| MILENIO y Poresto
Septiembre 20 de 2006. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Fechor�as patrioteras �No acepto que existan gentes patrioteras que acuden a esconderse en la historia para hacer fechor�as�. La disciplina y fortaleza del Ej�rcito Mexicano mostradas en la magn�fica parada militar del pasado d�a 16 significaron, entre otras cosas, el fin del aberrante apoderamiento de la ciudad de M�xico por parte de quien se niega a aceptar su derrota y que ahora se autonombra �presidente leg�timo�, para iniciar un gobierno itinerante que m�s temprano que tarde lo llevar� y al olvido, cuando no al margen de la ley. M�s all� de las circunstancias pol�ticas que privaron los d�as anteriores a las fiestas patrias y especulaciones sobre negociaciones para que todo ocurriera como finalmente ocurri�, el Ej�rcito se ha mantenido siempre fiel no s�lo a las misiones que le fija la Constituci�n, sino a los caminos que marca la historia de la naci�n. En una transformaci�n prudente pero firme, el discurso militar fue marcando, en el momento preciso, la necesidad de conciliar, llamado que nunca tuvo eco en la clase pol�tica. Tampoco se quiso registrar lo dicho por el alto mando militar en el sentido de que en el Ej�rcito �sabemos todo lo que pasa�. As�, al llegar este a�o electoral, las ambiciones se desbocaron en todos los frentes y no hubo un solo partido pol�tico que se librara de las luchas intestinas por alcanzar el poder. El resultado final lo sabemos todos. Durante su comparencia hace un a�o en el Senado de la Rep�blica, el general Gerardo Clemente Ricardo Vega Garc�a, tras hacer un repaso de grupos como el EZLN y otras organizaciones virulentas, se�al� enf�tico: �No acepto que existan gentes patrioteras que acuden a esconderse en la historia para hacer fechor�as�, y asegur� entonces que el l�der zapatista �ha entendido que la pol�tica es la �nica soluci�n al problema�. Y es que el alto mando miliar siempre ha tenido por prioridad �arreglar la casa�. Se trata de conciliar y no confrontar, �a�n hay tiempo�, dijo en esa ocasi�n. Ya con el dictamen del Tribunal Federal Electoral del Poder Judicial que daba el triunfo a Felipe Calder�n, el perdedor L�pez Obrador, hoy autoproclamado �presidente leg�timo�, insist�a en invitar a los soldados a desobedecer �rdenes, a que no permitieran que se les usara para �reprimir� al pueblo. Quiz� su proclividad a la insurrecci�n, a la desobediencia y al desacato lo llev� a pensar que todos eran de su condici�n. Pero el pasado d�a 16 el pueblo vio de cerca de su Ej�rcito y pudo constatar que no llevan el apellido de represores. Otra cosa es que, ante las jurisprudencias registradas por la Suprema Corte de Justicia de la Naci�n, el Ej�rcito pueda legalmente participar en labores de seguridad p�blica; que por mandato constitucional pueda actuar, a petici�n de la autoridad civil, en situaciones que pongan a la sociedad en grave peligro de conflicto. Y el general Vega Garc�a dijo a los senadores: �Yo espero que no lleguemos a ese extremo�. Pero las fechor�as de quienes se esconden en la historia no han terminado. El �presidente leg�timo� pretende conectar la calle con el Poder Legislativo, es decir, con los legisladores perredistas a los que obliga ya a defender su �presidencia� itinerante desde el Congreso. Las amenazas est�n latentes: impedir a cualquier precio la vida institucional del pa�s. Nadie puede dudar que se trate de un grave riesgo. Pero nadie debe dudar tampoco de que la insurrecci�n se paga, y se paga caro. De imaginaria Cambios y reapariciones. El general de Divisi�n Roberto Miranda S�nchez, quien fuera Jefe del Estado Mayor Presidencial de Ernesto Zedillo y quien figura entre los posibles candidatos a ocupar la Secretar�a de la Defensa Nacional en el pr�ximo gobierno, fue relevado como comandante de la XI Regi�n Militar en Coahuila para comandar la 26� Zona Militar en Veracruz, en un enroque con el general de Divisi�n Jorge Ju�rez Loera. Una Regi�n Militar es el escal�n m�s importante en el mando territorial y cada una de las doce Regiones tiene bajo su jurisdicci�n varias Zonas Militares. Pasar de una Regi�n a una Zona es de hecho descender en el mando. Por su parte, el general de Brigada Audomaro Mart�nez Zapata, quien durante la campa�a electoral de Andr�s Manuel L�pez Obrador se encarg� de su seguridad, reapareci� como Jefe de la Guarnici�n Militar en L�zaro C�rdenas, Michoac�n. Antes de aceptar el cargo, Mart�nez Zapata era comandante de la 44� Zona Militar en Oaxaca. Su aventura lopezobradorista le cost� descender en la escala del mando. |