizo)

CRISTO LIGHT:
La pasión mediática de un Cristo ¿light?
Yogurt “light”, mayonesa “light”, dietas “light”. El término “light” acompañando al nombre de cualquier producto alimenticio significa que no te hará aumentar un gramo de peso, te cuidará de la caries y te hará vivir de manera mucho más saludable. Pero esta palabrita prestada del inglés también trae consigo una connotación desfavorable, que es la de ser “ligera”, “inofensiva” y “sin vuelo”. Si éste fuera el caso, una obra de teatro llamada “Cristo Light” aparentaría ser una anodina versión de “La Pasión” con conflictos más sencillos resueltos con poca densidad dramática. O simplemente un “Jesucristo Superstar” sin canciones y bailes. O cualquier otra cosa, pero “light”.

Pues a pesar del adjetivo calificativo del título, este "Cristo" que nos devuelven el autor Eduardo Adrianzén y el grupo Espacio Libre no tiene nada de "light", en el sentido en que aborda temas espinosos y polémicos que podrían subirle el azúcar en sangre a los más cucufatos, como la brutal globalización que se cierne sobre la humanidad, el cada vez mayor poder de los medios de comunicación, la eterna lucha social y hasta el incesto. Adrianzén urde una trama muy atractiva: un Jesús de barriada (un correcto Oscar López Arias) se dispone como todos los años a interpretar la Pasión durante Semana Santa. Es descubierto por un lucrativo medio televisivo y termina siendo absorbido por una vorágine mediática que lo convierte en un involuntario líder de masas, a expensas de su familia y de su propia identidad.

Toda la parafernalia televisiva es presentada en el escenario con trazo grueso y grosero. Los periodistas y empresarios televisivos son seres hambrientos de dinero, poder, fama y rating, sin ningún atisbo de escrúpulos o humanidad. Sin embargo, este estereotipo es muy bien aprovechado por Yanina Ugarte y sobre todo, por Pold Gastello (dueño de un envidiable registro para la comedia) para dar vida a personajes antagónicos sumamente simpáticos. Más interesante aún resulta el conflicto de Jesús con su madre María (excelente Sandra Bernasconi), una mujer inestable y convenida, pero con un afecto muy peculiar hacia su hijo. Desde su aparición narrando el “milagroso” origen de su vástago, somos testigos de una relación madre-hijo con punzantes toques edípicos. Notable la escena de la ducha.

Si bien la llegada del revolucionario primo Juan (Franklin Dávalos) aporta interés a la historia, el personaje de Andrea (Daniela Sarfati), una chica que termina viviendo abruptamente en casa del protagonista, nunca termina de cuajar. Su relación sentimental (y sexual) con Jesús resulta tosca y forzada y la escena del descubrimiento de este prohibido affaire por parte de María, aparece muy desdibujada.

Por otro lado, el logrado diseño escenográfico, compuesto por estructuras metálicas movibles y un sugerente vestuario de vanguardia le otorgan atractivo a la puesta en escena, muy limpia y correcta, a cargo del director Diego La Hoz. Impecable producción de Marisol López. La guitarra eléctrica de Gabriel Anselmi es efectiva sólo cuando no suena por encima de las voces de los actores, que felizmente sucede en la mayoría de las veces. Sin duda estamos ante una tardía reposición, pero muy recomendable y nada “light”, a cargo del grupo Espacio Libre.

Sergio Velarde
11/04/05
"Cristo Light" se presenta de jueves a sábado a las 8:00 p.m. en la AAA.



CRISTO LIGHT:
Libertad y Vigencia
Kant insinuó que tanto la belleza de la naturaleza como la del arte son expresiones de una espiritualidad profunda; una espiritualidad que aun hoy se pregunta por Cristo, su vigencia y significado. Cristo, Jesucristo, el Redentor, el Mesías sigue siendo un personaje importante para el mundo. ¿Por qué y cómo? Dos preguntas que hemos tratado de responder después de su muerte a lo largo de los años y desde distintas disciplinas.

Partiendo de una revisión de la historia de Cristo, cuestión que no esta vedada para la libertad que debe tener el arte , Eduardo Adrianzén ( Lima, 1964), autor de la obra, no persigue adaptar esta historia en la que se mezcla la realidad con lo simbólico, sino que tras mapear la realidad contemporánea intenta explicar que pasaría con Cristo enfrentado al aun vigente poder de la TV . Adrianzén crea un mundo hipotético que cobija a un Cristo de carne y hueso cansado de ser visto como un "loco" idealista. Se construye un mundo, potestad de la inteligencia estética en el que se va en busca de una verdad, de la verdad para este mundo hipotético.

La puesta en escena es bastante respetuosa del texto original, pero despliega cierta solvencia escénica en el planteamiento estético de la teatralidad de la obra: un manejo de luces impecable, un vestuario acorde con la propuesta expresionista y una solución escenográfica práctica y consecuente con la propuesta. Sin embargo, a nivel actoral, la dirección no logra afiatar a su elenco; si bien hay buenas actuaciones como es el caso de Sandra Bernaconi en el polémico personaje de María, otros siendo buenos en esencia, tienden al desborde como es el caso de Pold Gastello como Jean Paul, el productor de TV. Hay también personajes que no terminan de despegar como es el de Andrea interpretado por Daniela Sarfaty. Yanina Ugarte podría mostrar mayores diferencias entre los personajes que le tocan interpretar, Franklin Dávalos cumple en el personaje de Juan y Gabriel Anselmi demuestra su carisma, solvencia escénica y talento para la música. Por último, tenemos al personaje de Cristo que es interpretado convincentemente por Oscar López Arias, pero que por momentos se torna anodino y arrastrado por las circunstancias sin mucho poder de decisión.

La dualidad apolínea - dionisíaca predomina en esta historia, cuyos orígenes están teñidos por el sufrimiento, lo cual por momentos la torna irónica e irreverente. Hay una recurrencia al sueño- locura como espacio matriz. Un elemento, bastante claro tanto en el texto original como en la puesta en escena, es el propósito del personaje central: Cristo; la búsqueda del sentido de la vida que de alguna manera es también el de todos los personajes que se acercan a él. Este simple propósito establece una fuerte conexión con el Cristo de la Biblia y con el público que como el autor pasamos la vida entre preguntas y respuestas acerca de la existencia.

Daisy Sánchez Bravo
Lima 26 de marzo del 2005.

 


Fuente:

http://www.geocities.com/perucritic/cristolight.html

http://www.geocities.com/d_lahoz/cristo.htm


Conoce el mundo de las webnovelas:

http://es.geocities.com/lucem3

Foro:

http://www.network54.com/Forum/185663

fotos:

http://www.network54.com/Forum/381589

Hosted by www.Geocities.ws

1