| MILENIO y Poresto
Octubre 18 de 2006. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Sucesi�n militar Una vez designado el nuevo Secretario de la Defensa Nacional, todos los mandos, en forma leal y disciplinada acatar�n la decisi�n, aunque militares retirados y en activo se pronuncian ya sobre el perfil del pr�ximo general de cuatro estrellas. Cuando Vicente Fox se alz� en el 2000 como el primer presidente no priista en m�s de 70 a�os de historia pol�tica, uno de sus primeros problemas fue la designaci�n del general que habr�a de ocupar la Secretar�a de la Defensa Nacional. Su desconocimiento de lo que significaba el Ej�rcito dentro del sistema pol�tico nacional, lo llev� a encargarle a aquel grupo de head hunters, los famosos cazadores de talentos, la b�squeda del militar a quien darle uno de los puestos clave de su gabinete. La labor no fue sencilla, puesto que el propio Partido Acci�n Nacional vio siempre con recelo al Ej�rcito, al que siempre consider� como el brazo armado del Partido Revolucionario Institucional, su eterno contrincante. Pero el 1 de diciembre de aquel a�o, el general Gerardo Clemente Ricardo Vega Garc�a tom� posesi�n de su cargo, jurando lealtad y subordinaci�n indiscutible al nuevo presidente. Sin embargo, el titular de la Defensa Nacional fue considerado por la reci�n llegada clase pol�tica como el �secretario inc�modo�. Pocos y poco eficientes fueron los puentes que el equipo de Vicente Fox tendi� con el Ej�rcito en aquellos d�as. Hacia el interior de las fuerzas armadas fue manifiesta la idea de que no se hab�a respetado el escalaf�n, lo que dio origen a ciertas inquietudes. Hoy a Felipe Calder�n parece ocurrirle lo mismo. A trav�s de los a�os, sobre todo cuando fung�a como l�der de su partido, sus opiniones sobre el Ej�rcito no fueron del todo bien recibidas. El 6 de marzo de 1997, en Guadalajara, sostuvo que ante la �descomposici�n de las autoridades civiles, los militares van ganando terreno en la vida pol�tica nacional, aun con los actos de corrupci�n detectados a �ltimas fechas�. Sin embargo, Felipe Calder�n no dej� al �ltimo su encuentro con el general Vega Garc�a. No obstante, a unos cuantos d�as de que el presidente electo anuncie su gabinete, el proceso sucesorio dentro el Ej�rcito muestra una gran efervescencia, pues si bien los militares se pronuncian apol�ticos y apartidistas, la pol�tica interna est� m�s activa que nunca. Una vez designado el nuevo Secretario de la Defensa Nacional, todos los mandos, en forma leal y disciplinada acatar�n la decisi�n, aunque militares retirados y en activo se pronuncian ya sobre el perfil del pr�ximo general de cuatro estrellas. Con el privilegio del anonimato, como lo pide un general de Divisi�n, se�ala que la Ley Org�nica del Ej�rcito y Fuerza A�rea Mexicanos �no hace referencia a la antig�edad en el Ej�rcito ni en el grado, ni tampoco alude a factores tales como competencia profesional, cargos y comisiones desempe�ados, liderazgo, prestigio entre los de igual rango y subordinados, ni a honorabilidad familiar�, de quien ocupe la titularidad del Ej�rcito. Por ello, en el momento actual 22 generales de Divisi�n en el activo son elegibles para ser Secretario de la Defensa Nacional. El pr�ximo 20 de noviembre ascender�n por lo menos cuatro generales al m�ximo grado. Estas voces se preguntan si se han confrontado los expedientes de los cinco generales que se mencionan con mayor recurrencia para el cargo: Tom�s �ngeles Dauahare, Sergio Ay�n Rodr�guez, Javier del Real Magallanes, Salvador Cienfuegos Zepeda y Juan Alfredo Oropeza Garnica. �Entre ellos se conocen bien, pueden manejarse en un marco de contemporaneidad, cinco a�os separan a los m�s antiguos de los m�s noveles, necesariamente conocen rec�procamente sus m�ritos e inconsistencias. Entre gitanos no se leen las manos�. Y concluye: �diecisiete generales que n o representan intereses ni de grupo, esperan ser tambi�n convocados por el presidente electo en un acto de justicia que mucho honrar�a al pr�ximo mando supremo de las fuerzas armadas y que generar�a entre el cuerpo de generales confianza y certidumbre de ser mandados por un presidente que ofrece al instituto armado la misma lealtad que sin duda recibir� a su vez, sea cual fuere el general elegido�. De Imaginaria Cambios en el mando. El general Ferm�n Rivas Garc�a, quien comandaba la IV Regi�n Militar en Nuevo Le�n, fue designado Oficial Mayor de la Sedena. El general de Divisi�n Javier del Real Magallanes pas� de la II RM en Mexicali a la IV RM. El comando de esta Regi�n lo ocupar� el general de Divisi�n Sergio Aponte Polito. |