ESPACIO PARA LA MEDITACION

SECTOR DESTINADO AL CRECIMIENTO ESPIRITUAL Y LA MEDITACIÓN, DONDE PERIÓDICAMENTE SE PRESENTARÁN PARA VUESTRO ANÁLISIS, PENSAMIENTOS ESCOGIDOS DE NUESTROS AMIGOS, "LOS SANTOS" Y DE LOS PADRES DE LA IGLESIA, ASÍ COMO SOBRE EL MAGISTERIO DE SAN PEDRO.

 

DE LOS SERMONES DE SAN BERNARDO DE CLARAVAL, ABAD.

SERMON 5, "EN EL ADVIENTO DEL SENOR" , 1-3: OPERA OMNIA, EDICION CISTERCIENSE, 4 (1966), 188-190.

 

 

 

" CUANTO MÁS CONTRADICCIONES ENCUENTRE EN MI VIDA,
TANTO MÁS CRECE LA LLAMA
QUE EL ALTÍSIMO EN MI ENCENDIÓ.

QUE ME AFLIJAN NOCHE Y DÍA..........
NO ME ROBARÁN MI DIOS...!

CUANTO ES MÁS GRANDE EL TORMENTO........
MÁS ME UNE A SU CORAZÓN.....!!!"

Santa Margarita María de Alacoque

 

¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno escuras?

¡Oh! ¡Cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratidud, el hielo frío,
plasmó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el ángel me decía:
"Alma, asómate agora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía"!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
"Mañana le abriremos", respondía,
para lo mismo responder mañana.

Lope de Vega

 

Sé cada vez mas claro cómo complicamos la santidad y es muy sencillo: nada más que dejarse confiada y amorosamente en los brazos de Dios, queriendo y haciendo en cada momento lo que creemos que Él quiere. Claro que cuesta, pero eso es una cosa muy buena para que podamos probarle nuestro pobre amor. ¡Qué buenísimo es! Ámele como Él quiere, sin buscar nada. Seguridad ni eso, como dice San juan de la Cruz, y ese camino lo llevará derecho allí donde únicamente quiere ir.

Lo mejor y lo más agradable a Dios es dejar todo en sus manos, que no puede ser sino bueno lo que Él quiera de nosotros, y nosotros vivir descuidados de todo, sólo ocupados en agradarle y amarle más y más...

La verdad que somos muy felices. Si el Señor nos preguntara de esto o de lo otro, del momento de la muerte, de la enfermedad que querríamos morir, de cómo querríamos estar, sólo podríamos decirle: "Señor cuando Tú quieras, como Tú quieras, lo que Tú quieras." Es lo único que queremos y deseamos, así que tenemos cumplidísimos nuestros deseos, que no son otros que su voluntad.

 

Cartas y Dichos de Santa Maravillas de Jesús- Carmelita Descalza, en su libro "Si tú le dejas" de la cuarta edición

 

Texto enviado por
S.E. Sir Prof. Dr. D. Carlos BORGEAT

De los Sermones de San Agustín , Obispo
(Sermón 185: PL 38, 997-999)

La fidelidad brota de la tierra y la justicia mira desde el cielo

Despiértate: Dios se ha hecho hombre por ti. Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y Cristo será tu luz. Por ti precisamente, Dios se ha hecho hombre.

Hubieses muerto para siempre, si Él no hubiera nacido en el tiempo. Nunca te hubieses visto libre de la carne del pecado, si Él no hubiera aceptado la semejanza de la carne de pecado. Una inacabable miseria se hubiera apoderado de ti, si no se hubiera llevado acabo esta misericordia. Nunca hubieras vuelto a la vida, si Él no hubiera venido al encuentro de tu muerte. Te hubieras derrumbado, si Él no te hubiera ayudado. Hubieras perecido, si Él no hubiera venido.

Celebremos con alegría el advenimiento de nuestra salvación y redención. Celebremos el día afortunado en el que quien era el inmenso y eterno día, que procedía del inmenso y eterno día, descendió hasta este día nuestro tan breve y temporal. Éste se convirtió para nosotros en justicia, santificación y redención: y así –como dice la Escritura-: El que gloríe, que se gloríe en el Señor.

Pues la verdad brota de la tierra: Cristo, que dijo: Yo soy la verdad, nació de una virgen. Y la justicia mira desde el cielo: puesto que, al creer en el que ha nacido, el hombre no se ha encontrado justificado por sí mismo, sino por Dios.

La justicia brota de la tierra: porque la Palabra se hizo carne. Y la justicia mira desde el cielo: porque todo beneficio y todo don perfecto viene de arriba. La verdad brota de la tierra: la carne, de María. Y la justicia mira desde el cielo: porque el hombre no puede recibir nada, si no se lo dan desde el cielo.

Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, porque la justicia y la paz se besan. Por medio de nuestro Señor Jesucristo, porque la verdad brota de la tierra. Por Él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos: y nos gloriamos apoyados en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios. No dice: «Nuestra gloria», sino: La gloria de Dios; porque la justicia no procede de nosotros, sino que mira desde el cielo. Por tanto, el que se gloríe, que se gloríe en el Señor, y no en sí mismo.

Por eso, después que la Virgen dio a luz al Señor, el pregón de las voces angélicas fue así: Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor. ¿Por qué la paz en la tierra, sino porque la verdad brota de la tierra, o sea, Cristo, ha nacido de la carne? Y Él es nuestra paz; Él ha hecho de los dos pueblos una sola cosa: para que fuésemos hombres que ama el Señor, unidos suavemente con vínculos de unidad.

Alegrémonos, por tanto, con esta gracia, para que el testimonio de nuestra conciencia constituya nuestra gloria: y no nos gloriemos en nosotros mismos, sino en Dios. Por eso se ha dicho: Tú eres mi gloria, Tú mantienes alta mi cabeza. ¿Pues qué gracia de Dios pudo brillar más intensamente para nosotros que ésta: teniendo un Hijo unigénito, hacerlo hijo del hombre, para, a su vez, hacer al hijo del hombre hijo de Dios? Busca méritos, busca justicia, busca motivos; y a ver si encuentras algo que no sea gracia.

Texto enviado por
S.E. Sir Prof. D. Ricardo RAMÍREZ

Haced las cosas pequeñas como si fueran grandes
y así podreis hacer las grandes como si fueran pequeñas.

(autor desconocido)

Texto enviado por:

S.E. Sr. Comandante Principal de
Gendarmería Nacional Argentina
Sir
Prof. Lic. D. Carlos Gustavo LAVADO ROQUÉ

 

"Uno puede desear y esperar algo para otro como para sí. Y en este sentido, puede esperar para otro la vida eterna, en cuanto está unido a él por el amor. Y así como una misma es la virtud de la caridad por la que uno ama a Dios, a sí mismo y al prójimo, así también es una la virtud de la esperanza por la que espera para sí mismo y para el
otro."

Santo Tomás de Aquino
Summa Theologica
, II, II, q. 17, a. 3, c.

 

Texto enviado por
S.E. Sir Prof. D. Ricardo RAMÍREZ

"Todo se torna por sí mismo como debe ser para ser bello
pues la vida alberga una luz interior en la ley del Cielo

según la cual ha de actuar involuntariamente."

El Libro de los Cambios

 

 

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