| El rabino estaba habituado a orar. Siempre le rezaba a Dios y aunque aquel no contestara en palabras, el rabino sab�a que Dios estaba all�, escuchando su plegaria. Ese d�a el rab� se sent�a mal. Problemas familiares con sus hijas, con sus yernos, con su esposa, con los ingresos, con la necesidad, los achaques de su cuerpo... El rabino entr� en su plegaria diciendo: Mira Dios lo mal que me siento, todo me sale mal, nada puedo hacer, solo sufrir lo mal que me siento. En eso, y contrario a lo acostumbrado, la voz de Dios lleg� al rabino dej�ndolo at�nito. - �As� que tu dices rab� que te sientes muy mal? � - Si Dios, sin duda, me siento muy, muy mal. Tu conoces lo que me pasa, tu todo lo ves y podr�s comprender� afirm� el rabino. - Dime rab� � dijo Dios. - �Quieres que te muestre lo que es realmente sentirse mal? El religioso detuvo su aliento por un instante y consider� las circunstancias. - NOOOO, Se�or Dios M�o, no, por favor te ruego, ni se te ocurra. En el fondo lo n�o no es nada. Es m�s, puedo decirte que me siento bien, que estoy bien.... si, que me siento muy bien. Por un momento el di�logo se interrumpi�, hasta que la voz de Dios retorn�: - �As� que tu dices rab� que te sientes bien.... muy bien? - Si Padre Nuestro, me siento espl�ndido, ni lo dudes, puedes verlo � replic� el rabino. - Dime rab� � insisti� Dios: - �Quieres que te muestre lo que es realmente sentirse bien? |
||