| MILENIO y Poresto
Mayo 7 de 2008. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola � �Cu�ntos ej�rcitos tenemos? Lo de m�s, es que a Felipe Calder�n se le olvide que es el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas y que de ninguna manera puede reconocer, como lo hicieron sus dos antecesores, la existencia de otros ej�rcitos. Una extra�a fascinaci�n por demostrar al mundo que en el sistema pol�tico mexicano cabe de todo, hasta el di�logo con los delincuentes, los tres �ltimos gobiernos, un priista y dos panistas, no se han detenido en menospreciar y hasta insultar al Ej�rcito Mexicano al reconocer oficialmente y de facto a otros ej�rcitos. Fue Ernesto Zedillo, actor principal de �La D�cada Perdida�, seg�n Carlos Salinas, quien oficialmente y por decreto reconoci� al Ej�rcito Zapatista de Liberaci�n Nacional, su bandera y su territorio propios. Zedillo, quien a pesar de la recomendada que al principio le dio Salinas ante el alto mando militar jam�s tuvo buenas relaciones con el Ej�rcito, escuch� imp�vido decir a su secretario de Defensa, general Enrique Cervantes Aguirre: �s�lo existe un Ej�rcito; el mexicano�. Pero luego Vicente Fox empezar�a a demostrar que no aprender�a la lecci�n, y en uno de sus dislates llam� a las fuerzas armadas �ej�rcito federal�, la forma despectiva con la que los encapuchados del EZLN se refer�an al Ej�rcito Mexicano. Nada raro, pues luego le dir�a al encapuchado: �A sus �rdenes, se�or Marcos�. Otra vez el alto mando respondi� indignado: �no hay m�s bandera que la tricolor; no hay m�s s�mbolo que el �guila; no hay m�s canto de uni�n que el Himno Nacional�, palabras estas del secretario de la Defensa Nacional del primer gobierno panista, general Gerardo Clemente Ricardo Vega Garc�a. Pero Marcos y sus encapuchados llegaron en caravana a la ciudad de M�xico, despu�s de que Fox ordenara al Ej�rcito Mexicano retirarse de algunas bases en Chiapas. Ya con el EZLN disminuido y sin fuerza medi�tica, la llegada del gobierno de Felipe Calder�n promet�a otro tipo de estrategia ante problemas m�s serios como la inseguridad p�blica, traducida en el dominio del narcotr�fico. Aparentemente la presencia de grupos guerrilleros no habr�a de quitarle el sue�o al nuevo presidente panista, pues bastante ten�a con hacer frente a las grandes organizaciones de narcotraficantes. Pero los trasgresores de la ley, como llama el Ej�rcito a los grupos subversivos, insurgentes o guerrilleros, reclamaron su pedacito de gloria y saltaron al escenario poniendo bombas en instalaciones petroleras y causando da�os por miles de millones de pesos �Por qu�? Nos preguntamos todos. Pues porque quienes se agrupan en el autodenominado �Ej�rcito Popular Revolucionario� (EPR) se les meti� en la cabeza reclamar la entrega de dos de sus compa�eros que nadie conoce, ni nadie sabe donde est�n, ni nadie sabe porqu� desaparecieron. Y ah� va de cabeza el gobierno de Calder�n a caer en esta nueva trampa. Fue el primer secretario de Gobernaci�n de Calder�n, Francisco Ram�rez Acu�a, quien tras despedazar sem�nticamente los �ltimos 40 comunicados que hab�a emitido el EPR, dijo sin empacho que �los eperristas no tienen una idea clara de qu� les pas� a sus compa�eros y menos de qui�nes fueron los autores materiales ni intelectuales de la presunta desaparici�n. Tampoco poseen ninguna evidencia, s�lo especulaciones cambiantes y contradictorias�. Ram�rez Acu�a dej� el cargo sin haber resuelto el acertijo eperrista. El Centro de Investigaci�n y Seguridad Nacional tambi�n aport� su cuota en la trampa al se�alar que el gobierno de Felipe Calder�n hab�a llegado al punto de enviarle mensajes al EPR, en los que le aseguraba que hab�a la decisi�n de buscar a sus compa�eros y castigar a quienes los pudieran haber desaparecido, a cambio de que cesaran sus ataques. Tarde ya para cualquier ajuste, el director del Cisen dir�a en una reuni�n privada con periodistas que esta acci�n no era un intento de negociaci�n, pues �no son guerrilleros ni luchadores sociales, sino delincuentes que se proveen de recursos para sus operativos, v�a secuestros�. �Con qu� autoridad moral, dir�a el director del Cisen, le demandan al Estado la vigencia del Estado de Derecho (que aparezcan sus compa�eros) si ellos otorgan el derecho de violarlo (realizar actos de sabotaje) cada vez que quieran? �Si a pesar de estas tres razones, deciden continuar con la violencia en contra de los mexicanos, quedar� claro que su demanda no es real y tienen otros motivos para agredir. Estar�an mintiendo. Mientan o no, el gobierno les cree, como les creen los integrantes de esa comisi�n negociadora, que tambi�n cay� en la trampa, y ahora todos est�n felices y dispuestos a emprender el di�logo con el EPR. Realmente lo del di�logo es lo de menos. Se de o no se de, esos dos eperristas desaparecidos as� seguir�n, pues como alguna vez dijo Oscar Flores S�nchez, quien fuera Procurador General de la Rep�blica: �en M�xico no hay desaparecidos pol�ticos; los que no aparecen est�n muertos�. Lo de m�s, es que a Felipe Calder�n se le olvide que es el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas y que de ninguna manera puede reconocer, como lo hicieron sus dos antecesores, la existencia de otros ej�rcitos. Esto significar�a una nueva burla y un nuevo insulto a los soldados mexicanos a los que tanto pondera en su lucha contra el narcotr�fico, y una negaci�n a su investidura de Comandante. La mera aceptaci�n t�cita a dialogar con los delincuentes del EPR les da en autom�tico estatura de ej�rcito. La respuesta militar no se har� esperar. |