Panam�, 13 de enero de 2005 Licenciada Se�ora Ana Matilde G�mez R. Procuradora General de la Naci�n E. S. M. Respetada y apreciada se�ora Procuradora: La Fundaci�n Paname�a de �tica y Civismo extiende a usted un saludo cordial y respetuoso, a la vez que celebra y encomia el acierto de su designaci�n para tan elevado cargo, y, al inicio de este nuevo a�o, hace los mejores votos por su salud y ventura personal, as� como por el mayor �xito en el desempe�o de sus delicadas funciones. La Fundaci�n Paname�a de �tica y Civismo, inducida por los principios que promueven el selecto grupo de personas de reconocido prestigio y trayectoria, que la conforman con Personer�a Jur�dica, con objetivos claros y precisos para promover los m�s altos principios y valores ciudadanos, y con programa y haber de realizaciones ampliamente conocidas en el �mbito nacional, desea expresar a usted la profunda preocupaci�n y pesar por el nivel de descomposici�n a la que gradual y evidentemente ha llegado el manejo de la cosa p�blica en sus diferentes estamentos, y la notable desconfianza que emana del desempe�o de la funci�n judicial que alcanza a su m�s alto nivel en la Corte Suprema de Justicia. En entrevista concedida al diario La Prensa por el entonces Contralor de la Rep�blica, Alvin Weeden, publicada en la edici�n del 26 de diciembre pr�ximo pasado, a pregunta secuencial que se le formul� en estos t�rminos: �Usted dice entonces que la Corte defiende la corrupci�n?�, el ex Contralor, desde la ineludible responsabilidad de su alta investidura, asever�: �Tengo evidencias de ello, no los calumnio, repito, tengo evidencias. Estoy hablando de un sector de la Corte." A nadie escapa la sensaci�n de verg�enza y el grado de frustraci�n general causados por la impunidad creciente en todos los �mbitos, sin mencionar el desprestigio internacional que esa denuncia del ex Contralor Weeden, como innumerables episodios similares sucedidos desde hace mucho, ocasionan al buen nombre de la Rep�blica, con su secuela de efectos negativos directos, que inciden en la actitud y el bienestar del paname�o. Ante declaraciones tan contundentes y comprometedoras, m�s a�n trat�ndose de las m�s altas instituciones de control y de justicia, la Constituci�n y las leyes abren el camino para investigaciones de oficio, sino sencillamente la imponen, aunque corresponda a la Asamblea Nacional, por virtud de lo dispuesto en la Constituci�n Pol�tica de la Rep�blica, la facultad de juzgar a miembros de la Corte Suprema que resultaren afectados. Abrigamos la esperanza de que este no ser� un f�til incidente m�s de denuncias o declaraciones cuya gravedad estremecen cada vez m�s a los ciudadanos correctos del pa�s, asentando la impunidad como norma. La obligaci�n y el compromiso del resarcimiento moral es de todos. El inmortal Gandhi sentenci�: �lo peor de las cosas malas es el silencio de los hombres buenos.� A todos corresponde apoyar y dar vigencia al empe�o primario del se�or Presidente de la Rep�blica para reducir la corrupci�n a su m�nima expresi�n. S�lo el patriotismo, la integridad y el coraje de los buenos paname�os podr�n asegurar su �xito. La Fundaci�n Paname�a de �tica y Civismo hace o�r su voz en esta hora dif�cil para el pa�s, e insta a la se�ora Procuradora, al igual que a todos los ciudadanos conscientes de esta urgencia, para que nos involucremos directamente en la reivindicaci�n que por la v�a del derecho impone esta situaci�n, en apoyo a las autoridades que velan por la restauraci�n nacional. De la se�ora Procuradora General de la Naci�n, con la seguridad de nuestro respeto y consideraci�n, quedamos, atentamente, Luis H. Moreno Jr. Vicente Pascual Enrique Illueca Virginia Alvarado Rolando de Le�n de Alba Jos� D�az Seixas Ricardo Brin C.C. Presidente de la Rep�blica Presidente de la Asamblea Nacional Presidente de la Corte Suprema de Justicia Contralor General de la Rep�blica |