Inicio >> Más Noticias

SI DEUS NOBISCUM QUIS CONTRA NOS


6 de Agosto de 2009 (a.D.)

Lectura y Reflexión: «La Transfiguración del Señor»


Orden de Caballería de Notre Dame de Sion y del Santo Espíritu
Santa María en Jerusalén
(HOL 070 - HOL 071)

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 6 de Agosto de 2009 a.D.
Día de la Festividad de la Transfiguración del Señor


La Transfiguración del Señor




I

De vedad que la situación para Jesús en esos momentos no era nada fácil. Sus enemigos iban cercándolo hasta que definitivamente lo harían caer.

Las muchedumbres querían milagros y pan para saciar el hambre.

Y los más cercanos, sus apóstoles, nada o casi nada podían comprender lo que estaba sintiendo el Maestro. Mucho menos podían entender lo que el rabí les decía sobre su muerte y la resurrección. De hecho pensaban en la resurrección para todos al final de los tiempos. Pero que Cristo resucitara al tercer día? …


II

Él sabía que en aquel duro pueblo en el cual había nacido no existía nadie que pudiese ni siquiera acercársele para atarle la correa de las sandalias.

No obstante si dejó, que muchos se le acercaran y frente a los acontecimientos que vendrían tuvo la humildad de invitar a Pedro, Santiago y Juan a subir al monte donde justamente no sería en el cual iba a morir.


III

En lo alto del Monte Tabor, allí, los tres hombres y el Gran Maestro, alejados de la cotidianidad y un poco más cerca del cielo suben a la oración. Sus discípulos no eran muy entregados a la contemplación y sumado el natural cansancio físico del ascenso, caen en profundo sueño.


IV

Es ahí cuando sucede, fueron despertados por una luz encantadora, no era el sol de todos los días, era luz que irradiaba Él.

Sus vestimentas y su rostro mostraban una luminosidad única. No era iluminado desde afuera de su cuerpo físico, era Él el que despedía una luz resplandeciente difícil de describir, fue entonces que, en el marco de esta visión única e irrepetible, se corporizaron junto al Maestro dos grandes seres, Moisés y Elías.

Aquel que, fuera el gran conductor de ese pueblo y que revelara la voluntad del Señor manifiesta en las tablas de la Ley para todos los pueblo hasta la actualidad.

Y el gran profeta que anunciara la llegada del Mesías, dialogaban con Jesús, seguramente reconfortándolo por los sucesos que vendrían.

Aquellos tres sin salir todavía del asombro, vieron como una nube envolvía a Moisés y a Elías.

Fue también que escucharon La Voz que desde la misma nube les dijo:

«Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.»

Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor. Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo:

«Levantaos y no temáis.»

Ellos al levantar los ojos, sólo lo vieron a Él.

Al descender del monte, el Maestro les mandó diciendo:

«No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.»
(Mateo 17,1-9; Marcos 9,1-9; Lucas 9,28-36; II Pedro 1,16-18)

V

Moisés y Elías, no sólo son las figuras más destacadas del Antiguo Testamento quienes vienen ahora para adorar al Hijo de Dios en gloria, ni tampoco son sencillamente dos de los varones santos a quienes Dios se reveló en las teofanías prefigurativas de la Antigua Alianza de Israel.

Estos dos seres en verdad representan el Antiguo Testamento, siendo el Cristo la consecución de la Ley y de los Profetas.

La Transfiguración de Jesús en Cristo corre el velo del destino de toda la creación.

Esa fundamental transformación mostrada por Él, lo muestra como lo que fue y es, el Maestro de maestros, el Mayor Avatar Universal y Terreno no sólo por haber enseñado en lo que en verdad se había convertido, sino que, también, mostró a ellos y a la humanidad por los siglos de los siglos, el único camino que el hombre tiene, el resto de los caminos, que son infinitos, son exclusividad de Dios Padre.

Sin duda en ésta celebración se debe recordar aquello que dijo:

«Nadie llega al Padre si no es a través de mí.»

VI


Oración
Tropario

Cuando te transfiguraste, oh Cristo Dios, en el Monte Tabor, revelaste tu gloria a tus discípulos según la pudieron captar.

Haz resplandecer sobre nosotros pecadores Tu Luz Eterna, por la Intercesión de la Madre de Dios.

Tú que concedes la Luz, gloria a Ti.

Que así sea, por los Siglos de los Siglos.

Amén.


El camino siempre está. Estén siempre en el camino.

Paz y Labor.


Firma
por el Sagrado Círculo de Melquisedec y
por la Sacra e Imperial Orden Mística y Militar de Caballería de la Prieurè de Sion:




†††
Su Exc.ª Rvdm.ª e Ilm.ª, S.M.R. Dr. Mons. D. NICOLÁS GUARAGNO
46to Soberano
Gran Profeta Imperial de Sión y Gran Capellán Magistral, Adveniente, del
Sagrado Círculo de Melquisedec y
Egregio Consultor General del Sacro Trono Imperial
Virrey Imperial para Occidente
Magfco. Dr. Imperial en Ciencias Sagradas
Gran Mariscal General de Campo al Servicio de San Santiago Apóstol de la
Sacra e Imperial Orden Mística y Militar de Caballería de la Prieurè de Sion


Inicio >> Más Noticias

Hosted by www.Geocities.ws

1