| MILENIO y Poresto
Junio 18 de 2008. Fuerzas Armadas Por Javier Ibarrola Frente y retaguardia La percepci�n generalizada es que lo que ha faltado es buen gobierno, �pues ha dejado que la rep�blica se vuelva un territorio de impunidad y que la violencia impere por encima del orden jur�dico�. El Estado mexicano debe reconocer que el crimen organizado ha rebasado su capacidad de contenci�n, su autoridad y puesta en duda su capacidad para garantizar la seguridad de su sociedad. Es preciso no olvidar que en una guerra en contra del crimen organizado incluyendo todas sus variantes conocidas, particularmente el narcotr�fico, �el frente est� en todas partes y la retaguardia en ninguna�. La polarizaci�n del problema ha llevado a los actores sociales a hablar de militarizaci�n, que en todo caso es �el uso de las tropas militares apoyando, resolviendo, enfrentando, legitimando actividades en las que las autoridades encargadas de la seguridad se han coludido, han obtenido grandes fortunas y en donde se ha actuado con una gran corrupci�n, impunidad, simulaci�n, carencia de efectividad y muchas de las veces ampar�ndose en los fueros constitucionales�. Tomando en cuenta que el referente actual de la pol�tica mexicana sigue siendo el pasado mediato, donde no est�n las soluciones que el pa�s requiere, ni el desarrollo que el pa�s necesita alcanzar, la percepci�n generalizada es que lo que ha faltado es buen gobierno, �pues ha dejado que la rep�blica se vuelva un territorio de impunidad y que la violencia impere por encima del orden jur�dico�. Estas son s�lo algunas de las lacerantes aunque valiosas sentencias plasmadas por el general de Divisi�n (retirado) Rafael Paz del Campo, en su tesis doctoral en Administraci�n P�blica, titulada �La Seguridad Nacional de M�xico en el Siglo XXI. Debilidades y Oportunidades�. En una brillante exposici�n, el general Paz del Campo obtuvo el jueves pasado el doctorado con calificaci�n de Honoris Causa, en la Universidad An�huac. Ser�a un desperdicio y hasta una ofensa para el doctor y general, salpicar este espacio de reflexiones aisladas, dada la excelencia acad�mica de su tesis, por lo que habr� de tratar en futuras entregas otras facetas de su trabajo. Sin embargo, por el origen del postulante y su larga experiencia profesional en la materia, he procurado plasmar los puntos m�s sustantivos, por su vigencia y prospectiva en cuanto a la seguridad de la naci�n, expuestos por �un joven� viejo soldado, que ama a las Fuerzas Armadas, que ama a su Ej�rcito, pero sobre todo, ama a M�xico�. Esto se entiende cuando en su tesis afirma que �mirar exclusivamente al pasado constituye no s�lo una p�rdida de tiempo, sino una fuente de querella permanente, en una sociedad que demanda urgentemente construir hacia delante para salir del hoyo en que estas disputas la han metido. �No se concibe que los mexicanos sean incapaces de crear las instituciones que les garanticen su desarrollo. Que sean ignorantes para pensar, corregir y actuar productivamente frente a sus propios errores. Que sean incompetentes para decidirse a participar con lealtad, honestidad, responsabilidad y efectividad en el dise�o de pol�ticas p�blicas que la naci�n requiere, y que necesariamente, har�an que todos se sintieran no s�lo responsables sino hasta orgullosos. �Lo obvio es que no habr� ninguna salida mientras las minor�as pol�ticas que ostentan el poder no se decidan a cambiar el determinismo del pasado y voltear hacia el futuro�. Para el doctor y general Paz del Campo, �el pa�s est� dividido. No s�lo hay un M�xico, hay muchos M�xicos, y resolver este problema o saber conducirlo es un asunto de viabilidad y seguridad nacional�. El tema del narcotr�fico no pod�a quedar fuera de este muy completo trabajo de investigaci�n, y sobre el particular, tras afirmar que las grandes cantidades de dinero que genera el narcotr�fico, los diferentes tipos de contrabando, los secuestros, el robo y la pirater�a, es decir, el crimen organizado, no han hecho de M�xico un pa�s pr�spero, el autor pregunta: ��Verdaderamente qui�nes se benefician de estos recursos? �En d�nde est�n las utilidades? �Qui�n las tiene? Es obvio coincidir que adem�s de la gran corrupci�n e impunidad existentes se le debe sumar la colusi�n y simulaci�n con que se act�a en esta desigual guerra �Hacia ad�nde apuntan las rutas del dinero? Sugiere el doctor y general Paz del Campo que al crimen organizado y en particular al narcotr�fico �debe combatirlo una sola instituci�n (con el apoyo de toda la sociedad), y agrega: �una guerra en contra del crimen organizado no puede ser librada para satisfacer las c�maras de televisi�n, los medios de informaci�n y de comunicaci�n, los organismos no gubernamentales sean nacionales o extranjeros. Erradicar este problema requiere de un excelente manejo de la verdad, la honestidad, la tecnolog�a, la inteligencia, la contrainteligencia, el seguimiento, la perseverancia, la continuidad y el secreto�. |