| MILENIO y Poresto
Noviembre 14 de 2007. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � Los h�roes an�nimos Habr�n de pasar muchos meses, seguramente m�s de los que las autoridades gubernamentales han previsto, para que sobre todo Tabasco vuelva a normalidad, y habr� tiempo tambi�n para se�alar responsables, m�s que culpables, porque ahora la labor es otra y muy complicada. Los aciagos d�as en que la naturaleza castig� con toda su fuerza los estados de Tabasco y Chiapas, poco tiempo han permitido a la sociedad mexicana reconocer la invaluable labor que han desarrollado d�a y noche los soldados y marinos. Desde luego, no son los �nicos que se han partido la espalda para ayudar a miles de personas que vieron irse entre las aguas no s�lo su precario patrimonio, sino su esperanza de una vida mejor. Pero no hay imagen viva o fotograf�a impresa que no muestre a los miembros de las fuerzas armadas cumplir a plenitud una de sus m�s encomiables laborales que no es otra que auxiliar a la poblaci�n en casos de desastres naturales o de aquellos causados por los hombres que, como en este caso, no han aprendido nada de desgracias similares, como la ocurrida tambi�n en Tabasco en 1999. Habr�n de pasar muchos meses, seguramente m�s de los que las autoridades gubernamentales han previsto, para que sobre todo Tabasco vuelva a normalidad, y habr� tiempo tambi�n para se�alar responsables, m�s que culpables, porque ahora la labor es otra y muy complicada. Por ello no es posible dejar en el archivo misivas como la enviada hace unos d�as a este espacio por el ingeniero Miguel �ngel Carre�o Sierra, quien a su vez la recibi� seg�n relata, de �un compa�ero que estuvo con nosotros en la Heroica Escuela Naval Militar y que en estos momentos vive en Villahermosa, Tabasco. Estoy de acuerdo y no tengo la menor duda de lo que dice: Los marinos son los h�roes an�nimos y el ejemplo a seguir�. La misiva en cuesti�n de la que el remitente se identifica como Catarroso, dice textualmente: �Quiero hacer un reconocimiento personal a la labor que han realizado el personal de Oficiales, Clases y Mariner�a de los diferentes Cuerpos de la Armada de M�xico, durante la contingencia que hemos sufrido los que habitamos en el estado de Tabasco y principalmente a quienes vivimos en Villahermosa. �Aunque es obligaci�n y un deber el ayudar al pueblo de M�xico ("Para Servir a M�xico") siento que no se ha reconocido p�blicamente el valor y arrojo con que los Pilotos Navales durante horas y horas en d�as interminables, volaron a los techos de las casas cubiertas por el agua y demostraron su gran pericia y entrenamiento rescatando a mucha gente, a veces en condiciones que pusieron en riesgo la integridad personal y de las aeronaves. �Yo fui testigo de la cantidad de vuelos realizados durante los d�as mas �lgidos de la contingencia, donde no se permitieron momentos de descanso. Estoy seguro que las tripulaciones se sienten satisfechas de haber realizado una excelente labor y de haber cumplido con el deber de ayudar a los Tabasque�os. �Hoy mas que nunca me siento orgulloso de haber estudiado y convivido durante tres a�os con muchos de ustedes, que en esta y otras contingencias y desastres han demostrado el amor por M�xico y por su gente. Y que extraoficialmente para muchos, son los H�roes an�nimos y el ejemplo a seguir. �En hora buena: Misi�n cumplida". As� act�an los soldados de M�xico. Este reconocimiento de un compa�ero de armas es mucho m�s valioso que los discursos oficiales, pues las fuerzas armadas no necesitan de la palabra f�cil que se desgasta muy pronto. Los soldados y marinos, los pilotos de la Fuerza A�rea y la Marina siempre est�n donde la sociedad los necesita, lo mismo salvando vidas humanas que luchando contra el flagelo del narcotr�fico, cuya resultante tambi�n es la de salvar vidas que est�n peligro de caer en el infierno de las drogas. Baste recordar el ataque que recientemente sufri� una partida de marinos en Tampico, Tamaulipas y que la Procuradur�a General de la Rep�blica identific� a los causantes como miembros del cartel del Golfo. De ah� la importancia y la necesidad imperiosa de que el Congreso apruebe mayores recursos para las fuerzas armadas. No por sabido es menester insistir en el creciente n�mero de misiones que se le encomiendan a las fuerzas armadas. A pesar de que como lo dice Catarroso en su misiva, en Tabasco qued� demostrado que tanto el Ej�rcito, la Fuerza A�rea la Marina requieren de m�s y mejor equipo, aviones, barcos, veh�culos y, desde luego, hombres y mujeres mejor preparados en todas sus especialidades. Y en esta actividad legislativa, no s�lo se debe tomar en cuenta la labor de los militares en activo, sino la de quienes pasaron a retiro despu�s de dar la mayor parte de su vida al instituto armado. La Secretar�a de la Defensa Nacional recibi� un incremento de 4.6 por ciento, unos mil 384 millones de pesos y la de Marina 18.1, poco m�s de dos mil millones. |