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Programa San Agustín de Hipona. He aquí lo que mandamos que observéis quienes vivís en comunidad. San Agustín.
Cuando se habla de niños, adolescentes y de mayores adultos indigentes, pobres de toda pobreza, no se debe pensarlo como un hecho fortuito y circunstancial, se debe tener en cuenta que se está pensando en el futuro, inclusive en el futuro de todos. ¿Que porvenir en cierne nos espera, si hoy ya contamos con 1.000 millones de menores expuestos a cuanta injusticia existe? Los Estados y las Sociedades, salvo excepciones, se encuentran imbuidos de la vorágine del aquí y ahora atrapados en la inconciencia del egoísmo creyendo que la vida es esto. Obnubilados por el espejismo material desoyen la palabra y la mirada de necesidad que proviene de estos niños, jóvenes y ancianos que excluidos de sus derechos fundamentales sólo se animan a pedir un plato de comida. Se debe tener mucha prudencia de opinar sobre asuntos que a otro comprometa, sin tener argumentos fundados. En este caso y con estricto sentido de verdad, conciencia crítica y justicia cristiana se debe entender no sólo la necesidad de opinar, si no, la necesidad imperante de actuar responsablemente en dirección real de dar soluciones a este presente. La eliminación de las peores manifestaciones de la pobreza no es solo un imperativo moral, es una posibilidad práctica y viable que comienza con un adecuado diagnostico, contención e inversión en la infancia desprotegida. No va ser posible reducir la pobreza y la injusticia sin abordar primero sus repercusiones sobre la infancia y la adolescencia.
Destinatarios del Programa. Los receptores del designio serán deambulantes:
S.E. Sr. Tte. Gral. Prioral, Sir Barón Imperial |
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