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SI DEUS NOBISCUM QUIS CONTRA NOS


13 de Junio de 2009 (a.D.)

Lectura y Reflexión: «Silencio de Cúpula»


Orden de Caballería de Notre Dame de Sion y del Santo Espíritu
Santa María en Jerusalén
(HOL 070 - HOL 071)

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 13 de Junio de 2009 a.D.
Día de San Antonio de Padua


Silencio de Cúpula




I

«El que recibe a uno de estos pequeños en Mi Nombre, me recibe a Mi Mismo.» …

«Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre Celestial.» …

«Todo lo que le hagan a esos pequeños, me lo hacen a mí.» …

(Mt. 18,5 y 18,10)

II

Muchas veces frente a ciertos hechos el silencio es provechoso. Pero no en este caso donde la justicia, aunque testimonial, se ha expedido, sentencia mediante, comprobando hechos concretos de daños que desgarran la humanidad del sujeto víctima, produciendo vergüenza propia y ajena en toda la sociedad.

Como así también la opinión pública en contra de, sin lugar a dudas, el más aberrante proceder que un adulto puede cometer contra una inocente criatura. Agravado y sin perdón por ser sacerdote y custodia de esos niños, frente a la inocencia, frente Dios y a la sociedad.

Fueron muchos años de proceso judicial, y en el marco del mismo, fue prudente el silencio para no entorpecer el accionar de la justicia ordinaria de los hombres.

Pero ya terminado el mismo, el silencio de la cúpula eclesiástica resulta intolerable, siendo una afrenta para con las víctimas, para con los sacerdotes que durante toda su vida pastoral no dieron motivo de escándalo, para con los feligreses en general y para con Nuestro Señor Jesucristo y la Santísima Virgen María en particular.


III

Se dice que el que calla otorga, en este caso el silencio de la máxima autoridad eclesiástica de Argentina otorga complicidad enfermiza de un accionar perverso, indeseable y repudiable por cualquier ser humano de bien.

La cabeza de la Iglesia de esta Nación debería haber sido la primera inmediatamente luego del fallo judicial contra tanta miserabilidad del tristemente todavía padre César Julio Grassi, en pedir perdón a toda la comunidad por el comprobado accionar de éste pecador y excomulgarlo.

Ya que un pedófilo con el agregado y agravante de ser reo de la justicia y sentenciado, no puede ni debe ser parte de la Iglesia de Cristo. No debe jamás volver a celebrar el Santo Misterio de la Misa. No debe jamás volver a consagrar y administrar con sus manos la Santa Eucaristía.


IV

No sólo debe pedir perdón a la comunidad en general y a los católicos en particular por los hechos cometidos contra menores al cuidado de un sacerdote que le depende, sino también por no haber dispuesto un accionar preventivo a tanta banalidad e impunidad manifiesta y anti cristiana.

Compuesta no solo de aberrantes denuncias, sino inclusive de una interminable, vergonzosa y lamentable exposición pública de manejos espurios de dineros que sólo deberían haber sido destinado con orden, austeridad, dignidad y ética cristiana a menores desprotegidos, y no para beneficio de una red de contención que comprobado y aceptado por la justicia no existió.

La Cúpula Eclesiástica no se halla frente a un caso menor, ya que comprobado, ahora falta el decir sincero, el aceptar las autoridades religiosas de éste sentenciado, que deben hacerse cargo de la falta de previsión que no se tuvo de aquellos que por su accionar perjudicaron o perjudican para siempre vidas inocentes, produciendo una infancia rota y una adultez errante, mancillando la Iglesia de Cristo que dicen representar.

Como así también revelar cuál va a ser el contralor para que esta vergüenza y éste delito no se vuelva a repetir bajo la égida del catolicismo.

Sería oportuno que S.E.R. el Cardenal Jorge Mario Bergolio releyera la carta pastoral de su autoría con motivo de la XXXI Peregrinación Juvenil al Santuario de Luján cuyo lema y título fue: «Madre, ayúdanos a cuidar la vida», como así también su anexo, igualmente de su autoría: «Los niños son hoy», fechada el 1ero. de octubre del año 2005, a.D., Fiesta de Santa Teresita del Niño Jesús, Patrona de los Niños de la Arquidiósis.

Cabe recordar al menos una de las tantas revelaciones hechas en esa carta:

«El pasado 13 de agosto nos enteramos por los diarios que una red de pedófilos funcionaba en los barrios de Chacarita, Floresta, Congreso, Recoleta, San Telmo, Montserrat, Núñez, Palermo y Caballito. Chicos y chicas entre 5 y 15 años, manteniendo relaciones con mayores.»

(Recopilación de la revista mensual «Comunicarnos», año 5, número 54, Noviembre de 2005. Órgano perteneciente a la «Comisión de Niñez y Adolescencia en Riesgo del Arzobispado de Buenos Aires»)

Nadie puede obviar que algunas sedes de la Fundación «Felices los Niños» funcionan en algunos de esos barrios, como así también nadie puede olvidar que ya en el año 2004, era popular un tal padre Grassi caracterizado por su apetito desenfrenado por la fama mediática, por dudosos reclamos de grandes fortunas de dinero proveniente de programas y negocios televisivos, y de hecho, como lo sigue haciendo, negando en nombre de Dios todas las acusaciones por las cuales hoy está condenado.


V

Esta conducción que sólo puede aspira a ser Vicario en ausencia del Espíritu Santo, aleja cada vez más a la Iglesia de la gente, pero no satisfecho con esta evidente realidad, han permitido endemoniadamente que germine en la conciencia en formación de un niño o una niña la desconfianza a todo aquel que porte la sagrada envestidura sacerdotal.

Ya que de no mediar sincero arrepentimiento del actuar, negándolo desde este escalofriante silencio, se refuerza la imagen negativa de lo acontecido por quien lo cometió y por aquellos superiores que nada hicieron para separar al sospechado y luego acusado en tiempo y forma de al lado de los niños, preventivamente hasta que la justicia se expidiera.


VI

Sin la más mínima duda, reunida una multitud en donde se le genera violencia, siempre el grupo generador y ejecutor son los menos, a veces insignificantes en número o cantidad, pero el perjuicio es de toda la sociedad propagándose la desconfianza para el futuro inmediato y mediato e instalándose en el consiente colectivo. Involucrando a todo el grupo cuando en realidad fueron pocos los canallas que desde la impunidad que alguien o algunos le otorgan comenten alteraciones del orden y delitos en desmedro de la paz.

Si una criatura ve con desconfianza a un sacerdote al verlo, ¿qué sentido tiene esta Iglesia?

Si una criatura no confía en el sacerdote, ¿seguirá confiando en Cristo interpretando desde su incipiente conciencia que en aquel que no confía es su representante en la tierra?

Sin duda sí, ya que el Amor infinito de nuestra Bendita Madre jamás abandona, y hará que sus hijos niños guiados por el Espíritu Santo se reencuentren con el camino, el amor, la verdad y la justicia de Cristo en Cristo Jesús.

Pero sin duda fuera de esta Iglesia, la cual su conducción, alejada del auténtico sentido de su fundador y de todos los justos, en breve sólo serán administradores del silencio de los templos vacios. Ya que tanto ocultamiento y elipsis mal avenido no hace más que expandir la pandemia de la inmoralidad dominante.


VII

Si rompieran el silencio con virtud, oración y penitencia, por amor a la Iglesia de Cristo, por compasión al sacerdote descarriado y de cara a la sociedad infante y adulta a la cual se deben, sobre ellos cabrá, quizás, cuando partan, algo de misericordia por reconocer éste y tantos otros errores que no se animan a confesar.

Pero el mayor daño a Cristo ya lo cometieron, han tocado fondo, han hecho generar la desconfianza en la generación que recién empieza profundizando el desmembramiento.


VIII


Queridos Hermanos

Más que Nunca

No dejen de asistir diariamente al Santo Oficio, Comulgar y rezar el Santo Rosario.

No dejen de amar, venerar y rendirle culto a Jesucristo nuestro Único Señor.

No dejen de alabar a nuestra Santísima Madre en la advocación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

No dejen de rezar por todas esas almas descarriadas e identificadas que tanto dolor les proporciona a Dios y a Su Madre.

No dejen de amar a sus propios pequeños, y a todos los pequeños sin distinción, ya que todos por igual son el jardín de Cristo.

Más que nunca: No dejen de exigir Justicia, para que haya Paz.

Ahora, más que nunca, no dejen de separar la paja del trigo en la Iglesia de Cristo.

En el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo.

Amén.


Paz y Labor.


Firma
por el Sagrado Círculo de Melquisedec y
por la Sacra e Imperial Orden Mística y Militar de Caballería de la Prieurè de Sion:




†††
Su Exc.ª Rvdm.ª e Ilm.ª, S.M.R. Dr. Mons. D. NICOLÁS GUARAGNO
46to Soberano
Gran Profeta Imperial de Sión y Gran Capellán Magistral, Adveniente, del
Sagrado Círculo de Melquisedec y
Egregio Consultor General del Sacro Trono Imperial
Virrey Imperial para Occidente
Magfco. Dr. Imperial en Ciencias Sagradas
Gran Mariscal General de Campo al Servicio de San Santiago Apóstol de la
Sacra e Imperial Orden Mística y Militar de Caballería de la Prieurè de Sion


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