| MILENIO y Poresto
Noviembre 28 de 2007. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Distintos enemigos, misma voluntad A las palabras debe seguir la acci�n y no escatimar esfuerzos ni recursos para equipar y modernizar las fuerzas armadas, que poco necesitan de la palabra f�cil para cumplir con su deber. En el puerto de L�zaro C�rdenas, Michoac�n, uno de los conglomerados de estrategia vital m�s sensibles del pa�s, el presidente Felipe Calder�n reconoci� sobradamente la cooperaci�n de los marinos en la lucha por derrotar a la alta delincuencia organizada, al tiempo que abanderaba a 30 nuevos batallones de Infanter�a de Marina, unos 18 mil hombres. Relegada a veces presupuestamente y otras por la escasa sensibilidad gubernamental para reforzar su equipo y mejorar las condiciones de sus integrantes, la Armada de M�xico est� hoy inmersa en un amplio proceso de modernizaci�n. Y no podr�a ser de otra manera. M�xico tiene acceso a los dos oc�anos m�s grandes del mundo, cuenta con once mil 122 kil�metros de litoral, y la zona econ�mica exclusiva supera los tres millones de kil�metros cuadrados. Por ello, desde hace tiempo deb�a tener una presencia real en sus espacios mar�timos. Durante un seminario realizado hace una semanas en el Centro de Estudios Internacionales del Colegio de M�xico, el Almirante Mariano Francisco Saynez Mendoza, Secretario de Marina, sostuvo que esta presencia real sirve para mantener expeditas sus l�neas de comunicaci�n, garantizar la libre circulaci�n de su comercio y personas en el mar, la explotaci�n de sus recursos marinos, as� como el empleo del mar conforme a las convenciones aceptas por el Derecho Internacional Mar�timo, �de lo contrario, alguien ocupar� el vac�o para utilizarlo en su beneficio, afectando directamente a la seguridad del Estado�. Se entiende y es necesario que el presidente de la rep�blica y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas felicite y reconozca el esfuerzo de soldados y marinos, y que los arengue, como lo hizo en L�zaro C�rdenas, diciendo que �hoy las amenazas y los enemigos que enfrenta el pa�s son mus distintos a los que afrontaron los primeros marinos mexicanos, pero la entrega y valent�a, la rectitud y dignidad, la lealtad, el patriotismo y la vocaci�n de servicio son las mismas�. Pero a las palabras debe seguir la acci�n y no escatimar esfuerzos ni recursos para equipar y modernizar las fuerzas armadas, que poco necesitan de la palabra f�cil para cumplir con su deber. Una de las amenazas y de los enemigos m�s poderosos lo conforman sin duda el narcotr�fico y sus da�os colaterales violentos. Las grandes organizaciones del crimen siempre van un paso delante de las acciones del gobierno. Donde se destruye una pista clandestina, aparecen dos; cuando se bloquea una ruta mar�tima, se configuran otras. Baste un ejemplo: Durante el mes de noviembre, el Ej�rcito ha decomisado y destruido 37 toneladas de marihuana en los estados de Tamaulipas, Jalisco, Chihuahua, Sinaloa, Durango, Nayarit y Zacatecas, sin contar con los grandes decomisos de coca�na en los que participaron efectivos de todas las fuerzas federales del gobierno. Sin embargo, estas operaciones que hablan precisamente de la misma entrega, valent�a, rectitud, dignidad, lealtad, patriotismo y vocaci�n de servicio, se enfrentan a enemigos muy poderosos de toda �ndole. As� lo dijo tambi�n el almirante Saynez durante el seminario citado: Si bien M�xico tiene una situaci�n geoestrat�gica importante y sensible, esta �ltima lo es porque �al norte colindamos con el pa�s m�s poderoso del mundo. Estamos ubicados dentro de la cobertura de su esfera de seguridad, es sabido que nuestro vecino est� permanentemente empe�ado en conflictos b�licos, es amenazado por el terrorismo, enfrenta una importante problem�tica social con una alta demanda de drogas y ejerce una tremenda presi�n econ�mica y pol�tica hacia nuestro pa�s, con una actitud poco tolerante hacia otros grupos �tnicos o sociales�. Hacia el sur, la problem�tica no es menor: �Tenemos la proximidad de pa�ses productores de drogas que utilizan nuestro territorio como puente para introducirla en los Estados Unidos de Norteam�rica�. El enemigo, pues, no s�lo est� en casa. El presidente Calder�n les dijo a los marinos que el pueblo de M�xico sabe que las fuerzas armadas est�n preparadas para seguir apoyando la lucha contra los criminales y defender en todo momento el inter�s superior de M�xico. Por ello esta preparaci�n no puede ni debe tener pausa, pues el inter�s superior de M�xico no infiere �nicamente el perseguir criminales. De Imaginaria Despu�s de que en mayo de 2003 el entonces Jefe del Estados Mayor Presidencial, general Jos� Armando Tamayo Casillas �certific� que los hijos de Marta Sahag�n no hab�an utilizado aviones de ese cuerpo para sus viajes particulares, (��se�ora, d�nde cree usted que yo puedo hacer algo a espaldas del Presidente o suyo?�), seguramente ya no quiso involucrarse en m�s asuntos de familia. As�, el general Jes�s Javier Castillo Cabrera, entonces subjefe administrativo del EMP y hoy titular del mismo, fue el encargado de firmar en 2004 el �comodato� con la General Motors para que el veh�culo Hummer H2 fuera asignado a Vicente Fox. Esto, seg�n informaci�n publicada recientemente por El Universal, con base a una solicitud de informaci�n. A Tamayo no le fue tan mal: al final del gobierno de Fox ascendi� a general de Divisi�n y fue nombrado comandante de la X Regi�n Militar con sede en M�rida. Veremos c�mo le va a Castillo Cabrera. |