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SI DEUS NOBISCUM QUIS CONTRA NOS


17 de Agosto de 2009 (a.D.)

Lectura y Reflexión: «Carta Abierta a los Sacerdotes»


Orden de Caballería de Notre Dame de Sion y del Santo Espíritu
Santa María en Jerusalén
(HOL 070 - HOL 071)

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 17 de Agosto de 2009 a.D.
Día de San Jacinto de Cracovia


Carta Abierta a los Sacerdotes


I

«El sacerdocio es el amor del Corazón de Cristo … »
(San Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars)

«Nosotros predicamos un Dios bueno, comprensivo, generoso y compasivo. Pero, ¿lo predicamos también a través de nuestras actitudes?»
«Si queremos ser coherentes con lo que decimos, todos deben poder ver esa bondad, ese perdón y esa comprensión en nosotros … »
(Madre Teresa de Calcuta)

«Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa y por el evangelio, la salvará … »
«Si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en medio de esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles … »
(Jesús de Nazaret)

II

Cuanta ironía, cuanta mentira e hipocresía. Al parecer las autoridades Vaticanas siguen con esa irrespetuosa manía pública de pretender tapar el sol con la mano. Esto es imposible, salvo en el inocente juego de los niños que jugueteando, van descubriendo que el astro como tal es imposible ocultarlo con una mano, ni siquiera con las dos.

Pero ellos lo siguen intentando no desde la inocencia infantil, sino desde una perversidad que implica una ofensa al sentido común y a la inteligencia más elemental. Y cuanto más, cuando se hace en el nombre de Dios Nuestro Padre y Señor.


III

Al parecer, claro está, existen todavía autoridades eclesiásticas que pueden ver un poco más allá y hacen el esfuerzo de tratar de salvar quizás lo poco que se puede ya salvar. Como la intención que tuviera, que de hecho para nada es ajeno a los más altos posicionamiento, S.E.R. el Cardenal Claudio Hummes, llevando a cabo reuniones inherente a un tema por demás sensible al mismo Cristo, como así también, de hecho, sensible a todo ser humano de bien.

Pero esta sensibilidad humana y naturalmente Cristiana no tiene lugar en el corazón y en la conciencia de S.S. el Papa Benedicto XVI, y en la inmensa mayoría de sus inmediatos colaboradores, ya que por intermedio de su vocero el sacerdote jesuita Federico Lombardi, comunicó al mundo entero que la Iglesia Católica no atenderá este tema: «solo se trató de informaciones sin fundamento».


IV

Seguramente para S.S. no tenga fundamento arbitrar los medios para que tantos hijos de sacerdotes y hermanas tengan los mismos derechos que tiene cualquier otra criatura.

Los hijos de los sacerdotes también son hijos de Nuestra Santísima Madre, y estemos seguros que la inmensa mayoría de estas niñas y niños han sido bautizados, cobijados en ese maravilloso instante por los brazos de esa madre humana que se ha hecho cargo, frente al vástago, frente a la vida y frente a Dios.

Seguramente para S.S. no tiene fundamento pensar quien proveerá a estos niños de familia, esa necesaria familia que con justeza la iglesia sigue fundamentando y reclamando, quien les proveerá de identidad, quien de seguridad social, quien los instruirá sobre sus derechos y obligaciones, quien les asegurará la educación, el alimento seguro, el cultivo de su espíritu, el amor, la mirada y esa mano segura que proveen los padres a sus hijos. Para que la seguridad sea un hecho en ellos desde el principio.

Seguramente para S.S. no tiene fundamento pensar que en los niños, sean de sacerdotes o religiosas o no, está el futuro del mundo y ese futuro tendrá que ser modelado a imagen y semejanza de Nuestro Señor, porque en la próxima generación, ellos mandarán.

Solamente sabrán mandar si tienen conciencia de quién lo ha hecho, porqué lo ha hecho, y para qué lo ha hecho.

Sin la más mínima duda no va ser la dignidad, la humildad y el auténtico reconocimiento a una situación humana, que entre otras de inmensa valía, se han querido ocultar desde ese indiferente Vaticano como aquel que intenta tapar el sol con una mano, será entonces, la creciente valentía cristiana de todas esas madres solteras, el ADN y la justicia de cada país que por imperfecta que sea, será de hecho, más justa, solidaria y humana que la decisión que ha tomado S.S. el Papa Benedicto XVI.

No es necesario tener hijos para saber la importancia que los niños tienen para Dios, y para todo hombre y mujer de bien, hayan o no traído una vida a este mundo. No puede saberlo solo aquel o aquellos que por ese brutal desvío espiritual pierden la dimensión de aquello que es lo valedero.


V

En cada sociedad organizada que conforman este mundo, cuando las criaturas están acéfalas de paternidad es el Estado el que, en algunos casos de forma imperfecta y en otros en forma más equilibrada y justa, se hace cargo de esas criaturas.

No puede ser el Estado Vaticano la única excepción mundial. Esto es a todas luces, inhumano, inmoral, arbitrario, vergonzoso y anticristiano.


VI

Hace muy poco tiempo S.S. el Papa Benedicto XVI, en una carta abierta a los sacerdotes, condenó la infidelidad de algunos de ellos y los llamó al celibato pleno.

Más allá de insistir sobre este tema a sacerdotes que no solo han roto con ese juramento, sino que, muchos y no desde hace poco tiempo, son padres y madres biológicos.

Debería S.S. desde su lugar de pastor, vicario y guía espiritual, haber llamado públicamente a la reflexión a los sacerdotes progenitores para que se hagan cargo de sus obligaciones asumiendo la paternidad, dando así la contundente señal moral que deben recibir y seguir no solo los sacerdotes padres, sino todos los hombres y mujeres que deben responsabilizarse de sus actos.


VII

S.S., cuando una persona se siente el centro del mundo, cuando en vez de servir, se hace servir, cuando la vanidad no permite que el sano juicio actúe, cuando los oídos se endurecen porque el corazón se convirtió en piedra, cuando la necedad cierra los caminos de la convivencia y las soluciones, cuando la solidaridad no es más que algo exclamativo, es el momento de agachar la cabeza y elevar el pensamiento pidiendo ayuda sincera, abriéndose la conciencia y el espíritu de manera tal para que esta llegue haciéndose luz.

S.S., pronto pasa el período en esta existencia.

Muy difícil será para S.S. y sus acólitos enfrentar ese infinito momento frente al Padre Celestial, tratando de razonar caprichos y actitudes terrenas, tratando de justificar lo injustificable como todas las acciones que subvierten lo que se proclama, todo esto desde un purgatorio interminable por los siglos de los siglos.


VIII

Hermanas y Sacerdotes progenitores, ocultar la verdad es especulación e indignidad. Ocultar la verdad es falto de coraje. Si algo entre tantísimas virtudes terrenas y divinas ha tenido y tiene el Cristo, es coraje.

Limitar la verdad a cualquier ser humano es subestimar y denigrar su condición real. Pero ocultarle la verdad y el derecho a un hijo es aun un pecado mayor. Este es el verdadero pecado.

Ya que, el pecado no es haber tenido un hijo, o más.

El verdadero pecado es ocultar lo producido, actuando «un como si» nada hubiese ocurrido, ya que este tipo de proceder responde a la más elevada de las hipocresías.

El verdadero pecado de un adulto es no hacerse cargo de sus actos.

El verdadero pecado es negar a ese hijo, a esa hija.

El verdadero pecado es no imitar a Nuestra Santísima Madre María que no niega a ninguno de sus hijos, inclusive a aquellos que siguen martillando a lo largo de 2000 años los mismos clavos y clavándole la misma corona de espinas, esto hasta que el Cristo diga basta.

Uds. Hermanos y Hermanas progenitores, saben que las culpas no resueltas con sinceridad, humildad y adultez, se convierten en espinas que se clavan en el corazón. Y ningún corazón humano soporta por mucho tiempo ese dolor. La culpa, más tarde o más temprano, hace eclosión secando el alma y desintegrando la vida.

Hnos. y Hnas., ríndanse a la verdad y a la sana conciencia, para que el Altísimo y la Santísima Señora, alabados sean, iluminen sus caminos y tranquilice el andar de esos inocentes seres que ustedes han traído a este mundo.

Por amor a Dios y a su creación, no sigan escondiéndose en la inhumana tozudez de S.S., no esperen que la justicia de los hombres los haga asumir, esto va a ser mucho más que vergonzoso y doloroso. Actúen con adultez y verdad.

Seguir promoviendo «haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago» es la mayor negación a construir un culto a la responsabilidad y la rectitud. Esa actitud denigrante es negar a Cristo.

No tengan miedo, quizás la verdad asuste, pero es la única y efectiva medicina para el dolor moral.

Recuerden que solo el Padre tiene potestad sobre todos los caminos, que para Él, son infinitamente múltiples e inmensurables estando todos a su disposición y voluntad.

En cambio para los seres humanos, solo existen dos senderos, solo dos. El correcto y el incorrecto.

Hnos. y Hnas., no tengan miedo de asumir lo hecho, haya pasado el tiempo que haya pasado, solo tengan miedo de abandonar a esa persona, porque abandonar a un ser humano, es abandonar a Cristo Jesús. Y esto es revelarse contra nuestro Creador.

La paz esté con todos ustedes.


IX

Amadísimos Sacerdotes y Hermanas en Cristo, bien sabemos cuántos cada vez más de Ustedes nos leen y siguen cada instancia con firme voluntad y reinante expectativa.

Esto le complace a Él y a nos, sabiendo que no todo está perdido.

Hnos., frente a la profunda falencia de autoridad moral y espiritual en el orden Religioso, trataremos introductoriamente la Doctrina de Nuestro Señor, la cual habrá que practicar y defender celosamente. Ya que de no ser así, otros seguirán recogiendo esta bandera y se la quedarán.

La Doctrina del Creador, es inmodificable e inmutable, porque sencilla y complejamente está creada por un ser supremo e inmutable. Su Voluntad, que es incuestionable, dispuso para la creación humana Diez Condiciones para estar y ser parte de Él.

Los Diez Mandamiento, son la base incuestionable e inmodificable del respeto, de la moral, de la elevación del espíritu y de la convivencia ética cristiana en el marco de las correctas relaciones humanas.


X

Vean Ustedes a aquellos que no han cumplido con uno sólo de sus Mandamientos. Como por ejemplo los grandes Popes de la Iglesia, que invocaron e invocan el nombre de Dios en vano, realizaron y realizan en su bendito nombre lo que Él rechaza.

Antes que el gallo cante, verán cómo terminará de perder su potestad, su influencia y su fuerza.

Cuando se viola sola una de esas condiciones, el Espíritu Santo se aleja de manera tal, que no existe oración, ni súplica, ni práctica de culto que lo acerque hasta que ha conciencia se rectifique el rumbo.

Nadie en sus cabales puede pensar que una masa humana puede quedar acéfala de conducción en el orden moral, en el orden político, en el orden social, en el orden económico, tampoco de hecho en el orden espiritual.

El gran cataclismo que vive la iglesia, hará creer a los ateos que han ganado la partida, sin embargo será el certificado de defunción para su ateísmo, porque la Nueva Iglesia, para Nuestro Señor, tiene tal fuerza inmanente, que podría rehacerla infinidad de veces, sin perder un solo de sus fieles, al contrario.

No tengan temor, ya que aquellos que respetan y viven la Doctrina estarán salvos y aptos para seguir misionando en el marco de la Gran Misión cuando próximamente la Nueva Conducción se haga visible para no vender, ni especular, ni conculcar, ni tergiversar ni mentir la Única Doctrina y al Creador.


XI

De esta manera por medio de esta brevísima introducción, los Diez Mandamientos son inmutables sin excepciones, como así también el enunciado de la reforma de La Iglesia Apostólica Romana dictado por Él, en «URBI ET ORBI: Cristo rechaza a los fariseos que comercian en el templo y rechaza de plano la crueldad de muchos miembros de la jerarquía de la iglesia que dice seguir su ejemplo», del 27 de Agosto de 2008, a.D., pero también en calidad de «orden de prioridad» se cumplirá con las Diez Circunstancia-Mandatos, el «PAM Nuestro de Cada Día», Programa de Acción Mundial ya enunciados en nuestra publicación «MUY IMPORTANTE: 910mo Aniversario de Nuestra Fundación - Por la Gracia de Dios, Bendito Sea», del 15 de Julio de 2009, a.D.

Hnos., deben promover el conocimiento del total de la Doctrina de Nuestro Señor en todos y los más vastos horizontes, con autenticidad, ejemplo y celo, ya que es lo que Dios quiere que se diga. Y se cumpla!

Para que de esta manera los falsos profetas queden a un lado del camino marcado por Él.


XII

Debe quedar expresamente claro que no es garantía la condición de sacerdote, deberán ser preconizadores aquellos que tengan el carisma y la sinceridad de corazón, construyendo el camino que marcará claramente a los sobrevivientes de este mundo, haciendo de la Doctrina algo sencillo y meditado que le conceda a los fieles y a todos los hombres y mujeres de bien auténticos conocimientos para que valoren la libertad acercándose a Dios Padre Creador.

Todo lo posible y mal se ha hecho y se sigue practicando, desde la próxima y última llamada las cosas se harán con dignidad y excelencia como Dios siempre mandó hacer.

Sin duda existen sacerdotes y hermanas que son útiles a la Misión, y hay otros que no, hay seglares que valen, y hay quienes no, como así también hay hombres y mujeres comunes que sirven y están los que no, no pasa por imponer y obligar, pasa por el hacer y el trasmitir con sinceridad, humildad bien entendida, autoridad moral y ejemplo de vida, para aquel que pida, se le dé.

Auténticos Hnos. y Hnas. en Cristo. Los valores morales son imprescindibles, únicos e irrepetibles, prediquen con el ejemplo y honren la Misión Universal y Terrena del Cristo.


XIII

Tienen suficientes elementos hasta hoy para interpretar cual es la conducta que deben adoptar y seguir. Llegarán los métodos, y en breve las personas.

Hnos., cuando los acontecimientos digan, estén salvos y calificados, ya que si Ustedes no están, otros estarán. Porque Nuestro Señor y Su Doctrina, es la única salvación para la especie humana y el equilibrio del sistema cósmico. Está escrito y así será.

Que la meditación y la auténtica Moral en Cristo Universal esté con todos Ustedes.

Que así sea.


XIV


Oración del Cristo

En el nombre de Nuestro Señor, a su voluntad nos sometemos, somos sus fieles siervos, en nuestros corazones se abriga la decisión de seguir su Mandato, con fe, con esperanza y con la caridad que él nos ha enseñado, a cambio recibiréis la luz, su fuerza y protección, Gracias Padre Mío.

Amén.


Paz y Labor.


Firma
por el Sagrado Círculo de Melquisedec y
por la Sacra e Imperial Orden Mística y Militar de Caballería de la Prieurè de Sion:




†††
Su Exc.ª Rvdm.ª e Ilm.ª, S.M.R. Dr. Mons. D. NICOLÁS GUARAGNO
46to Soberano
Gran Profeta Imperial de Sión y Gran Capellán Magistral, Adveniente, del
Sagrado Círculo de Melquisedec y
Egregio Consultor General del Sacro Trono Imperial
Virrey Imperial para Occidente
Magfco. Dr. Imperial en Ciencias Sagradas
Gran Mariscal General de Campo al Servicio de San Santiago Apóstol de la
Sacra e Imperial Orden Mística y Militar de Caballería de la Prieurè de Sion


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