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SI DEUS NOBISCUM QUIS CONTRA NOS
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25 de Febrero de 2009 (a.D.)
Lectura y Reflexión: «Miércoles de Ceniza»
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Orden de Caballería de Notre Dame de Sion y del Santo Espíritu Santa María en Jerusalén
(HOL 070 - HOL 071)
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Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 25 de Febrero de 2009 a.D.
Miércoles de Ceniza
Se inicia el tiempo de la Cuaresma Pascual
Miércoles de Ceniza
«Conviértete y cree en el Evangelio …
… Recuerda que polvo eres y en polvo te has de convertir.»
I
«Hoy se abre una canal espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la preparación del misterio pascual, o sea, el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesucristo. Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser abreviado en una sola palabra: “matanoeiete”, es decir “Convertíos”.»
«Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras “Convertíos y creed en el Evangelio” y con la expresión “Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás”, invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.»
«La sugestiva ceremonia de la Ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad.»
«Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.»
«Sinónimo de “conversión” es así mismo la palabra “penitencia” … Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.»(S.S. Juan Pablo II, Discurso del 16-2-198)
II
Antaño el pueblo judío acostumbra cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
En las primeras épocas de la Iglesia, los hombres y mujeres que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación en Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un hábito penitencial. Esto encarnaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
Las cenizas que se utilizan en la ceremonia se obtienen quemando las palmas de olivos del último Domingo de Ramos de año anterior. Esto conmemora y simboliza que lo que fue signo de gloria y goce pronto se reduce a nada.
También, fue usado período para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, reproduciendo a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición de ceniza en forma de Cruz en nuestra frente es una tradición que nos llama a recordar que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Esta práctica nos concientiza que todo lo efímero material que se supo acumular, aquí queda.
En cambio, todo el bien que atesoremos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
Cuando el sacerdote nos dignifica con la ceniza en forma de Cruz sobre la frente de niños y adultos, debemos tener una actitud de superación espiritual y de profunda amistad con Dios nuestro Único Señor.
III
El término carnaval proveniente del latín significando adiós a la carne. Esta manifestación tiene su origen en los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de conservación, los cristianos tenían la necesidad de concluir, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período: Carne, leche, huevo, etc.
Sirviendo esto de excusa, en diferentes regiones se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, celebraciones populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se inutilizarían durante la cuaresma.
IV
En esta fecha conjuntamente con el Viernes Santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia se establece a partir de los 14 años y el ayuno desde los 18 hasta los 59 años. Consistiendo el ayuno en hacer una sola comida sustanciosa al día y la abstinencia es no comer carne.
Este actuar nos lleva a reflexionar sobre todas las ofensas que hacemos a Dios y a nuestros hermanos, llevándonos a rogarle el perdón a Nuestro Padre Celestial, e induciéndonos a cambiar profundamente de actitud frente a lo sagrado y lo humano. Siendo éste acto de constricción en el marco de la oración sincera de corazón, ya que a Dios no se lo puede engañar ni traicionar. No está en Su Deseo que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.
Hoy al hacer ésta abnegación, debemos hacerlos con alegría en el corazón, ya que es por amor a Dios, a nosotros y a todos nuestros hermanos.
Si así no se hace, causaremos lástima perdiendo la recompensa de la felicidad eterna.
«… Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tú cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y Tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará.»(Mt 6,6)
V
Asimilaciones para reflexionar el Miércoles de Ceniza
«Esto dice el Señor: “Todavía es tiempo. Vuélvanse a mí de todo corazón, con ayunos, con lágrimas y llanto; enluten su corazón y no sus vestidos.
Vuélvanse al Señor Dios nuestro, porque es compasivo y misericordioso, lento a la cólera, rico en clemencia, y se conmueve ante la desgracia.
Quizá se arrepienta, se compadezca de nosotros y nos deje una bendición, que haga posibles las ofrendas y libaciones al Señor, nuestro Dios.
Toquen la trompeta en Sión, promulguen un ayuno, convoquen la asamblea, reúnan al pueblo, santifiquen la reunión, junten a los ancianos, convoquen a los niños, aun a los niños de pecho. Que el recién casado deje su alcoba y su tálamo la recién casada.”
Entre el vestíbulo y el altar lloren los sacerdotes, ministros del Señor, diciendo: “Perdona, Señor, perdona a tu pueblo. No entregues tu heredad a la burla de las naciones. Que no digan los paganos: ¿Dónde está el Dios de Israel?” Y el Señor se llenó de celo por su tierra y tuvo piedad de su pueblo.»Del libro del profeta Joel (2, 12-18)
VI
«Hermanos: Somos embajadores de Cristo, y por nuestro medio, es Dios mismo el que los exhorta a ustedes. En nombre de Cristo les pedimos que se reconcilien con Dios. Al que nunca cometió pecado, Dios lo hizo “pecado” por nosotros, para que, unidos a él, recibamos la salvación de Dios y nos volvamos justos y santos. Como colaboradores que somos de Dios, los exhortamos a no echar su gracia en saco roto. Porque el Señor dice: En el tiempo favorable te escuché y en el día de la salvación te socorrí. Pues bien, éste es el tiempo favorable; éste es el día de la salvación.»De la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5, 20–6, 2)
VII
«Tengan cuidado de no practicar su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo.
Por lo tanto, cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.
Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.>
Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ayunes perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.»Evangelio según San Mateo (6,1-6,16-18)
Es Palabra de Dios.
Así Sea, por Cristo Nuestro Único Señor.
Paz y Labor.
Firma
por el Sagrado Círculo de Melquisedec y
por la Sacra e Imperial Orden Mística y Militar de Caballería de la Prieurè de Sion:
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Su Exc.ª Rvdm.ª e Ilm.ª, S.M.R. Dr. Mons. D. NICOLÁS GUARAGNO
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46to Soberano Gran Profeta Imperial de Sión y Gran Capellán Magistral, Adveniente, del Sagrado Círculo de Melquisedec y Egregio Consultor General del Sacro Trono Imperial Virrey Imperial para Occidente Gran Mariscal General de Campo al Servicio de San Santiago Apóstol de la
Sacra e Imperial Orden Mística y Militar de Caballería de la Prieurè de Sion
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